¿Cuál es la relación entre vértigo y migraña?

¿Cuál es la relación entre vértigo y migraña?

Aunque la relación causal entre el vértigo y la migraña no está descrita, si es cierto que se ha observado con frecuencia que los pacientes con vértigo tienen frecuentes episodios de migraña y viceversa. Ambos son dos cuadros clínicos muy comunes en la población general por lo que es posible que se solapen. Así la migraña tiene una prevalencia que varía entre un 11.2-18.2% en las mujeres y un 4-6.5% en los hombres. Por su parte, un 23%  de la población general sufre algún episodio de mareo a lo largo de su vida. Además, está comprobado que la prevalencia de migrañas es mayor en aquellos pacientes que tienen cuadros de vértigo.

El inicio de la sintomatología asociada a ambas patologías se sitúa en torno a la cuarta década de vida en el caso de los hombres y entre los 30 y 50 años en el caso de las mujeres. En el caso de la migraña los criterios aprobados para su diagnóstico, comprenden sufrir al menos cinco episodios con cefalea de duración entre 4 y 72 horas; que ésta se manifieste con al menos dos de estas formas: unilateral, pulsátil, de intensidad moderada/severa o que empeore con la actividad; y que se acompañe de náuseas y/o vómitos o fotofobia o sonofobia. Además, se añade la exclusión de otros diagnósticos.

Entre los distintos tipos de migraña se sitúan la clásica que se inicia con un aura (visual, vértigo, acúfenos, hipoacusia, diplopía, ataxia, parestesias y/o paresias bilaterales e incluso disminución del nivel de conciencia). Estos síntomas duran entre 15 minutos y una hora y suelen aparecer de forma gradual, si bien en algunos casos aparecen de forma abrupta. La cefalea es generalmente unilateral, y comienza a medida que los síntomas del aura van desapareciendo. Su intensidad puede crecer de forma progresiva hasta llegar a un pico que suele producirse a la hora del inicio. A partir de ahí la intensidad va disminuyendo de forma progresiva en un plazo de entre 4 y 8 horas.

La migraña de fosa posterior es similar a la anterior pero en este caso los síntomas, como vértigo, ataxia, disartria o acúfenos, se sitúan en la fosa posterior, responsable del equilibrio, el movimiento y la coordinación, por lo que se asocia con cuadros de afectación motora y sensitiva. El vértigo de este tipo de migrañas suele ser de inicio brusco y suele durar entre 5 y 60 minutos. La cefalea típica es occipital unilateral pero puede aparecer en cualquier zona.

Dentro de los tipos de migraña también están los equivalentes migrañosos, como el vértigo benigno paroxístico de la infancia y el vértigo benigno recurrente. En el primer caso, aparece antes de los 4 años y tras 2 o 3 años los brotes van haciéndose más infrecuentes hasta desaparecer. Éstos se identifican cuando el niño presenta un comportamiento extraño, asustado, grita, se agarra a sus padres o camina tambaleándose, y puede tener nauseas, vómitos o sudoración. Pasados unos minutos vuelven a su vida normal. En estos casos se ha demostrado que más de la mitad de estos pacientes desarrollarán migrañas.

Por su parte el vértigo benigno recurrente, más frecuente en mujeres, y que puede durar hasta 3 o 4 días, se da con más frecuencia en pacientes migrañosos o con antecedentes importantes de migrañas. Al igual que éstas, se desarrollan por falta de sueño, consumo de alcohol, estrés, etc.

Por último, el vértigo migrañoso es muy variable en síntomas, aunque suele presentarse como cuadro de giro de objetos. Su duración puede durar desde unos segundos a varios días, aunque lo más frecuente es que dure unos minutos o unas horas. Pueden pasar años hasta llegar a vincular los mareos del vértigo con las cefaleas de la migraña. Cuando están asociados, las crisis pueden empezar con cualquiera de los dos síntomas. El mareo en estos pacientes suele ser descrito generalmente como vértigo, con sensación de giro de objetos o bien como cinetosis. Con frecuencia suele ser suficiente el movimiento ocular para desencadenar la sensación de mareo.

¿Qué pruebas son necesarias para detectar problemas de audición en niños?

