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La cirugía mínimamente invasiva ha reducido las secuelas en cáncer de tiroides

El empleo de la cirugía mínimamente invasiva videoasistida ha permitido conseguir los mismos resultados oncológicos  con  menores secuelas estéticas en el tratamiento de los tumores de tiroides. Así lo explica el doctor Mario Fernández, jefe de Sección de Cabeza y Cuello del Hospital Universitario Gregorio Marañón, en este vídeo.

El tratamiento de tumores que afectan a la glándula tiroides consiste en la realización de una tiroidectomía total con ablación posterior con radioyodo de los posibles restos de tejido tiroideo. A pesar de los riesgos de complicaciones, con esta técnica se consiguen tasas muy inferiores de recurrencias y un elevado porcentaje de supervivencia a largo plazo. Tras la realización de una tiroidectomía total es necesaria la terapia hormonal sustitutiva de por vida.

La cirugía convencional para la tiroidectomía total consiste en realizar una incisión cervical anterior más o menos amplia, lo que implica unas incisiones de entre 5 y 10 cm en la línea media del cuello. Con la técnica mínimamente invasiva videoasistida se realiza una incisión cervical media de 1,5-2 cm, a través de la cual se introduce el endoscopio y el instrumental de disección. Está indicada, por lo general, para nódulos únicos de menos de 3,5 cm de diámetro. Gracias a las pequeñas incisiones, las estancias del paciente en el hospital son más cortas, las cicatrices son menores y se reduce el disconfort de la zona del cuello en la persona intervenida.

La incorporación del robot Da Vinci a la cirugía de cabeza y cuello ha permitido también su empleo en la cirugía de cáncer de tiroides por el cual la incisión se realiza en la axila con el objetivo de evitar las cicatrices del cuello, que son más visibles. Otra tendencia es el abordaje del cuello a través de la boca, a través del surco gingivolabial, situado en la parte posterior del labio, aunque todavía se está analizando su eficacia y resultados en cirugía de tiroides.

Tumores de la glándula tiroides

Los tumores localizados en la glándula tiroides constituyen alrededor del 1% de todas las neoplasias del organismo. Se trata de un tipo de cáncer que afecta sobre todo al sexo femenino y en individuos de edades medias. Su diagnóstico suele realizarse durante una exploración rutinaria, en forma de nódulo tiroideo, palpable e indoloro. Los tumores malignos de tiroides más frecuentes son los carcinomas bien diferenciados, un grupo que incluye el carcinoma papilar, el carcinoma folicular y el carcinoma de células de Hürthle. En total, representan el 90% de todos los cánceres de tiroides.

De todos ellos, el carcinoma papilar supone el 80% de los tumores malignos que afectan a la glándula tiroides. Los carcinomas papilares de tiroides tienen tendencia a diseminarse a través de los vasos linfáticos y su diseminación ganglionar cervical sucede en más del 50% de los casos. Suele presentarse en forma de nódulo palpable al igual que sucede en la mayoría de lesiones benignas de la glándula tiroides. Además, puede acompañarse de síntomas como disfagia, odinofagia, disfonía o dificultad respiratoria, cuando se encuentra en un estadio avanzado. Por lo general, el pronóstico en estos tumores es bueno, con una supervivencia de alrededor del 90 % a los diez años.

La SEORL avala una guía de AECAT sobre hipoparatiroidismo

La SEORL avala una guía de AECAT sobre hipoparatiroidismo

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha avalado la guía ‘Conoce el hipoparatiroidismo’, elaborada por la Asociación Española de Cáncer de Tiroides con el objetivo de ofrecer una información sencilla y accesible a los pacientes con hipoparatiroidismo y sus familiares. El manual cuenta también con el aval de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

En el 75% de los casos el hipoparatiroidismo se produce como consecuencia de una cirugía sobre la glándula tiroides por la extirpación o lesión de las glándulas paratiroides.  Se trata de un trastorno endocrino por el cual se produce una insuficiente cantidad de hormona paratiroidea (PTH). Como consecuencia de ello se produce un descenso en la concentración de calcio (hipocalcemia) y un aumento en la concentración de fósforo en sangre (hiperfosfatemia). Uno de cada cuatro pacientes tendrá este problema de forma permanente o crónica.

