Las audioprótesis externas, audífonos o prótesis auditivas son aparatos electrónicos que tienen como función amplificar, procesar y conducir el sonido hacia el oído para que llegue de manera eficiente, ajustándose al rango auditivo de la persona que lo necesita.

El otorrinolaringólogo es el profesional que se ocupa de estudiar la capacidad auditiva, realizar el diagnóstico de la hipoacusia, estudiar sus causas y descartar enfermedades asociadas potencialmente graves. Además, el otorrinolaringólogo es el profesional más cualificado para indicar el mejor tratamiento para cada caso, ya sea una intervención quirúrgica (timpanoplastia), un dispositivo auditivo implantable (inplantes cocleares, implantes de oído medio, implantes de conducción ósea), o una prescripción audioprotésica (audífonos).

Existen una serie de condiciones que deben cumplirse para prescribir una prótesis auditiva. Entre ellas se encuentran:

  • Hipoacusia no susceptible de tratamiento médico y/o quirúrgico.
  • Hipoacusia tratable mediante cirugía, pero que el paciente presente contraindicaciones para la misma, o que la adaptación de la prótesis sea tan válida como la cirugía.
  • Hipoacusia que condicione un déficit auditivo, social y/o profesional.
  • Que no existan enfermedades que impidan el uso de audífonos como patología en el conducto auditivo externo, otitis media crónica etc.

Uno de los principales criterios que se valoran para la adaptación protésica es el grado de hipoacusia. En pérdidas leves, cuyo umbral de audición está situado entre 21-40 dB la adaptación de una audioprótesis es opcional y depende de las necesidades del paciente. En cambio, cuando se tratan de pérdidas más allá de 41dB hasta 120 dB es imprescindible la adaptación protésica.

Ante pérdidas profundas, entre 91 y 120 dB, desde el punto de vista auditivo habría que considerar el implante coclear, especialmente en los casos con muy mala discriminación de la palabra.

Tipo de prótesis auditivas 

Una prótesis auditiva está compuesta de un micrófono, que recoge una señal acústica y la convierte en eléctrica; un amplificador, que procesa esta señal eléctrica según el grado de hipoacusia y un auricular que es a donde llega la señal eléctrica y es transformada en energía acústica, para ser transmitida al oído de forma amplificada.

Las prótesis auditivas se clasifican en función de la vía de amplificación del sonido, del tipo de prótesis y de la tecnología de análisis y transformación de la señal acústica empleada.

En función de la vía de amplificación se distinguen dos tipos:

   -Audífonos de conducción por vía aérea. Diseñados para convertir la energía eléctrica amplificada en energía acústica directamente en el conducto auditivo externo (CAE). La mayoría de los audífonos son de este tipo.

  -Audífonos de conducción por vía ósea, que convierten la energía eléctrica amplificada en vibración mecánica que a través de los huesos del cráneo estimula directamente el oído interno.

En función del tipo de prótesis, se distinguen varios tipos según su diseño, forma y capacidad de amplificación. Entre ellas están las convencionales, de bolsillo o de petaca; las gafas auditivas; las retroauriculares; intra-aurales o endoaurales; intracanal; de inserción profunda o de inserción abierta.

En cuanto al tipo de tecnología, los audífonos han ido perfeccionándose en los últimos años lo que ha permitido su evolución desde los analógicos hasta los digitales. La diferencia entre estos se encuentra en la forma de procesar las señales acústicas. Los digitales tienen un procesador digital que, mediante un algoritmo, procesa la señal acústica adaptándose de forma automática para elaborar la mejor respuesta según el ambiente acústico en que se encuentre.