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¿En qué casos están indicadas las prótesis auditivas?

¿En qué casos están indicadas las prótesis auditivas?

Alrededor del 8% de la población española padece algún grado de hipoacusia, cuyo tratamiento puede ser médico, quirúrgico y/o audioprotésico. Las audioprótesis externas, audífonos o prótesis auditivas, son aparatos electrónicos que tienen como función amplificar, procesar y conducir el sonido hacia el oído para que llegue de manera eficiente, ajustándose al rango auditivo de la persona que lo necesita. El otorrinolaringólogo será quien se ocupe de estudiar esta discapacidad auditiva, prescribir el mejor tratamiento para cada persona, realizar un seguimiento de los pacientes y evaluar los resultados. En el caso de los niños, se encargará además de coordinar una atención integral y una valoración multidisciplinar. Si la opción de tratamiento es una prótesis auditiva, su prescripción deberá hacerse bajo la responsabilidad de un otorrinolaringólogo, quien además deberá facilitar la información clínica necesaria a los encargados de la adaptación y rehabilitación protésica.

Existen una serie de condiciones que deben cumplirse para poder prescribir una prótesis auditiva. Entre ellas se encuentran:

  • El hecho de que la hipoacusia no pueda solucionarse con tratamiento médico y/o quirúrgico;
  • Que exista contraindicación para la cirugía o que la adaptación de la prótesis sea tan válida como la cirugía;
  • Que la hipoacusia conlleve un déficit auditivo, social y/o profesional.
  • Elección o preferencia del paciente.

Por lo general, se recomienda en aquellos casos en los que los umbrales auditivos por vía aérea durante una conversación se encuentren por encima de los 30-40 dB, en pérdidas de moderadas a profundas y, en ocasiones, en algunos casos de pérdida leve. Aunque siempre debe tratarse cada caso de forma individual.

La hipoacusia puede aparecer a cualquier edad, aunque su aparición es crítica en la infancia pues es cuando se desarrolla el lenguaje. Además, también puede comprometer las limitaciones de las personas mayores y conducir a un aislamiento social. Por ello, es importante prestar atención a los signos de sospecha de una discapacidad auditiva, que permitirán hacer un diagnóstico precoz y determinar el tratamiento más adecuado para cada caso.

El profesional que realiza la adaptación de prótesis auditivas es el audioprotesista, que interviene también en su venta, soporte técnico y mantenimiento. En el proceso de adaptación se incluyen una otoscopia, pruebas audiológicas, la realización de moldes, así como el cálculo  de  la  ganancia  del  audífono, que determinará la amplificación necesaria en función de la pérdida auditiva. Durante el proceso deberá también explicar y ofrecer unos conocimientos básicos sobre el dispositivo para facilitar la adaptación de los mismos y permitir solucionar pequeños problemas, como limpiar los filtros, comprobar la batería, etc.

Tipos de audífonos

En general, una prótesis auditiva se compone de un micrófono, que recoge la señal acústica y la convierte en eléctrica; un amplificador, que procesa la señal eléctrica; y un auricular que es donde llega esa señal eléctrica y es transformada en energía acústica, para ser transmitida al oído de forma amplificada. Además, posee una batería.

Las prótesis auditivas se clasifican en función de la vía de amplificación del sonido, el tipo de prótesis y de la tecnología de análisis y transformación de la señal acústica empleada. En el primero de los casos, según la vía de amplificación del sonido, se distinguen los de conducción por vía área, los más utilizados, y por vía ósea. Los de vía área convierten la energía eléctrica amplificada en energía acústica de forma directa en el conducto auditivo externo. Por su parte, los de vía ósea convierten la energía eléctrica amplificada en una vibración mecánica que estimula al oído interno a través del cráneo.

En función del tipo de prótesis, se distinguen varios tipos según su diseño, forma y capacidad de amplificación. Entre ellas están las convencionales, de bolsillo o de petaca; las gafas auditivas o varillas; las retroauriculares; intra-aurales o endoaurales; intracanal; de inserción profunda o de adaptación abierta.

En cuanto al tipo de tecnología, las innovaciones incorporadas en los últimos años han posibilitado el perfeccionamiento de estos dispositivos lo que ha permitido su evolución desde los analógicos hasta los digitales. La diferencia entre los mismos se encuentra en la forma de procesar las señales acústicas. Los digitales tienen un procesador digital que, mediante un algoritmo, procesa la señal acústica adaptándose de forma automática para elaborar la mejor respuesta según el ambiente acústico en el que se encuentre la persona. Entre las ventajas de los audífonos digitales están la mejor audición en ambientes ruidosos, una voz más clara y natural, mayor facilidad de adaptación, menor consumo de batería y la incorporación de mejores micrófonos.

