La laringe es el órgano de la voz y puede sufrir diferentes trastornos, entre los que destacan las disfonías. Existen varios factores que influyen en su aparición como pueden ser los cambios bruscos de temperatura, los aires acondicionados, ambientes secos y, sobre todo, el consumo de tabaco y alcohol. La disfonía es la modificación de la voz causada por una anomalía de la vibración de las cuerdas vocales. Se trata de uno de los problemas más habituales entre la población y un motivo frecuente de consulta en los servicios de Otorrinolaringología. En algunos grupos determinados, como el de los profesores, la prevalencia a lo largo de su carrera profesional alcanza el 75%.

La alteración del timbre vocal es el síntoma más característico de la disfonía. El abordaje temprano de estos problemas de la voz es fundamental para evitar un agravamiento de la situación, así como para detectar la aparición de patologías más graves. Cuando superan los 15 días de duración, las disfonías pueden esconder otras enfermedades como pólipos o nódulos e incluso de mayor gravedad como un cáncer de laringe. 

Pruebas de evaluación de las disfonías

El otorrinolaringólogo es el especialista responsable de diagnosticar y abordar los problemas de la voz. Para valorar la existencia de una disfonía debe realizar una historia detallada, que incluye la historia vocal del paciente y una exploración de la voz. Lo más importante para el diagnóstico de la disfonía es la endoscopia laríngea. El otorrinolaringólogo visualizará de manera directa la laringe del paciente mediante diferentes técnicas, todas englobadas bajo el término laringoscopia indirecta, que consiste en introducir una cámara a través de la nariz o la boca para ver si hay alguna lesión en las cuerdas vocales. 

  • Laringoscopia flexible: es un método de exploración esencial para valorar la vía aérea superior. Consiste en la introducción de una óptica flexible a través de la nariz y en la observación en tiempo real de las estructuras nasales y las faringolaríngeas. 
  • Laringoscopia rígida: Consiste en la exploración de la laringe a través de la boca del paciente. Explora las cuerdas vocales con una calidad de imagen que permite diagnosticar patologías difíciles de evaluar con otras técnicas. 

Cuidados para evitar problemas de voz

Para mantener una voz sana desde la SEORL-CCC se recomienda seguir algunas medidas saludables:

  • Evitar hablar en ambientes ruidosos. Si la voz compite con un ruido ambiental intenso, tenderemos a forzarla para ser escuchados.
  • Realizar controles de la voz. La frecuencia dependerá del historial clínico y de la profesión del paciente, pero una disfonía se debe consultar siempre que se mantenga más de 15 días.
  • Tener una técnica vocal correcta. Esto es especialmente importante en los profesionales de la voz y se puede adquirir mediante un aprendizaje.
  • Evitar el tabaco. Es un elemento nocivo para la voz. Una persona que fuma y tiene una disfonía que dura entre más de dos o tres semanas deberá acudir a un otorrinolaringólogo. El humo pasa entre las cuerdas vocales y predispone para que aparezcan lesiones benignas como edemas o pólipos. Además, es la principal causa de cáncer de laringe.
  • No carraspear. Es un movimiento que implica un esfuerzo para las cuerdas vocales.
  • Hidratarse correctamente. La hidratación ayuda a reducir el esfuerzo fonatorio y a aumentar la resistencia vocal. Además, la cuerda vocal está recubierta de mucosa y para que esta trabaje correctamente necesita estar bien hidratada.
  • Descansar de forma adecuada. La fatiga corporal se refleja en la voz. Se debe descansar para obtener el máximo rendimiento vocal. Hay que dormir más de seis horas, y descansar antes de utilizar mucho la voz.