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Cómo saber si tengo un tapón de cera en el oído

Cómo saber si tengo un tapón de cera en el oído

La cera de los oídos, también llamada cerumen, es una secreción de las glándulas del conducto auditivo externo, que sirve como mecanismo de autolimpieza del oído. Además, tiene propiedades antibacterianas y ayuda a evitar infecciones como la otitis. Esta cera suele eliminarse de forma natural, desplazándose por el conducto auditivo hasta el exterior.

Sin embargo, en ocasiones el mecanismo de autolimpieza falla y la cera se acumula, originando los llamados tapones de cera, una obstrucción que puede ser parcial o total y que suele suponer una pérdida de audición, perjudicando sobre todo a personas que ya sufren hipoacusia.

Entre los factores que impiden la expulsión normal de la cera están: la presencia de abundantes pelos en el canal auditivo, algunas enfermedades dermatológicas, el uso de audífonos o la excesiva limpieza del oído con bastoncillos de algodón, que empujan el cerumen contra el tímpano y favorecen su acumulación.

Para saber identificar cuándo se tiene un tapón en los oídos es importante entender la sintomatología, que puede variar en función del tipo de acumulación del cerumen y de las condiciones anatómicas del conducto y el tímpano de cada persona.

Principales síntomas de los tapones de oídos

El síntoma más común es la sensación de taponamiento dentro del oído, que se modifica con la masticación y al mover el pabellón auricular. También puede ser un signo de que el conducto auditivo está taponado el hecho de tener acúfenos -un zumbido constante en los oídos- o autofonía -cuando la persona nota que escucha su propia voz al hablar-.

Otro de los síntomas comunes es la pérdida de audición. Si bien, en ocasiones aunque el tapón sea grande y compacto, existe una pequeña apertura por la que pasa el sonido, y la pérdida auditiva es mínima. Es característico en las épocas de verano, con los primeros baños, que estos tapones al mojarse aumenten su tamaño y provoquen una pérdida de audición repentina. Por otra parte, los tapones que obstruyen el conducto auditivo también pueden generar sensación de mareo, picor o molestias leves en el oído, causados por la acumulación de cera.

Ante la presencia de estos síntomas, lo más aconsejable es acudir a un médico especialista, que realizará una otoscopia, que es la prueba diagnóstica que se utiliza para aclarar si se trata o no de una obstrucción en el oído y, en su caso, indicará el tratamiento más adecuado.

Diferentes tratamientos de los tapones de oídos

Hay diversas formas de quitar los tapones de cerumen del oído, aunque es importante que sea un profesional sanitario el que realice la extracción de la cera, para evitar posibles daños en el conducto auditivo.

El método más habitual es el lavado por irrigación. Éste consiste en utilizar una jeringa con agua para introducir abundante líquido en el oído con el fin de extraer el tapón. Sin embargo, este procedimiento está contraindicado para personas que han sido intervenidas del oído o con sospecha de perforaciones en el tímpano. Otra forma de eliminar los tapones de cera y restablecer por completo la audición es la succión mediante un instrumento aspirativo o la extracción manual usando pinzas. Con cualquiera de las técnicas empleadas, es recomendable reblandecer previamente el tapón de cera con la aplicación de gotas de agua oxigenada o ceruminolíticos varios días antes de la extracción. Algunos de estos productos incluyen aceite de oliva o de almendras. La finalidad de estos agentes es lubricar el conducto auditivo para reblandecer el cerumen y permitir su disolución y extracción de forma natural.

Falsos mitos para eliminar tapones de cera

Más allá de los tratamientos descritos para eliminar la acumulación de cerumen en el conducto auditivo externo, existen otras falsas creencias y remedios caseros que deben evitarse, puesto que no tienen una base científica sólida y podrían poner en peligro la salud del paciente.

Uno de los bulos en este ámbito es el de usar bastoncillos de algodón para limpiar el oído. Sin embargo, se trata de un error, puesto que el hisopo introduce la cera en el oído en lugar de sacarla, lo que provoca el efecto contrario al pretendido y aumenta el riesgo de que el tapón se endurezca y vaya a peor. Además de correr el riesgo de generar lesiones en el conducto auditivo externo o incluso lesiones en la membrana timpánica.

Por otro lado, la llamada conoterapia, es decir, recurrir a velas para limpiar los oídos, también es un error, que puede provocar quemaduras en la cara del paciente o incluso perforaciones en el tímpano y que no tiene ninguna utilidad a la hora de extraer un tapón en el oído.

Para evitar complicaciones en el canal auditivo, los otorrinolaringólogos recomiendan realizar revisiones periódicas de los oídos, ya que en ellas se pueden detectar dolencias que a veces se confunden con los síntomas de los tapones de oídos.