Síntomas del hipoparatiroidismo

Loas personas que presentan un hipoparatiroidismo pueden tener síntomas variados, en función del descenso de los niveles de calcio en sangre, y se clasifican, según detalla la guía, en:

  • Neuromusculares: pueden sufrir dolor, espasmos o calambres en las extremidades o incluso en la boca.
  • Psicológicos-psiquiátricos: las personas con hipoparatiroidismo pueden mostrarse irritables, con depresión o ansiedad, o sufrir un trastorno de la personalidad.
  • Neurológicos: pueden tener síntomas de párkinson, pérdida de memoria, convulsiones o movimientos involuntarios de las extremidades.
  • Cardiacos: los pacientes pueden sufrir arritmias cardíacas.
  • Cutáneos: piel seca y escamosa, uñas quebradizas, caída de cabello.
  • Renales: tienen más riesgo de tener piedras en el riñón e insuficiencia renal.
  • Oculares: cataratas.

Se estima que en España hay entre 10.200 y 17.300 pacientes con hipoparatiroidismo, según datos de AECAT. Su tratamiento consiste en la administración de suplementos de calcio para hacer frente a la sintomatología y en vitamina D para favorecer su absorción. La cantidad a tomar será determinada por el médico, por lo general, el endocrino. En los casos en los que haya niveles bajos de magnesio también se administrarán suplementos de este para corregirlo y si hubiera un aumento de los de fósforo se haría una dieta restringida sin este mineral, además de administrar hidróxido de aluminio, que ayuda a evitar su absorción. En este sentido, es fundamental seguir el tratamiento indicado y saber reconocer los síntomas para poder ajustar la dosis si fuera necesario.

Dieta para hipoparatiroidismo

Además, se recomiendan una serie de cambios en la dieta procurando aumentar el consumo de calcio y vitamina D, mediante alimentos como la leche y derivados lácteos; hortalizas de hoja verde, salmón y sardinas y frutos secos. Así mismo, conviene evitar fibras como el salvado de trigo o las espinacas y no tomar bebidas gaseosas.

Consenso SEORL-CCC y SEEN

Como se ha señalado, el hipoparatiroidismo es la complicación más frecuente tras una tiroidectomía total. La lesión paratiroidea durante la tiroidectomía puede deberse a la extirpación inadvertida de las glándulas paratiroides, a la coagulación accidental de las mismas durante el control de las hemorragias o a la alteración de su vascularización. Así se señala en el documento de consenso elaborado por la SEORL-CCC y la SEEN dirigido a especialistas.

A pesar de ser una complicación quirúrgica, su tratamiento inmediato implica en numerosas ocasiones a los servicios de Endocrinología, y su manejo a largo plazo recae fundamentalmente sobre el endocrinólogo. Por este motivo, la SEORL-CCC y la SEEN han elaborado este documento de consenso conjunto para abordar los aspectos más importantes de esta patología. En él se incluyen recomendaciones preoperatorias, intraoperatorias y para el posoperatorio inmediato a tener en cuenta por los cirujanos de cabeza y cuello, así como recomendaciones para el tratamiento crónico más orientadas para los endocrinólogos. El objetivo de ambas sociedades es contribuir con este documento a reducir las secuelas en el metabolismo del calcio, mediante una serie de criterios y factores predisponentes a tener en cuenta antes, durante y después de la cirugía.

¿Qué es la sordoceguera?

¿Qué es la sordoceguera?

El día 27 de junio se celebra el Día Internacional de las Personas Sordociegas con el objetivo de concienciar sobre esta discapacidad que supone un impacto notable en su calidad de vida. La sordoceguera implica un deterioro combinado de la vista y el oído, que dificulta el acceso de estas personas a la comunicación, la educación, la vida social y laboral, la información y la movilidad. Al contrario de lo que se puede pensar, es una condición específica, es decir, no se debe a la suma de sordera y ceguera.

