El consumo de tabaco y alcohol y el contagio del VPH asociado al sexo oral son los principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello, un tipo de tumor que afecta a más de 10.000 españoles cada año. Por ello, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) urge a controlarlos ya que este tipo de cáncer se puede prevenir y, sin embargo, está entre los diez más diagnosticados.
“Más del 80% de los pacientes con tumores de cabeza y cuello son fumadores, y la mayoría ha mantenido este hábito desde la adolescencia. Es fundamental educar a la población sobre las consecuencias que tiene fumar, así como beber alcohol”, asegura el doctor Álex Sistiaga, presidente de la comisión de Oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC.
Además, el contagio del virus del papiloma humano provoca hasta el 30% de los tumores de orofaringe, motivo por el que la SEORL-CCC junto a otras sociedades científicas ha promovido la implantación de la vacunación universal contra este virus en varones para finales de 2024 en todo el territorio nacional y recalca la importancia de que se inocule a todos los adolescentes. “Se trata de tumores de mejor pronóstico que los causados habitualmente por el tabaco que son la gran mayoría de los cánceres de cabeza y cuello. Se presenta en pacientes más jóvenes, pero la literatura científica nos indica que probablemente los casos están aumentando”, advierte el doctor Sistiaga.
El informe Las cifras del cáncer en España 2024, editado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), revela que este año se diagnosticarán 7.603 cánceres de la cavidad oral y de orofaringe y 3.181 de laringe. Suponen alrededor de un 5% del total de los tumores, pero este tipo de cáncer tiene un gran impacto al incidir en la parte más visible del cuerpo y afectar a la calidad de vida del paciente. “Los pacientes con cáncer de cabeza y cuello tienen síntomas poco específicos. Por este motivo, se debe consultar con un especialista ante cualquier signo de sospecha para favorecer un diagnóstico precoz. Una herida en la boca (llaga, afta) que no se cura en 15 días, debe ser valorada por un médico”, añade este especialista.