Recomiendan no dar uvas en Nochevieja a los menores de 5 años por riesgo de asfixia

Recomiendan no dar uvas en Nochevieja a los menores de 5 años por riesgo de asfixia

Los niños menores de cinco años son los que más riesgo tienen de atragantamiento o asfixia por comer uvas por lo que la SEORL-CCC aconseja no darles en Nochevieja este alimento durante las campanadas. Se trata de una fruta que por su forma o textura puede obstruir las vías respiratorias y provocar una situación de peligro que puede llevar incluso a la muerte si no se actúa a tiempo. Para reducir el riesgo de aspiración lo aconsejable es quitarles la piel y las pepitas y cortarlas en varios trozos, de forma que sean más fáciles de digerir

Además, también pueden resultar peligrosas para las personas mayores de 65 años, sobre todo si sufren trastornos de deglución, como la disfagia. Por estos motivos, se ha lanzado una campaña en change.org para solicitar que el tiempo entre campanada y campanada se amplíe de tres a cinco segundos. De esta forma se podría realizar una masticación previa y se minimizarían los riesgos de aspiración. Además, se cubriría el primer minuto del año coincidiendo con la última de las campanadas.  

Otra opción es que los niños y las personas mayores sigan la tradición tomando otro tipo de alimentos sin riesgo. En este sentido, advierten, tampoco son buenos los frutos secos, uno de los alimentos que más atragantamientos causan en España. Aunque no sean alimentos de gran tamaño, los fragmentos duros que se desprenden al morderlos pueden obstruir las vías respiratorias, sobre todo en el caso de los niños menores de dos años, que no son capaces de masticarlos adecuadamente y no han desarrollado suficientes reflejos defensivos como la tos o el estornudo. Por eso se aconseja no dar cualquier tipo de fruto seco sin moler a los niños menores de tres años y recomiendan no hacerlo hasta los cinco o seis años, por el alto riesgo que existe de atragantamiento y asfixia.

Los datos muestran también que la incidencia de asfixia en personas mayores de 65 años es siete veces mayor que en niños de 1 a 4 años, según una revisión publicada en la revista Geriatrics.  La pérdida de la dentadura, la disminución de la salivación o el debilitamiento de los músculos responsables de la masticación asociado a la edad, puede provocar problemas de deglución en las personas mayores, sobre todo si padecen enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer o el párkinson. Esto aumenta las posibilidades de sufrir aspiraciones a la hora de consumir alimentos sólidos o líquidos.

La disfagia supone una dificultad para masticar o tragar y empujar los alimentos hacia el tracto digestivo superior, lo que propicia que algunas secreciones y sustancias lleguen a las vías aéreas y provoquen una asfixia por aspiración. En este sentido, la textura y forma de algunos alimentos que se consumen en Nochevieja dificultan una correcta  deglución.

Para reducir el riesgo de asfixia es importante seguir determinadas pautas: no hay que mezclar consistencias líquidas y sólidas; es fundamental evitar comer de forma apresurada y se recomienda mantener una postura erguida durante las comidas. La aspiración por alimentos puede acabar derivando en problemas más graves como la neumonía por aspiración, una afección que provoca más de 40.000 hospitalizaciones al año en España.

En caso de detectar que un menor o un adulto se está atragantando es importante llamar a los servicios de emergencias o acudir de forma inmediata a un servicio de urgencias. Si es una obstrucción completa, y el menor sea mayor de un año, se procederá a realizar la maniobra de Heimlich: con el paciente consciente, el reanimador se situará de pie sujetándolo por detrás, pasando los brazos por debajo de las axilas y rodeando el tórax del paciente. Después colocará las manos sobre el abdomen y efectuará cinco compresiones hacia arriba y hacia atrás. Tras la maniobra, será necesario comprobar si hay un cuerpo extraño en la boca del menor y si es posible extraerlo.

Los pacientes laringectomizados necesitan una rehabilitación integral

La laringectomía es una intervención que se reserva para tumores avanzados de laringe e hipofaringe y que consiste en extirpar completamente la laringe. Esta cirugía tiene como consecuencia inmediata la necesidad de respirar a través de un orificio, llamado traqueostoma, situado en el cuello y la pérdida de las cuerdas vocales y, por consiguiente, la voz.

