Tipos de cirugía de feminización y masculinización de la voz

La voz contribuye decisivamente a la identidad de género. Es la tarjeta de presentación de un individuo en multitud de ocasiones. La congruencia del tono vocal con la identidad sexual sentida es fundamental para la satisfacción de las personas transgénero.

1. Técnicas de feminización de la voz

El mayor grupo de personas que optan por la feminización de la voz es el de las mujeres transgénero; también se puede aplicar a aquellas mujeres que tienen androfonía (voz grave, voz estereotipadamente masculina) debido al consumo excesivo de andrógenos o a distintas enfermedades productoras de testosterona como síndrome del ovario poliquístico o síndrome de Klinefelter. Actualmente existe una demanda creciente en actores, cantantes, cómicos y otras profesiones del mundo del espectáculo.

Lo primero que debemos saber es que la terapia hormonal a base de estrógenos se ha demostrado que tiene muy poco efecto sobre la calidad de la voz. Por lo tanto, para elevar el tono vocal tenemos que actuar sobre la laringe y el comportamiento vocal.

Muchas técnicas quirúrgicas han sido propuestas para aumentar el tono vocal. Todas ellas se basan en tres principios fundamentales:

  • Incrementar la tensión de las cuerdas vocales.
  • Alterar la consistencia de las cuerdas vocales.
  • Descender la masa de las cuerdas vocales.

Las técnicas quirúrgicas más utilizadas son: la tiroplastia tipo IV, la glotoplastia, la cordotomía láser y la laringoplastia de feminización.

1.1Aproximación cricotiroidea (tiroplastia tipo IV)

A través de una incisión cervical, el cartílago cricoideo es desplazado hacia atrás y hacia arriba, y el cartílago tiroides, hacia abajo y hacia delante. Se aproximan los cartílagos cricoides y tiroides, y se fijan mediante puntos de sutura o miniplacas. De esta forma los dos cartílagos se acercan y la tensión de las cuerdas vocales se incrementa. En condiciones normales el tono vocal se mantiene elevado por la contracción del músculo cricotiroideo. Si se logra incrementar al menos 2 mm la longitud de las cuerdas vocales, el tono vocal aumenta.

Al ser una cirugía sobre el esqueleto laríngeo, se preserva la integridad de las cuerdas vocales y no se daña la mucosa de estas, por lo tanto, no afecta a su vibración y se disminuye el riesgo de una disfonía iatrogénica. Esta técnica es potencialmente reversible, al seccionar las suturas y separar manualmente la fusión entre cartílago tiroides y cricoides.

Su principal desventaja es que los resultados iniciales no persisten a largo plazo, descendiendo el tono vocal entre los 6 y los 18 meses tras la cirugía. Se debe a que la tensión entre los dos cartílagos se relaja porque pueden ceder los puntos de sutura debido a la gran sobrecarga que soportan. Además, precisa una incisión cervical, con el problema estético que representa.

 

1.2 Técnicas de acortamiento de cuerdas vocales (glotoplastia)

El tamaño de la laringe en varones es notablemente diferente que en mujeres. Los varones con un tono vocal alto o agudo tienen laringes pequeñas, con sus correspondientes cuerdas vocales cortas. Además, el tono vocal alto es una característica común en pacientes con sinequia anterior congénita o adquirida. El tono vocal se eleva mediante la creación de una sinequia anterior que acorte la longitud de vibración de las cuerdas vocales. Este procedimiento de acortamiento de las cuerdas se puede hacer mediante un abordaje endoscópico o externo.

Abordaje endoscópico:

Wendler describió esta técnica endoscópica que lleva su nombre. El procedimiento se realiza bajo anestesia general. La endolaringe es expuesta mediante laringoscopia directa. El borde libre y la superficie superior e inferior del tercio anterior de ambas cuerdas vocales es desepitelizado con instrumentos fríos o bien con láser. Hay que tener especial cuidado de no lesionar el ligamento vocal. Las dos cuerdas vocales se suturan firmemente para obtener una nueva V en comisura anterior. Se realizan dos puntos de sutura que se pueden reforzar mediante fibrina o pegamento biológico.

Tiene la ventaja de evitar la realización de incisión en el cuello y buenos resultados a largo plazo, es por esto por lo que en la actualidad es probablemente la técnica para aumentar el tono vocal más utilizada a nivel mundial.

Una modificación a la técnica de Wendler es la realizada por Juan Carlos Casado, presidente de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC. Consiste en llevar a cabo una cordotomía longitudinal (desde la comisura anterior hasta el proceso aritenoideo) bien con láser diodo o con bisturí de electrocoagulación. El objetivo de esta cordotomía es triple: disminuir la tensión de la mucosa vocal suturada para permitir un pegado de los bordes de la misma más rápido, al cicatrizar la incisión realizada se incrementará la rigidez de la cuerda vocal y disminuir la masa de las cuerdas vocales.

