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Qué es y para qué sirve un implante coclear

Qué es y para qué sirve un implante coclear

Para las personas que sufren cierto grado de sordera, en ocasiones los audífonos no son una solución suficiente. “El implante coclear va dirigido a las personas que padecen una hipoacusia severo-profunda que con el uso de audífonos no han alcanzado la amplificación suficiente para hacer una vida normal”, explica la doctora María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) en el siguiente vídeo realizado para la campaña #Implantadosalavida.

Se trata de un dispositivo electrónico, que se acopla mediante una cirugía, cuya misión es “transmitirle a la cóclea las señales eléctricas y desencadenar así una sensación sonora”, subraya la doctora Lavilla. El implante coclear se compone de dos partes, una externa y otra interna, ambas unidas mediante un imán. Su funcionamiento consiste en “captar la señal acústica con un micrófono y transformarla en una señal eléctrica”, destaca. A continuación, mediante los electrodos que posee, se transmite al nervio coclear, y desde ese punto la señal llega hasta el cerebro.

Se trata de una operación sencilla, “de no más de 2 o 3 horas”, detalla Lavilla. Por lo general, tras la cirugía de inserción el paciente recibe el alta al día siguiente. Una vez culminada esta primera fase, se comienza con la rehabilitación se aproveche el implante coclear al máximo. El logopeda es el profesional de referencia que “entrenará” al usuario con este nuevo dispositivo. Si se trata de un adulto, el objetivo de este especialista es ayudarle a que reconozca los patrones del habla, mientras que, si es un niño, su labor principal es controlar que se produzca el desarrollo del lenguaje de forma correcta y adecuada a la edad del menor.

Como destaca la doctora, en el caso de niños que nacen sordos, el implante coclear les permite poder escuchar los sonidos y aprender a hablar. Cuando se le coloca a una persona que ya sabía hablar, pero que ha perdido la audición, gracias al dispositivo coclear vuelve a ser un oyente. Para asegurar todo lo posible el éxito de esta solución auditiva y alcanzar el resultado más óptimo, “hay que actuar pronto”, advierte la doctora, cuando se nace sordo o se pierde la audición.

En la actualidad, gracias a los avances de la tecnología, la funcionalidad y estética de los implantes cocleares ha mejorado de manera notable. Son más pequeños, con un diseño moderno y con unas estrategias de codificación más eficaces que hace que sean compatibles con la realización de resonancias magnéticas.

El cáncer orofaríngeo por virus de papiloma humano tiene una mayor supervivencia

El cáncer orofaríngeo por virus de papiloma humano tiene una mayor supervivencia

El cáncer de cabeza es el sexto con más incidencia a nivel mundial y en España se producen más de 11.500 nuevos casos cada año, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Sus principales factores de riesgo son el tabaquismo, el alcohol y el virus del papiloma humano (VPH). De hecho, según datos de la SEORL-CCC, el 30% de los casos de cáncer de orofaringe están relacionados con el sexo oral debido al VPH. Este virus produce infecciones de transmisión sexual en genitales, ano y orofaringe. Ahora, un estudio reciente publicado en la revista Cancer Discovery ha revelado que los pacientes con este cáncer asociado al VPH tienen una mayor tasa de supervivencia que los que se asocian al tabaquismo.

El 80% de los pacientes con un cáncer de cabeza y cuello asociado al VPH tienen un índice de supervivencia satisfactorio tras 5 años después del diagnóstico, mientras que este porcentaje se reduce hasta el 40-50% cuando el responsable es el tabaco. En la investigación citada se analizaron las interacciones entre estos dos elementos asociados al cáncer con el objetivo de comprender mejor a qué se deben esas diferencias.

Lograron identificar varias interacciones de proteínas nuevas que hasta el momento no se habían asociado con esta patología. Los resultados desvelaron que, cuando el cáncer es causado por el tabaquismo, las proteínas implicadas mutan, mientras que, cuando es el VPH el factor determinante, se trata de las mismas proteínas pero sin estar mutadas. De ahí los expertos sostienen que “la infección viral y el desarrollo de tumores comparten vías comunes”.

Formas de prevención del cáncer de cabeza y cuello

Este estudio abre la posibilidad de nuevas alternativas para combatir el cáncer de cabeza y cuello y entender mejor sus mecanismos de ataque, pero hasta el momento, lo mejor que se puede hacer es tomar las medidas necesarias para prevenir su aparición:

Evitar el alcohol y el tabaco: son los dos agentes que más aumentan el riesgo de cáncer. Fumar provoca que el riesgo de desarrollarlo sea 20 veces mayor, y, en combinación con el alcohol, que hace que los compuestos tóxicos estén más en contacto con la mucosa, las probabilidades se multiplican por cuatro. El 75% de los casos diagnosticados se deben a estos dos factores, según datos de la sección de cáncer de cabeza y cuello del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).