Aunque continúa siendo un tratamiento muy eficaz para el cáncer avanzado de laringe e hipofaringe, esta cirugía tiene un importante impacto en la calidad de vida de los pacientes, ya que deja importantes secuelas físicas y afecta tanto a las relaciones sociales como las laborales. La laringectomía total supone un importante impacto personal y social y un elevado coste personal, sanitario y  social. La Dra. Christine Gourin, otorrinolaringóloga del hospital Johns Hopkins sentenció: “Te arrebata la dignidad, tu capacidad de hacer cosas sencillas, como por ejemplo, el no  poder salir a cenar. Nos quita cosas que damos por sentadas: la comida, el habla y la apariencia”. De hecho, el 47% de los pacientes laringectomizados no regresan a su actividad laboral después de la cirugía, según un estudio publicado en la revista Acta Otorrinolaringológica Española, de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Por esta razón, es importante que los pacientes que van a ser sometidos a una laringectomía total tengan una preparación previa sobre los cambios que supone dicha intervención. Así lo explica el doctor Pablo Parente, presidente de Relaciones Internacionales de la SEORL. Para el experto, dosificar la información sobre este procedimiento es fundamental para que los pacientes “estén, por un lado, preparados para los cambios que van a tener y, por otro lado, disminuyan la ansiedad que puede suponer la intervención”. Tras la cirugía, es fundamental realizar una rehabilitación integral que abarque la rehabilitación la voz, la deglución, la nutrición, la respiración, el olfato y la esfera psicológica. En este sentido, el otorrinolaringólogo ha de coordinarse con el logopeda, el trabajador social y el psicólogo, para actuar en equipo a la hora de transmitir al paciente los cambios físicos y psicosociales que conlleva la laringectomía total. Esta información, según el doctor Parente, ha de trasladarse de forma progresiva y no de golpe. “Tiene que habilitarse un tiempo para que el paciente pueda ir asumiendo su situación y para que pueda ir tomando decisiones, cuando sea necesario, con la finalidad de ir avanzando en la asimilación de todos los datos que van a suponer un cambio en su vida”, añade el experto.

Documento de consenso para una rehabilitación integral

Puesto que la laringectomía influye en el paciente en su conjunto, la rehabilitación tras la operación también tiene que ser integral. “No podemos hacer una intervención quirúrgica y dejar al paciente solo. Desde la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC lo que se pretende es fomentar que el paciente sea rehabilitado de forma completa, es decir, que sea rehabilitada la voz, la deglución, que tenga una rehabilitación pulmonar, y que se aborden también los aspectos emocionales y sociales que van a suponer para el paciente un problema añadido al problema principal, que es el tumor que estamos tratando”, asegura el doctor Parente.

Con esta finalidad se ha desarrollado, junto a un grupo de expertos, un documento, publicado en el Acta Otorrinolaringológica Española, en el  que consensua los mínimos que debe tener la rehabilitación del paciente laringectomizado, desde el material que tiene que estar a su disposición, hasta el personal que tiene que involucrarse o los protocolos que han de seguirse a lo largo de la recuperación.

Este documento, según el doctor Parente, servirá de base para poder hacer una guía de rehabilitación del paciente laringectomizado. La idea es que esta guía se diseñe “en común con los pacientes y el resto de los profesionales que están involucrados en la rehabilitación del paciente tras una laringectomia total”.

La disfagia, un trastorno de la deglución muy común pero poco diagnosticado

La disfagia es un trastorno de la deglución, es decir, consiste en la dificultad en el transporte de  alimentos o sustancias hacia el tracto digestivo. Según las últimas estimaciones, lo sufren más de dos millones de personas en España pero cerca del 90% de los pacientes no están diagnosticados ni tienen tratamiento. Esto, según señalan desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), con motivo del Día Mundial de la Disfagia que se celebra el 12 de diciembre, puede hacer que aparezcan otros problemas como los relacionados con la alimentación.

La disfagia puede derivarse de diferentes causas. Por lo general, cuando se produce con  líquidos  y  con  volúmenes  pequeños  se debe a alteraciones  neurológicas, y para sólidos y con volúmenes grandes a alteraciones orgánicas obstructivas de la deglución.

Entre las causas de la disfagia, además, se encuentran las alteraciones estructurales, como malformaciones, tumores, traumatismos o cirugías que pueden alterar la vía digestiva superior. Además, pueden existir trastornos funcionales debidos a alteraciones neuromusculares que pueden afectar la ejecución y coordinación de los distintos movimientos de deglución, como puede ser el caso de pacientes con problemas neurológicos, como los que han sufrido infarto cerebral o ictus. Así lo explica el doctor Raimundo Gutiérrez Fonseca, secretario general de la SEORL-CCC en este vídeo. Además, un problema determinante de la gravedad de la disfagia es la aspiración que se produce por la entrada de líquidos o alimentos a la vía aérea, y que puede causar una neumonía con una alta tasa de mortalidad.

Dado que es un problema que puede pasar desapercibido para quien lo sufre, conviene sobre todo observar y prestar atención a una serie de signos de alarma entre los que se encuentran: alteraciones del nivel de consciencia, alteraciones motoras o sensitivas; alteraciones de la articulación del lenguaje, disfonía en forma de voz soplada, ronca o voz nasal; atragantamientos o episodios de tos durante la ingesta; aumento del tiempo empleado para la ingesta, pérdida de peso inexplicable, dificultad o lentitud en la masticación; y dolor o sensación de obstrucción durante la deglución.