Abordaje externo:

Bajo anestesia general se realiza una incisión cervical de 4 cm. Sobre la prominencia del cartílago tiroides, en la línea media se corta el pericondrio. Una cuña anterior de cartílago tiroides se extirpa para eliminar la nuez de Adán. Se realiza un corte horizontal sobre la membrana cricotiroidea y sobre el cartílago tiroideo en forma de T. De esta forma se abre como un libro la glotis cortando las cuerdas vocales a la altura de la comisura anterior. El borde libre anterior de ambas cuerdas vocales se desepiteliza y se suturan. Al precisar incisión cervical y ser potencialmente más iatrogénica esta técnica casi no se usa.

1.3 Otras técnicas quirúrgicas

Cordotomía láser o técnica LAVA (Lasser-Assisted-Voice-Adjustment)

 Se realiza bajo anestesia general y visión directa con microlaringoscopia. Consiste en la vaporización del tejido superficial de las cuerdas vocales (respetando el músculo vocal) con láser CO2 o diodo, a una potencia de 5 W. El corte se efectúa a 1-2 mm lateral al borde libre del pliegue vocal que se extiende a lo largo de la superficie superior del pliegue vocal, desde el proceso vocal hasta el extremo anterior lo máximo posible. El éxito de la técnica quirúrgica depende de la rigidez de la cicatriz resultante.

Laringoplastia de feminización

Su objetivo es cambiar una laringe desde una estructura masculina a otra laringe anatómicamente femenina. Para ello no solo actúa sobre las cuerdas vocales (acortándolas y tensionándolas), sino también sobre el cartílago laríngeo (acortándolo y elevándolo) para de esta forma elevar la frecuencia fundamental de la voz, así como las frecuencias resonanciales del tracto vocal.

2. Técnica de masculinización de la voz

La masculinización de la voz consiste en conseguir una voz más grave, más estereotipadamente masculina, con la frecuencia fundamental más baja.

Es demandado por hombres que por alguna razón tienen una voz más aguda de lo que corresponde a su morfología corporal. Esto se puede deber a:

  • Trastornos de la muda vocal (en la adolescencia).
  • Clara disociación entre la morfología corporal y el tono vocal (cuerpo grande con voz aguda, infantil).
  • Rigidez aumentada de las cuerdas vocales (sulcus, cicatrices, poscordectomía).
  • Tensión excesiva de las cuerdas vocales.

Inicialmente se podría pensar que también podría ser útil en el caso de hombres transgénero (female-to-male transexual, que representan el 25% de las personas transgénero). Sin embargo, está demostrado que la toma de andrógenos (testosterona) produce una reducción de la frecuencia fundamental a los 3-4 meses, que suele ser suficiente para conseguir una voz más masculina y que perdura aunque se deje la medicación. La cirugía de masculinización de la voz es útil para los hombres transgénero que no han sufrido cambio en su tono vocal tras la administración de andrógenos. La más utilizada es la tiroplastia tipo III.

2.1 Tiroplastia tipo III

Consiste en acortar las cuerdas vocales llevando la comisura anterior hacia atrás (retrusión o retranqueo) con lo que se produce una reducción de la tensión de las cuerdas y un aumento de su densidad o masa. Esta cirugía se realiza bajo anestesia general y a través de una incisión en le piel del cuello. De esta manera las cuerdas vocales se quedan menos tensas y con mayor densidad y esto produce una voz con un tono vocal por debajo de 165 Hz.

2.2 Otras técnicas de masculinización de la voz

Técnica de Ford: también denominada tiroplastia tipo IIIb. Consiste en hacer un solo corte a cada lado de la quilla tiroidea despegando cuidadosamente el pericondrio interno. Una vez que se tiene el suficiente espacio, se introduce el diedro anterior por debajo del resto del ala tiroidea. Tiene menos posibilidad de invadir la vía aérea.

Técnica de Kocak: diseñan en forma romboidal el fragmento de cartílago tiroides que se retrae, sin alcanzar los bordes de las alas tiroideas con las incisiones; de esta forma aumenta la estabilidad del esqueleto laríngeo y permite futuras intervenciones adicionales como la tiroplastia de medialización o la aducción aritenoidea.

Quimiodenervación: Consiste en inyectar al paciente 15 unidades de toxina botulínica (Botox) en cada uno de los músculos cricotiroideos bajo una guía electromiográfica; de esta forma se puede conseguir un descenso de la frecuencia fundamental hasta 90-100 Hz. La hipótesis sugerida detrás de este procedimiento es deshabilitar el uso de la voz de falsete al denervar de forma química los músculos cricotiroideos mientras refuerza la potencia y el volumen de los músculos tiroaritenoideos. Las principales ventajas de la inyección de Botox es que es reversible y preserva las estructuras anatómicas de la laringe.

Inyección de ácido hialurónico en ambas cuerdas vocales: la razón detrás de la laringoplastia por inyección es aumentar la masa por unidad de longitud. Más aún, de manera similar a otras cirugías de alteración del tono, hay una activación de la retroalimentación auditiva, lo que permite a los pacientes modificar su técnica vocal, lo que conduce a una voz de tono bajo más duradera.

3. Terapia logopédica

La terapia logopédica, es fundamental y complementaria al tratamiento quirúrgico tanto de feminización como de masculinización de la voz.