A la hora de elegir o seleccionar un audífono también deberán tenerse en cuenta las características electroacústicas. Entre ellas destacan la potencia acústica de entrada, la máxima ganancia, el nivel de saturación de la presión sonora, la respuesta en frecuencia, la distorsión, el nivel de ruido o el consumo de batería.

Una vez adaptada la prótesis auditiva, se deberá llevar a cabo una rehabilitación tanto en niños como en adultos con el objetivo de que puedan alcanzar una audición funcional. El proceso es similar al del paciente con implante coclear e incluye entrenamiento auditivo de la detección, discriminación, identificación, reconocimiento y comprensión de la palabra, así como la lectura labial.

 

 

El virus del papiloma humano puede causar tumores localizados en la orofaringe

Desde hace aproximadamente 10 años se ha relacionado al virus del papiloma humano (VPH) como agente causal de los tumores de orofaringe. La infección por el VPH es una enfermedad de transmisión sexual que puede transmitirse tanto a los órganos genitales, siendo causa habitual del cáncer de cuello de útero y de pene, como a la garganta, en donde puede causar cáncer de orofaringe. Así, en los últimos años se ha visto como la incidencia del cáncer de cabeza y cuello, particularmente de orofaringe, originado por el VPH ha aumentado. Según datos de la SEORL-CCC, en algunas áreas geográficas, hasta el 30% de los tumores malignos localizados en la zona orofaríngea están asociados a este agente infeccioso. El doctor Alex Sistiaga, vocal de la Comisión de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC, habla de ello en este vídeo.

El VPH se puede contraer a través del sexo oral o coital desprotegido en cualquier momento de la vida. Se trata de la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial y se calcula que cerca del 80% de las mujeres con actividad sexual han estado expuestas a una infección por el VPH en algún momento. Sin embargo, pueden pasar hasta 25 años sin que el virus dé síntomas y que la persona lo elimine sin causar ningún problema. Por tanto, es muy difícil precisar el momento exacto en que una persona es infectada por este virus. Es importante tener en cuenta que su detección es indicativa de infección pero no del desarrollo de un tumor maligno, pues no todos los tipos de VPH tienen capacidad carcinógena, algo que sucede en algunos casos sin conocer aún el motivo. Existen diferentes serotipos de VPH, siendo el  VPH 16, calificado de alto riesgo, el que está asociado al desarrollo de los tumores orofaríngeos.

Diagnóstico del cáncer de orofaringe

El cáncer de cabeza y cuello originado por el VPH es una enfermedad que implica un diagnóstico y abordaje diferentes a los originados por otras causas, como el tabaco o el alcohol. Los tipos de pacientes afectados por tumores de cabeza y cuello debidos al tabaco o el alcohol o el VPH son distintos. Así, el paciente tipo de cáncer de cabeza y cuello siempre ha sido hombre, de unos 60 años, fumador, y con hábitos de vida poco saludables. En cambio, las personas diagnosticadas de tumores provocados por el VPH suelen ser más jóvenes, de entre 45-50 años, no han tenido hábitos tóxicos a lo largo de su vida. Por lo general, el cáncer de orofaringe relacionado con el VPH se localiza en la amígdala palatina y/o en la base de la lengua y puede generar síntomas como sensación de cuerpo extraño en la garganta,  dolor de garganta u oídos, o aumento de tamaño de los ganglios linfáticos. Es importante acudir al especialista otorrinolaringólogo ante la presencia de signos de sospecha para que pueda evaluar cada caso y determinar el origen de los mismos.

El tratamiento de estos tumores consiste fundamentalmente en el uso de quimiorradioterapia ya que la tasa de respuesta a la misma parece superior a la de los tumores no relacionados con el VPH.

El pronóstico de los tumores de orofaringe asociados al VPH también es diferente, siendo más favorable que en los casos asociados al consumo de tabaco y alcohol. Debido a este supuesto mejor pronóstico, hay  estudios a favor de la desintensificación del tratamiento de estos pacientes para minimizar las secuelas del mismo. Sin embargo, actualmente no hay consenso en este punto y se deben seguir las pautas de tratamiento habituales. Además,  existe un pequeño grupo de pacientes con mal pronóstico.

Uno de los consejos para prevenir la aparición del cáncer de cabeza y cuello asociado de forma específica al VPH es la vacuna contra este virus. En la actualidad está incluida en los calendarios de vacunas para reducir el número de infecciones y se administra a las niñas a partir de los 14 años, aunque se recomienda su empleo en niños también para ampliar la cobertura.