Para el diagnóstico de la disfagia Una de las técnicas más empleadas es la videoendoscopia de la deglución que permite conocer si la alimentación por vía oral es segura, las medidas necesarias para facilitarla y si es preciso o no contraindicarla. También se pueden emplear técnicas de radiología para lo que se requiere un instrumental  más especial.

En cuanto al tratamiento, en primer lugar se pondrá especial cuidado a la dieta y a la evitación de aquellos alimentos y bebidas que puedan resultar incluso peligrosos porque puedan comprometer la seguridad del paciente y causarles la muerte. También conviene observar si la forma en la que se administran determinados alimentos puede ser la causante, por lo que se tiende a espesar los líquidos y a modificar la textura de ciertos sólidos. Además, si después de unos días de cambiar la alimentación no ha habido ninguna modificación, se procederá a hacer rehabilitación con un logopeda que consiste en ejercicios para fortalecer la musculatura, favorecer el reflejo deglutorio y el mecanismo de cierre glótico, sin la presencia de alimentos; o en distintas estrategias posturales y otras maniobras con la presencia de alimentos o líquidos para favorecer la deglución. La cirugía estará indicada en casos muy concretos. Cuando no se logra una alimentación adecuada por vía oral, se plantean vías alternativas de alimentación para mantener el paciente con buen estado nutricional.

 

Signos para valorar la pérdida auditiva en cada etapa de crecimiento

La pérdida auditiva bilateral significativa es un trastorno que ocurre en 5 de cada 1.000 recién nacidos en España. Alrededor del 80% de las sorderas infantiles permanentes están presentes en el momento del nacimiento (congénitas) y aproximadamente el 60% tiene origen genético. Existe un periodo crítico en los 3-4 primeros años de vida, de una mayor plasticidad cerebral, en el cual la información auditiva es esencial para el desarrollo normal de las regiones auditivas del cerebro, y permite la adquisición del lenguaje y del habla.

La pérdida auditiva en bebés y niños pequeños puede provocar retraso del aprendizaje y problemas en el desarrollo del lenguaje, por lo que es importante saber identificar los signos que delatan la existencia de algún problema auditivo. Cuando son muy pequeños, puede costar identificar déficits auditivos, pero existen ciertas señales o signos que son indicativos. Al nacer, lo primero es hacer el “diagnóstico precoz de la hipoacusia”, tal y como explica el doctor Javier Cervera, miembro de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). En España existe un programa de cribado auditivo neonatal universal, es decir, todos los recién nacidos son examinados en los primeros días de vida, para detectar una posible pérdida auditiva y ofrecer atención temprana en caso necesario.

Pero además, hay que tener en cuenta que en aproximadamente un 20% de los casos, la pérdida auditiva no esta presente en el momento del nacimiento, y puede producirse más tarde, a cualquier edad, por eso se debe estar atento a la salud auditiva del niño a lo largo de su desarrollo.

En la revisiones del “Programa del Niño Sano” en los centros de salud, el pediatra se encarga de evaluar el correcto desarrollo comunicativo y del lenguaje del niño. Ante la sospecha de pérdida auditiva o alteración en el desarrollo del lenguaje, el niño debe ser remitido al Otorrinolaringólogo quien confirmará el diagnóstico de cualquier problema.

“Hay una serie de signos a lo largo de la primera infancia que se pueden explorar muy fácilmente a nivel doméstico”, señala el doctor Cervera. Cuando todavía es un bebé, uno de esos signos es el ‘reflejo de Moro’ o de sobresalto. Este acto reflejo se produce ante un sonido fuerte, de intensidad elevada, ante el cual el niño reacciona con sobresalto y levantando los brazos hacia arriba. Si esto ocurre, es indicativo de que el niño oye, por lo que los padres no deben preocuparse. Lo habitual es que a los dos meses ya se pierda este acto instintivo. Si persiste, habría que consultar  con el especialista al igual que si después del nacimiento no se produce.

A medida que va creciendo, se le puede ir haciendo otro tipo de exploraciones. Cuando ya es algo mayor y es capaz de hablar, puede haber signos indicativos de pérdida auditiva, como que no responda a su nombre, o que pregunte de manera repetida ¿qué? cuando se le habla. Es importante hacer este tipo de comprobaciones, sobre todo porque a partir de los 12 o 14 meses es muy común el acúmulo de moco en el oído medio (otitis mucosa) y puede producir hipoacusia. Muchas veces pasa desapercibida porque no es una enfermedad infecciosa, por lo que no causa dolor y el único síntoma que genera es una pequeña pérdida de audición.

Otro síntoma por el que se debe consultar, es cuando se observa un retraso en el lenguaje, ya que podría estar producido por una pérdida auditiva. La estimulación auditiva en los primeros años de vida es esencial, ya que poder escuchar y oír es lo que permite a los niños aprender a hablar. A los niños que tengan serias dificultades o no hayan adquirido el lenguaje, hay que hacerles, de manera urgente, un estudio auditivo, para que en caso de tener alguna afección auditiva, se comience con el tratamiento necesario cuanto antes.