Vacuna contra el VPH: en la actualidad existe una vacuna contra las cepas más peligrosas de este virus que tienen una mayor probabilidad de provocar cáncer. Por ello, se ha implementado en los calendarios de vacunación como estrategia para reducir las infecciones de VPH, el virus de transmisión sexual más extendido en todo el mundo. En España, todas las Comunidades vacunan a las niñas a los 14 años, salvo Asturias que lo realiza a los 13, de forma gratuita. Después de esa edad y para todos los varones, tengan la edad que tengan, se debe comprar en la farmacia. No obstante, la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda su administración en niños para lograr una mejor cobertura frente al virus.

Relaciones sexuales con protección: como se ha mencionado, el VPH es el virus de transmisión sexual más expandido y está relacionado con el aumento de la incidencia del  cáncer orofaríngeo, que entre el 10 y el 50% de los casos están asociados a este virus. Además de la vacuna, la protección durante las relaciones es importante para frenar su propagación.

-Estilo de vida saludable: la alimentación también es relevante en la prevención del cáncer. Seguir una dieta variada y equilibrada en la que las verduras y las frutas tengan relevancia, reduce el riesgo de aparición, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El diagnóstico precoz es una pieza fundamental para mejorar las tasas de supervivencia.  Por ello es necesario saber qué zonas del organismo pueden verse afectadas y, en caso de notarse algún tipo de anomalía, acudir al especialista:

  • Cavidad oral (encías, paladar duro, lengua, suelo de la boca y la mucosa oral)
  • Senos paranasales (cuatro cavidades aéreas de la cabeza)
  • Orofaringe (la zona de la garganta que se encuentra detrás de la boca)
  • Nasofaringe (parte de la garganta situad detrás de la nariz)
  • Hipofaringe (la parte inferior de la garganta)
  • Laringe (glotis, supraglotis y subglotis)
  • Zona posterior de la garganta (amígdalas, base de la lengua y paladar blando)
  • Cuerdas vocales
  • Tiroides
  • Labios y glándulas salivales
  • Cavidad nasal

 

5 datos que debes conocer en el Día Internacional de la Sordera

5 datos que debes conocer en el Día Internacional de la Sordera

Se considera sordera a la pérdida total de audición en uno o varios oídos, un problema que, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta ya a 360 millones de personas, de los que alrededor de 34 millones son niños.  Entre las causas habituales de este trastorno se encuentran la genética, los factores ambientales o externos, un mal cuidado de la salud auditiva y el envejecimiento. La OMS calcula que el 50% de las pérdidas auditivas son prevenibles tomando las medidas adecuadas.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Sordera que se celebra el 28 de septiembre, la Sociedad Española de Otorrinolaringología  y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) recuerda 5 datos claves sobre ella:

  1. El ruido es uno de los principales factores de riesgo

En la actualidad las fuentes de ruido a las que la población se expone de manera cotidiana han aumentado. La OMS sitúa en 65 dB el umbral de ruido máximo, pero en bares, conciertos o festivales se superan normalmente los 110 dB.

Según las recomendaciones, un sonido a 80 dB de forma prolongada implica riesgo de pérdida audición, ya a 100 no convendría exponerse más de 15 minutos y a 110 a menos de un minuto. Estos límites recomendados se sobrepasan de forma habitual en los eventos musicales, fenómenos que van en aumento.

Escuchar música mediante auriculares también puede propiciar problemas auditivos si se escucha a más del 60% del volumen. De hecho, un estudio alemán reveló que un tercio de los jóvenes que utilizan estos dispositivos lo hacen volumen superior a 80 dB.

  1. El diagnóstico en la infancia es importante

Unos 34 millones de niños sufren algún tipo de sordera discapacitante. Las causas pueden ser congénitas o por factores externos, pero los expertos señalan que el 60% de estas pérdidas auditivas son por causas que se pueden prevenir.

Desde que son bebés hay que prestar atención y comprobar si sufren algún problema de audición, aunque sea leve, y tratarlo de la forma adecuada. Los niños que sufren trastornos auditivos presentan un rendimiento académico más bajo y problemas de atención.

Tanto si la pérdida auditiva es temporal como permanente, puede arrastrar trastornos en el desarrollo del aprendizaje, especialmente del lenguaje, por ello es fundamental solucionarlo cuanto antes para que así las habilidades del niño se vean lo menos comprometidas posible. Además de la detección temprana, es necesario prestar atención a la salud auditiva y proteger los oídos del frío, evitar que se expongan a fuertes ruidos, cuidar su higiene…En este decálogo de consejos de SEORL-CCC se encuentran las principales recomendaciones para el cuidado de oídos en niños.

  1. Conocer los medicamentos que pueden ser peligrosos para los oídos

Existen ciertos tipos de medicamentos cuyos efectos secundarios pueden dañar la capacidad auditiva, se conocen como medicamentos ototóxicos. Los que más riesgo entrañan son los antibióticos aminoglucósidos y los antipalúdicos.

