• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

Tabaco, alcohol y VPH, factores de riesgo de los tumores de cabeza y cuello

El tabaco, el alcohol y el virus del papiloma humano (VPH) están detrás del aumento de los tumores de cabeza y cuello, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), con motivo del Día Nacional del Cáncer de Cabeza y Cuello. El consumo de tabaco incrementa  el  riesgo  de  laringe  y  faringe  hasta  20  veces  y  el  abuso  del  alcohol  puede cuadriplicar el riesgo de padecer cáncer de cabeza y cuello. Si se evitaran, se podría prevenir la aparición de más del 80% de estos tumores. Por ello, la SEORL-CCC ha puesto en marcha la campaña Ponle un cero al tabaco, la primera iniciativa destinada a impedir el inicio del tabaquismo en jóvenes, y en la que otorrinolaringólogos recorren institutos de toda España para transmitir a los adolescentes las consecuencias del tabaco.

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante en el cáncer de cabeza y cuello, en general, y en particular del de laringe y faringe. En la mayoría de casos el paciente ha estado fumando desde la adolescencia. Los otorrinolaringólogos quieren contribuir a prevenir el inicio del consumo de tabaco y alcohol para evitar un repunte de los tumores de laringe en dos o tres décadas. 

Los tumores de cabeza y cuello, que abarcan el cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe y las fosas nasales y senos paranasales, ocupan el sexto lugar en incidencia en España. Cada año, se detectan 10.000 casos nuevos, sobre todo en personas de entre 45 y 65 años.

Síntomas de alarma

Desde la SEORL-CCC se advierte de la importancia de prestar atención a los síntomas y signos de alarma que pueden hacer sospechar la presencia de un tumor de cabeza y cuello y acudir a un otorrinolaringólogo ante la mínima sospecha. La presencia de una disfonía (alteración de la voz), una herida en la boca que no se soluciona en 15 días, las molestias para tragar o la sensación de cuerpo extraño en la garganta persistentes, dolor faríngeo que se irradia al oído o la aparición de un bulto en el cuello deben hacer pensar en la posibilidad de uno, sobre todo en fumadores o consumidores habituales de alcohol.

Si estos tumores se detectan en las fases iniciales, la supervivencia de los pacientes es superior al 90% a los cinco años; mientras que la supervivencia media en todos los casos es de un 60% a los 5 años.

El tratamiento suele requerir la combinación de cirugía, radioterapia y quimioterapia. La Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC aboga por un abordaje multidisciplinar, coordinado por el otorrinolaringólogo-cirujano de cabeza y cuello, y que  cualquier decisión sea tomada en el seno de un Comité de Tumores de Cabeza y Cuello junto con oncólogos médicos y radioterapeutas, ya que en muchas ocasiones el tratamiento de los pacientes conlleva más de una modalidad terapéutica.

El objetivo tras el tratamiento es intentar devolver a los pacientes a una calidad de vida similar a la previa al mismo. La rehabilitación va encaminada a la recuperación de las funciones del habla, masticación y deglución.  La SEORL-CCC recomienda que el tratamiento de los tumores de cabeza y cuello, sobre todo los casos complejos y avanzados, se realice en centros especializados, con experiencia y con un elevado número de pacientes, al tratarse de tumores no muy frecuentes y que pueden producir muchas secuelas.

El alcohol aumenta el riesgo de cáncer de orofaringe e hipofaringe

El alcohol es una sustancia tóxica cuyo consumo está asociado con el desarrollo de varios tipos de tumores como los de cabeza y cuello, esófago, colon y recto, hígado y mama (en las mujeres), entre otros. El consumo de alcohol es un factor de riesgo establecido para los tumores de cabeza y cuello, y esta asociación es más fuerte con los cánceres de orofaringe e hipofaringe que son los que afectan a la cavidad oral o la laringe.  La asociación entre el consumo de alcohol y el desarrollo de un tumor de cabeza y cuello es mayor en los varones que en las mujeres aunque en los últimos años, las mujeres padecen más este tipo de cáncer por haber aumentado la ingesta de alcohol.

 

Cualquier tipo de bebida alcohólica –con independencia de su graduación- está asociada al cáncer, aunque aquéllas más frecuentemente consumidas probablemente estén asociadas con un mayor riesgo de desarrollar un tumor de cabeza y cuello. Una mayor ingesta de alcohol supone un mayor riesgo de desarrollar un tumor, si bien un mayor consumo de alcohol durante un período más corto parece más dañino que un menor consumo de alcohol durante un período más largo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra el consumo moderado en una bebida alcohólica al día en el caso de las mujeres y no más de dos en el caso de los hombres. Una persona que tome cinco o más bebidas alcohólicas diarias tiene un riesgo 5 veces mayor de desarrollar un cáncer de orofaringe frente a una persona que no tome alcohol. Es importante señalar que el riesgo  de desarrollar un tumor después de ≥ 20 años de cese  del consumo de alcohol parece ser similar al riesgo  de los que nunca han bebido.

Daño celular en la mucosa de la faringe

El motivo por el que el consumo excesivo de alcohol se relaciona con el cáncer de cabeza y cuello es por un lado porque irrita la mucosa faríngea y actúa como disolvente de otros co-carcinógenos (como los derivados del abuso del tabaco) y, por otro, porque daña el ADN de las células de la mucosa de la faringe. El acetaldehído, un metabolito del etanol, es una sustancia química que daña el ADN.

El consumo de alcohol no afecta igual a todos los individuos podría ser la interacción entre algunos polimorfismos genéticos relacionados con el metabolismo del alcohol y el consumo de alcohol sobre el riesgo de desarrollar un tumor de cabeza y cuello. La prevalencia de estos polimorfismos genéticos en cada población debería ser motivo de preocupación.

Alcohol y tabaco

En muchas ocasiones, el bebedor es también fumador. La combinación de dichas sustancias en grandes cantidades aumenta el riesgo de cáncer de cabeza y cuello. Si están presentes ambos factores de riesgo, el riesgo de cáncer es mayor que el de un simple efecto multiplicador de los 2 riesgos individuales. Así, en los cánceres de cavidad oral y faringe, se incrementa el riesgo en 15 veces. En el caso de las personas que fuman demasiado y consumen bebidas alcohólicas en exceso es de aproximadamente 35 veces el riesgo de quienes nunca fumaron ni consumieron bebidas alcohólicas.