El cáncer de cabeza y cuello ocupa el sexto lugar en incidencia en España

El cáncer de cabeza y cuello ocupa el sexto lugar en incidencia en España

El cáncer de cabeza y cuello, que abarca el cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe y las fosas nasales y senos paranasales, ocupa el sexto lugar en incidencia en España, según datos de la Sociedad Española d Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Cada año, se detectan 10.000 casos nuevos, sobre todo en personas de entre 45 y 65 años. El consumo de tabaco y alcohol y el virus del papiloma humano (VPH) constituyen los principales factores de riesgo de este tipo de tumores. Por ello desde la SEORL-CCC se advierte de la importancia de prestar atención a los signos de alarma y ponerse en manos de un otorrinolaringólogo ante la mínima sospecha.

Cáncer de laringe

Uno de los tumores más frecuentes en España, con una de las tasas de incidencia más alta del mundo, es el cáncer de laringe, con 18 casos por cada 100.000 habitantes. Lo más habitual es encontrarlo en la región supraglótica, por encima de las cuerdas vocales. Los tumores supraglóticos no suelen producir síntomas muy llamativos en estadios iniciales (por ejemplo, sensación de cuerpo extraño o carraspeo frecuente), por lo que suelen diagnosticarse en fases avanzadas, cuando los pacientes presentan dificultad para respirar-disnea-, un sonido agudo en la inspiración-estridor dificultad  o dolor para tragar –disfagia u odinofagia-, o cuando notan la aparición de un bulto -metástasis ganglionar- en el cuello. Por contra, los tumores originados en las cuerdas vocales (glotis) suelen diagnosticarse en estadios iniciales ya que producen cambios en la voz -disfonía- precozmente.

Tumores de la cavidad oral

Los tumores de la cavidad oral son los tumores más frecuentes del área de cabeza y cuello y representan en torno al 25 y 30% de los mismos, según datos de la SEORL-CCC. Por lo general, los tumores que afectan a esta zona, que abarca los labios, la mucosa yugal, las encías superior e inferior, el suelo de la boca, los  dos tercios anteriores de la lengua y el paladar duro, suelen producir dolor, cambios en el habla o dificultades para la deglución. Los de peor pronóstico tienen lugar en la lengua (la mayoría en bordes laterales y superficie ventral), el suelo de la boca y la encía inferior. Suelen provocar síntomas a partir de los 2-3 cm de diámetro.

Tumores de faringe

Los tumores de faringe pueden originarse en cualquiera de las 3 sublocalizaciones de la misma: la rinofaringe o cavum, la orofaringe y la hipofaringe. En cuanto a los tumores de orofaringe, estos representan el 18% de todos los casos de cáncer de cabeza y cuello y pueden originarse a nivel de las amígdalas palatinas (el 75% de los casos),  en la base de la lengua, en el paladar blando o en la pared posterior. Su diagnóstico suele producirse en estadios avanzados, por lo que puede afectar a varias zonas contiguas y hasta en el 60% de los casos presentan metástasis ganglionares al diagnóstico. Los tumores de hipofaringe se originan en el 80% de los casos en los senos piriformes (a ambos lados de la laringe), siendo menos frecuentes en la pared posterior y en la región retrocricoidea. El 80% se presentan en estadios avanzados ya que producen sintomatología muy tardía (disfagia, odinofagia, otalgia refleja) y, hasta en el 60% de los casos se objetivan metástasis ganglionares al diagnóstico, incluso bilaterales. El pronóstico de los tumores de hipofaringe es muy sombrío con una supervivencia media del 30-40% a los 5 años. Los tumores de rinofaringe son tumores localizados en la región posterior de las fosas nasales y por encima del paladar. A diferencia del resto de tumores de faringe, no se relacionan con el consumo de tabaco y de alcohol sino con la infección por el virus de Epstein-Barr. Son tumores que pueden afectar a personas más jóvenes y cuya sintomatología inicial más frecuente es la otitis serosa unilateral y la presencia de adenopatías cervicales. Su localización contigua a la base del cráneo y su tendencia a presentar metástasis a distancia hacen que sean tumores con un pronóstico pobre. Su tratamiento inicial no es la cirugía sino la quimiorradioterapia.

Tumores de fosas nasales y senos paranasales

Otro de los tumores que afectan a la zona de cabeza y cuello son los fosas nasales y senos paranasales. Son tumores infrecuentes, con mal pronóstico a pesar de los tratamientos quirúrgicos agresivos y la administración de radio y quimioterapia. Son tumores frecuentemente relacionados con la exposición profesional a carcinógenos como el polvo de madera, níquel, etc. El diagnóstico de estos tumores plantea problemas debido a su diversidad histológica (múltiples subtipos tumorales) y a la producción de sintomatología inespecífica en los estadios precoces que puede simular un proceso inflamatorio (dificultad para respirar por la nariz, rinorrea, epistaxis,…). Su localización centrofacial y, la existencia de estructuras contiguas como la órbita, la cavidad oral y, la base del cráneo, hacen que su tratamiento sea difícil y complejo, conllevando una elevada morbilidad  -secuelas- y mortalidad.

Factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello

El consumo del alcohol y el tabaquismo son los principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello en todo el mundo. El tabaco incrementa el riesgo de laringe o faringe hasta 20 veces. Por su parte, el alcohol, asociado al consumo de tabaco, puede multiplicar por 4 el riesgo de padecer cáncer, ya que permite la disolución de los carcinógenos del tabaco y un mayor contacto con la mucosa. Son factores modificables por lo que se puede prevenir la aparición de estos tumores.

Tratamiento de los tumores de cabeza y cuello

El tratamiento de los tumores de cabeza y cuello requiere un abordaje  multidisciplinar  que  engloba cirugía, radioterapia y quimioterapia. Así mismo, es importante contar con el apoyo de otros especialistas como endocrinólogos, nutricionistas, psicooncólogos, foniatras y logopedas y de enfermería especializada, para intentar conseguir un manejo óptimo de estos pacientes. El cirujano de cabeza y cuello coordinará todo el proceso. Es muy importante también la rehabilitación posterior que debe ir encaminada a la recuperación de las funciones del habla, masticación y deglución.

La cirugía mínimamente invasiva ha reducido las secuelas en cáncer de tiroides

El empleo de la cirugía mínimamente invasiva videoasistida ha permitido conseguir los mismos resultados oncológicos  con  menores secuelas estéticas en el tratamiento de los tumores de tiroides. Así lo explica el doctor Mario Fernández, jefe de Sección de Cabeza y Cuello del Hospital Universitario Gregorio Marañón, en este vídeo.

El tratamiento de tumores que afectan a la glándula tiroides consiste en la realización de una tiroidectomía total con ablación posterior con radioyodo de los posibles restos de tejido tiroideo. A pesar de los riesgos de complicaciones, con esta técnica se consiguen tasas muy inferiores de recurrencias y un elevado porcentaje de supervivencia a largo plazo. Tras la realización de una tiroidectomía total es necesaria la terapia hormonal sustitutiva de por vida.

La cirugía convencional para la tiroidectomía total consiste en realizar una incisión cervical anterior más o menos amplia, lo que implica unas incisiones de entre 5 y 10 cm en la línea media del cuello. Con la técnica mínimamente invasiva videoasistida se realiza una incisión cervical media de 1,5-2 cm, a través de la cual se introduce el endoscopio y el instrumental de disección. Está indicada, por lo general, para nódulos únicos de menos de 3,5 cm de diámetro. Gracias a las pequeñas incisiones, las estancias del paciente en el hospital son más cortas, las cicatrices son menores y se reduce el disconfort de la zona del cuello en la persona intervenida.

La incorporación del robot Da Vinci a la cirugía de cabeza y cuello ha permitido también su empleo en la cirugía de cáncer de tiroides por el cual la incisión se realiza en la axila con el objetivo de evitar las cicatrices del cuello, que son más visibles. Otra tendencia es el abordaje del cuello a través de la boca, a través del surco gingivolabial, situado en la parte posterior del labio, aunque todavía se está analizando su eficacia y resultados en cirugía de tiroides.

Tumores de la glándula tiroides

Los tumores localizados en la glándula tiroides constituyen alrededor del 1% de todas las neoplasias del organismo. Se trata de un tipo de cáncer que afecta sobre todo al sexo femenino y en individuos de edades medias. Su diagnóstico suele realizarse durante una exploración rutinaria, en forma de nódulo tiroideo, palpable e indoloro. Los tumores malignos de tiroides más frecuentes son los carcinomas bien diferenciados, un grupo que incluye el carcinoma papilar, el carcinoma folicular y el carcinoma de células de Hürthle. En total, representan el 90% de todos los cánceres de tiroides.

De todos ellos, el carcinoma papilar supone el 80% de los tumores malignos que afectan a la glándula tiroides. Los carcinomas papilares de tiroides tienen tendencia a diseminarse a través de los vasos linfáticos y su diseminación ganglionar cervical sucede en más del 50% de los casos. Suele presentarse en forma de nódulo palpable al igual que sucede en la mayoría de lesiones benignas de la glándula tiroides. Además, puede acompañarse de síntomas como disfagia, odinofagia, disfonía o dificultad respiratoria, cuando se encuentra en un estadio avanzado. Por lo general, el pronóstico en estos tumores es bueno, con una supervivencia de alrededor del 90 % a los diez años.