Los aminoglucósidos se emplean para infecciones graves de bacterias tipo gramnegativas, y si las dosis se prolongan demasiado en el tiempo, las consecuencias auditivas pueden ser irreversibles. En cuanto a los antipalúdicos, se emplean para prevenir o tratar la malaria y el paludismo. También se utilizan ciertos tipos de antipalúdicos para tratar la artritis reumatoide y el lupus.  La OMS insta a los especialistas a conocer al detalle todas las contraindicaciones y a controlar y recetar de forma racional este tipo de fármacos a los pacientes que lo requieran.

  1. Un tercio de los mayores de 65 años sufre pérdida auditiva

La presbiacusia o pérdida de audición relacionada con el envejecimiento afecta al 30% de la población a partir de los 65 años. Los datos demuestran que el envejecimiento general de la población en España es ya una realidad, por lo que este problema auditivo genera trastornos en una gran parte de la sociedad. Si no se realiza el tratamiento adecuado, las personas mayores corren el riesgo de aislarse y sufrir cuadros de depresión y ansiedad.

Como forma de prevención y para seguir un control adecuado, al menos una vez al año se recomienda hacer un examen auditivo para ajustar el tratamiento en caso de ser necesario.

  1. Audífonos e implantes cocleares, las soluciones más eficaces

Con los dispositivos adecuados, hasta un 20% de la población mejoraría sus problemas auditivos, pero la venta de audífonos, según las estadísticas de la OMS, satisface tan solo el 10% de las necesidades a nivel mundial y el 3% en los países en vías de desarrollo.

En función del tipo y del grado de sordera, existen diferentes soluciones para facilitar la audición. Cuando la patología no sea severa o profunda, los audífonos son la mejor opción dada su discreción y eficacia. Su funcionamiento se basa en aumentar las ondas sonoras para facilitar la escucha.

Los implantes cocleares por su parte, se utilizan en pacientes que presentan un grado de sordera total o muy profundo que tienen partes del oído interno dañadas. Se insertan en el interior del oído mediante una operación quirúrgica y actúan como sustitutos de las partes dañadas. Transforman las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo y, aunque no se reestablece la audición normal, sí permiten reconocer sonidos.

La mortalidad por cáncer de tiroides se ha reducido un 15%

El 28 de septiembre se celebra el Día Nacional del Cáncer de Tiroides con el objetivo de concienciar sobre esta enfermedad, que supone el noveno tumor más prevalente en el mundo y del que en España se detectan 3.000 nuevos casos cada año. Sin embargo, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) resalta que a pesar de este aumento de la incidencia, la mortalidad ha descendido un 15% en los últimos años.  Las razones de este descenso se atribuyen a las mejoras en el diagnóstico precoz y al tratamiento multidisciplinar.

El cáncer de tiroides suele afectar más a mujeres que a hombres y aparece sobre todo en las edades centrales de la vida. Existen varios tipos de cáncer de tiroides. Por un lado, están los originados en las células foliculares de tiroides denominados carcinomas diferenciados de tiroides, entre los que se incluyen el carcinoma papilar, el folicular y el oncocítico y que suponen más del 90% de los casos. Y por otro lado, están los originados en las células parafoliculares (carcinoma medular) y los carcinomas anaplásicos.  Cada uno de ellos, tiene un diferente tratamiento y pronóstico. Según un estudio publicado este año en Journal of Insurance Medicine la tasa de supervivencia a cinco años es superior al 90% para los carcinomas papilares y foliculares de tiroides.

La revisión inmediata por parte del otorrinolaringólogo de nódulos en la base del cuello y la realización de ecografías cervicales han permitido el hallazgo de lesiones en la glándula tiroides en fases iniciales, en las que el porcentaje de curación supera el 95%. Así lo destaca la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC. Por su parte, el abordaje multidisciplinar, que incluye especialidades como endocrinología, otorrinolaringología, cirugía, oncología, medicina nuclear, radiología, etc, ha contribuido también a mejorar la supervivencia. La base del tratamiento es la extirpación de la lesión, realizada por cirujanos de cabeza y cuello especializados en tiroides.

Por otra parte, según destacan desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la asignatura pendiente en el diagnóstico es llegar a conocer qué nódulo tiroideo maligno va a ser agresivo y cuál no. Hay carcinomas papilares de tiroides que no crecen y no generan metástasis, incluso que pueden llegar a desaparecer de forma espontánea. Pero una gran minoría de carcinomas papilares son agresivos y metastatizan en el cuello, en el pulmón o en el hueso.

