La papilomatosis respiratoria recurrente (PRR) es una enfermedad crónica poco frecuente que se caracteriza por el desarrollo de papilomas exofíticos que afectan a la mucosa del tracto aerodigestivo superior, sobre todo en la laringe. Estos pueden variar en tamaño y crecer rápidamente. Además, suelen volver a crecer después de haber sido extirpados.

Causa y formas de contagio

La PRR está causada por el virus del papiloma humano (VPH), en concreto, fundamentalmente por dos tipos: el VPH 6 y el VPH 11. A pesar de que existen más de 200 tipos de este virus, no todos tienen los mismos síntomas.

La PRR puede ocurrir tanto en adultos (PRR del adulto), como en bebés y niños pequeños (PRR juvenil). El contagio del virus, aunque no está claro cómo se produce, puede ocurrir en niños a través del canal del parto, la placenta, el líquido amniótico o la lactancia, y en adultos, en relación principalmente con la actividad sexual. No todas las personas que tienen contacto con el VPH desarrollan una enfermedad relacionada, pero algunas de ellas sí pueden sufrir papilomas en el aparato respiratorio o verrugas en los genitales.

Síntomas de la PRR

El síntoma más común de la PRR es la ronquera, pues son las cuerdas vocales en donde más frecuentemente se originan. Los papilomas interfieren con el funcionamiento normal de las cuerdas vocales. Con el paso del tiempo, los papilomas pueden extenderse al resto de la laringe e incluso a la vía respiratoria inferior, dificultando la respiración del paciente.

En el caso de los niños, las complicaciones son mayores que en los adultos, ya que los papilomas crecen rápidamente provocando dificultades para respirar en los pequeños, al tragar, o mientras duermen.

Diagnóstico de la PRR

La PRR se diagnostica a través de una fibroscopia laríngea, la cual permite observar la localización de los papilomas, su tamaño y el grado de compromiso que producen. El estudio anatomopatológico de los papilomas es fundamental para detectar el tipo de VPH implicado y la posible coexistencia con lesiones malignas.

Tratamiento de la PRR

La PRR no cuenta por el momento con un tratamiento definitivo. La extirpación de los papilomas mediante microcirugía laríngea es el tratamiento de elección. La exéresis puede realizarse de diversas formas: técnica fría, láser, electrocauterio, microdebridador…, intentando preservar el mayor tejido sano posible.

Dada la tendencia a la recurrencia de las lesiones, los pacientes afectos de PRR suelen tener que operarse varias veces para extirpar los papilomas, lo que empeora su calidad vocal y su calidad de vida. Ante cuadros muy recurrentes, algunos tratamientos adyuvantes como la inyección intralesional de cidofovir o de bevacizumab puede ser una alternativa.

Dados los beneficios potenciales de la vacuna contra el VPH para la prevención y el tratamiento de la PRR, la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología – Cirugía de Cabeza y Cuello apoya el uso de la vacuna contra el VPH en todos los pacientes de 9 a 45 años. Sin embargo, en España aún no está aprobado su uso.