El presbivértigo es el trastorno del equilibrio asociado al proceso de envejecimiento.
Debido al deterioro global que se produce con la edad, los receptores vestibulares se ven afectados y el equilibrio es menos eficiente en el procesamiento de la información y en la ejecución de respuestas motoras para mantener la postura corporal. El término presbivértigo se debe por lo tanto a procesos degenerativos propios de la edad, que afectan a la función vestibular.

La manifestación clínica que presenta el paciente anciano con presbivértigo consiste generalmente en un desequilibrio o sensación de inestabilidad crónica, que en ocasiones puede causar caídas, generando miedo e inseguridad, especialmente al caminar y empeorando en la oscuridad.

Estos síntomas pueden ir acompañados de una sensación neurovegetativa más o menos evidente (palidez, nauseas que pueden llegar al vómito). Otro de los síntomas que puede darse es la pérdida de audición en frecuencias agudas (presbiacusia), lentamente progresiva por lo que, con frecuencia, a los pacientes les ha pasado desapercibida, aunque sí refieren dificultad en la comprensión del lenguaje en ambientes ruidosos.

Diagnóstico 

A la hora de evaluar a un paciente con trastornos del equilibrio es conveniente realizar una exploración neurológica, oculomotora, del reflejo vestíbulo-espinal, del reflejo vestíbulo-ocular y un examen de la marcha.

Después de dichas pruebas, podremos realizar el diagnóstico de presbivértigo basándonos en los criterios de evaluación del Consenso del comité de clasificación de la Sociedad Bárány de 2019. Para ello, deben cumplirse cada uno de los siguientes:

-Síndrome vestibular crónico (mínimo tres meses de duración) con al menos dos de los siguientes síntomas:

  1. Inestabilidad
  2. Alteraciones de la marcha
  3. Mareo crónico
  4. Caídas recurrentes

– Hipofunción vestibular bilateral periférica leve.

-Tener más de 60 años.

-Los síntomas no pueden ser atribuibles a otra enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento de estos pacientes debe ser multidisciplinar y personalizado, debiendo hacer hincapié en la educación, la capacitación, la creación de entornos más seguros, la priorización de la investigación relacionada con las caídas y el establecimiento de políticas eficaces para reducir su riesgo.

El objetivo final del tratamiento en pacientes con presbivértigo no es recuperar el nivel de equilibrio de su juventud, sino dotarles de estrategias preventivas con el fin de reducir las caídas y las consiguientes complicaciones.

El principal tratamiento es la rehabilitación vestibular, que tiene como objetivo buscar la compensación central y así disminuir la inestabilidad y el riesgo de caídas e incorporar al paciente a sus actividades habituales lo antes posible. Comprende un conjunto de ejercicios dirigidos a promover la máxima compensación posible del sistema vestibular.

Los factores que se deben controlar en el tratamiento del presbivértigo y disminución del riesgo de caídas en ancianos son de carácter extrínsecos e intrínsecos. Los factores extrínsecos son: la iluminación, superficies, escaleras, mobiliario, evitar caminar descalzo,etc Con factores intrínsecos hacemos referencia a: déficits visuales, déficits auditivos, disfunción vestibular, deterioro cognitivo, cuidado de pies, polimedicación, etc.