La anquiloglosia es una anomalía congénita, que afecta al 4-5% de la población y que consiste en la presencia de un tejido fibrótico que limita la motilidad lingual, lo que puede producir alteraciones tanto funcionales como anatómicas en el desarrollo de la vía aérea superior.
Un frenillo lingual corto puede producir respiración oral y una alteración en el desarrollo de la cavidad oral, incrementando el riesgo de colapso de la vía aérea superior durante el sueño.
La anquiloglosia perjudica las funciones de succión, masticación, deglución y habla. Cuando esta anomalía no se trata precozmente, se puede comprometer la lactancia materna, que juega un papel importante en el desarrollo de las estructuras óseas y el mantenimiento de la respiración nasal. Varios estudios han informado que un frenillo lingual acortado puede provocar cambios en el crecimiento craneofacial, con consecuencias respiratorias, incluida la apnea obstructiva del sueño.
“Una lengua que no funciona que bien, que hace muchas veces un movimiento anómalo durante el día, va a ocasionar unos mecanismos de compensación, como unos colapsos laterales faríngeos, una obstrucción faríngea e incluso una hipertrofia amígdalar que provoca a largo plazo una apnea del sueño”, explica el doctor Carlos O’Connor Reina, presidente de la comisión de Roncopatía y Trastornos del Sueño de la SEORL-CCC.
Diagnóstico
Ante la sospecha de limitación de la movilidad lingual, el paciente debe ser derivado al especialista. El otorrinolaringólogo es el profesional capacitado para identificar y tratar este tipo de anomalías.
Tratamiento
Una vez reconocido el problema, el paciente debe ser también valorado por un logopeda, ya que el tratamiento debe ser bimodal: funcional y anatómico.
“No basta con quitar esa restricción a través de una cirugía, es necesario hacer que el paciente sea consciente de que su problema es funcional, es decir, su lengua no hace los movimientos correctos para que todo su mecanismo de deglución funcione. Por eso es fundamental con un logopeda que tenga una sensibilidad especial respecto al frenillo lingual.”, detalla el doctor O’Connor.
“En el frenillo lingual primero se realiza la evaluación logopédica, en segundo lugar, se realiza la cirugía por parte de los otorrinolaringólogos si está indicado por el logopeda y, por último, una rehabilitación posterior”, expone el doctor O’Connor.






