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La apnea del sueño, un problema de la edad infantil a veces escondido

La apnea del sueño, un problema de la edad infantil a veces escondido

El síndrome de apnea-hipopnea de sueño (SAHS) afecta al 10% de los niños, porcentaje que se eleva al 15% en los menores de siete años, según cifras de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Por ello, con motivo del Día Mundial del Sueño que se celebra todos los años el viernes antes del inicio de la primavera, esta sociedad insiste en la importancia de prestar atención al descanso de los más pequeños pues, si no tienen un sueño reparador o roncan, pueden esconder detrás patologías como la apnea del sueño.

La SEORL-CCC participa en el III Congreso Iberoamericano SAOS que se celebra en Madrid, durante el cual se harán cirugías en directo y se actualizarán los resultados en niños de la prueba que a día de hoy permite a los otorrinolaringólogos conocer el punto exacto de origen del SAOS, la endoscopia del sueño o somnoscopia (DISE). Se trata de una prueba diagnóstica que permite a los otorrinolaringólogos conocer el punto exacto de la faringe en el que se produce la obstrucción causante de la apnea del sueño y del ronquido. De esta manera, a través de un fibroscopio se puede determinar, además del diagnóstico, el tratamiento más adecuado a cada caso. Un estudio realizado por otorrinolaringólogos españoles y publicado el pasado mes en la revista International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology concluye que la cirugía dirigida por DISE para niños sanos con síndrome de apnea obstructiva del sueño persistente es una técnica útil y segura para decidir una estrategia terapéutica y obtener buenos resultados objetivos y subjetivos con respecto a la resolución de la patología.

Según datos de la SEORL-CCC, muchos niños con síndrome de apnea-hipopnea del sueño están sin diagnosticar porque se llega asumir que el niño duerme mal o incluso porque muchas veces los signos de sospecha, como la irritabilidad, se confunden con otras enfermedades como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Algunos niños que se muestran irritados o inquietos durante el día están así por no tener un sueño reparador. Así lo afirma el doctor Guillermo Plaza, director del III Congreso Iberoamericano SAOS y presidente de Reuniones y Congresos de la SEORL-CCC.

Uno de los síntomas evidentes, además del ronquido, para sospechar de síndrome de apnea del sueño en niños es que durante el descanso tengan pausas de respiración de más de 10 segundos de duración y, como consecuencia de ellas, el niño se despierta varias veces. Además, otros signos son la irritabilidad, la falta de descanso, la interrupción en el crecimiento, los trastornos del aprendizaje y, en ocasiones, complicaciones cardiovasculares. Los principales factores de riesgo que les predisponen a sufrir este síndrome son la hipertrofia adenoidea y amigdalar, las malformaciones craneofaciales, el Síndrome de Down y la obesidad.

En cuanto al tratamiento, el de primera línea en niños es la adeno-amigdalectomía, que es la intervención que permite extirpar las amígdalas y las vegetaciones adenoideas. Además, en el caso de niños obesos, se indicará siempre la pérdida de peso pues está comprobado que esta reducción mejora los síntomas de la enfermedad. En este sentido, el otorrinolaringólogo es el especialista que se ocupará del diagnóstico, tratamiento y rehabilitación del paciente con síndrome de apnea del sueño gracias a sus conocimientos y habilidades adquiridos sobre la cavidad oral y la faringe.

No existen métodos naturales para recuperar la audición

No existen métodos naturales para recuperar la audición

Desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) de nuevo se quiere denunciar y prevenir a la población y a los pacientes con hipoacusia de la falsedad de ciertas publicaciones acerca de la curación de la sordera, como la contenida en este enlace. El doctor Xabier Altuna, vocal de la Comisión de Otología, desmonta esta publicación y este supuesto fármaco que consigue, según se señala en la misma, recuperar la audición de forma natural.

En la misma, se realiza una entrevista a una otorrinolaringóloga que dice ser Catedrática en Otorrinolaringología, no menciona de qué Universidad pero podemos decir que se desconoce la existencia de esta profesional y desde luego no existe una Catedrática en Otorrinolaringología con ese nombre.

En la entrevista habla sobre la hipoacusia relacionada con la edad y la posibilidad que existe de tratar y de curar casi la totalidad de las pérdidas auditivas con un fármaco. Es falso que la hipoacusia relacionada con la edad se deba en su mayoría a inflamaciones e infecciones mal curadas como ella menciona. En la mayor parte de los casos se trata de una degeneración que se produce en la vía auditiva desde las células ciliadas cocleares hasta el córtex cerebral auditivo y la causa es multifactorial, pero desde luego no exclusivamente inflamatoria-infecciosa.