Tras la cirugía de feminización de la voz se abordará logopédicamente para rehabilitar los pliegues vocales, con el fin de evitar posibles inflamaciones, constricciones laríngeas o posibles patologías. En la rehabilitación se introducen diferentes parámetros de la voz que nos ayudan a agudizar y a modificar el gesto, con comunicación no verbal (postura corporal y expresión facial) que nos facilitará conseguir una voz estereotipadamente femenina. Además, se entrenará el mantenimiento de la resonancia aguda combinado con el incremento del tono para que la voz sea totalmente femenina.

El tratamiento de elección para conseguir una voz estereotipadamente masculina, con un tono más grave o más bajo es mediante terapia hormonal (testosterona) asociada a terapia vocal (logopedia). No existe un consenso respecto al tiempo necesario para decidir si la terapia vocal ha sido exitosa, pero, en general, no debe ser menos de 3-4 meses.

En caso de mala respuesta a la terapia vocal, se aconseja el tratamiento quirúrgico (comentada anteriormente). En este último caso la logopedia postoperatoria también es muy efectiva y, como en el caso de la feminización de la voz, complementaria a la cirugía. La terapia logopédica se encarga de masculinizar la voz con el objetivo de modificar el gesto vocal, mantener la tonalidad grave y posicionar la laringe en su estado de equilibrio.

Signos de alerta de pérdida de audición en personas mayores

La presbiacusia es la pérdida de audición que ocurre con el envejecimiento.Según datos de la Comisión de Audiología de laSEORL-CCC, la presbiacusia, o pérdida auditiva causada por la edad, afecta al 20% de la población a partir de los 60 años, al 30% entre los 65 y 70 años, y al 70% a partir de los70.

Se trata de una pérdida gradual, en la que primero desaparecen los sonidos agudos, se conservan los graves, y se dejan de oír consonantes como la ‘s’. Si no se pone remedio a tiempo, el problema será mayor, y se limitaran los resultados de la amplificación auditiva con audífonos y otras ayudas técnicas.

En muchas ocasiones las personas que sufren dicha pérdida auditiva no piden ayuda y el papel de los familiares se vuelve fundamental para detectar el problema en las fases iniciales. Es por ello que la SEORL-CCC proporciona una serie de claves para detectar la pérdida de audición en personas mayores:

-Oye pero no entiende: los primeros síntomas que los pacientes empiezan a notar es que oyen, pero no entienden.Esto sucede porque la pérdida de audición no afecta a todos los sonidos a la vez, se pierden los sonidos agudos, pero no los graves.

-Ambientes ruidosos: la situación de no entender la conversación se agrava cuando hay ruido alrededor y cuando hay varios interlocutores en la misma conversación.

-Acúfenos o tinnitus: los problemas descritos pueden coexistir con la aparición de ruidos o zumbidos en los oídos que, además de ser molestos, interfieren y dificultan aún más la audición.

-Televisión: es muy habitual que las personas mayores empiecen a no entender lo que se dice en televisión o pongan el volumen muy alto de esta.

-Oír la puerta y el teléfono: no suelen escuchar cuando suena el teléfono y tienen más problemas en la detección del tono que en la propia conversación. Lo mismo ocurre con el timbre de la puerta.

-Conversaciones: No entienden cuando les hablan en voz baja y a menudo hacen repetir las cosas varias veces. Necesitan que se les hable más despacio.

-Conversaciones a distancia: De habitación a habitación, o a distancia, no responden. Si les hablan por la espalda tampoco.

-Ruidos externos: En situaciones en las que hay un poco más de nivel de ruido (tráfico, televisión ruido de la calle) tienen más dificultad y, ante la duda y la inseguridad de saber lo que han dicho los demás, no participan en la conversación.

Prevención de la presbiacusia

Aunque la pérdida auditiva causada por la edad sea inevitable en la mayoría de los casos, existen una serie de factores de riesgo que pueden contribuir a acelerar y acentuar su aparición.

 Desde la SEORL-CCC se recomienda:

  • No exponerse al ruido: lo más dañino para el oído es someterse de forma prolongada a ruidos fuertes. Hay que evitar los auriculares en la medida de lo posible y limitar su volumen.
  • Evitar algunos medicamentos: antibióticos, diuréticos, antipiréticos pueden tener efecto sobre las células del oído. Hay que tomarlos solo bajo prescripción médica, sin automedicarse e informarse de posibles interferencias con otros medicamentos.
  • No fumar: el humo del tabaco, y también el monóxido de carbono de la contaminación, dañan las células del oído. Los fumadores pasivos tampoco se libran.
  • Comer de forma saludable: la pérdida auditiva se relaciona también con las enfermedades cardiacas, la tensión arterial alta, las alteraciones de la glándula tiroides y la diabetes. Llevar una dieta saludable y evitar el sobrepeso son conductas que protegen también la audición.
  • Hacer ejercicio: la actividad física reduce la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y las relacionadas con la obesidad, lo que remite al punto anterior.