Las personas sordociegas ven comprometida su autonomía por lo que requieren de una atención especializada y de métodos especiales para la comunicación. Por otro lado, puede ser que tengan algo de visión o audición, por lo que también se le puede denominar pérdida sensorial dual. La sordoceguera puede ser congénita cuando está presente desde el nacimiento. En estos casos la adquisición del lenguaje y el desarrollo de otro tipo de capacidades se ve muy limitado, ya que en la infancia no se han adquirido los estímulos necesarios para ello. Por otro lado, puede ser adquirida cuando una de las capacidades o ambas se pierden en el transcurso de la vida. En estos casos la calidad de vida suele ser algo mayor pues tienen conocimientos y experiencias previas sobre el mundo que les rodea, lo que facilita su adaptación a la nueva situación y a la adquisición de nuevas habilidades de comunicación.

En cuanto a sus causas, los estudios científicos apuntan a más de 80 cuadros clínicos como responsables de la sordoceguera, según el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras.  Algunas causas documentadas, recogidas por la Federación Española de Sordoceguera, son el derrame cerebral, el uso maternal de drogas o determinados medicamentos durante el embarazo, tumores, traumatismos, así como diferentes síndromes catalogados como enfermedades raras.

Las características principales de las personas sordociegas son las siguientes:

  • Necesitan un sistema de comunicación alternativo: las personas sordociegas necesitarán un sistema de comunicación alternativo para expresarse y relacionarse. En la mayoría de los casos, a día de hoy, la capacidad auditiva se puede recuperar gracias a las soluciones implantables, como los implantes cocleares. En otros casos será necesario que empleen la Lengua de Signos apoyada en las manos y precisarán además de la ayuda de un intérprete mediador.
  • Son personas dependientes: al tener dificultades para comunicarse, no pueden tampoco relacionarse de forma libre con su entorno, ni ejercer sus derechos, ya que no tienen acceso a información como el clima, las señales, el tráfico, la cartelería, documentación, etc. Así mismo, tienen problemas de movilidad al tener limitados la capacidad física, el equilibrio y la orientación, por lo que también necesitarán ayuda en ese sentido.
  • Sufren aislamiento social: las personas sordociegas no tienen relación con el mundo real y se encuentran en situación de desconexión debido a sus dificultades para la comunicación o la educación, por lo que necesitan ayuda en todas las parcelas de su vida diaria.
  • Tienen muy desarrollados el resto de los sentidos, sobre todo el tacto: al tener una pérdida total o casi total de los sentidos de la vista y el oído, las personas sordociegas hacen un uso intensivo del resto de recursos sensoriales: el tacto, el gusto o el olfato. El tacto es el que ocupa un lugar más relevante en sus vidas al jugar un papel fundamental en la comunicación, el conocimiento y el aprendizaje. Les ayuda a comunicarse, a recopilar información, y a tener contacto con la realidad. En este sentido, la punta de los dedos y de la lengua cobran especial protagonismo ya que son las partes del cuerpo con mayor sensibilidad. Por ello el Sistema Braille es para las personas invidentes un buen medio de acceso a la información y por tanto para comunicarse.

Estas son algunos de los rasgos más característicos de las personas con sordoceguera, aunque cada caso es distinto y, como tal, debe abordarse de forma individualizada. En cualquier caso, estas personas tienen unas necesidades especiales por lo que precisan de apoyo y de actividades y servicios que contribuyan a una mayor conexión e integración en la sociedad. En el caso de que la sordoceguera sea congénita es importante su detección precoz y la búsqueda de soluciones y tratamientos lo más tempranos posible, y ver las posibilidades que ofrecen los dispositivos implantables auditivos actuales para que, al menos, el niño crezca con una mínima capacidad auditiva que le facilite la adquisición del lenguaje y unas mejores habilidades de comunicación.

Los implantes activos de oído medio, la solución cuando no dan resultado los audífonos

Los implantes activos de oído medio son dispositivos diseñados para transferir la energía mecánica a la cadena de huesecillos o al oído interno, bien por la ventana oval o bien por la ventana redonda. Así lo explica en este vídeo el doctor Luis Lassaletta, presidente de la Comisión de Otología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Suponen una alternativa a los audífonos o a la cirugía reconstructiva convencional del oído medio cuando no se obtienen los resultados esperados, siendo siempre estas dos soluciones las primeras opciones de tratamiento.

Según se refleja en la Guía de Implantes de Oído Medio, elaborada por distintos miembros de las Comisiones de Otología, Otoneurología y Audiología de la SEORL-CCC, a diferencia de los audífonos, los implantes de oído medio captan el sonido para transformarlo y amplificarlo produciendo una serie de vibraciones mecánicas (mecanismo denominado vibroplastia) que llegan de forma directa a la cadena tímpano-osicular o a los fluidos del oído interno.