Es falso que la hipoacusia neurosensorial se cure o se recupere fácilmente utilizando ningún tipo de producto. No existe ningún estudio que avale esta afirmación. La hipoacusia neurosensorial asociada a la edad o presbiacusia se trata con audioprótesis o implantes auditivos pero en ningún caso con tratamiento farmacológico como el que ella describe. Existe numerosa bibliografía que soporta esta afirmación y ninguna que soporte la de la entrevista en la literatura científica internacional.

En diferentes párrafos se mezclan, sin ningún criterio médico, síntomas con enfermedades y causas de hipoacusia diferentes. Desde otitis a cerumen como causas de hipoacusia a tinnitus, vértigo o dolor como síntomas, metiendo todos ellos en un mismo “saco”.

El tratamiento de acupuntura, imanes y ejercicios que ella menciona que solía emplear en el tratamiento de la hipoacusia no ha demostrado nunca ser una solución. De la misma forma que la fórmula magistral que menciona.

En los párrafos en los que se menciona el modo de actuar del producto que publicitan se pone de manifiesto el desconocimiento en la materia ya que el origen de la hipoacusia asociada a la edad está en el oído interno, nervio auditivo y vía auditiva y no en el oído medio y las 930 000 células que cita y que supuestamente son diana del producto.

En ningún momento menciona el Laboratorio que produce el fármaco. Dice que es “Ciencia pura” pero no existe en la literatura artículo científico alguno que siquiera mencione este producto ni existe en el Vademecum, no estando el producto autorizado para su venta en farmacias.

 

 

 

 

 

 

Decálogo de signos de sospecha de la hipoacusia unilateral en la infancia

Decálogo de signos de sospecha de la hipoacusia unilateral en la infancia

Con motivo del Día del Cuidado del Oído y la Audición, que se celebra el 3 de marzo, la Comisión de Audiología de la SEORL-CCC ha elaborado un Decálogo de signos de sospecha de la hipoacusia unilateral para concienciar sobre la importancia de tener los dos oídos sanos y de iniciar un tratamiento precoz.

La hipoacusia unilateral se puede definir como aquellos casos en los que un oído oye bien y el otro no. Sin embargo, se distingue entre hipoacusia asimétrica unilateral, cuando un oído oye bien y el otro tiene una pérdida entre 25-70 decibelios; y la hipoacusia neurosensorial severo-profunda unilateral, o asimetría extrema, que es cuando un oído oye muy bien o mejor de 25 decibelios y el otro tiene una sordera severo profunda peor de 70 decibelios.

Entre el 3 y el 6% de los niños sordos de un oído están sin diagnosticar, lo que podría dificultar su desarrollo y aprendizaje. Por ello es importante diagnosticarlo a tiempo. A continuación se muestran los signos de sospecha:

  1. Dirige el oído sano hacia la fuente sonora: el niño dirige siempre el mismo oído hacia la fuente sonora: televisión, juguetes con música, voces, teléfono y otras.
  2. No localiza la fuente de sonido: no sabe determinar la dirección de donde viene el sonido, la distancia o movimiento de los sonidos, lo que le hace orientar continuamente la cabeza hacia el sonido, con el fin de minimizar el hándicap auditivo y evitar el aislamiento social.
  3. No localiza las voces en ambientes ruidosos: en la calle no es capaz de localizar una voz de llamada, no sabe si le llaman desde la derecha o la izquierda, por lo que mira hacia los dos lados y se muestra con dudas e inseguro.
  4. No localiza otras fuentes de sonido en la calle: no localiza fuentes de sonido como las ambulancias o los coches, tiene que visualizarlos antes para disponerse a cruzar, no sabe desde donde le vienen las voces de otros niños. Esto le dificulta la orientación en el recreo y en ambientes de juego.
  5. Precisa complementar la información auditiva con lectura labial: en la calle necesita el apoyo de leer los labios de quien le está hablando para entender y comprender lo que le dicen.
  6. Presenta dificultad para entender conversaciones en grupo: en un ambiente silencioso, si se le habla cerca y hay un único interlocutor, suele entender las conversaciones. Sin embargo, en ambientes de ruido y en conversaciones en grupo suele tener más problemas.
  7. Tiene complicaciones para contestar si se le habla por la espalda: tampoco oirá bien si se le habla de lejos. Por ello, puede presentar dificultades de escucha en el colegio, sobre todo si hay mucho ruido y los niños hablan a la vez o por la espalda y si no está sentado en las primeras filas, o el profesor se mueve al hablar.
  8. Necesita prestar más atención en el colegio: tiene que prestar más atención, hacer mayores esfuerzos, lo que hace que muchas veces abandone la tarea y desconecte del resto.
  9. Está más cansado: estos niños se esfuerzan mucho durante el día por lo que al final acaban más fatigados y más despistados.
  10. Tiene déficit de autoestima: todas estas circunstancias pueden complicar sus relaciones afectivas, familiares y sociales, así como su calidad de vida, lo que repercute en su autoestima e incluso aislamiento.
¿Qué beneficios aportan los implantes cocleares en mayores?

