El cáncer de cabeza y cuello podría prevenirse en un 98% de los casos con acciones como evitar el tabaco, el alcohol y la contaminación, vacunarse contra el papiloma virus y cuidar la salud bucodental. Así lo advierte la Fundación Española de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello (TTCC), de la que forma parte la SEORL-CCC, con motivo del Día Mundial de este tumor, que se celebra el 27 de julio.
El consumo de tabaco y alcohol propician la aparición de determinados tumores en la garganta y en la laringe e hipofaringe. La contaminación también juega un papel clave, la población que vive en grandes ciudades tiene más riesgo de desarrollar estos tumores que la que vive en zonas rurales. Por su parte, el virus del papiloma humano es responsable de la mitad de los tumores de la orofaringe -la parte media de la faringe- por lo que es fundamental la vacunación tanto en hombres como en mujeres, con reducciones de hasta el 95% de casos. El tabaco es la causa de la otra mitad.
Avances destacados
Los cánceres de cabeza y cuello suponen cerca del 5% del total de tumores en España, unos 12.500 nuevos casos al año. Los avances son destacados tanto en la cirugía como en la radioterapia y los nuevos tratamientos con inmunoterapia, que estimulan el sistema inmune del paciente para que sean sus propias defensas las que eliminen los tumores.
Importancia del equipo multidisciplinar
“El equipo multidisciplinar es clave: entre todos los profesionales sanitarios que lo integran tenemos el complejo reto de curar al paciente. Los otorrinos somos frecuentemente la puerta de entrada del paciente y conocemos la anatomía de los lugares donde aparecen estos tumores. Es fundamental que exista una coordinación para el seguimiento del paciente entre los diferentes especialistas en cabeza y cuello: oncólogos médicos, oncólogos radioterapeutas, otorrinolaringólogos, cirujanos maxilofaciales, anatomo-patólogos, nutricionistas, rehabilitadores, psico-oncólogos y soporte familiar y laboral. De hecho, queremos hacer un mapa de las diferentes unidades que hay en el país”, destaca el doctor Alex Sistiaga, jefe de sección de Oncología de Otorrinolaringología del Hospital Donostia, vicepresidente de la Fundación TTCC y presidente de la comisión de Oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC.
Como recalca, el principal factor de riesgo de estos tumores es el tabaco, por lo que es fundamental “educar a la población para prevenir el cáncer. Nuestros pacientes tienen síntomas poco específicos, que pueden confundirse con otros menos preocupantes, por lo que debe acudir al especialista en cabeza y cuello ante cualquier síntoma de alarma”.
El doctor Sistiaga subraya la importancia de impulsar la investigación en este ámbito, especialmente en la búsqueda de biomarcadores que ayuden a saber qué pacientes van a responder o no a los tratamientos. “También es útil la innovación quirúrgica, nos permite saber mejor cuáles son los márgenes del tumor o qué tipo de tejido estamos viendo, para evitar daños innecesarios en la cirugía”, concluye.
Qué son los cánceres de cabeza y cuello
La denominación agrupa a los tumores malignos localizados en los senos paranasales, la nasofaringe, la orofaringe, la hipofaringe, la laringe, la cavidad oral, la lengua y las glándulas salivares. No se incluyen los tumores en la piel y en el cerebro.
Representan, aproximadamente, un 5% de todos los tumores. El informe ‘Las cifras del cáncer en España 2022’ de la Sociedad Española de Oncología Médica, estima que este año se diagnosticarán 7.779 nuevos casos de cáncer en la cavidad oral y en la faringe y 3.335 casos en la laringe.
En ambos casos, la gran mayoría en varones, aunque se observa un aumento de casos en mujeres por el consumo de tabaco. La edad media de aparición está por encima de los 50 años, pero los tumores de nasofaringe y glándulas salivales pueden aparecer antes.
Por último, el doctor Ricard Mesía, presidente de la Fundación Española de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello (TTCC) y médico oncólogo, indica que una de las dificultades en el diagnóstico del cáncer de cabeza y cuello es la no existencia de un cribado, como sucede por ejemplo en los cánceres de mama o de colon. El doctor Mesía advierte que las pacientes que desarrollan un tumor de cuello de útero que no tengan un adecuado seguimiento ginecológico tienen más riesgo de tener un tumor en la orofaringe.