La SEORL avala una guía de AECAT sobre hipoparatiroidismo

La SEORL avala una guía de AECAT sobre hipoparatiroidismo

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha avalado la guía ‘Conoce el hipoparatiroidismo’, elaborada por la Asociación Española de Cáncer de Tiroides con el objetivo de ofrecer una información sencilla y accesible a los pacientes con hipoparatiroidismo y sus familiares. El manual cuenta también con el aval de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

En el 75% de los casos el hipoparatiroidismo se produce como consecuencia de una cirugía sobre la glándula tiroides por la extirpación o lesión de las glándulas paratiroides.  Se trata de un trastorno endocrino por el cual se produce una insuficiente cantidad de hormona paratiroidea (PTH). Como consecuencia de ello se produce un descenso en la concentración de calcio (hipocalcemia) y un aumento en la concentración de fósforo en sangre (hiperfosfatemia). Uno de cada cuatro pacientes tendrá este problema de forma permanente o crónica.

Síntomas del hipoparatiroidismo

Loas personas que presentan un hipoparatiroidismo pueden tener síntomas variados, en función del descenso de los niveles de calcio en sangre, y se clasifican, según detalla la guía, en:

  • Neuromusculares: pueden sufrir dolor, espasmos o calambres en las extremidades o incluso en la boca.
  • Psicológicos-psiquiátricos: las personas con hipoparatiroidismo pueden mostrarse irritables, con depresión o ansiedad, o sufrir un trastorno de la personalidad.
  • Neurológicos: pueden tener síntomas de párkinson, pérdida de memoria, convulsiones o movimientos involuntarios de las extremidades.
  • Cardiacos: los pacientes pueden sufrir arritmias cardíacas.
  • Cutáneos: piel seca y escamosa, uñas quebradizas, caída de cabello.
  • Renales: tienen más riesgo de tener piedras en el riñón e insuficiencia renal.
  • Oculares: cataratas.

Se estima que en España hay entre 10.200 y 17.300 pacientes con hipoparatiroidismo, según datos de AECAT. Su tratamiento consiste en la administración de suplementos de calcio para hacer frente a la sintomatología y en vitamina D para favorecer su absorción. La cantidad a tomar será determinada por el médico, por lo general, el endocrino. En los casos en los que haya niveles bajos de magnesio también se administrarán suplementos de este para corregirlo y si hubiera un aumento de los de fósforo se haría una dieta restringida sin este mineral, además de administrar hidróxido de aluminio, que ayuda a evitar su absorción. En este sentido, es fundamental seguir el tratamiento indicado y saber reconocer los síntomas para poder ajustar la dosis si fuera necesario.

Dieta para hipoparatiroidismo

Además, se recomiendan una serie de cambios en la dieta procurando aumentar el consumo de calcio y vitamina D, mediante alimentos como la leche y derivados lácteos; hortalizas de hoja verde, salmón y sardinas y frutos secos. Así mismo, conviene evitar fibras como el salvado de trigo o las espinacas y no tomar bebidas gaseosas.

Consenso SEORL-CCC y SEEN

Como se ha señalado, el hipoparatiroidismo es la complicación más frecuente tras una tiroidectomía total. La lesión paratiroidea durante la tiroidectomía puede deberse a la extirpación inadvertida de las glándulas paratiroides, a la coagulación accidental de las mismas durante el control de las hemorragias o a la alteración de su vascularización. Así se señala en el documento de consenso elaborado por la SEORL-CCC y la SEEN dirigido a especialistas.

A pesar de ser una complicación quirúrgica, su tratamiento inmediato implica en numerosas ocasiones a los servicios de Endocrinología, y su manejo a largo plazo recae fundamentalmente sobre el endocrinólogo. Por este motivo, la SEORL-CCC y la SEEN han elaborado este documento de consenso conjunto para abordar los aspectos más importantes de esta patología. En él se incluyen recomendaciones preoperatorias, intraoperatorias y para el posoperatorio inmediato a tener en cuenta por los cirujanos de cabeza y cuello, así como recomendaciones para el tratamiento crónico más orientadas para los endocrinólogos. El objetivo de ambas sociedades es contribuir con este documento a reducir las secuelas en el metabolismo del calcio, mediante una serie de criterios y factores predisponentes a tener en cuenta antes, durante y después de la cirugía.

¿Qué es la sordoceguera?

¿Qué es la sordoceguera?

El día 27 de junio se celebra el Día Internacional de las Personas Sordociegas con el objetivo de concienciar sobre esta discapacidad que supone un impacto notable en su calidad de vida. La sordoceguera implica un deterioro combinado de la vista y el oído, que dificulta el acceso de estas personas a la comunicación, la educación, la vida social y laboral, la información y la movilidad. Al contrario de lo que se puede pensar, es una condición específica, es decir, no se debe a la suma de sordera y ceguera.

Las personas sordociegas ven comprometida su autonomía por lo que requieren de una atención especializada y de métodos especiales para la comunicación. Por otro lado, puede ser que tengan algo de visión o audición, por lo que también se le puede denominar pérdida sensorial dual. La sordoceguera puede ser congénita cuando está presente desde el nacimiento. En estos casos la adquisición del lenguaje y el desarrollo de otro tipo de capacidades se ve muy limitado, ya que en la infancia no se han adquirido los estímulos necesarios para ello. Por otro lado, puede ser adquirida cuando una de las capacidades o ambas se pierden en el transcurso de la vida. En estos casos la calidad de vida suele ser algo mayor pues tienen conocimientos y experiencias previas sobre el mundo que les rodea, lo que facilita su adaptación a la nueva situación y a la adquisición de nuevas habilidades de comunicación.

