Las consultas de otorrinolaringología experimentan un notable aumento en verano debido a ciertas patologías que se ven favorecidas por las condiciones meteorológicas y las actividades propias de esta estación. Desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) a continuación, detallamos las consultas más frecuentes y cómo prevenirlas.

Otitis externa

Los baños en playas y piscinas unidos al calor aumentan el riesgo de otitis externa como consecuencia de la humedad. Los síntomas más típicos de la otitis externa son: dolor, molestias al masticar o bostezar, picor, sensación de taponamiento, una leve pérdida de audición y percepción de humedad en el oído, a veces en forma de supuración.

Para evitar esta infección desde la SEORL-CCC se recomienda:

Secar tanto la parte externa del oído como la entrada del conducto auditivo al salir del agua.

-Si después del baño notamos que se ha quedado el agua dentro, se puede inclinar la cabeza hacia ese lado y con una toalla mover la oreja hasta que salga; también, es efectivo dar algún pequeño salto para que por efecto de la gravedad sea expulsada.

No permanecer mucho tiempo dentro del agua.

-Usar tapones.

-Evitar los baños en aguas potencialmente contaminadas.

No utilizar bastoncillos, horquillas o palillos para limpiar el oído.

-Si después del baño ha quedado agua en los oídos, se recomienda aplicar unas gotas de alcohol boricado a saturación preparado en farmacias.

–Antes de las vacaciones, someterse a una limpieza por parte de un profesional sanitario en caso de predisposición a formar tapones de cera o queratina.

No aplicar espráis que pueden cambiar el PH de la piel del conducto y reducir sus mecanismos de defensa.

 

Epistaxis

El calor y el ambiente seco del verano pueden provocar que los vasos sanguíneos de la nariz se dilaten y se rompan con mayor facilidad, causando sangrado nasal.

Desde la SEORL-CCC recomendamos:

-Mantener una buena hidratación

-Usar humidificaciones en casa para evitar la sequedad del aire

Evitar cambios bruscos de temperatura.

 

Faringitis y laringitis

Las variaciones bruscas de temperatura, por el contraste entre recintos cerrados con aire frío y las altas temperaturas del exterior, propician la aparición de faringitis y laringitis.

Ambas afecciones se suelen tratar con antiinflamatorios como el ibuprofeno o incluso, con analgésicos como el paracetamol. Estas afecciones suelen ser benignas y no suponen mayor problema. Sin embargo, es importante acudir al médico si se tiene un dolor de garganta que no mejora en 3 días y sobre todo si el dolor o la afección se irradia al oído. También es importante consultar con el otorrinolaringólogo cuando haya una disfonía o ronquera que no se cure en dos semanas.

Desde la SEORL-CCC se recomienda tomar las siguientes medidas para prevenir la aparición de estas afecciones:

-Hacer un buen uso del aire acondicionado: se aconseja no ponerlo a menos de 23-24ºC

-Tener cuidado con el aire acondicionado del coche: este aire da muy de cerca y de manera directa, por tanto, si no tenemos cuidado, después de un viaje es muy común tener episodios de faringitis o laringitis.

Evitar los cambios de temperatura en la medida de lo posible.

Limitar el consumo de bebidas excesivamente frías y no fumar.

-Llevar a cabo una adecuada y constante hidratación para hacer frente a la sequedad del ambiente.