Cuidar la higiene del oído: limpiar solo la parte más externa del oído con una toalla o gasa. Nunca introducir bastoncillos para su limpieza ni rascado. Si se necesita una limpieza frecuente se aconseja que sea realizada por un especialista

Síndrome de Ramsay-Hunt: síntomas y tratamiento

El síndrome de Ramsay Hunt es la consecuencia de la reactivación del virus de la varicela en forma de zóster, concretamente en forma de zóster ótico. Aparece una erupción vesicular característica en el conducto auditivo externo y el pabellón auricular asociada a dolor de oído intenso. El virus varicela-zoster se trata de un virus de la familia de los herpes virus, que se encuentra latente en el ganglio del nervio facial, y se puede reactivar, sobre todo en personas inmunodeprimidas. Cuando el zóster ótico se asocia a parálisis facial periférica del mismo lado, se denomina síndrome de Ramsay Hunt.

La parálisis facial periférica es la debilidad de los músculos de un lado de la cara que puede producirse por diferentes causas. La forma más frecuente es la Parálisis de Bell. Se desconoce el origen de está enfermedad, aunque algunos estudios apuntan a la reactivación del virus del herpes simple tipo I (VHS-1) como responsable. El zóster ótico es la segunda causa más frecuente de parálisis facial periférica en el adulto.

La parálisis facial en el Síndrome de Ramsay Hunt es más severa desde el inicio que la Parálisis de Bell, con un pronóstico funcional menos favorable. La probabilidad de recuperación sin tratamiento es solo del 20% (frente al 70% de la parálisis de Bell). De hecho, se estima que un paciente que sufra esta enfermedad no tiene más del 50% de probabilidades de recuperar una función facial normal con ausencia de secuelas tales como contracturas o sincinesias.

El perfil de los pacientes que sufren un zóster ótico es clásico y se encuentra bien definido. Se trata principalmente de sujetos mayores de 50 años, en especial mujeres, aunque, también puede ocurrir en gente joven. Entre los antecedentes personales se encuentra el haber padecido varicela en la infancia. Es habitual que los enfermos refieran algún antecedente ligado a situaciones de inmunosupresión como tumores, infecciones virales o tratamientos inmunosupresores.

Síntomas

La sintomatología inicial del síndrome de Ramsay-Hunt puede manifestarse de forma inespecífica pudiendo retrasar el diagnóstico y con ello el inicio de tratamiento. La sospecha clínica inicial y el seguimiento de los pacientes son la clave para un diagnóstico e inicio de tratamiento de forma precoz.

Los síntomas del Síndrome de Ramsay-Hunt son:

  • Parálisis facial de un lado de la cara.
  • Dolor de oído intenso.
  • Erupción en forma de vesículas en el pabellón auricular o en el conducto auditivo externo.
  • Dificultad para cerrar un ojo.
  • Zumbido en los oídos (tinnitus) .
  • Sensación de giro o movimiento (vértigo) .

En todos los casos los síntomas son temporales, si bien el tiempo de recuperación puede ser variable.

Tratamiento

Los plazos de recuperación dependen de la severidad del cuadro. Si la parálisis no llega a ser completa en pocas semanas suele resolverse sin secuelas. Por el contrario, en los casos de parálisis completa, esta puede durar varios meses.

El tratamiento aceptado hoy en día para esta entidad es la combinación de antivirales y corticoides, habitualmente por vía oral. Además, como en cualquier parálisis facial es fundamental asociar medidas de protección ocular, puesto que la córnea puede quedar expuesta como consecuencia de la debilidad de los párpados.

Los tumores de laringe se deben al tabaquismo en un 85% de los casos

Uno de cada cinco casos de cáncer en Europa es atribuible al tabaco, advierte un estudio publicado en European Journal of Cancer, lo que supone 750.000 tumores causados por dicha sustancia. De todos ellos, la mitad afectan al pulmón y un 15% están localizados en el área de cabeza y cuello, afectando sobre todo al labio, la cavidad oral, la faringe y la laringe. España tiene una de las tasas de incidencia de cáncer de laringe más alta del mundo debido al exceso en el consumo de tabaco, con una incidencia de hasta 18 casos por cada 100.000 habitantes. El tabaco provoca el 85% de los tumores de laringe, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

El tabaco provoca el 25% de los tumores malignos e influye en al menos 18 tipos, entre los que se encuentran el cáncer de orofaringe, laringe, vejiga, riñón, páncreas, cérvix, pulmón, estómago, próstata, etc. Además, es el responsable del 80% de las muertes de cáncer de pulmón, y del 30% de las muertes por cáncer en general. Así, es la primera causa de muerte evitable en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

 

El tabaco es la segunda droga más extendida entre los adolescentes de 14 a 18 años según los datos de la SEORL-CCC, y la edad de inicio se sitúa en torno a los 13 años. De hecho, 3 de cada 4 estudiantes afirman haber visto a fumar a otros alumnos en el colegio. Por esta razón la SEORL-CCC puso en marcha en 2018 la campaña `Ponle un cero al tabaco´, para concienciar a los más jóvenes sobre las consecuencias novias para su salud y así prevenir el cáncer de cabeza y cuello, y más en concreto el cáncer de laringe. Hasta la pandemia se recorrieron 38 institutos de distintas comunidades autónomas alcanzando a unos 2.800 adolescentes y jóvenes, con el objetivo de concienciarles y sensibilizarles sobre los peligros y consecuencias del tabaquismo.

