La lengua blanca puede ser signo de diferentes condiciones médicas. La mayoría de las veces es benigna, pero en ocasiones requiere atención personalizada.

Las causas más comunes de la lengua blanca son:

 -La mala higiene bucal: se aconseja realizar un cepillado suave o utilizar un raspador de lengua después de las comidas para evitar la aparición de esta alteración en la lengua.

-Deshidratación y sequedad oral: el déficit de agua en la lengua disminuye la saliva y produce la sequedad bucal.

-Hongos (candidiasis bucal): la candidiasis bucal produce lesiones de color y levemente inflamadas en la boca o lengua. Ocurre cuando las condiciones permiten demasiado crecimiento de un hongo llamado cándida en la boca.

-Leucoplasia: se considera una lesión premaligna que afecta a la mucosa oral.

-Liquen plano oral: es la inflamación crónica de la mucosa.

-Problemas digestivos: como gastritis o reflujo gastroesofágico.

 

¿Cómo se puede prevenir?

Se previene evitando los factores de riesgo. Evitar la deshidratación, evitar el consumo de alimentos ricos en azúcares, irritantes, alcohol y tabaco. Lo más importante es controlar la alimentación, la hidratación y el sistema inmunológico.

“Hay alimentos o hábitos alimenticios que producen mayor predisposición a la lengua blanca”, explica el doctor Juan Carlos Casado, presidente de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución. Es el caso de los ricos en azúcares; el aumento de consumo de lácteos; la deshidratación en la dieta; un déficit de alimentos ricos en fibra como frutas y verduras; un déficit nutricional en hierro, ácido fólico o de vitamina B12; el consumo de alimentos picantes e irritantes que hacen que se inflamen las papilas gustativas y provocan esta condición; el alcohol y tabaco porque provocan deshidratación y el acúmulo de bacterias que contienen; y por último, malos hábitos como comer rápido y sin masticar que hace que se acumulen alimentos sobre las papilas gustativas.

¿Cuándo es necesario consultar al otorrinolaringólogo?

Es necesario consultar al otorrinolaringólogo cuando aparezcan estos cuatro síntomas para valorar y descartar problemas médicos de mayor envergadura:

–        Una lengua blanca que dura más de dos semanas.

–        Síntomas como dolor, inflamación o sangrado.

–        Cambio de tamaño y textura de la lengua.

–        Dificultad para tragar o presencia de fiebre.