¿Qué beneficios aportan los implantes cocleares en mayores?

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), con motivo del Día Internacional del Implante Coclear, que se celebra el 25 de febrero, advierte de la necesidad de que los profesionales sanitarios, familias y pacientes tomen conciencia de la repercusión que tiene la sordera para la calidad de vida y conozcan las distintas soluciones que existen tanto para niños como para adultos. En este sentido el otorrinolaringólogo y cirujano de cabeza y cuello es el profesional que se ocupa del diagnóstico, la indicación de las diferentes opciones para restablecer la audición, la cirugía de implante coclear y el seguimiento de los pacientes.

Según la Guía de Implantes Cocleares elaborada por las comisiones de Otología, Otoneurología y Audiología de la SEORL-CCC los adultos candidatos para esta técnica deben cumplir las siguientes condiciones: tener hipoacusia neurosensorial bilateral de severa a profunda: hipoacusia poslocutiva o prelocutiva; no obtener beneficio o tener un beneficio mínimo con los audífonos después de un período de prueba de 3 a 6 meses; estar convencido de que la mejora auditiva que le aportará el implante le beneficiará personal y socialmente; y tener estudios de imagen que confirmen que la cóclea puede alojar el electrodo y la presencia del nervio coclear.

En cuanto a la técnica del implante coclear, debe realizarse en centros implantadores con equipos consolidados que una tengan experiencia contrastada. Esta no solo comprende la cirugía, sino la puesta en marcha de un programa que garantice una correcta selección del candidato, la ejecución efectiva de la cirugía y de la programación del dispositivo, una adecuada rehabilitación, una estrecha coordinación entre los especialistas que forman parte del programa y un seguimiento del paciente, junto con el mantenimiento del dispositivo. En este sentido, el otorrinolaringólogo desempeña un papel clave como coordinador de este programa.

Un trabajo realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Berlín afirmó que la implantación coclear tiene un efecto protector sobre el funcionamiento cognitivo y, por tanto, sobre el riesgo de aparición de demencia. Por ello desde SEORL se cree fundamental desarrollar campañas para incrementar el uso de audífonos en personas mayores, pues estos dispositivos son el paso previo al implante coclear. Estas deben dirigirse, además de a la población, para que conozcan los tipos de soluciones, a los otorrinolaringólogos, médicos especialistas en medicina familiar y geriatría. Todavía los adultos, sobre todo de edad avanzada, son reacios a buscar soluciones para la sordera profunda con el implante coclear, a pesar de los numerosos beneficios que aportan no solo para recuperar la capacidad auditiva, sino sus relaciones sociales, familiares y afectivas

Un estudio reciente publicado en la revista Codas concluye que los implantes cocleares mejoran, no solo el desempeño auditivo, sino la inserción social y la calidad de vida de los adultos con sordera profunda. Así, resume “aumenta su sentido de seguridad, les permite ver la vida desde una nueva perspectiva, les hace recuperar la autoconfianza y la autoestima, les permite comunicarse e interactuar de manera más efectiva, disfrutar de la música y otros entretenimientos, rescatar proyectos antiguos y hacer planes para el futuro”.

Últimas novedades en implantes cocleares

En la actualidad existe la posibilidad de elegir una guía de electrodos personalizada para cada situación. Cada persona tiene una anatomía de la cóclea diferente, y esto se debe tener en cuenta a la hora de elegir la longitud de la guía de electrodos que se va a introducir en la cóclea durante la cirugía del implante coclear. Esta puede variar desde 25 a 36 mm, lo que supone un 50% de cambio de un paciente a otro. En este sentido, algunos programas de planificación quirúrgica permiten medir la longitud de la cóclea previa a la implantación para elegir la guía de electrodos más adecuada a cada medida. Esto es de gran utilidad tanto en casos convencionales como en casos complejos tales como meningitis, malformaciones, etc.

El futuro de la implantación coclear y el tratamiento de la hipoacusia está en la cirugía de implantes cocleares con sustancias intracocleares que preserven o mejoren la audición residual. Además, el reto es el desarrollo de células madre que suplanten las células ciliadas de la cóclea. Hasta el momento solamente se han podido crear neuronas pero no células ciliadas funcionales.