Las diferentes formas clínicas de la disfunción tubárica y sus tratamientos

El oído medio es una cavidad llena de aire donde se encuentran los huesos del oído que necesitan de una correcta aireación para transmitir adecuadamente los sonidos. El oído medio está separado del exterior por medio de la membrana timpánica, pero se comunica a través de la trompa de Eustaquio con las fosas nasales. Normalmente esta trompa se encuentra cerrada y se abre para igualar las presiones con el exterior y tener una correcta aireación del oído cuando se abre la boca, se mastica, se bosteza, se deglute, etc. Si existe disfunción tubárica, esta corrección de presiones no se realiza de forma adecuada y puede ocasionar dolor, taponamiento y problemas de oído medio. La disfunción tubárica es un fallo en la función ventilatoria de la trompa de Eustaquio sobre el oído medio.

Se pueden distinguir tres tipos de disfunción tubárica: disfunción tubárica obstructiva, disfunción tubárica patulosa y disfunción tubárica baroinducida.

Disfunción tubárica obstructiva

La disfunción tubárica obstructiva se define como un fallo en la apertura normal de la trompa de Eustaquio en cualquiera de sus fases, con alteración secundaria en la ventilación del oído medio. Los signos y síntomas descritos en la disfunción tubárica obstructiva son en general poco específicos y difíciles de valorar o cuantificar. Entre los síntomas más comunes se encuentran la sensación de plenitud ótica, acúfenos, taponamiento ótico o imposibilidad de equilibrar las presiones, hipoacusia fluctuante, autofonía y otalgia. Su diagnóstico es esencialmente clínico y principalmente viene dado por la aparición de síntomas sugestivos junto a una otoscopia compatible y un timpanograma.

Disfunción tubárica baroinducida

La disfunción tubárica baroinducida se produce cuando la trompa no se abre adecuadamente por cambios agudos de la presión atmosférica.

La dilatación tubárica con balón es la técnica más utilizada actualmente como tratamiento en ambos casos. Se trata de una cirugía mínimamente invasiva que consiste en la introducción transnasal de un catéter dotado de un balón de dilatación en la trompa de Eustaquio con el objetivo de dilatar su parte cartilaginosa. Una vez finalizada la cirugía, se pautará en función de cada caso, la toma de analgésicos y antiinflamatorios y, en ocasiones, corticoides tópicos.

La dilatación tubárica con balón está indicada en adultos que sufren una disfunción de causa obstructiva, uni o bilateral, con otitis media secretora, otitis media adhesiva leve-moderada, barotraumatismos de repetición o atelectasia leve-moderada, en los que ha fallado la timpanoplastia.

Disfunción tubárica patulosa

La disfunción tubárica patulosa es una variedad particular de disfunción tubárica en la cual la trompa de Eustaquio (TE) permanece anormalmente abierta. Los síntomas más comunes son autofonía, sensación de plenitud ótica, taponamiento y aerofonía (oír la propia respiración).

En este tipo de disfunción se han descrito gran variedad de tratamientos que van desde las medidas conservadoras hasta el tratamiento quirúrgico, y debe ser elegido en función de la severidad de los síntomas. Con medidas conservadoras se hace referencia al incremento de la ingesta de líquidos, aumentar de peso, lavados nasales o realizar maniobras posturales como agachar la cabeza entre las piernas.

En pacientes con síntomas leves o discontinuados, los tratamientos conservadores son habitualmente suficientes, mientras que en los casos severos y con clínica permanente será necesario un tratamiento más agresivo.

En cuanto al tratamiento quirúrgico, el objetivo de algunas técnicas es aumentar la masa de la membrana timpánica para limitar la movilidad de la misma. La colocación de drenajes transtimpánicos es sin duda de todas ellas la más usada, con unos resultados que oscilan entre el 53% y el 100% de alivio parcial o total de los síntomas.

La rehabilitación vestibular: en qué consiste y cuándo realizarla

La rehabilitación vestibular engloba el conjunto de ejercicios encaminados a favorecer la plasticidad del sistema nervioso central mediante mecanismos de adaptación o a generar otros de sustitución en los pacientes con alteraciones del equilibrio, con el fin de mejorar la estabilidad global y favorecer su incorporación a las actividades de la vida diaria. La rehabilitación vestibular contribuye a mejorar los resultados obtenidos con el tratamiento médico y/o quirúrgico.

Cualquier paciente con inestabilidad crónica, independientemente de su etiología (déficit vestibular uni o bilateral, presbivértigo, trastornos funcionales o centrales, etc.) puede beneficiarse de esta terapia. Aunque en los pacientes que aún tienen crisis agudas y recurrentes de vértigo es preferible esperar a que se estabilice la enfermedad. La rehabilitación vestibular trata diferentes patologías como: el VPPB (Vértigo Posicional Paroxístico Benigno), enfermedad de Ménière, neuronitis vestibular, síndromes multisensoriales, mareos o vértigos, entre otras.

En relación con el momento de comenzar la rehabilitación vestibular, en déficits vestibulares agudos se ha demostrado que la estimulación temprana de la función vestibular (en concreto el primer mes) parece clave para mejorar la compensación. En el resto de los pacientes con inestabilidad, dado el potencial riesgo de caídas y la disminución de la calidad de vida que originan estos trastornos, se aconseja también iniciar la recuperación lo antes posible. Además, se recomienda que los ejercicios de rehabilitación se realicen de manera supervisada, siendo una de las principales ventajas una mejor adherencia.