El tratamiento del cáncer de tiroides no está exento de complicaciones, pues la cirugía, llamada tiroidectomía, puede dejar secuelas importantes en el paciente, especialmente problemas en la voz y en el metabolismo del calcio. En este sentido, desde la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo se ha trabajado en  la reducción de las complicaciones de este tipo de cirugía. Así, se ha publicado el artículo Recomendaciones sobre el uso de la neuromonitorización en cirugía de tiroides y paratiroides  con el fin de disminuir los problemas de voz que pueden aparecer tras una cirugía de tiroides.

Esta preocupación por la reducción en las complicaciones ha llevado a la SEORL-CCC, en colaboración con la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), a desarrollar un Documento de Consenso sobre prevención y tratamiento del hipoparatiroidismo postiroidectomía, (pendiente de ser publicado) que pretende reducir las secuelas en el metabolismo del calcio.

Los avances quirúrgicos para la reducción de secuelas de la cirugía del cáncer de tiroides se basan en el uso de sistemas video-endoscopicos. Es lo que se conoce como MIVAT, tiroidectomía mínimamente invasiva videoasistida que reduce el dolor postoperatorio y el tiempo de ingreso hospitalario, y disminuye la medicación y la necesidad de drenaje.  Por otro lado, se está aplicando también la tecnología robótica, en la cirugía de tiroides con buenos resultados.

Cómo prevenir el dolor de garganta y oídos en la vuelta al cole

Cómo prevenir el dolor de garganta y oídos en la vuelta al cole

Septiembre es el mes de la vuelta al cole, al trabajo y al resto de rutinas. La bajada de temperaturas, cambios bruscos de estas, una mayor humedad en el ambiente sumado al reencuentro con los compañeros de clase, forman el cóctel perfecto de transmisión de virus y bacterias entre los niños. El dolor de garganta y oídos son los principales síntomas de este mes.

Aunque es prácticamente inevitable que los más pequeños pasen por tener algún catarro, sí podemos intentar prevenir el dolor de oídos y de garganta siguiendo varias pautas que recomendamos desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Con el inicio de clases los niños vuelven a estar todos juntos en un mismo espacio durante muchas horas, por lo que el contagio de virus o bacterias es más fácil. Para minimizar las opciones de contagio, se recomienda seguir estas pautas:

-Lavarse las manos: una de las medidas más importantes para evitar los virus y bacterias. Los niños juegan entre ellos, con objetos en clase o en el recreo, por lo que sus manos tocan infinidad de cosas plagadas de microorganismos. Lavarse las manos con agua y jabón, especialmente antes de comer, es fundamental. Con ello se previenen enfermedades como el resfriado, la tosferina o la bronquitis, entre las más de 200 que se transmiten principalmente por el contacto de mano a mano.

-No compartir determinados objetos: los cubiertos, los vasos o las botellas mejor que sean individuales. Son los artilugios que más riesgo de contagio suponen, por ello se recomienda que cada niño disponga de los suyos propios y evite compartirlos.

Proteger el cuello: aunque todavía no estamos en invierno, el tiempo es más frío y las temperaturas varían mucho a lo largo del día. Protegerse durante las primeras horas con un pañuelo y evitar las corrientes de aire frío es importante para prevenir  la irritación de garganta.

Hidratarse bien: deben beber agua frecuentemente para que no se resequen ni irriten las cuerdas vocales.

Protegerles del frío: en esta época en la que todavía el frío no ha aparecido del todo, los aires acondicionados siguen todavía presentes. Es necesario protegerles de estas corrientes de aire y así controlar las infecciones de las vías respiratorias, pues influyen en los oídos.

Higiene: después de ducharse o de nadar en la piscina es necesario que se sequen bien los oídos. Recordar que la cera en los oídos es algo normal, se trata de un mecanismo de defensa ante organismos externos. Se suele eliminar sola, y tan solo hay que extraerla cuando produce molestias como disminuir la audición. En ese caso hay que lavar con agua y jabón la parte superficial de la oreja, nunca con un bastoncillo ya que se corre el riesgo de empujar el cerumen hacia adentro en lugar de sacarlo.

Evitar gritar en exceso: en los recreos juegan y hacen deporte, algo en lo que la mayoría suele gritar de más. Intentar educarles a no gritar. Se fuerzan demasiado las cuerdas vocales, y dado que van al colegio 5 días a la semana, sumado al resto de actividades que hagan, la intensidad a la que está sometida su garganta puede causarles afonías recurrentes.

-Acudir al especialista: en caso de que los síntomas sean persistentes en garganta u oído, conviene llevar al niño al otorrinolaringólogo para verificar el origen del problema y que establezca el tratamiento más adecuado.

 

La disfonía, el problema más común en los profesores

La disfonía, el problema más común en los profesores

Los profesores, como profesionales de la voz, pueden ver afectadas sus cuerdas vocales y desarrollar patologías, como la disfonía, sobre todo por un mal o excesivo uso de su principal herramienta de trabajo, la voz.  Esto hace que los trastornos de la voz sean un motivo frecuente de baja en la docencia. Es por eso que, de cara a la vuelta al colegio, la SEORL-CCC recomienda a los docentes seguir unos hábitos para favorecer un buen uso de la voz y aprender a utilizar una correcta técnica vocal.