 

Los tumores nasosinusales, más frecuentes en hombres

Los tumores nasosinusales, más frecuentes en hombres

Los tumores nasosinusales comprenden cerca del 3% de los tumores malignos que se originan en las vías aerodigestivas superiores, según datos de la SEORL-CCC. Este tipo de tumores son más frecuentes en hombres a partir de la quinta década de vida y se relacionan con la exposición a contaminantes como el níquel, el cromo o el polvo de madera. El pronóstico de estos tumores es desfavorable.

Los tumores nasosinusales pueden pasar desapercibidos, ya que en estadios precoces son asintomáticos, y pueden confundirse con una rinitis o sinusitis. Solo en estadios avanzados, cuando los tumores alcanzan dimensiones importantes o afectan estructuras próximas aparece clínica más elocuente. Los síntomas pueden ser nasales (obstrucción nasal, rinorrea, epistaxis), orbitarios(proptosis, diplopía, oftalmoplejía, dolor), neurológicos (algias faciales, déficits de pares craneales), y/o faciales (deformidad facial, masas, úlceras). La sintomatología unilateral y súbita debe hacer sospechar un tumor nasosinusal, debiendo realizarse los estudios correspondientes para su diagnóstico.

En el tratamiento de los tumores nasosinusales la cirugía endoscópica nasosinusal ha supuesto un gran avance para conseguir un tratamiento eficaz y la curación de los pacientes. Estos tumores afectan a la región centrofacial y, la existencia de estructuras contiguas como la órbita, la cavidad oral y, la base del cráneo, hacen que su tratamiento sea difícil y complejo, conllevando una elevada morbilidad y mortalidad.

Tradicionalmente, la cirugía abierta ha sido de elección para el tratamiento de estos tumores. Estos abordajes han evolucionado obteniendo buenos resultados, con una morbimortalidad aceptable. La realización de abordajes abiertos mediante pequeñas incisiones faciales o  intraorales disminuye las secuelas, al evitar grandes cicatrices faciales.

Cirugía endoscópica nasosinusal

Actualmente, la cirugía endoscópica se ha convertido en el caballo de batalla del tratamiento de los tumores nasosinusales.Los abordajes endoscópicos permiten abordar lesiones profundas centrofaciales, con una exposición directa de la línea media y una menor manipulación del cerebro y de estructuras neurovasculares. Los resultados oncológicos son similares a los obtenidos con los abordajes abiertos. La menor invasividad de la técnica endoscópica no disminuye la radicalidad necesaria en la resección. Las ventajas de la endoscopia son la disminución del tiempo quirúrgico y de hospitalización, la menor tasa de complicaciones y la ausencia de incisiones faciales. La endoscopia, junto con las cámaras de alta definición y los navegadores, han mejorado tanto el diagnóstico como el tratamiento, no sólo de los tumores nasosinusales sino de otras patologías que afectan a la cavidad nasal.

En el Consenso Español para el tratamiento de los Tumores Nasosinusales publicado en Acta Otorrinolaringológica Española (2017;68 (4):226—234) se expone que, siempre que sea posible, se deberían realizar abordajes endoscópicos, ya que es una técnica mínimamente invasiva y segura, si bien en determinadas situaciones los abordajes abiertos estarían indicados.

Además, la radioterapia postoperatoria estaría indicada en la mayoría de los casos. La utilización de técnicas de radioterapia de precisión es un elemento clave para mejorar el control local de estos tumores.

Para proporcionar el mejor tratamiento posible y conseguir tasas de control oncológico óptimas, los pacientes con tumores nasosinusales deberían ser tratados en centros de referencia especializados en patología de la base del cráneo; dichos centros deben incluir un equipo multidisciplinario compuesto por cirujanos otorrinolaringólogos, neurocirujanos, radioterapeutas, oncólogos médicos y patólogos.

 

Cómo saber si tengo un tapón de cera en el oído

Cómo saber si tengo un tapón de cera en el oído

La cera de los oídos, también llamada cerumen, es una secreción de las glándulas del conducto auditivo externo, que sirve como mecanismo de autolimpieza del oído. Además, tiene propiedades antibacterianas y ayuda a evitar infecciones como la otitis. Esta cera suele eliminarse de forma natural, desplazándose por el conducto auditivo hasta el exterior.

Sin embargo, en ocasiones el mecanismo de autolimpieza falla y la cera se acumula, originando los llamados tapones de cera, una obstrucción que puede ser parcial o total y que suele suponer una pérdida de audición, perjudicando sobre todo a personas que ya sufren hipoacusia.

Entre los factores que impiden la expulsión normal de la cera están: la presencia de abundantes pelos en el canal auditivo, algunas enfermedades dermatológicas, el uso de audífonos o la excesiva limpieza del oído con bastoncillos de algodón, que empujan el cerumen contra el tímpano y favorecen su acumulación.