Una de las pruebas que deben realizarse a los niños para diagnosticar problemas de audición es la que forma parte del diagnóstico precoz de la hipoacusia. Así lo explica el doctor Javier Cervera, vocal de la Comisión de Otorrinolaringología Pediátrica de la SEORL-CCC, en este vídeo. Es la prueba de otoemisiones acústicas (OEA). Es muy sencilla y obligatoria por ley en todo el territorio nacional. La misma consiste en poner un dispositivo en el oído del recién nacido.  Requieren que el niño esté dormido y debe hacerse en ambiente silencioso para que interfiera lo mínimo posible el ruido ambiental y el propio ruido biológico del bebé. También influye el estado del oído externo y medio por lo que es recomendable realizar la prueba al tercer día de vida, antes del alta hospitalaria, ya que en los dos primeros días el conducto auditivo externo está ocupado por detritus.

Cuando el bebé tiene unos siete meses se hace la prueba de potenciales evocados auditivos del tronco cerebral (PEATC). Es también sencilla y consiste en poner unos cascos al niño, que estará dormido, para que emitan unos sonidos, que estarán perfectamente medidos en cuanto a frecuencia e intensidad. Con ella podremos evaluar el umbral de audición que tienen y ver si tiene alguna pérdida de audición.

Cuando son más mayores, a partir de los 3 o 4 años, la prueba es la audiometría convencional, como las de adulto, donde se exploran las frecuencias y las intensidades y se realiza un diagnóstico exacto. También está la prueba llamada impedanciometría para medir la presión del oído. Ésta ofrece información sobre el estado del oído medio y de la integridad del complejo tímpano osicular. Resulta imprescindible en aquellos niños con OEA negativas para descartar una otitis secretora. Siempre será precedida por una otoscopia. Si sale plana significará que el oído tiene mucosidad dentro, lo que se traduce en una pequeña pérdida de audición. Si sale normal significará que el niño tiene una audición normal.

La calidad de un programa de detección precoz de la hipoacusia en recién nacidos va más allá de la propia detección y debe incluir y garantizar las fases de diagnóstico e intervención a los 3 y 6 meses. Más allá de los problemas y recursos sanitarios, todo programa de detección debe tener en cuenta los recursos sociales y educativos a los que ha de hacer frente (provisión de prótesis auditivas, profesionales especializados en el diagnóstico y en el tratamiento de la hipoacusia, además de integración escolar adecuada con apoyo a las familias).

Consejos para cuidar los oídos en verano

Consejos para cuidar los oídos en verano

Llega el verano, época de baños, fiestas y festivales musicales, vuelos…Todo ello puede hacer mella en los oídos si no seguimos una serie de cuidados y precauciones. Especial atención merecen los niños, pues son los más vulnerables a sufrir episodios de otitis externa como consecuencia de la humedad generada en piscinas y playas. Para prevenir estos problemas se recomiendan los siguientes consejos:

  • Tener precaución a la hora de bañarse: deberán evitarse los baños en aguas contaminadas, reducir el tiempo de inmersión, sobre todo en niños, y secar la parte externa del oído y la entrada al conducto al salir. En principio no es necesario utilizar tapones salvo que se padezca alguna enfermedad del oído.
  • Proteger los oídos de la música alta: la exposición a ruidos fuertes, como los de conciertos, fiestas populares o festivales, puede tener un efecto perjudicial que va a depender de la intensidad del ruido y el tiempo durante el que se esté expuesto. Por encima de los 80 decibelios, puede ser dañino y podría generarse una disminución en la capacidad auditiva, incluso acúfenos. Se recomienda protegerse con tapones si se está muy próximo al altavoz y acudir al otorrinolaringólogo en caso de molestias o síntomas.
  • Prestar atención a los cambios de presión al bucear: en actividades de riesgo como el submarinismo o el paracaidismo el oído sufre cambios de presión. Lo aconsejable es compensar de forma eficiente esos cambios con la Trompa de Eustaquio y no practicarlas si se padece un catarro o se tiene alguna patología del oído.
  • Practicar maniobras para evitar taponamientos en viajes: la sensación de taponamiento es habitual con los cambios de presión atmosférica que se producen al viajar en avión, en AVE o al subir o bajar un puerto de montaña. En principio, sino existe una infección respiratoria ni problemas en el oído, con realizar maniobras sencillas que permitan abrir la Trompa de Eustaquio puede ser suficiente. Entre ellas se encuentran tragar saliva, mascar chicle o chupar caramelos.