 

La mentoplastia, una operación habitual del área ORL

La mentoplastia, una operación habitual del área ORL

Una de las intervenciones que más popularidad ha adquirido en los últimos años es la mentoplastia, que busca corregir las deformidades del mentón. En la actualidad, el poder de la imagen en la sociedad ha hecho que este tipo de cirugías tengan un papel relevante. En los cánones de belleza, la armonía facial es un factor determinante, y esta depende de la proporción de todos sus elementos: hueso, dientes, tejidos blandos y la relación entre unos y otros. Esta operación permite tanto alargar el mentón o acortarlo, según las necesidades de cada paciente, para que esté más proporcionado al tamaño de la nariz de la persona y la mandíbula quede más delineada.

La mentoplastia es una intervención quirúrgica no complicada que hace posible cambios estéticos notorios sin tener que modificar la oclusión. El hecho de no modificar la oclusión del paciente la convierte en una forma eficaz de cambiar la fisionomía facial.

Una de las deformidades del mentón que se tratan mediante esta técnica, es la retrogenia, es decir, el mentón retraído. En estos casos, el paciente lo que busca es que sobresalga algo más para que estéticamente sea más atractivo. La operación consiste en introducir una prótesis de un material biocompatible o de grasa autóloga de la persona, con el tamaño y forma planificadas de forma previa en base a las necesidades y gustos del paciente. Dicha prótesis se puede introducir de dos formas, bien con una incisión en la parte de debajo del mentón, o bien dentro de la cavidad oral.

Por otra parte, los mentones o mandíbulas demasiado prominentes (prognatismo) se pueden acortar mediante osteotomías en los ángulos precisos designados por el cirujano de cabeza y cuello y con las prótesis adecuadas.

Antes de la intervención, se tienen que evaluar minuciosamente las proporciones faciales del paciente y realizar un examen físico así como la revisión exhaustiva de su historial clínico. También es importante conocer los antecedentes como traumatismos anteriores, cirugías orales o tratamientos previos de ortodoncia. Asimismo se realizarán radiografías cefalométricas frontales y laterales para poder analizar bien la relación entre el mentón, los tejidos blandos y el esqueleto facial.

En cuanto al posoperatorio, si la incisión se ha realizado en la boca, se hace una sutura de puntos que se caen por sí solos a los pocos días. Si la intervención se ha abordado por la parte inferior del mentón, la sutura es más compleja y se requieren curas frecuentes hasta que cicatrice bien. También es frecuente perder sensibilidad en la zona y en ocasiones el labio interior, pero es algo transitorio.

La rinoplastia, muy asociada a la cirugía del mentón

Además de la barbilla, la nariz es otro elemento importante para la armonía del rostro. Por ello, es habitual que cuando se busca la simetría facial, se realicen de manera conjunta una rinoplastia y una mentoplastia. La rinoplastia, otra intervención estética habitual, es algo más compleja ya que, además del aspecto estético, tiene un objetivo funcional importante.

Por una parte, esta intervención mejora la estética de la nariz, pero por otra, también puede realizarse por motivos de salud, como mejorar la función respiratoria. Hay que cuidar estas dos funciones y para ello es aconsejable ponerse en manos de un otorrinolaringólogo, así se aseguran unos buenos resultados. La rinoplastia es la operación de estética facial más demandada en España, según los datos de la SEORL-CCC, y tal y como recuerdan, la otorrinolaringología es la única especialidad que aborda de manera integral la nariz e incluye en sus planes formativos todo lo referente a la rinoplastia.

Qué es y para qué sirve un implante coclear

Qué es y para qué sirve un implante coclear

Para las personas que sufren cierto grado de sordera, en ocasiones los audífonos no son una solución suficiente. “El implante coclear va dirigido a las personas que padecen una hipoacusia severo-profunda que con el uso de audífonos no han alcanzado la amplificación suficiente para hacer una vida normal”, explica la doctora María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) en el siguiente vídeo realizado para la campaña #Implantadosalavida.

Se trata de un dispositivo electrónico, que se acopla mediante una cirugía, cuya misión es “transmitirle a la cóclea las señales eléctricas y desencadenar así una sensación sonora”, subraya la doctora Lavilla. El implante coclear se compone de dos partes, una externa y otra interna, ambas unidas mediante un imán. Su funcionamiento consiste en “captar la señal acústica con un micrófono y transformarla en una señal eléctrica”, destaca. A continuación, mediante los electrodos que posee, se transmite al nervio coclear, y desde ese punto la señal llega hasta el cerebro.