Los pilares fundamentales en los que se basa la rehabilitación vestibular son los siguientes:

Rehabilitación del Reflejo Vestíbulo Ocular (RVO): El RVO es el mecanismo reflejo que permite que los ojos corrijan su posición en la órbita para compensar los movimientos que realizamos con el cráneo en nuestras actividades. Si no existiera este reflejo al mover la cabeza cuando andamos o al realizar un giro, los ojos quedarían estáticos en la órbita y nuestra información ocular sería un barrido visual del entorno que no nos permitiría orientarnos. Cuando este reflejo falla, el paciente refiere dificultad para leer, para fijar imágenes mientras camina, o sensaciones desagradables al moverse en espacios donde existe mucha información visual, como supermercados, o entre gente en movimiento.

Reeducación del equilibrio estático y dinámico: Identificado el déficit sensorial responsable de la alteración del equilibrio mediante el estudio postural previo, se pueden diseñar ejercicios estáticos o dinámicos que estimulen el sistema hipofuncionante. Por ejemplo, en un paciente con déficit vestibular, si disminuimos las informaciones somatosensoriales y visuales (enfermo con ojos cerrados en la plataforma de la posturografía con la superficie móvil) se estimulará el remanente vestibular.

Ejercicios de habituación: la mejora de la sensación vertiginosa se puede conseguir mediante la habituación del paciente a aquellas posiciones en las cuales se desencadena el vértigo.

Ejercicios de mantenimiento: la gradual incorporación a una vida activa como caminar, montar en bicicleta o jugar al tenis, etc. activa tanto los reflejos vestíbulo-oculares como los vestibuloespinales de un modo natural.

 

Cada año se diagnostican en España 10.000 nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello

La supervivencia global del cáncer de cabeza y cuello es inferior al 40% a los 5 años; con una probabilidad del 50-60% de recurrencias locales a los 2 años y un 20-30% de metástasis a distancia a los 2 años, por ello las sociedades científicas piden un abordaje multidisciplinar para avanzar en el conocimiento y tratamiento de este tipo de tumores. Así, ha quedado de manifiesto en la V Reunión de primavera de la comisión de Oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC, que se ha celebrado en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia.

Cada año se diagnostican en España 10.000 nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello. Estas cifras suponen alrededor de un 5% del total de los tumores, pero este tipo de cáncer tiene un gran impacto al incidir en la parte más visible del cuerpo y afectar a la calidad de vida del paciente. Por ello el enfoque multidisciplinar de la jornada es de gran importancia por las múltiples opciones terapéuticas existentes hoy en día y que evolucionan a gran velocidad.

Además de más de 200 especialistas en ORL, las dos jornadas de formación han contado con la participación de representantes de SEOM (Sociedad Española Oncología Médica)SEOR (Sociedad Española de Oncología Radioterápica), SECOM CYC (Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial de Cabeza y Cuello), el Grupo Español de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello; y el apoyo de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (IVO).

 En más de un 60% de los pacientes, el cáncer de cabeza y cuello se diagnostica en estadios avanzados. Este es el motivo por el que la SEORL-CCC insiste en la importancia de conocer los signos de alarma de un cáncer de cabeza y cuello para consultar lo antes posible sobre ello y poder dar con el origen e instaurar un tratamiento a tiempo y ofrecer al paciente opciones de reconstrucción facial.

Aquellos síntomas que persisten durante más de tres semanas, como una disfonía, dolor de garganta, lesiones o úlceras en la boca, bultos en el cuello u obstrucción nasal, es susceptible de ser revisado por un otorrinolaringólogo cirujano de cabeza y cuello porque pueden ser signos de presencia de un tumor”, comenta el doctor Eduardo Ferrandis, jefe clínico del servicio de Otorrinolaringología del IVO, organizador de la reunión y vocal de la comisión de Oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC.

La mitad de los jóvenes puede sufrir pérdida de audición o tinnitus por la exposición al ruido

La mitad de los adolescentes y jóvenes españoles pueden sufrir pérdida de audición o tinnitus por la exposición al ruido, según estimaciones de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

El hábito de escuchar música con auriculares, junto con la asistencia a conciertos y locales de ocio con música alta, constituye en la actualidad la principal causa de trastornos provocados por el ruido en los jóvenes. La OMS estima que la mitad de las personas de entre 12 y 35 años utiliza dispositivos electrónicos (MP3, teléfonos móviles y otros) a niveles inseguros en países de ingresos medios y altos. En el caso de los reproductores de música, lo ideal sería aplicar la regla del 60-60, es decir, no utilizarlos más de 60 minutos al día y no superar el 60% del volumen que permiten los mismos.

Los daños en el oído causados por el ruido, como puede ser tinnitus, son irreversibles. Cuando la exposición al ruido deteriora las células ciliadas del oído interno, el daño sufrido es permanente y las células ciliadas no se pueden recuperar. Por ello, es importante prestar atención a los ruidos más dañinos para reducir la intensidad y tiempo de exposición a los mismos y prevenir así, no solo problemas auditivos, sino de salud en general.