Los otorrinolaringólogos recomiendan que, ante cualquier problema en el oído o en las vías respiratorias altas, se consulte con el especialista antes de ir de vacaciones, sobre todo si existe previsión de practicar alguna actividad que comprometa a los oídos.

Primer estudio sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral

Primer estudio sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral

El 47% de los pacientes laringectomizados no retornan a su actividad laboral después de la cirugía. Así lo concluye el primer estudio que analiza el impacto de la laringectomía en la situación laboral realizado en Barcelona y publicado en el último número de Acta Otorrinolaringológica Española, la revista de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Sus autores, coordinados por el doctor Miquel Quer, presidente de la SEORL-CCC, han analizado 116 pacientes laringectomizados por un carcinoma escamoso de laringe o hipofaringe. También han comprobado que tener un trabajo cualificado alto-intermedio y el uso de prótesis fonatoria como método de rehabilitación vocal, son los dos factores principales para regresar a la actividad laboral tras la extirpación de la laringe.

En el momento de indicar el tratamiento, el 53% de los pacientes estaba laboralmente activos, y a los 2 años seguía trabajando el 28% del total. El 60% tenían profesiones de bajo grado, y el grupo más numeroso era el de los trabajadores de la construcción. En el grupo de la cualificación más alta, el mayor número de profesionales eran ingenieros. El resultado es que el 80% de los pacientes con profesiones de cualificación alta-intermedia se reincorporan al trabajo frente al 35% de los del grupo de baja cualificación. En resumen, tienen casi 6 veces más probabilidades de volver a trabajar que si la cualificación es baja.

Por otro lado, la media de edad en función de la situación laboral en el momento de la intervención, fue de 53 años para los laboralmente activos, de 56,5 años para los que están en situación de invalidez y de 71 años para el grupo de jubilados. En cuanto al sexo, destaca una mayor proporción de pacientes activos entre el grupo de mujeres (78%) que entre el los hombres (51%).

Además se ha demostrado que el uso de prótesis fonatoria está asociado a un mayor retorno laboral que la erigmofonía. Esto también está influido porque existe prioridad entre los cirujanos de cabeza y cuello y rehabilitadores sobre el uso de las prótesis en aquellos pacientes con mayor motivación para hablar. A esto hay que añadir que los pacientes con mayor cualificación laboral y mayor deseo de reincorporarse al trabajo son los más deseosos de conseguir una voz de calidad. De hecho, hay datos que demuestran que el uso de las prótesis permite obtener una mejor calidad de voz, lo que contribuye a un efecto positivo sobre la calidad de vida y autoestima de los pacientes.

La laringectomía es una de las cirugías oncológicas más mutilantes y uno de los tratamientos más frecuentes del cáncer de laringe, el más prevalente en España dentro de los tumores de cabeza y cuello. La supervivencia es elevada, pero a expensas de una mutilación significativa, pues las secuelas que deja sobre el paciente son muy incapacitantes. Por un lado, está el traqueostoma permanente que impacta en su calidad de vida. Y por otro está la necesidad de conseguir una voz, ya sea mediante prótesis fonatoria, erigmofonía o laringófono. Por todo esto, uno de los elementos clave para alcanzar la mejor calidad de vida posible es recuperar la actividad laboral previa a la intervención.

¿Cómo cuidar el oído de los niños?

La audición y los oídos de los niños deben cuidarse de forma preventiva para evitar la aparición de problemas. Así lo explica el doctor Javier Cervera, vocal de la Comisión de Otorrinolaringología Pediátrica de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Una de las medidas más importantes, según este especialista, es retrasar en la medida de lo posible el inicio de la incorporación a la guardería, ya que al ser pequeños tienen menos desarrollado el sistema de defensas. Hay que tener en cuenta que el 90% de los menores de un año tienen al menos un episodio de otitis media aguda que se desarrolla fundamentalmente por infecciones en las vías respiratorias altas, muy contagiosas en estos centros.

Otro factor a evitar es el tabaquismo familiar, puesto que también está demostrada su vinculación con las infecciones de vías respiratorias altas, como catarros o bronquitis, así como con las otitis.

Además, conviene alargar en la medida de lo posible la duración de la lactancia materna porque contribuye a un correcto desarrollo del sistema inmunológico y fortalece las defensas, al transmitir las inmunoglobinas de la madre.

