El tabique o septum nasal es la pared que separa internamente las dos fosas nasales. La desviación septal se trata de una alteración morfológica que puede dar lugar a déficits funcionales, siendo más frecuente en la raza caucásica.
Es frecuente la confusión entre tabique nasal y la pirámide nasal. Esta última es la parte externa o visible de la nariz. Las desviaciones de la pirámide nasal son evidentes con la observación directa de la cara del paciente, en cambio, para observar la morfología del tabique es necesario explorar el interior de las fosas nasales, lo que requiere conocimientos y medios adecuados.
Estas desviaciones se pueden clasificar en congénitas y adquiridas. En ciertos casos, como los traumatismos en la primera infancia o los que se producen durante el parto, el tabique se puede fracturar, con aparente mínima deformidad debido a la elasticidad de los tejidos infantiles, pero con el desarrollo de la cara, sobretodo en la pubertad, los fragmentos crecen independientemente y se pueden desviar.
En algunos casos se puede hablar de causas genéticas. “La alta correlación en la incidencia de deformidades nasales de cierto tipo en madres/padres y sus hijos sugiere que podrían ser hereditarias, pero faltan estudios”, precisa el doctor Isam Alobid, presidente de la comisión de Rinología, Alergia y Base de Cráneo Anterior.
Signos y síntomas
Un porcentaje importante de la población presenta algún grado de desviación septal, sin embargo, la mayor parte de los desplazamientos del tabique nasal son asintomáticos. En el caso de presentar síntomas, el síntoma principal es la insuficiencia respiratoria nasal: este bloqueo puede dificultar la respiración nasal, disminuyendo mucho la calidad de vida de los pacientes. Puede empeorar si se presenta un episodio catarral o clínica alérgica estacional.
Otros síntomas menos frecuentes que podrían aparecer en estos pacientes, serían la presencia de sangrado nasales, debido a una mayor sequedad de la mucosa nasal por el flujo turbulento del aire en una fosa nasal con un tabique desviado. Existen opiniones contrarias en la literatura sobre la relación entre la desviación septal y el dolor facial. Una posible causa de dolor facial unilateral podría ser una pronunciada desviación del tabique donde las superficies dentro de la nariz se tocan y hacen presión.
Tratamiento
La desviación del tabique es muy frecuente, pero solo requiere tratamiento en algunos casos por producir clínica al paciente.
Cuando se trata de una desviación sintomática que afecta a la calidad de vida al dificultar la respiración, la única solución es la cirugía mediante la técnica denominada septoplastia. Este procedimiento consiste en corregir la desviación septal, eliminando las áreas implicadas y recolocando el tabique en el centro de la nariz para que exista un flujo lo más simétrico posible en las dos fosas nasales. En ocasiones es preciso realizar una corrección de la pirámide nasal o de la punta nasal para mejorar la ventilación; en estos casos, el método se denomina septorrinoplastia funcional. Si la desviación septal asocia una hiperplasia de cornetes, puede ser necesario asociar a la técnica una turbinoplastia.