Para garantizar una buena salud se recomienda no superar los 65 dB. Una exposición a un sonido superior a 85 dB supone un riesgo de pérdida auditiva si se repite en el tiempo. Se admite que una exposición a 80 dB durante más de 8 horas al día, en el entorno laboral, requiere uso de protección auditiva para no ser lesiva. Por encima de 100 dB existe un riesgo de pérdida inmediata. Si nos exponemos a 100 dB de escucha, no deberíamos hacerlo más de un cuarto de hora al día para evitar el daño, y si lo hacemos a 110 dB, no deberíamos hacerlo más de 1 minuto. Por último, el ruido llega al umbral del dolor cuando se sobrepasan los 125 dB y puede ser insoportable a los 140 dB.

La dieta contra el ruido

Con motivo del Día Internacional de la Concienciación sobre el Ruido, desde la Comisión de Audiología de la SEORL, se recomienda ante todo prevenirlo, puesto que, una vez producido el daño, éste es irreversible. Además, no solo se daña la audición, sino que se producen otros efectos negativos en la salud pues se altera el bienestar, debido a que genera problemas cardiovasculares, estrés, insomnio, irritabilidad, síntomas depresivos, falta de concentración, menor rendimiento en el trabajo, etc. Por ello, se aconseja la llamada Dieta contra el ruido:

  • Dosificar los ruidos y limitarlos al máximo
  • Limitar el volumen de ruido y el tiempo de escucha con volumen alto
  • Evitar ambientes ruidosos y ruidos impulsivos
  • Alejarse de las fuentes de ruido (por ejemplo, los altavoces)
  • Amortiguar el ruido con el uso de protectores o tapones
  • Procurar no generar ruidos que molesten a otros
  • Seguir la regla del 60-60: no más de 60 minutos a más del 60% del volumen que permiten los reproductores musicales

 

¿Qué es la blefaroplastia?

La blefaroplastia es una cirugía estética facial que tiene como objetivo corregir el exceso de piel, músculo y grasa en los párpados superiores e inferiores reposicionando o extirpando el exceso de tejido cutáneo, graso o muscular.

Las pretensiones de los pacientes que se someten a esta intervención son sobre todo estéticas, ya que ayudan a rejuvenecer el rostro. Corrigen la caída de los párpados y eliminan las llamadas bolsas, lo que favorece además la reducción de los signos de fatiga y de cansancio. Sin embargo, también puede haber un objetivo funcional, ya que permite eliminar un exceso de piel que al tapar el eje visual pueden causar pérdida de visión.

La blefaroplastia es la tercera operación estética más solicitada en nuestro país por detrás de la liposucción y la abdominoplastia. Más de 30.000 personas en España, según los datos publicados por la International Society of Aesthetic Plastic Surgery, se someten a esta intervención quirúrgica cada año.

Esta cirugía es considerada de corta duración, pues consiste en la realización de una serie de pequeñas incisiones, en función de los párpados a intervenir. Son incisiones muy finas que siguen las líneas naturales en los párpados superiores y quedan debajo de las pestañas en los inferiores. En la actualidad, en ocasiones, se emplea el láser para realizarlas sin apenas sangrado. Mediante estas incisiones se separa el tejido cutáneo de la grasa y el músculo y se extraen los excesos de grasa, piel o músculo, en función de cada caso.

Blefaroplastia del párpado superior 

Se trata de una intervención que busca el rejuvenecimiento de la mirada mediante la retirada del exceso de piel y/o del músculo del párpado superior generado por la laxitud de los tejidos debido al envejecimiento. Además, junto con la reposición o resección del tejido graso periorbitario, se logra crear un surco palpebral con una posición y simetría armoniosa, desde un enfoque tanto funcional como estético.

Blefaroplastia del párpado inferior 

La blefaroplastia inferior se ha considerado generalmente de mayor complejidad técnica que la superior, existiendo mayor variedad de técnicas quirúrgicas disponibles, y menor margen de error. Para lograr unos resultados satisfactorios, será fundamental considerar no solo el propio párpado inferior, sino la totalidad del tercio medio facial en su conjunto. Por tanto, para conseguir un rejuvenecimiento periocular, además de manejar la piel, el músculo y la grasa del párpado inferior, puede ser interesante asociar técnicas que aborden otras estructuras periorbitarias como el reborde óseo orbitario, el hueso malar o el canto ocular, entre otras.

Técnicas complementarias 

Existen una serie de técnicas complementarias que pueden ayudar a completar los resultados buscados con la blefaroplastia en determinadas ocasiones. Para ello es importante valorar distintos aspectos como el soporte óseo, los mecanismos protectores oculares, o la posición de las cejas, entre otros.

Para evitar posibles malposiciones de los párpados, sobre todo si el paciente carece de suficiente soporte, se emplean técnicas de cantoplastias y/o cantopexias.

Otra técnica que se puede emplear es la trasposición de las bolsas adiposas que ayuda en aquellos casos en los que se puede crear una deformidad estética del contorno del párpado inferior al resecarse en exceso las bolsas adiposas. Para ello se traspasa o reubica la grasa mediante diferentes procedimientos y el resultado estético suele ser satisfactorio.