Para saber identificar cuándo se tiene un tapón en los oídos es importante entender la sintomatología, que puede variar en función del tipo de acumulación del cerumen y de las condiciones anatómicas del conducto y el tímpano de cada persona.

Principales síntomas de los tapones de oídos

El síntoma más común es la sensación de taponamiento dentro del oído, que se modifica con la masticación y al mover el pabellón auricular. También puede ser un signo de que el conducto auditivo está taponado el hecho de tener acúfenos -un zumbido constante en los oídos- o autofonía -cuando la persona nota que escucha su propia voz al hablar-.

Otro de los síntomas comunes es la pérdida de audición. Si bien, en ocasiones aunque el tapón sea grande y compacto, existe una pequeña apertura por la que pasa el sonido, y la pérdida auditiva es mínima. Es característico en las épocas de verano, con los primeros baños, que estos tapones al mojarse aumenten su tamaño y provoquen una pérdida de audición repentina. Por otra parte, los tapones que obstruyen el conducto auditivo también pueden generar sensación de mareo, picor o molestias leves en el oído, causados por la acumulación de cera.

Ante la presencia de estos síntomas, lo más aconsejable es acudir a un médico especialista, que realizará una otoscopia, que es la prueba diagnóstica que se utiliza para aclarar si se trata o no de una obstrucción en el oído y, en su caso, indicará el tratamiento más adecuado.

Diferentes tratamientos de los tapones de oídos

Hay diversas formas de quitar los tapones de cerumen del oído, aunque es importante que sea un profesional sanitario el que realice la extracción de la cera, para evitar posibles daños en el conducto auditivo.

El método más habitual es el lavado por irrigación. Éste consiste en utilizar una jeringa con agua para introducir abundante líquido en el oído con el fin de extraer el tapón. Sin embargo, este procedimiento está contraindicado para personas que han sido intervenidas del oído o con sospecha de perforaciones en el tímpano. Otra forma de eliminar los tapones de cera y restablecer por completo la audición es la succión mediante un instrumento aspirativo o la extracción manual usando pinzas. Con cualquiera de las técnicas empleadas, es recomendable reblandecer previamente el tapón de cera con la aplicación de gotas de agua oxigenada o ceruminolíticos varios días antes de la extracción. Algunos de estos productos incluyen aceite de oliva o de almendras. La finalidad de estos agentes es lubricar el conducto auditivo para reblandecer el cerumen y permitir su disolución y extracción de forma natural.

Falsos mitos para eliminar tapones de cera

Más allá de los tratamientos descritos para eliminar la acumulación de cerumen en el conducto auditivo externo, existen otras falsas creencias y remedios caseros que deben evitarse, puesto que no tienen una base científica sólida y podrían poner en peligro la salud del paciente.

Uno de los bulos en este ámbito es el de usar bastoncillos de algodón para limpiar el oído. Sin embargo, se trata de un error, puesto que el hisopo introduce la cera en el oído en lugar de sacarla, lo que provoca el efecto contrario al pretendido y aumenta el riesgo de que el tapón se endurezca y vaya a peor. Además de correr el riesgo de generar lesiones en el conducto auditivo externo o incluso lesiones en la membrana timpánica.

Por otro lado, la llamada conoterapia, es decir, recurrir a velas para limpiar los oídos, también es un error, que puede provocar quemaduras en la cara del paciente o incluso perforaciones en el tímpano y que no tiene ninguna utilidad a la hora de extraer un tapón en el oído.

Para evitar complicaciones en el canal auditivo, los otorrinolaringólogos recomiendan realizar revisiones periódicas de los oídos, ya que en ellas se pueden detectar dolencias que a veces se confunden con los síntomas de los tapones de oídos.

Recomiendan no dar uvas en Nochevieja a los menores de 5 años por riesgo de asfixia

Recomiendan no dar uvas en Nochevieja a los menores de 5 años por riesgo de asfixia

Los niños menores de cinco años son los que más riesgo tienen de atragantamiento o asfixia por comer uvas por lo que la SEORL-CCC aconseja no darles en Nochevieja este alimento durante las campanadas. Se trata de una fruta que por su forma o textura puede obstruir las vías respiratorias y provocar una situación de peligro que puede llevar incluso a la muerte si no se actúa a tiempo. Para reducir el riesgo de aspiración lo aconsejable es quitarles la piel y las pepitas y cortarlas en varios trozos, de forma que sean más fáciles de digerir

Además, también pueden resultar peligrosas para las personas mayores de 65 años, sobre todo si sufren trastornos de deglución, como la disfagia. Por estos motivos, se ha lanzado una campaña en change.org para solicitar que el tiempo entre campanada y campanada se amplíe de tres a cinco segundos. De esta forma se podría realizar una masticación previa y se minimizarían los riesgos de aspiración. Además, se cubriría el primer minuto del año coincidiendo con la última de las campanadas.  