Se trata de una operación sencilla en manos expertas, “de no más de 2 o 3 horas”, detalla Lavilla. Por lo general, tras la cirugía de inserción el paciente recibe el alta al día siguiente. Una vez culminada esta primera fase, se comienza con la rehabilitación se aproveche el implante coclear al máximo. El logopeda es el profesional de referencia que “entrenará” al usuario con este nuevo dispositivo. Si se trata de un adulto, el objetivo de este especialista es ayudarle a que reconozca los patrones del habla, mientras que, si es un niño, su labor principal es controlar que se produzca el desarrollo del lenguaje de forma correcta y adecuada a la edad del menor.

Como destaca la doctora, en el caso de niños que nacen sordos, el implante coclear les permite poder escuchar los sonidos y aprender a hablar. Cuando se le coloca a una persona que ya sabía hablar, pero que ha perdido la audición, gracias al dispositivo coclear vuelve a ser un oyente. Para asegurar todo lo posible el éxito de esta solución auditiva y alcanzar el resultado más óptimo, “hay que actuar pronto”, advierte la doctora, cuando se nace sordo o se pierde la audición.

En la actualidad, gracias a los avances de la tecnología, la funcionalidad y estética de los implantes cocleares ha mejorado de manera notable. Son más pequeños, con un diseño moderno y con unas estrategias de codificación más eficaces que hace que sean compatibles con la realización de resonancias magnéticas.

El cáncer orofaríngeo por virus de papiloma humano tiene una mayor supervivencia

El cáncer orofaríngeo por virus de papiloma humano tiene una mayor supervivencia

El cáncer de cabeza es el sexto con más incidencia a nivel mundial y en España se producen más de 11.500 nuevos casos cada año, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Sus principales factores de riesgo son el tabaquismo, el alcohol y el virus del papiloma humano (VPH). De hecho, según datos de la SEORL-CCC, el 30% de los casos de cáncer de orofaringe están relacionados con el sexo oral debido al VPH. Este virus produce infecciones de transmisión sexual en genitales, ano y orofaringe. Ahora, un estudio reciente publicado en la revista Cancer Discovery ha revelado que los pacientes con este cáncer asociado al VPH tienen una mayor tasa de supervivencia que los que se asocian al tabaquismo.

El 80% de los pacientes con un cáncer de cabeza y cuello asociado al VPH tienen un índice de supervivencia satisfactorio tras 5 años después del diagnóstico, mientras que este porcentaje se reduce hasta el 40-50% cuando el responsable es el tabaco. En la investigación citada se analizaron las interacciones entre estos dos elementos asociados al cáncer con el objetivo de comprender mejor a qué se deben esas diferencias.

Lograron identificar varias interacciones de proteínas nuevas que hasta el momento no se habían asociado con esta patología. Los resultados desvelaron que, cuando el cáncer es causado por el tabaquismo, las proteínas implicadas mutan, mientras que, cuando es el VPH el factor determinante, se trata de las mismas proteínas pero sin estar mutadas. De ahí los expertos sostienen que “la infección viral y el desarrollo de tumores comparten vías comunes”.

Formas de prevención del cáncer de cabeza y cuello

Este estudio abre la posibilidad de nuevas alternativas para combatir el cáncer de cabeza y cuello y entender mejor sus mecanismos de ataque, pero hasta el momento, lo mejor que se puede hacer es tomar las medidas necesarias para prevenir su aparición:

Evitar el alcohol y el tabaco: son los dos agentes que más aumentan el riesgo de cáncer. Fumar provoca que el riesgo de desarrollarlo sea 20 veces mayor, y, en combinación con el alcohol, que hace que los compuestos tóxicos estén más en contacto con la mucosa, las probabilidades se multiplican por cuatro. El 75% de los casos diagnosticados se deben a estos dos factores, según datos de la sección de cáncer de cabeza y cuello del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).

Vacuna contra el VPH: en la actualidad existe una vacuna contra las cepas más peligrosas de este virus que tienen una mayor probabilidad de provocar cáncer. Por ello, se ha implementado en los calendarios de vacunación como estrategia para reducir las infecciones de VPH, el virus de transmisión sexual más extendido en todo el mundo. En España, todas las Comunidades vacunan a las niñas a los 14 años, salvo Asturias que lo realiza a los 13, de forma gratuita. Después de esa edad y para todos los varones, tengan la edad que tengan, se debe comprar en la farmacia. No obstante, la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda su administración en niños para lograr una mejor cobertura frente al virus.

Relaciones sexuales con protección: como se ha mencionado, el VPH es el virus de transmisión sexual más expandido y está relacionado con el aumento de la incidencia del  cáncer orofaríngeo, que entre el 10 y el 50% de los casos están asociados a este virus. Además de la vacuna, la protección durante las relaciones es importante para frenar su propagación.