I Curso de Envejecimiento Facial de la SEORL-CCC

La Comisión de Cirugía Plástica Facial de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha organizado el Curso de Envejecimiento Facial con el apoyo de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Facial (SECPF). Se celebra el 23, 24 y 25 de junio en Madrid y los dos primeros días diferentes doctores de España y del extranjero expertos en rejuvenecimiento facial abordarán las distintas intervenciones estéticas. Para finalizar el curso, el 25 de junio se podrán hacer prácticas en cadáver en la Universidad Autónoma de Madrid.

Si estás interesado conoce el programa completo e inscríbete aquí https://seorl.net/comision-de-cirugia-plastica-facial-formacion/

Profesiones de riesgo para la voz

Los maestros de educación infantil y primaria son los profesionales que más enfermedades de la voz padecen. La guía Evaluación del paciente con disfonía, elaborada por la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC revela que la disfonía afecta al 75% de los docentes en algún momento de sus vidas. Pese a que las recomendaciones científicas apuestan por realizar programas de formación vocal para estos profesionales, no llegan a implementarse.

Además, este tipo de profesionales no acuden al otorrinolaringólogo al sufrir estas molestias. Una de cada 13 personas sufre trastornos de la voz pero la mayoría no se tratan adecuadamente, según estimaciones de la SEORL-CCC. Un estudio neozelandés en el que participaron más de 1800 profesores, indica que solo el 38% de los maestros de primaria y secundaria con problemas crónicos de la voz visitan la consulta de Otorrinolaringología.

Hábitos para cuidar la voz

El ruido en el aula y el hecho de no tener pausas son los principales motivos por los que los maestros de cursos inferiores sufren más problemas de la voz que los de enseñanzas superiores, advierte otra investigación publicada en Journal of voice. Además, los maestros notan los efectos del abuso vocal con solo una semana de impartir clases, según otro estudio.

Con motivo del Día Mundial de la Voz, que se celebra el 16 de abril, desde la SEORL-CCC, se destaca que ciertas actividades laborares como las que desempeñan maestros, monitores de gimnasio, teleoperadores o sacerdotes son los que están más expuestos a las patologías de la voz.

Decálogo de consejos para cuidar la voz

Para prevenir las patologías de la voz, la SEORL-CCC recomienda el siguiente ‘Decálogo de consejos para cuidar la voz’:

  • No hablar en ambientes ruidosos. No se debe hablar sobre un fuerte ruido ambiental, pues es un comportamiento de abuso vocal. Algunas alternativas pueden ser: hablar de frente al interlocutor, articular más de lo habitual y hablar claro y lento para evitar repetir.
  • No fumar. El tabaco es un factor irritante para la laringe. El humo pasa entre las cuerdas vocales y predispone para que aparezcan lesiones benignas como edemas o pólipos. Además, es la principal causa de cáncer de laringe.
  • No chillar ni hablar gritando puesto que es un comportamiento de esfuerzo vocal. Debemos acomodar nuestro uso de la voz a nuestras posibilidades reales y conocer las posibilidades de nuestro aparato fonador para saber hasta dónde se puede llegar sin realizar esfuerzo. En general, se debe descansar la voz haciendo periodos de 15-20 minutos de silencios dos o tres veces al día, limitar el uso del teléfono, entre otras medidas. En general, no se debe hablar más de 4 horas seguidas ni cantar más de 2 horas.
  • Vocalizar y respirar bien:es necesario vocalizar bien y respirar de manera cómoda para evitar forzar y elevar la voz, sobre todo en profesiones donde el uso de la voz es continuo, como la de los profesores.
  • Hidratarse correctamente: beber unos dos litros de agua diarios para que la mucosa que recubre a las cuerdas vocales esté bien hidratada.
  • Descansar de forma adecuada. La fatiga corporal se refleja en la voz. Se debe descansar para obtener el máximo rendimiento vocal. Hay que dormir más de seis horas, y descansar antes de utilizar mucho la voz, especialmente en los profesionales de la voz.
  • No utilizar el aire pulmonar residual al hablar. Nunca se debe hablar con el resto final de aire y sentir sensación de ahogo. Es un comportamiento de esfuerzo. Esto ocurre cuando se marcan las venas del cuello al hablar.
  • Evitar los irritantes laríngeos como el humo y las áreas polvorientas. Evitar, también, hablar en ambientes muy secos: la sequedad ambiental quita protección a las cuerdas vocales. Es conveniente utilizar un humidificador, evitar los ambientes con mucha calefacción o aire acondicionado, abrir y ventilar las habitaciones para renovar el aire.
  • No carraspear. El carraspeo es un comportamiento de esfuerzo traumático para las cuerdas vocales. Es un movimiento fuerte y violento. Algunas alternativas para evitarlo pueden ser: tragar saliva, beber pequeños sorbos de agua, realizar una tos sorda (sin juntar las cuerdas vocales).
  • Realizar controles periódicos de la voz, con el otorrinolaringólogo. Y consultar siempre que una disfonía se mantenga más de 15 días.