Los implantes activos de oído medio se componen de un micrófono, un audioprocesador, baterías, una unidad receptora y un transductor. Se clasifican en totalmente implantables, cuando todas sus piezas están debajo de la piel, o parcialmente implantables cuando solo quedan debajo de la piel el receptor y el transductor. El micrófono capta la onda sonora que después es procesada por el audioprocesador para ser transmitida, de forma directa o a través de la piel, hasta el receptor-transductor.

A diferencia de los audífonos, los implantes activos de oído medio proporcionan una serie de mejoras funcionales, sobre todo en las frecuencias agudas, con menores niveles de distorsión y retroalimentación. Además, los pacientes afirman tener una mejor inteligibilidad, una mejor calidad del sonido y una percepción más natural de su propia voz.

Pacientes candidatos a implantes activos de oído medio

Este tipo de soluciones están indicadas en dos grupos de pacientes. Por un lado serán candidatos aquellos con hipoacusia neurosensorial que por alguna razón médica o quirúrgica no son candidatos a los audífonos, siempre que no sean hipoacusias profundas donde la solución sería el implante coclear. Otro grupo de pacientes candidatos a los implantes activos de oído medio son los que tienen hipoacusias de transmisión o mixtas o con otitis crónicas operados en numerosas ocasiones y a los que no se les puede dar solución con la cirugía convencional del oído medio.

En la decisión sobre la conveniencia del uso de este tipo de soluciones u otras el papel del otorrinolaringólogo es esencial pues es quien tendrá en cuenta las limitaciones y las ventajas de unos u otros dispositivos para poder optimizar su uso. Además, en la decisión también se deberá tener en cuenta el estilo de vida y la opinión de los pacientes y es imprescindible que haya un proceso previo de orientación tanto a ellos como a sus familias. 

La cirugía de los implantes del oído medio es una cirugía compleja, que requiere medidas intraoperatorias, por lo que es necesaria experiencia previa y un buen manejo de la técnica, así como la presencia de ingenieros que ayuden a su mejor colocación. En general, se requiere de un equipo multidisciplinar formado al menos por otorrinolaringólogos especialistas en otología o audiología, audiólogos, con acceso a radiólogos, psicólogos, psiquiatras y audioprotesistas.

El otorrinolaringólogo se encargará de evaluar las pruebas y será el responsable final de la decisión de implantación, así como de la cirugía, seguimiento y solución de las complicaciones, si las hubiera. En este sentido, se recomienda que el personal de quirófano, como anestesistas o instrumentistas, tenga también experiencia en este tipo de cirugías para poder resolver posibles complicaciones intraoperatorias que puedan surgir. Además, tendrá que haber un cirujano experimentado en otología y en la cirugía de los implantes de oído medio. Deben realizarse en centros con amplia experiencia en la colocación de implantes en general y en estos dispositivos en particular.

¿La cirugía de tiroides conlleva problemas de voz?

¿La cirugía de tiroides conlleva problemas de voz?

La cirugía de tiroides puede suponer problemas en la voz, como disfonía en menor o mayor grado, hasta para el 80% de los pacientes. Así lo refleja el documento Recomendaciones sobre el uso de la neuromonitorización en cirugía de tiroides y paratiroides, presentado durante la IV Reunión de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC celebrada en Sevilla el 14 y 15 de junio. Para reducir estas dificultades vocales se ha introducido en los últimos años la técnica de neuromonitorización del nervio laríngeo ya que permite al cirujano localizar e identificar el nervio laríngeo recurrente para minimizar el daño.

Diversos estudios confirman las consecuencias de la cirugía de tiroides en las cuerdas vocales. Así, un trabajo publicado en Laryngoscope concluye que a mayor edad las posibilidades de desarrollar problemas de voz y deglución tras una tiroidectomía aumentan un 5% por año. Otra investigación publicada en Jama Otolaryngology- Head & Neck Surgery concluye que los síntomas de voz persistieron en el 50% de los pacientes analizados hasta al menos un año de seguimiento, lo que afecta a su calidad de vida.