En cuanto a sus causas, los estudios científicos apuntan a más de 80 cuadros clínicos como responsables de la sordoceguera, según el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras.  Algunas causas documentadas, recogidas por la Federación Española de Sordoceguera, son el derrame cerebral, el uso maternal de drogas o determinados medicamentos durante el embarazo, tumores, traumatismos, así como diferentes síndromes catalogados como enfermedades raras.

Las características principales de las personas sordociegas son las siguientes:

  • Necesitan un sistema de comunicación alternativo: las personas sordociegas necesitarán un sistema de comunicación alternativo para expresarse y relacionarse. En la mayoría de los casos, a día de hoy, la capacidad auditiva se puede recuperar gracias a las soluciones implantables, como los implantes cocleares. En otros casos será necesario que empleen la Lengua de Signos apoyada en las manos y precisarán además de la ayuda de un intérprete mediador.
  • Son personas dependientes: al tener dificultades para comunicarse, no pueden tampoco relacionarse de forma libre con su entorno, ni ejercer sus derechos, ya que no tienen acceso a información como el clima, las señales, el tráfico, la cartelería, documentación, etc. Así mismo, tienen problemas de movilidad al tener limitados la capacidad física, el equilibrio y la orientación, por lo que también necesitarán ayuda en ese sentido.
  • Sufren aislamiento social: las personas sordociegas no tienen relación con el mundo real y se encuentran en situación de desconexión debido a sus dificultades para la comunicación o la educación, por lo que necesitan ayuda en todas las parcelas de su vida diaria.
  • Tienen muy desarrollados el resto de los sentidos, sobre todo el tacto: al tener una pérdida total o casi total de los sentidos de la vista y el oído, las personas sordociegas hacen un uso intensivo del resto de recursos sensoriales: el tacto, el gusto o el olfato. El tacto es el que ocupa un lugar más relevante en sus vidas al jugar un papel fundamental en la comunicación, el conocimiento y el aprendizaje. Les ayuda a comunicarse, a recopilar información, y a tener contacto con la realidad. En este sentido, la punta de los dedos y de la lengua cobran especial protagonismo ya que son las partes del cuerpo con mayor sensibilidad. Por ello el Sistema Braille es para las personas invidentes un buen medio de acceso a la información y por tanto para comunicarse.

Estas son algunos de los rasgos más característicos de las personas con sordoceguera, aunque cada caso es distinto y, como tal, debe abordarse de forma individualizada. En cualquier caso, estas personas tienen unas necesidades especiales por lo que precisan de apoyo y de actividades y servicios que contribuyan a una mayor conexión e integración en la sociedad. En el caso de que la sordoceguera sea congénita es importante su detección precoz y la búsqueda de soluciones y tratamientos lo más tempranos posible, y ver las posibilidades que ofrecen los dispositivos implantables auditivos actuales para que, al menos, el niño crezca con una mínima capacidad auditiva que le facilite la adquisición del lenguaje y unas mejores habilidades de comunicación.

Los implantes activos de oído medio, la solución cuando no dan resultado los audífonos

Los implantes activos de oído medio son dispositivos diseñados para transferir la energía mecánica a la cadena de huesecillos o al oído interno, bien por la ventana oval o bien por la ventana redonda. Así lo explica en este vídeo el doctor Luis Lassaletta, presidente de la Comisión de Otología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Suponen una alternativa a los audífonos o a la cirugía reconstructiva convencional del oído medio cuando no se obtienen los resultados esperados, siendo siempre estas dos soluciones las primeras opciones de tratamiento.

Según se refleja en la Guía de Implantes de Oído Medio, elaborada por distintos miembros de las Comisiones de Otología, Otoneurología y Audiología de la SEORL-CCC, a diferencia de los audífonos, los implantes de oído medio captan el sonido para transformarlo y amplificarlo produciendo una serie de vibraciones mecánicas (mecanismo denominado vibroplastia) que llegan de forma directa a la cadena tímpano-osicular o a los fluidos del oído interno.

Los implantes activos de oído medio se componen de un micrófono, un audioprocesador, baterías, una unidad receptora y un transductor. Se clasifican en totalmente implantables, cuando todas sus piezas están debajo de la piel, o parcialmente implantables cuando solo quedan debajo de la piel el receptor y el transductor. El micrófono capta la onda sonora que después es procesada por el audioprocesador para ser transmitida, de forma directa o a través de la piel, hasta el receptor-transductor.

