El Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB) es un síndrome vestibular episódico secundario a un trastorno causado por la movilización de otoconias que se desprenden de la membrana otolítica del utrículo y se desplazan hacia los conductos semicirculares.

El vértigo posicional paroxístico benigno representa la primera causa de vértigo en cualquier consulta de otorrinolaringología e incluso es la primera causa de consulta de ORL en atención primaria.

El  VPPB genera inestabilidad crónica residual, siendo un predictor de caídas. “El VPPB está cada vez más cerca de ser un síndrome que una entidad concreta porque no sólo es vértigo. Muchos pacientes desarrollan inestabilidad crónica que les limita lo mismo o más que el vértigo posicional”, subraya el doctor Eduardo Martín Sanz, vocal de la comisión de Otoneurología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Las tasas de recurrencia pueden ser altas, casi un 50% de los pacientes a los 5 años pueden presentar una recurrencia.. “Ahora mismo un paciente que tenga una sola crisis de vértigo posicional tiene 18 veces más posibilidades de desarrollar inestabilidad a los 5 años que un paciente del mismo grupo de edad que no lo haya padecido”, explica el doctor Martín Sanz.

Síntomas

El paciente describe este vértigo como súbito al ser muy brusco, de poca duración y producido por un componente postural. Dependiendo del canal, el paciente describe una rápida y súbita sensación de vértigo rotatorio en distintos momentos: siendo frecuentemente producido cuando el paciente levanta la cabeza, cuando agacha la cabeza, cuando se da la vuelta en una dirección de la cama. La sensación de vértigo puede ir acompañada de náuseas, vómitos, palidez o sudoración. Se trata de un cuadro con una percepción muy incapacitante por parte del paciente.

Diagnóstico

El diagnóstico se establece mediante pruebas posicionales (diagnósticas o de provocación), como la prueba de Dix-Hallpike, entre otras.

Existen pacientes que padecen VPPB pero clínicamente no lo manifiestan, y no son diagnosticados porque no describen los síntomas clásicos de vértigo rotatorio limitado con un componente postural. Son pacientes que simplemente describen un mareo crónico. “En estos casos no hay que olvidar que la causa más frecuente de un mareo después de un VPPB es persistencia de este. Por ese motivo, hay que lanzar el mensaje de que a todo paciente con un mareo crónico o vértigo hay que hacerle unas maniobras de provocación completas para descartar la causa más frecuente que es el VPPB”, recalca el doctor Martín Sanz.

Sillas mecanizadas

El tratamiento consiste en la realización de la maniobra terapéutica, que dependerá del conducto implicado.

Las sillas mecanizadas tienen un posible valor a la hora de tratar a los pacientes más mayores, con inmovilidad, sobrepeso o que tienen alguna limitación anatómica que impida realizar una maniobra adecuadamente. Cuentan con mecanismos de sujeción (arnés de cuatro anclajes, una correa para las piernas, protección acolchada para los hombros, reposacabezas adicional, reposapiés y una estructura integrada para la cabeza) que garantizan la seguridad del paciente durante toda la exploración y sesión de tratamiento.

De esta forma, el otorrinolaringólogo tiene plena libertad para rotar su posición en círculos completos de 360º alrededor de los ejes vertical y horizontal. Gracias a su equilibrio perfecto, estas sillas permiten al especialista mover al paciente de forma tridimensional y mantenerlo en la posición que necesite para lograr un examen de precisión de cualquier parte del sistema vestibular. De esta forma, se facilita tanto una estimulación precisa y sin estrés como el diagnóstico de cualquiera de los canales semicirculares.