Después de la tiroidectomía se pueden suceder una serie de trastornos en la voz como consecuencia de una lesión producida en los nervios laríngeos, por traumatismos que pueden surgir en las maniobras de intubación y extubación, por una disfunción en los músculos extrínsecos de la laringe o incluso porque el paciente sufra una reacción psicológica a la operación, entre otros motivos. Así lo advierte el documento mencionado, elaborado por diferentes médicos de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC. Por estas complicaciones que pueden tener lugar durante la cirugía de cáncer de tiroides los otorrinolaringólogos-cirujanos de cabeza y cuello recomiendan evaluar las cuerdas vocales antes de la cirugía, la protección del nervio laríngeo superior durante la intervención y la valoración de los cambios en la voz entre 2 semanas y 2 meses después de la cirugía.

Para reducir estos problemas se está empleando la neuromonitorización intraoperatoria que consiste en la transformación en señal acústica y electromiográfica de la actividad neuromuscular de los músculos intrínsecos de la laringe tras su estímulo eléctrico. Esta herramienta aumenta la seguridad del cirujano de cabeza y cuello y le ayuda, no solo a identificar el nervio laríngeo recurrente, sino a su disección y a la predicción de una posible parálisis laríngea (PL), ya que informa sobre su estado funcional al terminar la cirugía. Además, contribuye a reducir la incidencia de parálisis laríngea bilateral y al registro de datos para la investigación, además de aportar más seguridad al paciente.

La precisión de esta técnica depende de distintos factores como la técnica realizada, la tecnología empleada y la formación del cirujano para la correcta ejecución e interpretación de la señal. En este sentido, es necesario una experiencia y entrenamientos previos para poder solventar cualquier tipo de dificultad que pueda surgir durante la cirugía. De ahí la importancia del otorrinolaringólogo-cirujano de cabeza y cuello en cirugía de tiroides.

Por otra parte, el empleo de técnicas mínimamente invasivas, con ayuda de la endoscopia cervical para realizar procedimientos menos agresivos, permite también reducir las secuelas de la cirugía de tiroides.

5 razones para no consumir tabaco

5 razones para no consumir tabaco

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante para el cáncer de cabeza y cuello, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). De hecho, España tiene una de las tasas más elevadas del mundo de cáncer de laringe por el excesivo consumo de tabaco acumulado durante años. Así, según advierte la SEORL-CCC con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra el 31 de mayo, el riesgo de padecer este tipo de tumores es mucho mayor en aquellas personas que fuman. Pero fumar no sólo puede repercutir en el desarrollo de enfermedades como el cáncer, sino que también puede influir en la aparición de otras patologías de la esfera otorrinolaringológica. Es por eso que desde la SEORL-CCC se dan 5 razones para no consumir tabaco:

  1. Es la principal causa del cáncer de laringe: el cáncer de laringe es la segunda neoplasia más frecuente del tracto respiratorio y su causa principal en la mayoría de los casos es el tabaco. El riesgo está ligado al número de cigarrillos consumidos, según demuestra una revisión de estudios publicada en European Archives of Otorhinolaringology que concluye que los sujetos que fuman 30 o más cigarrillos al día tienen siete veces más riesgo de cáncer de laringe. Además, confirma que la probabilidad de desarrollar cáncer de laringe disminuyó al dejar de fumar. Por su parte, un trabajo reciente publicado en Advances in otorhinolaringology confirma que el cáncer de hipofaringe se diagnostica principalmente en hombres que fuman tabaco y consumen alcohol en exceso, y poco en mujeres, aunque en los últimos años existe una tendencia de aumento anual en el porcentaje de mujeres con cáncer de hipofarínge por el aumento de consumo de tóxicos entre mujeres.
  1. Puede provocar apnea del sueño: el tabaco también es un factor de riesgo para desarrollar apnea del sueño (SAHS). Sus componentes ejercen un efecto irritante sobre las mucosas lo que provoca una inflamación de la vía aerodigestiva superior, de ahí que haya más dificultades para una correcta respiración, y se favorezca el ronquido y la obstrucción nasal, dos síntomas presentes en la mayoría de pacientes con apnea del sueño. Pero no solo el tabaco es factor de riesgo de la apnea del sueño para la persona que fuma. Una reciente investigación publicada en Sleep Medicine concluye que la exposición de la madre al tabaco se asocia con un mayor riesgo de SAHS infantil.
  1. El tabaco irrita las cuerdas vocales y causa problemas de voz: los componentes del tabaco pueden irritar las cuerdas vocales. Además puede ser un factor desencadenante de tos crónica. Los otorrinolaringólogos recomiendan prestar atención a los cambios en la voz ya que, si se mantienen durante más de siete días es conveniente acudir al especialista para ver cuál es la causa y analizar si existen patologías subyacentes.
  1. Disminuye la capacidad del sentido del gusto y el olfato: los componentes químicos del tabaco debilitan las células de las papilas gustativas y de los receptores olfatorios. De esta manera un consumo prolongado de cigarrillos acaba influyendo en la capacidad para percibir aromas y sabores. Como las células gustativas y olfativas suelen tener capacidad de regenerarse, las personas que dejan de fumar irán poco a poco recuperando el sentido del gusto y del olfato.
  1. Empeora los síntomas de personas con asma y alergias respiratorias: tanto el consumo de cigarrillos como la exposición al humo del tabaco son factores que, por el mecanismo inflamatorio anteriormente comentado, pueden agravar los síntomas de aquellas personas que sufren patologías respiratorias como el asma o la rinitis alérgica. Los riesgos son especialmente preocupantes para los niños, pues ya desde el embarazo la exposición de la madre al humo del tabaco puede causar sibilancias en los menores.