Un estudio publicado en The Annals of Otology, Rhinology and Laryngology confirma que los profesores tienen tres veces más posibilidades de presentar cansancio vocal o evitación vocal y más del triple de tener molestias físicas de la voz. En el caso de las mujeres, ellas tienen más probabilidades de padecer disfonía. Además, según un ranking elaborado por la SEORL-CCC los maestros de infantil, que tienen alumnos de entre uno y cinco años, son los profesionales que más patologías de la voz sufren. Los síntomas más frecuentes que suelen sufrir éstos son carraspeo, cansancio vocal, ronquera, bloqueos de la voz, dificultad para que se les oiga bien o afonía.

Algunos consejos que pueden seguir los profesores para evitar las disfonías incluyen, además de aprender a hacer un buen uso de la técnica vocal con ayuda de un profesional experto, seguir una serie de hábitos de higiene de la voz. Entre ellos se incluyen hablar en un volumen bajo, evitando los gritos y comunicarse por encima de los demás para no hacer un sobreesfuerzo, evitando los ambientes ruidosos y el carraspeo. Además, será necesario beber mucho líquido, sobre todo agua para hidratar las cuerdas vocales, teniendo en cuenta que las bebidas estén a una temperatura adecuada, ni muy frías ni muy calientes. Se recomienda también evitar agentes irritantes como los cambios bruscos de temperatura, el aire acondicionado, el humo o el polvo, el tabaco y el alcohol. Será preciso también procurar un mínimo descanso y no pasar tiempos prolongados hablando, en general, no más de cuatro horas seguidas. Por último, los profesionales de la voz como los profesores, deben someterse a controles periódicos para detectar posibles problemas.

Las disfonías se caracterizan por la modificación de la voz debida a una anomalía de la vibración de los pliegues vocales. Se trata de una alteración basada en una alteración del timbre o de la calidad vocal, de hecho la alteración del timbre vocal es el síntoma más frecuente en estas patologías. Las principales causas son, por un lado, el abuso vocal y, por otra, el mal uso vocal. También puede deberse a que trabajar en un ambiente muy ruidoso, tener estrés laboral, no descansar la voz, no emplear una correcta técnica vocal o a hábitos como el consumo de tabaco o alcohol. Los profesores que la sufren suelen sentir molestias al hablar, malestar que provoca carraspeo o ineficacia vocal, además suelen necesitar hacer un gran esfuerzo para comunicarse con sus alumnos.

La disfonía funcional, la consecuencia más notable de un mal y excesivo uso de la voz, es la que se caracteriza por una tensión muscular vocal excesiva. Una vez diagnosticada por parte de un otorrinolaringólogo, éste indicará la conveniencia de empezar una rehabilitación ortofónica para recuperar un buen «gesto vocal”. La primera etapa de la rehabilitación es la demostración y la concienciación por parte del paciente de las tensiones musculares, de la mala organización neumofonatoria y del gesto vocal inadecuado. La segunda etapa es una fase de trabajo vocal propiamente dicho. También la distensión y la relajación pueden servir a la rehabilitación, porque se oponen al mal uso vocal.

¿Qué es el barotraumatismo y cómo evitarlo?

¿Qué es el barotraumatismo y cómo evitarlo?

El barotraumatismo es un trastorno debido a la despresurización de los oídos como consecuencia de un cambio de presión ambiental. Éste puede afectar a todas las cavidades aéreas del organismo debido a que, cuando aumenta la presión ambiental, el volumen de aire contenido en una cavidad disminuye, y a la inversa, cuando disminuye, el volumen de aire se expande. Si la trompa de Eustaquio, responsable de compensar esos cambios de presión, no funciona de forma correcta como consecuencia de una inflamación de la mucosa nasal por problemas como un resfriado, una rinitis o rinosinusitis, se produce el barotraumatismo.

Puede ocurrir también que el cambio sea tan brusco que, aunque no exista ninguna alteración en la trompa de Eustaquio, está no sea capaz de compensar la variación entre oído medio y rinofaringe y aparezca también el problema. Esto sucede sobre todo en las actividades subacuáticas como el buceo o submarinismo ante los cambios de presión de los primeros metros, que son mayores, y en los aterrizajes de emergencia.

Los cambios de presión también se puede producir al ascender o descender puertos de montaña, viajar en avión o en tren o al practicar paracaidismo. Cuando la trompa de Eustaquio no es capaz de hacer frente a esas variaciones por diferentes circunstancias pueden aparecer síntomas como sensación de taponamiento del oído o dolor, pérdida de audición o acúfenos, o mareos. De hecho, según datos de la SEORL-CCC el 20% de la población tiene riesgo de sufrir problemas de oídos, como taponamiento o dolor al volar en avión.