Por otro lado, de cara al verano también hay que tener en cuenta que son frecuentes las otitis externas en los niños, debido a que pasan muchas horas en el agua, lo que genera humedad en el oído y propicia la aparición de estas infecciones.

El tabaco, la principal causa de cáncer de laringe

En la actualidad cerca del 90% de los tumores de cáncer de laringe están causados por el consumo de tabaco, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra este jueves 31 de mayo. Así, según diferentes datos España ocupa el primer puesto de incidencia de cáncer de laringe debido al consumo de tabaco registrado durante años.

La incidencia de los tumores de laringe en España varía entre 8 y 22 casos por cada 100.000 habitantes. Es la segunda neoplasia más frecuente del tracto respiratorio, solo superada por la de pulmón, que también tiene como principal causa el tabaquismo, así como todas aquellas que afectan a la zona de cabeza y cuello. Aparece de forma más frecuente en varones en la sexta y séptima década de la vida. Sin embargo, en los últimos años está apareciendo cada vez más en mujeres y en pacientes más jóvenes debido precisamente al tabaquismo. Así, según cifras del informe Tobacco Atlas la tasa de niños fumadores en España supera la media de los países desarrollados: 75.000 niños españoles de entre 10 y 14 años fuman a diario. Además, más de 9,5 millones y medio de mayores de 15 años también consumen tabaco. Según datos del Ministerio de Sanidad, la edad media de inicio en el tabaco en España es de 13,9 años.

Si se diagnostica a tiempo, puede haber una supervivencia de hasta el 90%. Sin embargo, los tumores que afectan a la cavidad oral y la orofaringe provocan molestias más inespecíficas que dificultan su detección y diagnóstico temprano. Habrá muchos casos que si están avanzados será necesario extirpar la laringe mediante una laringectomía. En estos casos el empeoramiento de la calidad de vida es bastante notable por parte del paciente puesto que pierde la voz, se ve afectado el gusto y el olfato, e incluso las relaciones sociales y afectivas. Según manifiestan muchos de ellos, la pérdida de la voz y su posterior rehabilitación mediante prótesis fonatoria, supone una pérdida de identidad y una adaptación a un nuevo status social.

Desde la SEORL-CCC se quiere incidir en la responsabilidad de todos para frenar la expansión del tabaquismo en los jóvenes y poder así evitar la aparición del cáncer de laringe en el futuro, entre otros. De esta manera, se asegurará un futuro con mejor calidad de vida para las nuevas generaciones.

 

¿Cómo distinguir entre rinitis alérgica y resfriado?

¿Cómo distinguir entre rinitis alérgica y resfriado?

Los cambios de tiempo típicos de la primavera hacen aumentar las visitas a las consultas con la duda de los pacientes de si lo que tienen es rinitis alérgica o resfriado. En primer lugar para diferenciar entre uno u otro hay que tener claro qué es cada uno de ellos. Así, mientras el resfriado es un proceso infeccioso como consecuencia de un virus, la rinitis alérgica es un cuadro que cursa con síntomas nasales de hipersensibilidad, similares al catarro, pero mediados por el sistema inmunitario.

En segundo lugar, el paciente podrá saber si está ante un resfriado común o una rinitis alérgica por la frecuencia y duración de los síntomas. Los comunes son los siguientes: estornudos, mucosidad transparente, picor de nariz o taponamiento nasal. Sin embargo, en el catarro no duran más de 15 días y puede haber entre dos y cuatro procesos a lo largo de todo el año. Además, podríamos añadir fiebre o dolor de cabeza. Por su parte, cuando se trata de rinitis alérgica la sintomatología es más persistente y prolongada en el tiempo y puede estar presente durante todo el año. En este caso es característica la obstrucción nasal bilateral.

Habrá que recordar si en años anteriores se tuvieron los mismos síntomas durante la primavera, con un fuerte picor de nariz, ojos, oídos o paladar. Si es así, lo más probable es que se trate de una alergia y lo más aconsejable es visitar cuanto antes a un especialista para que pueda determinar el tratamiento a seguir y poder así mejorar la calidad de vida. Además de los síntomas citados, otros característicos de la rinitis alérgica son las alteraciones en el estado de ánimo, la astenia o afectación de las relaciones sociales, laborales o escolares, pues es una causa habitual de absentismo en el trabajo o el colegio.

