El cáncer de orofaringe asociado a la infección por el virus del papiloma humano (VPH) es un tipo de tumor con un mecanismo biológico desencadenante diferente al producido por el consumo de tabaco y alcohol, que son la causa principal de tumores originados en la vía aerodigestiva superior. Estos tumores tienden a presentar un mejor pronóstico en términos globales y una mejor respuesta a los tratamientos, independientemente de la modalidad utilizada, en comparación con los tumores de orofaringe relacionados con el tabaco.
“Son tumores definidos de forma relativamente reciente, sobre los que aún hay muchas preguntas por resolver y en los que actualmente los esfuerzos en investigación son constantes”, explica el doctor Jon Alexander Sistiaga, presidente de la Comisión de oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
Por lo general, el cáncer de orofaringe relacionado con el VPH se localiza en la amígdala palatina y/o en la base de la lengua y puede generar síntomas como sensación de cuerpo extraño en la garganta, molestias al tragar, dolor de garganta u oídos, o aumento de tamaño de los ganglios linfáticos. Es importante acudir al especialista otorrinolaringólogo ante la presencia de signos de sospecha para que pueda evaluar cada caso y determinar el origen de estos.
Respecto al tratamiento la prioridad de los cirujanos de cabeza y cuello es aportar abordajes mínimamente invasivos, por vía transoral, que reduzcan la agresividad en la forma de operar a nuestros pacientes sin perjudicar la eficacia con el tumor. “En los casos en que estos abordajes más funcionales no sean posibles, se pueden plantear tratamientos no quirúrgicos basados en radioterapia y quimioterapia que, bien seleccionados, aportan las mismas tasas de supervivencia y tienen unos efectos secundarios diferentes a la cirugía”, subraya el doctor Sistiaga.






