La voz cantada tiene dos aspectos especiales que le diferencian de la voz hablada. Uno es que el cantante utiliza una extensión mucho mayor de la voz tanto en tonos como en intensidades y el otro es que pequeñas lesiones que en una persona que utiliza la voz hablada pasarían incluso desapercidibas; pueden ser muy importantes para un cantante.

Los trastornos más frecuentes son los producidos por la sobreutilización de la voz como, por ejemplo: cantar durante mucho tiempo; descansar menos de lo que se debería; cantar de manera inadecuada; o hacerlo en malas condiciones (con una infección respiratoria, un catarro…).

Diagnóstico

El diagnóstico de las patologías vocales en cantantes requiere un enfoque multidisciplinario que involucra a otorrinolaringólogos especializados en voz y logopedas. Los pasos principales para evaluar la voz cantada incluyen:

Historia clínica detallada: Debe incluir información sobre el estilo de canto, técnicas empleadas, frecuencia de ensayos, y cualquier síntoma vocal que haya aparecido. También es importante explorar antecedentes de problemas médicos como alergias, reflujo gastroesofágico o infecciones respiratorias.

Exploración física: 

   -Laringoscopia: Permite la visualización directa de las cuerdas vocales. La laringoscopia flexible o rígida es fundamental para evaluar si hay inflamación, nódulos, pólipos u otras lesiones. Videostroboscopia: Utiliza luz estroboscópica para observar el movimiento de las cuerdas vocales, lo que ayuda a detectar anomalías sutiles en la onda mucosa.

    -Evaluación acústica: Análisis de la calidad vocal mediante softwares específicos que miden parámetros como el jitter (variabilidad de la frecuencia) y el shimmer (variabilidad de la amplitud). Estos parámetros son clave para evaluar la estabilidad de la voz cantada. Análisis de resonancia: evalúa cómo la voz resuena y si el cantante está utilizando adecuadamente su espacio de resonancia.

Examen perceptual de la voz: Un logopeda escuchará al cantante y evaluará la calidad de la voz en diferentes registros y volúmenes. Esto puede incluir pruebas específicas de fonación, como cantar escalas o mantener notas largas.

Pruebas funcionales:

    -Pruebas de esfuerzo vocal: Evalúan cómo se comporta la voz después de un uso prolongado o intenso, simulando una situación de concierto o ensayo.

    -Estudio de la capacidad pulmonar: Determina si hay un control adecuado de la respiración durante el canto, lo que es crucial para la producción vocal eficiente.

Técnica vocal:La técnica del cantante se evalúa con el fin de identificar patrones dañinos, como el uso excesivo de la musculatura laríngea o la falta de apoyo respiratorio.

Patologías comunes de la voz cantada

Nódulos Vocales:

Son pequeños crecimientos benignos en las cuerdas vocales causados por un uso excesivo o incorrecto de la voz. Es una de las patologías más frecuentes en cantantes, especialmente en aquellos que no reciben una adecuada formación técnica.

Síntomas: Voz ronca, dificultad para alcanzar notas agudas, fatiga vocal.

Pólipos y quistes:

Los pólipos son lesiones inflamatorias en las cuerdas vocales, mientras que los quistes son lesiones encapsuladas. Ambas pueden afectar la vibración normal de las cuerdas.

Síntomas: Voz áspera, dificultad para proyectar la voz, pérdida de rango vocal.

Hemorragia de las cuerdas vocales:

Ocurre cuando uno de los vasos sanguíneos de las cuerdas vocales se rompe, lo que puede ser causado por un esfuerzo vocal intenso, como gritar o cantar con mucha presión.

Síntomas: Pérdida súbita de la voz, dolor o molestias al intentar vocalizar.

Laringitis crónica o aguda:

La inflamación de la laringe puede ser causada por infecciones, irritación o uso excesivo. La laringitis es un problema frecuente en cantantes, especialmente durante giras o ensayos intensos.

Síntomas: Voz ronca, tos, dolor o picazón en la garganta.

Disfonía funcional:

Se refiere a la alteración de la voz sin una causa orgánica evidente. En cantantes, puede estar relacionada con el uso inadecuado de la técnica vocal, como el abuso de la musculatura laríngea.

Síntomas: Cansancio vocal, pérdida de control sobre la voz, inestabilidad en las notas.

Reflujo gastroesofágico (RGE):

El reflujo ácido puede irritar las cuerdas vocales, provocando inflamación y daño que afecta la calidad de la voz.

Síntomas: Tos crónica, ronquera, sensación de cuerpo extraño en la garganta.