Desde la SEORL-CCC se insiste en que la mejor herramienta para evitar los efectos del tabaco es la prevención y la evitación del inicio de su consumo en adolescentes y jóvenes, pues está demostrado que fumar el primer cigarrillo influye en gran medida en la adquisición de la adicción.

¿Cuál es la relación entre asma y poliposis nasosinusal?

¿Cuál es la relación entre asma y poliposis nasosinusal?

La poliposis nasosinusal es una enfermedad inflamatoria crónica de la mucosa nasal que tiene una mayor prevalencia en aquellos pacientes con asma diagnosticada. De hecho, la mitad de los pacientes con poliposis nasosinusal sufre asma, según datos de la Guía Gema, en la que participa la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). En el Día Mundial del Asma, que se celebra el segundo martes de mayo, la SEORL recuerda la importancia de detectar esta patología ya que se relaciona con un peor control y mayor gravedad del asma.

La poliposis nasal puede aparecer en pacientes asmáticos de entre 30 y 50 años y es una patología benigna y crónica, tanto en sus manifestaciones como en su tratamiento. Se trata de una afección común en la práctica diaria del otorrinolaringólogo, que constituye un subtipo diferenciado de rinosinusitis crónica que se caracteriza por un proceso inflamatorio crónico de la mucosa de las fosas nasales y los senos paranasales, que determina la formación de pólipos edematosos y fibrosos que ocupan las fosas nasales de forma habitualmente bilateral.

La inflamación característica de la poliposis nasal está causada por una degeneración de la mucosa nasal. Esta degeneración de la mucosa conduce a la formación de lesiones polipoides lisas, gelatinosas, translúcidas y piriformes, que de forma progresiva van ocupando los senos hacia las fosas nasales.

Síntomas de la poliposis nasal

La mayoría de los pacientes suelen referir como primer síntoma la insuficiencia respiratoria nasal que puede ser cambiante con el tiempo en función del tamaño de los pólipos.. En una primera fase o en casos leves, la sensación de ocupación nasal no llega a ser completa y en fases más avanzadas o graves la obstrucción nasal puede ser completa y suele ser bilateral y permanente, incrementándose con el decúbito supino. Este síntoma suele ser reflejo de una hiperreactividad nasal propia del proceso inflamatorio. Otro síntoma frecuente es el de la rinorrea, que suele ser bilateral, anterior o posterior, y espesa. También puede aparecer hiposmia, es decir, una reducción parcial del sentido del olfato que puede evolucionar a anosmia. En casos de infección aguda puede aparecer también dolor. Otras manifestaciones pueden ser el prurito, estornudos, cefalea o molestia ocular.

El diagnóstico de la poliposis nasosinusal comprende la historia clínica y la exploración. La exploración debe incluir una rinoscopia anterior y una endoscopia nasal, imprescindible para una correcta  visualización de pólipos bilaterales ocupando las fosas nasales. En el caso de niños, la presencia de pólipos nasales debe alertar sobre la posibilidad de fibrosis quística en los casos bilaterales.