Para evitar las consecuencias en los oídos de estos cambios de presión se deberán poner en práctica una serie de maniobras, siempre antes de que se vaya a producir el cambio. Por ejemplo, antes de la inmersión en el caso del buceo, o antes del aterrizaje en el caso del avión. Estas maniobras van encaminadas a facilitar el trabajo de la trompa de Eustaquio para equilibrar la presión entre el oído medio y el ambiente. Puede ayudar tragar saliva, pero sobre todo lo hará el seguimiento de unas maniobras específicas como es la de Toynbee que consiste en taparse la nariz y tragar, lo que contribuye a la despresurización durante un ascenso de presión. Por su parte, la maniobra de Valsalva, utilizada sobre todo en buceo, consiste en en tomar aire, tapar la nariz y la boca y soplar aumentando la presión en la faringe, que ayuda a ventilar el oído. En el caso de viajar en avió o en tren, es recomendable mantenerse despiertos para evitar que se ralentice el mecanismo de deglución. En cualquier caso, lo aconsejable es que, si se tiene algún tipo de alteración relacionada con la trompa de Eustaquio, se consulte con un especialista la conveniencia de realizar determinadas actividades y las pautas a seguir.

En caso de que el cambio de presión sea muy fuerte y la persona note durante el descenso dolor, abombamiento, inflamación o incluso hemorragia será preciso interrumpir la actividad si es posible y acudir de forma rápida a un centro sanitario para ser valorado.

 

 

¿Qué es un CPAP?

¿Qué es un CPAP?

Un CPAP es un dispositivo de presión continua positiva en las vías respiratorias que proporciona aire a una presión predeterminada a través de una mascarilla, y constituye el tratamiento de primera línea del Síndrome de Apnea-Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAHOS). Se utiliza para mantener constante la presión en la vía aérea durante todo el ciclo respiratorio. Actúa de manera fisiológica, ajustándose de forma hermética sobre la nariz del paciente, como una férula neumática, evitando el colapso de la vía aérea superior durante la inspiración y la espiración.

La apnea-hipopnea obstructiva del sueño es una alteración común con una prevalencia de aproximadamente el 4% de los hombres y del 2% en las mujeres de edad media. Se han asociado varios factores a un incremento de su prevalencia como la obesidad, edad e hipertensión arterial. Entre sus síntomas se encuentran el colapso recurrente de la vía aérea superior durante el sueño, lo que resulta en episodios repetitivos de disnea y despertares frecuentes, que puede traer consigo somnolencia diurna, disminución de la capacidad de atención y de la calidad de vida, y un aumento en la prevalencia de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, además de un incremento de la resistencia a la insulina.

El tratamiento con CPAP está indicado en aquellos pacientes con un índice de apnea-hipopnea mayor de 30 episodios por hora, con independencia de los síntomas asociados. También está indicado en los que presentan un índice de apnea-hipopnea de 5 a 30 episodios por hora acompañados de síntomas como somnolencia diurna, disminución cognitiva, alteraciones del humor, insomnio o enfermedades cardiovasculares que incluya hipertensión arterial, enfermedad isquémica cardiovascular o accidente cerebrovascular.

Entre los efectos que permite el uso de CPAP para tratar la apnea del sueño se encuentran la disminución de los despertares nocturnos bruscos, mejorando así la calidad del sueño y la actividad cognitiva diurna de los pacientes. No se trata de un tratamiento curativo por lo que debe emplearse a diario y, en este sentido, un mayor cumplimiento del tratamiento contribuirá a una mayor mejoría de los síntomas en estos pacientes. Un estudio publicado en Sleep Disorders confirma que después de dos años de tratamiento solo la mitad de las mujeres estudiadas son adherentes al tratamiento. Otra investigación reciente publicada en HNO advierte de que la adherencia a CPAP es limitada debido a los efectos secundarios y las complicaciones, y que estos pacientes corren el riesgo de desarrollar comorbilidades como la hipertensión arterial, la enfermedad de las arterias coronarias o la diabetes, y están expuestos a un mayor riesgo de sufrir accidentes de tráfico u ocupacionales debido a la somnolencia diurna.

En cualquier caso, el tratamiento del SAOS deberá comprender también una modificación de ciertos hábitos de vida como la pérdida de peso con una dieta sana y equilibrada, practicar ejercicio físico diario, no fumar ni consumir alcohol, ni otras sustancias excitantes, no consumir fármacos sedantes y seguir unas medidas de higiene del sueño en cuanto a tiempo de descanso.