A diferencia de los audífonos, los implantes activos de oído medio proporcionan una serie de mejoras funcionales, sobre todo en las frecuencias agudas, con menores niveles de distorsión y retroalimentación. Además, los pacientes afirman tener una mejor inteligibilidad, una mejor calidad del sonido y una percepción más natural de su propia voz.

Pacientes candidatos a implantes activos de oído medio

Este tipo de soluciones están indicadas en dos grupos de pacientes. Por un lado serán candidatos aquellos con hipoacusia neurosensorial que por alguna razón médica o quirúrgica no son candidatos a los audífonos, siempre que no sean hipoacusias profundas donde la solución sería el implante coclear. Otro grupo de pacientes candidatos a los implantes activos de oído medio son los que tienen hipoacusias de transmisión o mixtas o con otitis crónicas operados en numerosas ocasiones y a los que no se les puede dar solución con la cirugía convencional del oído medio.

En la decisión sobre la conveniencia del uso de este tipo de soluciones u otras el papel del otorrinolaringólogo es esencial pues es quien tendrá en cuenta las limitaciones y las ventajas de unos u otros dispositivos para poder optimizar su uso. Además, en la decisión también se deberá tener en cuenta el estilo de vida y la opinión de los pacientes y es imprescindible que haya un proceso previo de orientación tanto a ellos como a sus familias. 

La cirugía de los implantes del oído medio es una cirugía compleja, que requiere medidas intraoperatorias, por lo que es necesaria experiencia previa y un buen manejo de la técnica, así como la presencia de ingenieros que ayuden a su mejor colocación. En general, se requiere de un equipo multidisciplinar formado al menos por otorrinolaringólogos especialistas en otología o audiología, audiólogos, con acceso a radiólogos, psicólogos, psiquiatras y audioprotesistas.

El otorrinolaringólogo se encargará de evaluar las pruebas y será el responsable final de la decisión de implantación, así como de la cirugía, seguimiento y solución de las complicaciones, si las hubiera. En este sentido, se recomienda que el personal de quirófano, como anestesistas o instrumentistas, tenga también experiencia en este tipo de cirugías para poder resolver posibles complicaciones intraoperatorias que puedan surgir. Además, tendrá que haber un cirujano experimentado en otología y en la cirugía de los implantes de oído medio. Deben realizarse en centros con amplia experiencia en la colocación de implantes en general y en estos dispositivos en particular.

¿La cirugía de tiroides conlleva problemas de voz?

¿La cirugía de tiroides conlleva problemas de voz?

La cirugía de tiroides puede suponer problemas en la voz, como disfonía en menor o mayor grado, hasta para el 80% de los pacientes. Así lo refleja el documento Recomendaciones sobre el uso de la neuromonitorización en cirugía de tiroides y paratiroides, presentado durante la IV Reunión de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC celebrada en Sevilla el 14 y 15 de junio. Para reducir estas dificultades vocales se ha introducido en los últimos años la técnica de neuromonitorización del nervio laríngeo ya que permite al cirujano localizar e identificar el nervio laríngeo recurrente para minimizar el daño.

Diversos estudios confirman las consecuencias de la cirugía de tiroides en las cuerdas vocales. Así, un trabajo publicado en Laryngoscope concluye que a mayor edad las posibilidades de desarrollar problemas de voz y deglución tras una tiroidectomía aumentan un 5% por año. Otra investigación publicada en Jama Otolaryngology- Head & Neck Surgery concluye que los síntomas de voz persistieron en el 50% de los pacientes analizados hasta al menos un año de seguimiento, lo que afecta a su calidad de vida.

Después de la tiroidectomía se pueden suceder una serie de trastornos en la voz como consecuencia de una lesión producida en los nervios laríngeos, por traumatismos que pueden surgir en las maniobras de intubación y extubación, por una disfunción en los músculos extrínsecos de la laringe o incluso porque el paciente sufra una reacción psicológica a la operación, entre otros motivos. Así lo advierte el documento mencionado, elaborado por diferentes médicos de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC. Por estas complicaciones que pueden tener lugar durante la cirugía de cáncer de tiroides los otorrinolaringólogos-cirujanos de cabeza y cuello recomiendan evaluar las cuerdas vocales antes de la cirugía, la protección del nervio laríngeo superior durante la intervención y la valoración de los cambios en la voz entre 2 semanas y 2 meses después de la cirugía.

Para reducir estos problemas se está empleando la neuromonitorización intraoperatoria que consiste en la transformación en señal acústica y electromiográfica de la actividad neuromuscular de los músculos intrínsecos de la laringe tras su estímulo eléctrico. Esta herramienta aumenta la seguridad del cirujano de cabeza y cuello y le ayuda, no solo a identificar el nervio laríngeo recurrente, sino a su disección y a la predicción de una posible parálisis laríngea (PL), ya que informa sobre su estado funcional al terminar la cirugía. Además, contribuye a reducir la incidencia de parálisis laríngea bilateral y al registro de datos para la investigación, además de aportar más seguridad al paciente.