La rinitis alérgica es un problema de salud mundial cuya prevalencia oscila entre el 10 y el 25% y su incidencia máxima se sitúa en adolescentes y adultos jóvenes. Su aparición puede depender de múltiples factores como la genética, la exposición ambiental o la compleja relación entre ambos. En los últimos años se ha observado un aumento progresivo hasta el punto de situarse entre las diez principales causas para acudir a la consulta de Atención Primaria. Sin embargo, todavía hay muchos pacientes que no consideran que sus síntomas se deben a una alergia y no consultan por ello.

En las zonas urbanas es más prevalente la rinitis alérgica que en las rurales. De hecho, está asociada a un estilo de vida occidental, sobre todo por culpa de la contaminación. Además de aumentar la polinosis, ésta provoca lesiones inflamatorias del epitelio respiratorio que induce a un aumento de la permeabilidad a los alérgenos. Por otro lado, puede tener una acción sobre el poder alergénico de algunas plantas, lo que modificaría la forma de los granos de polen y los estímulos de respuesta.

Se necesitan medidas más rotundas contra la contaminación acústica

El último miércoles de abril se celebra el Día Internacional de la Concienciación sobre el Ruido y, por este motivo, la SEORL-CCC insta a las autoridades a adoptar medidas más rotundas y cumplir con las que ya existen. Solo así se podrá hacer frente a la contaminación acústica existente en España, segundo país más ruidoso después de Japón. La SEORL-CCC propone que se lleven a cabo ordenanzas municipales y planes de acción en materia de contaminación acústica, que incorporen la normativa europea aprobada en la lucha contra el ruido.

Los otorrinolaringólogos señalan que dichas medidas deben contemplar cuatro factores fundamentales: planificación territorial y diseño urbano –como la reducción del tráfico–, soluciones técnicas y tecnológicas –motores silenciosos o barreras acústicas, entre otros–, instrumentos legales y su cumplimiento –procedimientos de control y sanción– y educación, sensibilización, respeto y convivencia.

El exceso desmedido de ruido tiene efectos negativos, tanto auditivos como no auditivos, ya que genera una situación de estrés en el organismo que puede derivar en otras patologías como las enfermedades cardiovasculares. En relación al número de muertes evitables por ruido en Madrid entre los mayores de 65 años, el Observatorio de Salud y Medioambiente estima que se podrían prevenir 312 muertes anuales, disminuyendo 0,5 decibelios (dB) de niveles de ruido diario medio anual por tráfico. De ellas, 145 serían por causas cardiovasculares y otras 97 por causas respiratorias.

El ruido del tráfico es la principal fuente de contaminación acústica. Es el responsable de un 85% de las emisiones acústicas y puede alcanzar entre 80-85 dB. Según la Comisión Europea, más del 30% de la población en España está expuesta a niveles de ruido por tráfico superiores a los 65 dB. Además, el nivel guía para el ruido nocturno de la OMS continúa superándose en el 100% de las noches, por lo que puede afectar al descanso nocturno. Una reciente revisión publicada en el International Journal of Environmental Research and Public Health demuestra la relación existente entre el ruido del tráfico y la alteración del sueño, su calidad y los problemas para conciliar este.

Por este motivo, las principales medidas a llevar a cabo contra el ruido, deberían contemplar un apartado especial para los locales nocturnos, las fiestas populares o las conversaciones en  las terrazas de bares, pues los ciudadanos están muy desprotegidos, según advierte la Comisión de Audiología de la SEORL-CCC.

Cualquier persona es susceptible de padecer los efectos negativos de estos ruidos, aunque hay que la población infantil es más vulnerable, debido a que su oído es muy sensible y están sometidos a ruido en las ciudades, en sus casas e, incluso, en la escuela, más aún cuando algunos colegios se ubican en un entorno ruidoso. De hecho, un 40% de los centros educativos de Madrid están expuestos a un ruido excesivo, lo que puede interferir en el proceso enseñanza – aprendizaje y en el desarrollo cognitivo de nuestros escolares, así como en la disminución de su rendimiento académico por falta de concentración, dificultad de la atención y fatiga.

 

Recomiendan no automedicarse ante una disfonía

Recomiendan no automedicarse ante una disfonía

La disfonía o ronquera afecta a casi un tercio de la población en algún momento de sus vidas y sus principales factores de riesgo son los resfriados, un uso indebido y excesivo de la voz y fumar y estar expuesto al humo del tabaco. Con motivo del Día Mundial de la Voz, que se celebra este lunes 16 de abril, la SEORL ha recordado a importancia de estar alerta de cualquier trastorno que afecte a la misma y recomienda no automedicarse ante una disfonía sin que se hayan revisado antes las cuerdas vocales mediante una laringoscopia.

