El síndrome de Ramsay Hunt es la consecuencia de la reactivación del virus de la varicela en forma de zóster, concretamente en forma de zóster ótico. Aparece una erupción vesicular característica en el conducto auditivo externo y el pabellón auricular asociada a dolor de oído intenso. El virus varicela-zoster se trata de un virus de la familia de los herpes virus, que se encuentra latente en el ganglio del nervio facial, y se puede reactivar, sobre todo en personas inmunodeprimidas. Cuando el zóster ótico se asocia a parálisis facial periférica del mismo lado, se denomina síndrome de Ramsay Hunt.

La parálisis facial periférica es la debilidad de los músculos de un lado de la cara que puede producirse por diferentes causas. La forma más frecuente es la Parálisis de Bell. Se desconoce el origen de está enfermedad, aunque algunos estudios apuntan a la reactivación del virus del herpes simple tipo I (VHS-1) como responsable. El zóster ótico es la segunda causa más frecuente de parálisis facial periférica en el adulto.

La parálisis facial en el Síndrome de Ramsay Hunt es más severa desde el inicio que la Parálisis de Bell, con un pronóstico funcional menos favorable. La probabilidad de recuperación sin tratamiento es solo del 20% (frente al 70% de la parálisis de Bell). De hecho, se estima que un paciente que sufra esta enfermedad no tiene más del 50% de probabilidades de recuperar una función facial normal con ausencia de secuelas tales como contracturas o sincinesias.

El perfil de los pacientes que sufren un zóster ótico es clásico y se encuentra bien definido. Se trata principalmente de sujetos mayores de 50 años, en especial mujeres, aunque, también puede ocurrir en gente joven. Entre los antecedentes personales se encuentra el haber padecido varicela en la infancia. Es habitual que los enfermos refieran algún antecedente ligado a situaciones de inmunosupresión como tumores, infecciones virales o tratamientos inmunosupresores.

Síntomas

La sintomatología inicial del síndrome de Ramsay-Hunt puede manifestarse de forma inespecífica pudiendo retrasar el diagnóstico y con ello el inicio de tratamiento. La sospecha clínica inicial y el seguimiento de los pacientes son la clave para un diagnóstico e inicio de tratamiento de forma precoz.

Los síntomas del Síndrome de Ramsay-Hunt son:

  • Parálisis facial de un lado de la cara.
  • Dolor de oído intenso.
  • Erupción en forma de vesículas en el pabellón auricular o en el conducto auditivo externo.
  • Dificultad para cerrar un ojo.
  • Zumbido en los oídos (tinnitus) .
  • Sensación de giro o movimiento (vértigo) .

En todos los casos los síntomas son temporales, si bien el tiempo de recuperación puede ser variable.

Tratamiento

Los plazos de recuperación dependen de la severidad del cuadro. Si la parálisis no llega a ser completa en pocas semanas suele resolverse sin secuelas. Por el contrario, en los casos de parálisis completa, esta puede durar varios meses.

El tratamiento aceptado hoy en día para esta entidad es la combinación de antivirales y corticoides, habitualmente por vía oral. Además, como en cualquier parálisis facial es fundamental asociar medidas de protección ocular, puesto que la córnea puede quedar expuesta como consecuencia de la debilidad de los párpados.