Las patologías de voz más comunes en niños son las disfonías funcionales y orgánicas.
Las disfonías funcionales se deben a un mal funcionamiento de los aparatos fonadores, mientras que las disfonías orgánicas se dan por una causa orgánica como un nódulo, un pólipo o un quiste.
Causas
- Infecciones respiratorias, concretamente las laringitis agudas. Se trata de infecciones, en su mayoría producidas por virus, que provocan inflamación de la laringe, incluidas las cuerdas vocales. Esto produce que los niños tengan una tos “de perro”, dolor de garganta, estridor (un ruido producido con la inspiración) y en algunos casos dificultad respiratoria que suele manifestarse o empeorar por la noche, cuando llevan un rato durmiendo. En este caso la disfonía o afonía suele durar sólo unos días, con una recuperación completa.
- Uso inadecuado de la voz (tanto por gritar demasiado como por hablar en susurros de forma prolongada) y el llanto prolongado o frecuente. Suele ser más frecuente en niños que tienden a gritar demasiado y con actividades ruidosas.
- La laringitis de causa alérgica también puede producir disfonía de forma crónica. En este caso, suele acompañarse de síntomas como el moqueo y picor nasal, los estornudos o la tos.
- Los nódulos o pólipos de cuerdas vocales han de descartarse en caso de presentar una afonía o disfonía prolongada. Suponen entre el 38 y el 78% de las disfonías crónicas en el niño, siendo la causa más frecuente. Suelen presentarse cuando los niños inician las actividades en grupo y disminuyen en la pubertad. Son 3 veces más frecuentes en los varones, y podrían considerarse como una manifestación orgánica de una hiperfunción laríngea funcional, aunque en ocasiones hay otros factores implicados, como el reflujo faringolaríngeo o la insuficiencia velopalatina (el paladar suave no se cierra firmemente contra la parte trasera de la garganta).
Signos de alarma
- Cuando la afonía o la disfonía dura más de dos semanas es recomendable consultar con el pediatra, pues requiere la valoración de un especialista en otorrinolaringología.
- En caso de que presente dificultad para tragar o para respirar es necesario que la valoración sea urgente, por el riesgo potencial.
- Las manifestaciones asociadas que aparecen en enfermedades graves, tales como el cáncer de laringe, son poco frecuentes en niños: ganglios de consistencia dura en el cuello, tos con sangre, pérdida de peso no explicable por otras causas.