-Estilo de vida saludable: la alimentación también es relevante en la prevención del cáncer. Seguir una dieta variada y equilibrada en la que las verduras y las frutas tengan relevancia, reduce el riesgo de aparición, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El diagnóstico precoz es una pieza fundamental para mejorar las tasas de supervivencia.  Por ello es necesario saber qué zonas del organismo pueden verse afectadas y, en caso de notarse algún tipo de anomalía, acudir al especialista:

  • Cavidad oral (encías, paladar duro, lengua, suelo de la boca y la mucosa oral)
  • Senos paranasales (cuatro cavidades aéreas de la cabeza)
  • Orofaringe (la zona de la garganta que se encuentra detrás de la boca)
  • Nasofaringe (parte de la garganta situad detrás de la nariz)
  • Hipofaringe (la parte inferior de la garganta)
  • Laringe (glotis, supraglotis y subglotis)
  • Zona posterior de la garganta (amígdalas, base de la lengua y paladar blando)
  • Cuerdas vocales
  • Tiroides
  • Labios y glándulas salivales
  • Cavidad nasal

 

5 datos que debes conocer en el Día Internacional de la Sordera

5 datos que debes conocer en el Día Internacional de la Sordera

Se considera sordera a la pérdida total de audición en uno o varios oídos, un problema que, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta ya a 360 millones de personas, de los que alrededor de 34 millones son niños.  Entre las causas habituales de este trastorno se encuentran la genética, los factores ambientales o externos, un mal cuidado de la salud auditiva y el envejecimiento. La OMS calcula que el 50% de las pérdidas auditivas son prevenibles tomando las medidas adecuadas.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Sordera que se celebra el 28 de septiembre, la Sociedad Española de Otorrinolaringología  y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) recuerda 5 datos claves sobre ella:

  1. El ruido es uno de los principales factores de riesgo

En la actualidad las fuentes de ruido a las que la población se expone de manera cotidiana han aumentado. La OMS sitúa en 65 dB el umbral de ruido máximo, pero en bares, conciertos o festivales se superan normalmente los 110 dB.

Según las recomendaciones, un sonido a 80 dB de forma prolongada implica riesgo de pérdida audición, ya a 100 no convendría exponerse más de 15 minutos y a 110 a menos de un minuto. Estos límites recomendados se sobrepasan de forma habitual en los eventos musicales, fenómenos que van en aumento.

Escuchar música mediante auriculares también puede propiciar problemas auditivos si se escucha a más del 60% del volumen. De hecho, un estudio alemán reveló que un tercio de los jóvenes que utilizan estos dispositivos lo hacen volumen superior a 80 dB.

  1. El diagnóstico en la infancia es importante

Unos 34 millones de niños sufren algún tipo de sordera discapacitante. Las causas pueden ser congénitas o por factores externos, pero los expertos señalan que el 60% de estas pérdidas auditivas son por causas que se pueden prevenir.

Desde que son bebés hay que prestar atención y comprobar si sufren algún problema de audición, aunque sea leve, y tratarlo de la forma adecuada. Los niños que sufren trastornos auditivos presentan un rendimiento académico más bajo y problemas de atención.

Tanto si la pérdida auditiva es temporal como permanente, puede arrastrar trastornos en el desarrollo del aprendizaje, especialmente del lenguaje, por ello es fundamental solucionarlo cuanto antes para que así las habilidades del niño se vean lo menos comprometidas posible. Además de la detección temprana, es necesario prestar atención a la salud auditiva y proteger los oídos del frío, evitar que se expongan a fuertes ruidos, cuidar su higiene…En este decálogo de consejos de SEORL-CCC se encuentran las principales recomendaciones para el cuidado de oídos en niños.

  1. Conocer los medicamentos que pueden ser peligrosos para los oídos

Existen ciertos tipos de medicamentos cuyos efectos secundarios pueden dañar la capacidad auditiva, se conocen como medicamentos ototóxicos. Los que más riesgo entrañan son los antibióticos aminoglucósidos y los antipalúdicos.

Los aminoglucósidos se emplean para infecciones graves de bacterias tipo gramnegativas, y si las dosis se prolongan demasiado en el tiempo, las consecuencias auditivas pueden ser irreversibles. En cuanto a los antipalúdicos, se emplean para prevenir o tratar la malaria y el paludismo. También se utilizan ciertos tipos de antipalúdicos para tratar la artritis reumatoide y el lupus.  La OMS insta a los especialistas a conocer al detalle todas las contraindicaciones y a controlar y recetar de forma racional este tipo de fármacos a los pacientes que lo requieran.

  1. Un tercio de los mayores de 65 años sufre pérdida auditiva

La presbiacusia o pérdida de audición relacionada con el envejecimiento afecta al 30% de la población a partir de los 65 años. Los datos demuestran que el envejecimiento general de la población en España es ya una realidad, por lo que este problema auditivo genera trastornos en una gran parte de la sociedad. Si no se realiza el tratamiento adecuado, las personas mayores corren el riesgo de aislarse y sufrir cuadros de depresión y ansiedad.

