• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

Herminio Pérez Garrigues: encabezar la necrológica con su nombre es una declaración de intenciones. No hay tiempo para estar tristes, no hay lugar para la melancolía: es un motivo para celebrar la verdadera amistad con la que nos ha dispensado tanto tiempo.

Debe ser el momento de recordar su impulso vital que incluía entre otras cosas disfrutar siempre y en primer lugar de su familia, como él dejaba claro. Con ellos nos gustaría compartir el dolor de su pérdida para mitigárselo: tanto es lo que Herminio nos ha hablado de Amparo, de sus hijas, nietos…

Fue, y siempre será, el padre de todos aquellos que nos dedicamos a la otoneurología. Un progenitor atento a sus vástagos; a los que comienzan, para darles su mano, y a los ya iniciados, para alentarlos. Padre y, por encima de todo, siempre amigo.

Recordar también cuánto disfrutaba con sus numerosos amigos, compañeros y pacientes: términos que confundía en el trato cercano siempre fundado en el respeto. Esto lo hacía con un estilo tan personal que no dejabas de admirar y en el que reconocías el profundo ser del médico cabal que era.

Inquieto en lo profesional, y sosegado en lo personal, sentía una inmensa curiosidad hacia todos los ámbitos de la vida y la cultura, que transmitía a quienes estábamos próximos, que éramos muchos porque ejercía un magnetismo al que era imposible resistirse. Divertido y alegre, vital y creativo, transformaba restos de bombas en palomas de la paz y cerrojos en geometría dialéctica.

Fue implacable en el apoyo a los que “vienen detrás”. No solo en edad sino también en conocimiento: cuánto esfuerzo y entusiasmo concitaba para la organización de actividades de formación. Con qué ilusión asistía a las presentaciones de sus adjuntos y residentes. Siempre vio que “le seguían” lo cual le daba una gran alegría y un punto de orgullo, pero cuántos no saben el trabajo que suponía para luego irse a un lado.

Hemos tenido noticias de su fallecimiento, el día de nuestro patrón San Blas: hasta en eso ha sido también único. Herminio, te echaremos (te echamos ya) mucho de menos.

Comisión de Otoneurología de la SEORL-CCC