Otra opción es que los niños y las personas mayores sigan la tradición tomando otro tipo de alimentos sin riesgo. En este sentido, advierten, tampoco son buenos los frutos secos, uno de los alimentos que más atragantamientos causan en España. Aunque no sean alimentos de gran tamaño, los fragmentos duros que se desprenden al morderlos pueden obstruir las vías respiratorias, sobre todo en el caso de los niños menores de dos años, que no son capaces de masticarlos adecuadamente y no han desarrollado suficientes reflejos defensivos como la tos o el estornudo. Por eso se aconseja no dar cualquier tipo de fruto seco sin moler a los niños menores de tres años y recomiendan no hacerlo hasta los cinco o seis años, por el alto riesgo que existe de atragantamiento y asfixia.

Los datos muestran también que la incidencia de asfixia en personas mayores de 65 años es siete veces mayor que en niños de 1 a 4 años, según una revisión publicada en la revista Geriatrics.  La pérdida de la dentadura, la disminución de la salivación o el debilitamiento de los músculos responsables de la masticación asociado a la edad, puede provocar problemas de deglución en las personas mayores, sobre todo si padecen enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer o el párkinson. Esto aumenta las posibilidades de sufrir aspiraciones a la hora de consumir alimentos sólidos o líquidos.

La disfagia supone una dificultad para masticar o tragar y empujar los alimentos hacia el tracto digestivo superior, lo que propicia que algunas secreciones y sustancias lleguen a las vías aéreas y provoquen una asfixia por aspiración. En este sentido, la textura y forma de algunos alimentos que se consumen en Nochevieja dificultan una correcta  deglución.

Para reducir el riesgo de asfixia es importante seguir determinadas pautas: no hay que mezclar consistencias líquidas y sólidas; es fundamental evitar comer de forma apresurada y se recomienda mantener una postura erguida durante las comidas. La aspiración por alimentos puede acabar derivando en problemas más graves como la neumonía por aspiración, una afección que provoca más de 40.000 hospitalizaciones al año en España.

En caso de detectar que un menor o un adulto se está atragantando es importante llamar a los servicios de emergencias o acudir de forma inmediata a un servicio de urgencias. Si es una obstrucción completa, y el menor sea mayor de un año, se procederá a realizar la maniobra de Heimlich: con el paciente consciente, el reanimador se situará de pie sujetándolo por detrás, pasando los brazos por debajo de las axilas y rodeando el tórax del paciente. Después colocará las manos sobre el abdomen y efectuará cinco compresiones hacia arriba y hacia atrás. Tras la maniobra, será necesario comprobar si hay un cuerpo extraño en la boca del menor y si es posible extraerlo.

Los pacientes laringectomizados necesitan una rehabilitación integral

La laringectomía es una intervención que se reserva para tumores avanzados de laringe e hipofaringe y que consiste en extirpar completamente la laringe. Esta cirugía tiene como consecuencia inmediata la necesidad de respirar a través de un orificio, llamado traqueostoma, situado en el cuello y la pérdida de las cuerdas vocales y, por consiguiente, la voz.

Aunque continúa siendo un tratamiento muy eficaz para el cáncer avanzado de laringe e hipofaringe, esta cirugía tiene un importante impacto en la calidad de vida de los pacientes, ya que deja importantes secuelas físicas y afecta tanto a las relaciones sociales como las laborales. La laringectomía total supone un importante impacto personal y social y un elevado coste personal, sanitario y  social. La Dra. Christine Gourin, otorrinolaringóloga del hospital Johns Hopkins sentenció: “Te arrebata la dignidad, tu capacidad de hacer cosas sencillas, como por ejemplo, el no  poder salir a cenar. Nos quita cosas que damos por sentadas: la comida, el habla y la apariencia”. De hecho, el 47% de los pacientes laringectomizados no regresan a su actividad laboral después de la cirugía, según un estudio publicado en la revista Acta Otorrinolaringológica Española, de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Por esta razón, es importante que los pacientes que van a ser sometidos a una laringectomía total tengan una preparación previa sobre los cambios que supone dicha intervención. Así lo explica el doctor Pablo Parente, presidente de Relaciones Internacionales de la SEORL. Para el experto, dosificar la información sobre este procedimiento es fundamental para que los pacientes “estén, por un lado, preparados para los cambios que van a tener y, por otro lado, disminuyan la ansiedad que puede suponer la intervención”. Tras la cirugía, es fundamental realizar una rehabilitación integral que abarque la rehabilitación la voz, la deglución, la nutrición, la respiración, el olfato y la esfera psicológica. En este sentido, el otorrinolaringólogo ha de coordinarse con el logopeda, el trabajador social y el psicólogo, para actuar en equipo a la hora de transmitir al paciente los cambios físicos y psicosociales que conlleva la laringectomía total. Esta información, según el doctor Parente, ha de trasladarse de forma progresiva y no de golpe. “Tiene que habilitarse un tiempo para que el paciente pueda ir asumiendo su situación y para que pueda ir tomando decisiones, cuando sea necesario, con la finalidad de ir avanzando en la asimilación de todos los datos que van a suponer un cambio en su vida”, añade el experto.