Como forma de prevención y para seguir un control adecuado, al menos una vez al año se recomienda hacer un examen auditivo para ajustar el tratamiento en caso de ser necesario.

  1. Audífonos e implantes cocleares, las soluciones más eficaces

Con los dispositivos adecuados, hasta un 20% de la población mejoraría sus problemas auditivos, pero la venta de audífonos, según las estadísticas de la OMS, satisface tan solo el 10% de las necesidades a nivel mundial y el 3% en los países en vías de desarrollo.

En función del tipo y del grado de sordera, existen diferentes soluciones para facilitar la audición. Cuando la patología no sea severa o profunda, los audífonos son la mejor opción dada su discreción y eficacia. Su funcionamiento se basa en aumentar las ondas sonoras para facilitar la escucha.

Los implantes cocleares por su parte, se utilizan en pacientes que presentan un grado de sordera total o muy profundo que tienen partes del oído interno dañadas. Se insertan en el interior del oído mediante una operación quirúrgica y actúan como sustitutos de las partes dañadas. Transforman las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo y, aunque no se reestablece la audición normal, sí permiten reconocer sonidos.

La mortalidad por cáncer de tiroides se ha reducido un 15%

El 28 de septiembre se celebra el Día Nacional del Cáncer de Tiroides con el objetivo de concienciar sobre esta enfermedad, que supone el noveno tumor más prevalente en el mundo y del que en España se detectan 3.000 nuevos casos cada año. Sin embargo, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) resalta que a pesar de este aumento de la incidencia, la mortalidad ha descendido un 15% en los últimos años.  Las razones de este descenso se atribuyen a las mejoras en el diagnóstico precoz y al tratamiento multidisciplinar.

El cáncer de tiroides suele afectar más a mujeres que a hombres y aparece sobre todo en las edades centrales de la vida. Existen varios tipos de cáncer de tiroides. Por un lado, están los originados en las células foliculares de tiroides denominados carcinomas diferenciados de tiroides, entre los que se incluyen el carcinoma papilar, el folicular y el oncocítico y que suponen más del 90% de los casos. Y por otro lado, están los originados en las células parafoliculares (carcinoma medular) y los carcinomas anaplásicos.  Cada uno de ellos, tiene un diferente tratamiento y pronóstico. Según un estudio publicado este año en Journal of Insurance Medicine la tasa de supervivencia a cinco años es superior al 90% para los carcinomas papilares y foliculares de tiroides.

La revisión inmediata por parte del otorrinolaringólogo de nódulos en la base del cuello y la realización de ecografías cervicales han permitido el hallazgo de lesiones en la glándula tiroides en fases iniciales, en las que el porcentaje de curación supera el 95%. Así lo destaca la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC. Por su parte, el abordaje multidisciplinar, que incluye especialidades como endocrinología, otorrinolaringología, cirugía, oncología, medicina nuclear, radiología, etc, ha contribuido también a mejorar la supervivencia. La base del tratamiento es la extirpación de la lesión, realizada por cirujanos de cabeza y cuello especializados en tiroides.

Por otra parte, según destacan desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la asignatura pendiente en el diagnóstico es llegar a conocer qué nódulo tiroideo maligno va a ser agresivo y cuál no. Hay carcinomas papilares de tiroides que no crecen y no generan metástasis, incluso que pueden llegar a desaparecer de forma espontánea. Pero una gran minoría de carcinomas papilares son agresivos y metastatizan en el cuello, en el pulmón o en el hueso.

El tratamiento del cáncer de tiroides no está exento de complicaciones, pues la cirugía, llamada tiroidectomía, puede dejar secuelas importantes en el paciente, especialmente problemas en la voz y en el metabolismo del calcio. En este sentido, desde la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo se ha trabajado en  la reducción de las complicaciones de este tipo de cirugía. Así, se ha publicado el artículo Recomendaciones sobre el uso de la neuromonitorización en cirugía de tiroides y paratiroides  con el fin de disminuir los problemas de voz que pueden aparecer tras una cirugía de tiroides.

Esta preocupación por la reducción en las complicaciones ha llevado a la SEORL-CCC, en colaboración con la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), a desarrollar un Documento de Consenso sobre prevención y tratamiento del hipoparatiroidismo postiroidectomía, (pendiente de ser publicado) que pretende reducir las secuelas en el metabolismo del calcio.

Los avances quirúrgicos para la reducción de secuelas de la cirugía del cáncer de tiroides se basan en el uso de sistemas video-endoscopicos. Es lo que se conoce como MIVAT, tiroidectomía mínimamente invasiva videoasistida que reduce el dolor postoperatorio y el tiempo de ingreso hospitalario, y disminuye la medicación y la necesidad de drenaje.  Por otro lado, se está aplicando también la tecnología robótica, en la cirugía de tiroides con buenos resultados.