Tratamiento de la poliposis nasal

En cuanto al tratamiento, debe tener como objetivo eliminar la inflamación nasosinusal y los pólipos nasales, restablecer la respiración nasal, restaurar el sentido del olfato y prevenir las recurrencias. Así, consiste en la aplicación glucocorticoides tópicos intranasales (budesónida, mometasona, fluticasona) en dosis elevadas y de forma prolongada, debido a que es una patología crónica.

En caso de no responder al tratamiento o situaciones graves puede ser necesaria la cirugía endoscópica nasosinusal que ofrece seguridad y eficacia. Un correcto tratamiento y control de los síntomas de la poliposis nasosinusal se ha asociado a una mejora de los síntomas del asma.

¿En qué consiste la rehabilitación de la voz?

La rehabilitación de la voz consiste en la valoración de la mecánica de la producción vocal y en el establecimiento de ciertas técnicas y ejercicios para restablecer la función correcta de la misma. Este conjunto de terapias son necesarias en todos los pacientes que presenten alteraciones en su voz de forma persistente, en aquellos que vayan someterse a una cirugía o en quienes ya se han realizado este tipo de intervenciones. En esta fase de la recuperación, el paciente recibe las directrices  sobre cómo realizar la respiración para modular la voz de forma adecuada, cómo producir  la voz a un volumen y a una intensidad correctos y aprender a no realizar esfuerzos innecesarios ni agresiones en los órganos que producen la voz durante el habla.

El doctor Pedro Cabrera, presidente de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC, explica en este vídeo que la rehabilitación de la voz tiene la función de realizar una reeducación de la función vocal para fomentar unos buenos hábitos y comportamientos adecuados que eviten daños.

Este tipo de terapias se basan en la mejora de la función respiratoria y vocal, el enriquecimiento de la variedad de armónicos vocales de cada paciente, la mejora de la articulación y la relajación, el condicionamiento muscular de las vías respiratorias y la corrección del uso de los resonadores naturales de cada persona así como la articulación y modulación en la emisión de la voz.

Todos los tratamientos  se suelen realizar de forma combinada y progresiva, en función de las necesidades concretas de cada caso, por lo que es fundamental que exista una comunicación entre todos los profesionales implicados en el proceso rehabilitador.

¿Qué profesionales intervienen en la rehabilitación de la voz?

En la rehabilitación de la voz deben estar implicados desde el propio paciente hasta diferentes profesionales como el otorrinolaringólogo, el foniatra o el logopeda. Todos ellos deben trabajar de forma conjunta para poder recuperar la función vocal y conseguir que los hábitos adquiridos por el paciente no dañen los órganos ni el sistema encargado de la producción de la voz.

En algunas ocasiones, en función de las características particulares de cada paciente, también es conveniente que en este proceso de rehabilitador participen otros profesionales como profesores de canto u otros profesionales de la voz que puedan contribuir al proceso de aprendizaje y reparación de la función vocal.

¿Qué papel juega el otorrinolaringólogo en la rehabilitación de la voz?

El otorrinolaringólogo juega un papel muy importante en la rehabilitación de la voz ya que es el responsable de diagnosticar el problema principal que causa las dolencias y la pérdida de la función vocal.  Una vez realizado el diagnóstico, también se ocupa de transmitirlo al profesional encargado de dicha rehabilitación y de establecer la terapia para cada paciente de manera individual trabajando conjuntamente con otros expertos en rehabilitación de la voz, como foniatras o logopedas.  Este paso es fundamental ya que sin un correcto diagnóstico no se puede establecer la terapéutica adecuada.

Una vez realizado el diagnóstico, la primera etapa de la rehabilitación es la demostración y la concienciación del paciente de que realiza una mala producción vocal y gestual en la emisión del sonido. Por su parte, la segunda etapa va enfocada en el trabajo conjunto del propio paciente  con los distintos profesionales. Así,   el otorrinolaringólogo es el responsable de evaluar los progresos, su evolución o persistencia de las dolencias que pueda tener el paciente durante la rehabilitación a través de un seguimiento visual de las lesiones que pudieran existir previamente.