Documento de consenso para una rehabilitación integral

Puesto que la laringectomía influye en el paciente en su conjunto, la rehabilitación tras la operación también tiene que ser integral. “No podemos hacer una intervención quirúrgica y dejar al paciente solo. Desde la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC lo que se pretende es fomentar que el paciente sea rehabilitado de forma completa, es decir, que sea rehabilitada la voz, la deglución, que tenga una rehabilitación pulmonar, y que se aborden también los aspectos emocionales y sociales que van a suponer para el paciente un problema añadido al problema principal, que es el tumor que estamos tratando”, asegura el doctor Parente.

Con esta finalidad se ha desarrollado, junto a un grupo de expertos, un documento, publicado en el Acta Otorrinolaringológica Española, en el  que consensua los mínimos que debe tener la rehabilitación del paciente laringectomizado, desde el material que tiene que estar a su disposición, hasta el personal que tiene que involucrarse o los protocolos que han de seguirse a lo largo de la recuperación.

Este documento, según el doctor Parente, servirá de base para poder hacer una guía de rehabilitación del paciente laringectomizado. La idea es que esta guía se diseñe “en común con los pacientes y el resto de los profesionales que están involucrados en la rehabilitación del paciente tras una laringectomia total”.

La disfagia, un trastorno de la deglución muy común pero poco diagnosticado

La disfagia es un trastorno de la deglución, es decir, consiste en la dificultad en el transporte de  alimentos o sustancias hacia el tracto digestivo. Según las últimas estimaciones, lo sufren más de dos millones de personas en España pero cerca del 90% de los pacientes no están diagnosticados ni tienen tratamiento. Esto, según señalan desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), con motivo del Día Mundial de la Disfagia que se celebra el 12 de diciembre, puede hacer que aparezcan otros problemas como los relacionados con la alimentación.

La disfagia puede derivarse de diferentes causas. Por lo general, cuando se produce con  líquidos  y  con  volúmenes  pequeños  se debe a alteraciones  neurológicas, y para sólidos y con volúmenes grandes a alteraciones orgánicas obstructivas de la deglución.

Entre las causas de la disfagia, además, se encuentran las alteraciones estructurales, como malformaciones, tumores, traumatismos o cirugías que pueden alterar la vía digestiva superior. Además, pueden existir trastornos funcionales debidos a alteraciones neuromusculares que pueden afectar la ejecución y coordinación de los distintos movimientos de deglución, como puede ser el caso de pacientes con problemas neurológicos, como los que han sufrido infarto cerebral o ictus. Así lo explica el doctor Raimundo Gutiérrez Fonseca, secretario general de la SEORL-CCC en este vídeo. Además, un problema determinante de la gravedad de la disfagia es la aspiración que se produce por la entrada de líquidos o alimentos a la vía aérea, y que puede causar una neumonía con una alta tasa de mortalidad.

Dado que es un problema que puede pasar desapercibido para quien lo sufre, conviene sobre todo observar y prestar atención a una serie de signos de alarma entre los que se encuentran: alteraciones del nivel de consciencia, alteraciones motoras o sensitivas; alteraciones de la articulación del lenguaje, disfonía en forma de voz soplada, ronca o voz nasal; atragantamientos o episodios de tos durante la ingesta; aumento del tiempo empleado para la ingesta, pérdida de peso inexplicable, dificultad o lentitud en la masticación; y dolor o sensación de obstrucción durante la deglución.

Para el diagnóstico de la disfagia Una de las técnicas más empleadas es la videoendoscopia de la deglución que permite conocer si la alimentación por vía oral es segura, las medidas necesarias para facilitarla y si es preciso o no contraindicarla. También se pueden emplear técnicas de radiología para lo que se requiere un instrumental  más especial.