La SEORL ha organizado la jornada Mira tu voz para recordar acudir al otorrinolaringólogo ante una disfonía de más de siete días, sobre todo si se es fumador o profesional de la voz como cantante, profesor o trabajador de un call center. Durante la misma, organizada por la presidenta de  la Comisión de Laringología y Voz de la SEORL-CCC, se ha debatido el Consenso sobre disfonía elaborado por la Academia Americana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.

Las disfonías se caracterizan por exigir un esfuerzo vocal que dificulta la comunicación y puede afectar a la calidad de vida de quienes la sufren. Por lo general, están asociadas a muchas enfermedades. Entre los principales factores de riesgo se encuentran, además del resfriado común, el uso excesivo, indebido y duradero de la voz; el reflujo ácido; la laringitis alérgica o el tabaco y ser fumador pasivo, entre otros. Las relacionadas con infecciones del tracto respiratorio superior, como los catarros, suelen desaparecer por si solas en torno a los 7 o 10 días. Sin embargo, si la ronquera no mejora después de ese tiempo, sobre todo si se es consume tabaco, no existe resfriado o gripe, se tose sangre, hay dificultad para tragar, dolor al hablar, se experimentan cambios en la voz o impide el desempeño de un trabajo, sobre todo en el caso de ser cantante o profesor, será preciso realizar una evaluación de la laringe mediante una laringoscopia. El tratamiento dependerá de la causa y consistirá en la mayoría de los casos en reposo vocal. En algunos casos, sobre todo si se es profesional de la voz, se realizará terapia de voz y en otros será precisa la cirugía.

Los problemas de voz se pueden evitar si se evitan aquellos factores que pueden contribuir a dañarla, sobre todo el tabaco. Además, será preciso evitar las bebidas que puedan contribuir a la deshidratación de la laringe como el alcohol o las que tienen cafeína, y tomar mucha agua. Otros consejos para prevenir las disfonías recogidos en el consenso de la Academia Americana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, son humidificar el hogar, no tomar comidas picantes, evitar el aclaramiento excesivo de la garganta o la tos, o intentar no usar la voz demasiado tiempo o muy fuerte.

 

¿Cuáles son los principales riesgos para el oído y la audición de los niños?

Las otitis son uno de los principales problemas que sufre la población infantil, según explica en este vídeo el doctor Javier Cervera, miembro de la Comisión de Otorrinolaringología Pediátrica de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Sobre todo son frecuentes en invierno, como consecuencia de los catarros, y en niños que desde antes de cumplir el año han asistido a guardería. De hecho, es la causa más frecuente de visitas de lactantes y niños pequeños a las consultas de los otorrinolaringólogos, puesto que en el 90% de los que acuden a guardería sufren algún episodio.

La otitis media aguda es un proceso inflamatorio que afecta al oído medio, debido sobre todo a la infección de la vía aérea superior. Es uno de los problemas más habituales en los niños debido a que su Trompa de Eustaquio es más ancha, más corta y más horizontal que en los adultos,  por lo que su mecanismo de apertura es menos eficiente y facilita la llegada de gérmenes desde la nariz.

La otitis, a pesar de ser muy frecuente y habitual, no es una enfermedad que deba asustar y se puede prevenir si se evitan los factores de riesgo. Es decir, habrá quehacer unos cuidados y evitar en la medida de lo posible los contagios, el tabaquismo familiar (es lo más importante), y el abandono temprano de la lactancia materna. La leche materna tiene inmunoglobulinas que van a permitir aumentar las defensas del niño, por lo que mientras más tarde se deje más defensas tendrá.

Otra patología frecuente que afecta al oído del niño es la hipoacusia congénita. En este sentido, lo más importante es poder llevar a cabo un diagnóstico precoz del niño con sospecha de hipoacusia. Por ello, en el momento de nacer habrá que evaluar si el niño oye o no. Si fuera negativo, habrá que poner una serie de mecanismos en marcha para solucionar esa pérdida de audición. Además, puede ser que la hipoacusia sea adquirida por diferentes causas como pueden ser las otitis.