El lifting facial es una intervención quirúrgica en la cual se corrige el descolgamiento de los tejidos blandos faciales y del cuello. Se produce un rejuvenecimiento cervicofacial significativo, ya que se retrasa el reloj unos 10 o 15 años.

Esta cirugía se indica a personas que tienen más de 40 años, normalmente entre 40 y 65 años. Aquellas que tienen una edad mayor también pueden beneficiarse, pero el candidato ideal para lifting es una persona entre 50 y 55 años con descolgamiento facial, con pérdida de definición del borde inferior de la mandíbula y del ángulo de la mandíbula, con aparición de flacidez vertical y con pérdida de la definición del ángulo mentocervical.

La intervención se realiza bajo anestesia general y el postoperatorio requiere reposo y una baja social de aproximadamente diez días. “Se lleva un vendaje durante unos días, y unos puntos de sutura que se retiran a la semana. No es doloroso pero el paciente sí que tiene que hacer reposo durante unos días para evitar que aparezcan hematomas u otra complicación”, explica el doctor Eduardo Morera, presidente de la comisión de cirugía plástica facial de la SEORL-CCC.

El resultado se ve inmediatamente desde que se quitan los vendajes. La piel puede estar un poco inflamada durante una o dos semanas, pero a diferencia de otras cirugías en la cara el resultado se ve desde el primer día.

Existen otros tratamientos que también corrigen parcialmente el envejecimiento de facial como los rellenos con ácido hialurónico e hidroxiapatita cálcica, hilos tensores, la aplicación de radiofrecuencia cutánea, algún láser, pero ninguno de ellos puede equipararse a los resultados del lifting y habitualmente deben practicarse una o dos veces al año.

El otorrinolaringólogo es un especialista perfectamente cualificado para hacer este tipo de cirugías. Por un lado, porque es un especialista acostumbrado a realizar cirugías tanto en la cara como en el cuello. Por ejemplo, en la cirugía de la glándula parótida se diseca el mismo colgajo que en el lifting y en las cirugías cervicales están acostumbrados a disecar el músculo platisma. Además, la otorrinolaringología es la especialidad del nervio facial y gran parte de la técnica del lifting es evitar lesionarlo, por lo tanto, el otorrinolaringólogo está altamente cualificado para hacer un lifting.

Avances en el lifting facial

El cambio principal se ha producido en estos últimos años, que se ha pasado a hacer lo que se llama lifting de plano profundo. En vez de únicamente disecar un colgajo cutáneo y estirarlo, lo cual producía unos resultados que eran limitados y transitorios, ahora se diseca la capa profunda de la cara y el cuello, en la cara es el sistema músculo aponeurótico superficial y en el cuello el músculo platisma. Así se liberan completamente los anclajes al hueso, los tejidos blandos faciales se reposicionan sin ninguna tensión y el resultado no solo es mucho más marcado sino también más duradero.