El equipo del CPAP está compuesto de un generador de presión, una mascarilla nasal y un circuito que une estos dos componentes. Una válvula permite eliminar el CO2 retenido en el espacio muerto del circuito. Por su parte, el generador puede aplicar presiones de 2 a 20 cm H2O. Cada paciente va a requerir de una presión en este tipo de terapias por lo que ésta debe ser valorada mediante el estudio polisomnográfico que se realizará al paciente durante la noche del estudio-diagnóstico o en una noche adicional. De esta manera el especialista podrá determinar el nivel máximo de presión óptima que evite los eventos obstructivos, restablezca los niveles de saturación arterial de oxígeno y disminuya la frecuencia de los despertares en los diferentes estadios de sueño.

Tabaco, alcohol y virus del papiloma humano, principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello

Tabaco, alcohol y virus del papiloma humano, principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello

El tabaco, el alcohol y el virus del papiloma humano son los principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, que se celebra el 27 de julio. La SEORL-CCC recuerda que el diagnóstico precoz puede reducir la mortalidad hasta un 90% por lo que destaca la importancia de prestar atención a los principales signos de alarma en caso de asociarse a los principales factores de riesgo. Desde la Comisión de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC, presidida por el doctor Pablo Parente, se han hecho una serie de recomendaciones para explicar en qué consisten estos tumores.

Cada año se detectan 10.000 nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello en España, sobre todo en personas de entre 45 y 65 años, por  lo que la SEORL-CCC advierte de las localizaciones y los síntomas de los más frecuentes para acudir al otorrinolaringólogo ante la mínima sospecha. Uno de los más frecuentes es el cáncer de laringe, de hecho tiene la tasa de incidencia más alta del mundo, con 18 casos por cada 100.000 habitantes. En España es más habitual encontrarlo en la región supraglótica que es el tejido que comunica con la faringe, por encima de las cuerdas vocales. No suelen producir síntomas muy llamativos en estadios iniciales, por lo que suelen diagnosticarse en fases avanzadas, cuando presentan dificultad para respirar-disnea- o un sonido agudo en la inspiración-estridor. Por eso se insiste en la necesidad de evitar el tabaco a toda costa y en estar pendientes de cualquier signo, sobre todo si se es fumador.

Los tumores que afectan a la cavidad oral representan en torno al 25 y 30% de todos los tumores de cabeza y cuello, según datos de la SEORL-CCC. Suelen provocar efectos sobre la respiración, la deglución y el habla y sus localizaciones más frecuentes y de peor pronóstico tienen lugar en la lengua (la mayoría en bordes laterales y superficie ventral), el suelo de la boca y la encía inferior. Los de orofaringe representan el 18% de los casos y su localización inicial suele encontrarse, por orden de frecuencia, a nivel de la amígdala, en el surco amigdalogloso, en la lengua, en el trígono retromolar y en la pared lateral de faringe. Se diagnostica en estadios más avanzados por lo que puede afectar a varias zonas contiguas. En general, el cáncer de la cavidad oral en España representa entre el 2 y el 3% de muertes por cáncer. Aquí es donde el diagnóstico precoz puede realmente salvar vidas y aumentar de forma drástica las tasas de supervivencia.

Por último, el cáncer de tiroides, se presenta más frecuentemente como un hallazgo casual durante una exploración rutinaria en forma de nódulo tiroideo solitario, palpable e indoloro. Del 4 al 7 % de la población posee nódulos tiroideos palpables, pero sólo un 5 % de ellos son tumores malignos, según datos de la SEORL-CCC. Se puede sospechar su presencia en pacientes mayores de 60 años o menores de 30, varones, cuando existan antecedentes de radiación cervical, cuando aumenten de tamaño o presenten síntomas como disfonía o disfagia, adenopatías cervicales o en aquellos con antecedentes familiares.

El cáncer de cabeza y cuello es evitable

Los tumores muy asociados a factores de riesgo controlables por lo que se puede prevenir su aparición. Un estudio reciente publicado en World Journal of Oncology confirma que a nivel mundial se detectan unos 650.000 casos nuevos y se producen 350.000 muertes por este tipo de tumores, y que el consumo de alcohol y el tabaquismo son los principales factores responsables del aumento del riesgo de cáncer de cabeza y cuello en todo el mundo. Según datos de la SEORL-CCC, el tabaco hace que el riesgo de padecer cáncer de laringe o faringe se incremente hasta 20 veces. Por su parte, el alcohol, asociado al consumo de cigarros, permite la disolución de los carcinógenos del tabaco y un mayor contacto con la mucosa. Su combinación puede multiplicar por cuatro el riesgo de padecer cáncer.

Otra investigación realizada en Francia y publicada este mes en Oral Oncology concluye que más de la mitad de los pacientes con cáncer de orofaringe inducido por el virus del papiloma humano (VPH) tienen un historial de tabaquismo positivo y que para este tipo de pacientes el hecho de fumar aumenta el riesgo de muerte por este tipo de tumores.