En cuanto al tratamiento, en primer lugar se pondrá especial cuidado a la dieta y a la evitación de aquellos alimentos y bebidas que puedan resultar incluso peligrosos porque puedan comprometer la seguridad del paciente y causarles la muerte. También conviene observar si la forma en la que se administran determinados alimentos puede ser la causante, por lo que se tiende a espesar los líquidos y a modificar la textura de ciertos sólidos. Además, si después de unos días de cambiar la alimentación no ha habido ninguna modificación, se procederá a hacer rehabilitación con un logopeda que consiste en ejercicios para fortalecer la musculatura, favorecer el reflejo deglutorio y el mecanismo de cierre glótico, sin la presencia de alimentos; o en distintas estrategias posturales y otras maniobras con la presencia de alimentos o líquidos para favorecer la deglución. La cirugía estará indicada en casos muy concretos. Cuando no se logra una alimentación adecuada por vía oral, se plantean vías alternativas de alimentación para mantener el paciente con buen estado nutricional.

 

Signos para valorar la pérdida auditiva en cada etapa de crecimiento

La pérdida auditiva bilateral significativa es un trastorno que ocurre en 5 de cada 1.000 recién nacidos en España. Alrededor del 80% de las sorderas infantiles permanentes están presentes en el momento del nacimiento (congénitas) y aproximadamente el 60% tiene origen genético. Existe un periodo crítico en los 3-4 primeros años de vida, de una mayor plasticidad cerebral, en el cual la información auditiva es esencial para el desarrollo normal de las regiones auditivas del cerebro, y permite la adquisición del lenguaje y del habla.

La pérdida auditiva en bebés y niños pequeños puede provocar retraso del aprendizaje y problemas en el desarrollo del lenguaje, por lo que es importante saber identificar los signos que delatan la existencia de algún problema auditivo. Cuando son muy pequeños, puede costar identificar déficits auditivos, pero existen ciertas señales o signos que son indicativos. Al nacer, lo primero es hacer el “diagnóstico precoz de la hipoacusia”, tal y como explica el doctor Javier Cervera, miembro de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). En España existe un programa de cribado auditivo neonatal universal, es decir, todos los recién nacidos son examinados en los primeros días de vida, para detectar una posible pérdida auditiva y ofrecer atención temprana en caso necesario.

Pero además, hay que tener en cuenta que en aproximadamente un 20% de los casos, la pérdida auditiva no esta presente en el momento del nacimiento, y puede producirse más tarde, a cualquier edad, por eso se debe estar atento a la salud auditiva del niño a lo largo de su desarrollo.

En la revisiones del “Programa del Niño Sano” en los centros de salud, el pediatra se encarga de evaluar el correcto desarrollo comunicativo y del lenguaje del niño. Ante la sospecha de pérdida auditiva o alteración en el desarrollo del lenguaje, el niño debe ser remitido al Otorrinolaringólogo quien confirmará el diagnóstico de cualquier problema.

“Hay una serie de signos a lo largo de la primera infancia que se pueden explorar muy fácilmente a nivel doméstico”, señala el doctor Cervera. Cuando todavía es un bebé, uno de esos signos es el ‘reflejo de Moro’ o de sobresalto. Este acto reflejo se produce ante un sonido fuerte, de intensidad elevada, ante el cual el niño reacciona con sobresalto y levantando los brazos hacia arriba. Si esto ocurre, es indicativo de que el niño oye, por lo que los padres no deben preocuparse. Lo habitual es que a los dos meses ya se pierda este acto instintivo. Si persiste, habría que consultar  con el especialista al igual que si después del nacimiento no se produce.

A medida que va creciendo, se le puede ir haciendo otro tipo de exploraciones. Cuando ya es algo mayor y es capaz de hablar, puede haber signos indicativos de pérdida auditiva, como que no responda a su nombre, o que pregunte de manera repetida ¿qué? cuando se le habla. Es importante hacer este tipo de comprobaciones, sobre todo porque a partir de los 12 o 14 meses es muy común el acúmulo de moco en el oído medio (otitis mucosa) y puede producir hipoacusia. Muchas veces pasa desapercibida porque no es una enfermedad infecciosa, por lo que no causa dolor y el único síntoma que genera es una pequeña pérdida de audición.

Otro síntoma por el que se debe consultar, es cuando se observa un retraso en el lenguaje, ya que podría estar producido por una pérdida auditiva. La estimulación auditiva en los primeros años de vida es esencial, ya que poder escuchar y oír es lo que permite a los niños aprender a hablar. A los niños que tengan serias dificultades o no hayan adquirido el lenguaje, hay que hacerles, de manera urgente, un estudio auditivo, para que en caso de tener alguna afección auditiva, se comience con el tratamiento necesario cuanto antes.