Las rinosinusitis agudas generan numerosas consultas al pediatra y al otorrinolaringólogo, teniendo un impacto significativo en la salud pública y en los recursos económicos destinados a su mantenimiento.

La rinosinusitis se define como una enfermedad provocada por la inflamación de uno o más senos paranasales, que puede estar acompañada o no de rinorrea mucopurulenta.  Las rinosinusitis agudas, se consideran una complicación de una infección de las vías respiratorias superiores, ocurriendo en un 5-10% de los casos. Entre sus factores de riesgo se incluyen, además de los virus respiratorios que favorecen la infección bacteriana, la inmunodepresión grave, la fibrosis quística, los trastornos del transporte mucociliar (discinesias ciliares), así como la presencia de cuerpos extraños o el uso de sonda nasogástrica.

Las rinosinusitis pueden ser agudas o crónicas dependiendo de la duración de la clínica y su resolución. A la hora de realizar un diagnóstico se requiere una anamnesis sobre los síntomas y su duración, acompañada de una exploración de la cavidad nasal. Además, será preciso recabar toda la información posible de los padres para poder incluir en la historia clínica del niño.

Síntomas

Los signos y síntomas asociados con la rinosinusitis aguda bacteriana son la rinorrea purulenta, la congestión nasal, dolor facial unilateral, rinorrea posterior, tos, fiebre, hiposmia o anosmia y molestias dentales. Para diagnosticarla, estos síntomas deben mantenerse al menos diez días sin mejoría, ya que ese es el periodo en el que un catarro de vías altas suele curarse.

Tratamiento

Es frecuente que la rinosinusitis aguda se resuelva de forma espontánea, pautándose un tratamiento sintomático y recomendándose la realización de lavados nasales. La indicación de antibiótico debe estudiarse cuidadosamente por un facultativo para evitar un uso innecesario de los mismos. En el caso de complicaciones derivadas de esta patología, sería necesaria la valoración urgente por un otorrinolaringólogo.