La precisión de esta técnica depende de distintos factores como la técnica realizada, la tecnología empleada y la formación del cirujano para la correcta ejecución e interpretación de la señal. En este sentido, es necesario una experiencia y entrenamientos previos para poder solventar cualquier tipo de dificultad que pueda surgir durante la cirugía. De ahí la importancia del otorrinolaringólogo-cirujano de cabeza y cuello en cirugía de tiroides.

Por otra parte, el empleo de técnicas mínimamente invasivas, con ayuda de la endoscopia cervical para realizar procedimientos menos agresivos, permite también reducir las secuelas de la cirugía de tiroides.

5 razones para no consumir tabaco

5 razones para no consumir tabaco

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante para el cáncer de cabeza y cuello, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). De hecho, España tiene una de las tasas más elevadas del mundo de cáncer de laringe por el excesivo consumo de tabaco acumulado durante años. Así, según advierte la SEORL-CCC con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra el 31 de mayo, el riesgo de padecer este tipo de tumores es mucho mayor en aquellas personas que fuman. Pero fumar no sólo puede repercutir en el desarrollo de enfermedades como el cáncer, sino que también puede influir en la aparición de otras patologías de la esfera otorrinolaringológica. Es por eso que desde la SEORL-CCC se dan 5 razones para no consumir tabaco:

  1. Es la principal causa del cáncer de laringe: el cáncer de laringe es la segunda neoplasia más frecuente del tracto respiratorio y su causa principal en la mayoría de los casos es el tabaco. El riesgo está ligado al número de cigarrillos consumidos, según demuestra una revisión de estudios publicada en European Archives of Otorhinolaringology que concluye que los sujetos que fuman 30 o más cigarrillos al día tienen siete veces más riesgo de cáncer de laringe. Además, confirma que la probabilidad de desarrollar cáncer de laringe disminuyó al dejar de fumar. Por su parte, un trabajo reciente publicado en Advances in otorhinolaringology confirma que el cáncer de hipofaringe se diagnostica principalmente en hombres que fuman tabaco y consumen alcohol en exceso, y poco en mujeres, aunque en los últimos años existe una tendencia de aumento anual en el porcentaje de mujeres con cáncer de hipofarínge por el aumento de consumo de tóxicos entre mujeres.
  1. Puede provocar apnea del sueño: el tabaco también es un factor de riesgo para desarrollar apnea del sueño (SAHS). Sus componentes ejercen un efecto irritante sobre las mucosas lo que provoca una inflamación de la vía aerodigestiva superior, de ahí que haya más dificultades para una correcta respiración, y se favorezca el ronquido y la obstrucción nasal, dos síntomas presentes en la mayoría de pacientes con apnea del sueño. Pero no solo el tabaco es factor de riesgo de la apnea del sueño para la persona que fuma. Una reciente investigación publicada en Sleep Medicine concluye que la exposición de la madre al tabaco se asocia con un mayor riesgo de SAHS infantil.
  1. El tabaco irrita las cuerdas vocales y causa problemas de voz: los componentes del tabaco pueden irritar las cuerdas vocales. Además puede ser un factor desencadenante de tos crónica. Los otorrinolaringólogos recomiendan prestar atención a los cambios en la voz ya que, si se mantienen durante más de siete días es conveniente acudir al especialista para ver cuál es la causa y analizar si existen patologías subyacentes.
  1. Disminuye la capacidad del sentido del gusto y el olfato: los componentes químicos del tabaco debilitan las células de las papilas gustativas y de los receptores olfatorios. De esta manera un consumo prolongado de cigarrillos acaba influyendo en la capacidad para percibir aromas y sabores. Como las células gustativas y olfativas suelen tener capacidad de regenerarse, las personas que dejan de fumar irán poco a poco recuperando el sentido del gusto y del olfato.
  1. Empeora los síntomas de personas con asma y alergias respiratorias: tanto el consumo de cigarrillos como la exposición al humo del tabaco son factores que, por el mecanismo inflamatorio anteriormente comentado, pueden agravar los síntomas de aquellas personas que sufren patologías respiratorias como el asma o la rinitis alérgica. Los riesgos son especialmente preocupantes para los niños, pues ya desde el embarazo la exposición de la madre al humo del tabaco puede causar sibilancias en los menores.

Desde la SEORL-CCC se insiste en que la mejor herramienta para evitar los efectos del tabaco es la prevención y la evitación del inicio de su consumo en adolescentes y jóvenes, pues está demostrado que fumar el primer cigarrillo influye en gran medida en la adquisición de la adicción.