Signos de alarma del cáncer de cabeza y cuello

La Comisión de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC recomienda estar atento al siguiente listado de signos y síntomas de un posible tumor de cabeza y cuello, sobre todo en personas vinculadas a los principales factores de riesgo (alcohol y tabaco). Ante la presencia de cualquiera de ellos, lo mejor es consultar con un otorrinolaringólogo:

  • Dolor de garganta y dificultad al tragar persistente más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Dolor de oído persistente que empeora al tragar durante más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Aparición de tumefacción o úlcera en la boca o de sangre en la boca y la garganta durante más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Aparición de lesiones blancas o rojas en la boca que persisten durante más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Cambios en la voz, afonía o ronquera no relacionada con una infección y que persiste más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Aparición de bultos en el cuello, sobre todo si son duros, crecen o duelen durante más de tres semanas a pesar de tratarlos
  • Obstrucción nasal y/o sangrado nasal persistente durante más de tres semanas a pesar del tratamiento

 

¿Cuál es la relación entre vértigo y migraña?

¿Cuál es la relación entre vértigo y migraña?

Aunque la relación causal entre el vértigo y la migraña no está descrita, si es cierto que se ha observado con frecuencia que los pacientes con vértigo tienen frecuentes episodios de migraña y viceversa. Ambos son dos cuadros clínicos muy comunes en la población general por lo que es posible que se solapen. Así la migraña tiene una prevalencia que varía entre un 11.2-18.2% en las mujeres y un 4-6.5% en los hombres. Por su parte, un 23%  de la población general sufre algún episodio de mareo a lo largo de su vida. Además, está comprobado que la prevalencia de migrañas es mayor en aquellos pacientes que tienen cuadros de vértigo.

El inicio de la sintomatología asociada a ambas patologías se sitúa en torno a la cuarta década de vida en el caso de los hombres y entre los 30 y 50 años en el caso de las mujeres. En el caso de la migraña los criterios aprobados para su diagnóstico, comprenden sufrir al menos cinco episodios con cefalea de duración entre 4 y 72 horas; que ésta se manifieste con al menos dos de estas formas: unilateral, pulsátil, de intensidad moderada/severa o que empeore con la actividad; y que se acompañe de náuseas y/o vómitos o fotofobia o sonofobia. Además, se añade la exclusión de otros diagnósticos.

Entre los distintos tipos de migraña se sitúan la clásica que se inicia con un aura (visual, vértigo, acúfenos, hipoacusia, diplopía, ataxia, parestesias y/o paresias bilaterales e incluso disminución del nivel de conciencia). Estos síntomas duran entre 15 minutos y una hora y suelen aparecer de forma gradual, si bien en algunos casos aparecen de forma abrupta. La cefalea es generalmente unilateral, y comienza a medida que los síntomas del aura van desapareciendo. Su intensidad puede crecer de forma progresiva hasta llegar a un pico que suele producirse a la hora del inicio. A partir de ahí la intensidad va disminuyendo de forma progresiva en un plazo de entre 4 y 8 horas.

La migraña de fosa posterior es similar a la anterior pero en este caso los síntomas, como vértigo, ataxia, disartria o acúfenos, se sitúan en la fosa posterior, responsable del equilibrio, el movimiento y la coordinación, por lo que se asocia con cuadros de afectación motora y sensitiva. El vértigo de este tipo de migrañas suele ser de inicio brusco y suele durar entre 5 y 60 minutos. La cefalea típica es occipital unilateral pero puede aparecer en cualquier zona.

Dentro de los tipos de migraña también están los equivalentes migrañosos, como el vértigo benigno paroxístico de la infancia y el vértigo benigno recurrente. En el primer caso, aparece antes de los 4 años y tras 2 o 3 años los brotes van haciéndose más infrecuentes hasta desaparecer. Éstos se identifican cuando el niño presenta un comportamiento extraño, asustado, grita, se agarra a sus padres o camina tambaleándose, y puede tener nauseas, vómitos o sudoración. Pasados unos minutos vuelven a su vida normal. En estos casos se ha demostrado que más de la mitad de estos pacientes desarrollarán migrañas.

Por su parte el vértigo benigno recurrente, más frecuente en mujeres, y que puede durar hasta 3 o 4 días, se da con más frecuencia en pacientes migrañosos o con antecedentes importantes de migrañas. Al igual que éstas, se desarrollan por falta de sueño, consumo de alcohol, estrés, etc.

Por último, el vértigo migrañoso es muy variable en síntomas, aunque suele presentarse como cuadro de giro de objetos. Su duración puede durar desde unos segundos a varios días, aunque lo más frecuente es que dure unos minutos o unas horas. Pueden pasar años hasta llegar a vincular los mareos del vértigo con las cefaleas de la migraña. Cuando están asociados, las crisis pueden empezar con cualquiera de los dos síntomas. El mareo en estos pacientes suele ser descrito generalmente como vértigo, con sensación de giro de objetos o bien como cinetosis. Con frecuencia suele ser suficiente el movimiento ocular para desencadenar la sensación de mareo.