El verano es una época del año en la que estamos expuestos a variaciones bruscas de temperatura y humedad. Desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) se advierte que este cambio de condiciones, por el contraste entre recintos cerrados con aire frío y las altas temperaturas de la calle, son las responsables de la aparición de faringitis y laringitis, así como alteraciones en la voz.
Los otorrinolaringólogos recomiendan evitar el uso prolongado del aire acondicionado, humedecer el ambiente con humidificadores y, proteger la garganta.
El aire frío expulsado por estos aparatos provoca una serie de alteraciones en los sistemas de defensa naturales que tenemos en nariz y garganta, los cilios pierden movilidad y por tanto la circulación normal de la mucosa se vuelve más lenta o incluso cesa, lo que puede dar lugar también a la aparición de sinusitis y otitis. Además, se genera un ambiente seco que también aumenta el daño de estos mecanismos de defensa.
Principales síntomas
Cuando hablamos de laringitis nos referimos a la parte baja de la garganta, que correspondería a la línea media del cuello, que es donde están las cuerdas vocales. Por ello, el síntoma más frecuente es el cambio en el tono vocal (disfonía).
En cambio, cuando hablamos de faringitis estamos hablando de una inflamación de la faringe, la parte alta de la garganta, que produce sensación de cuerpo extraño, dolor al tragar (odinofagia) o sensación de carraspeo.
Ambas afecciones se suelen tratar con antiinflamatorios como el ibuprofeno o incluso, con analgésicos como el paracetamol. Suelen ser benignas y no suponen mayor problema. Sin embargo, es importante acudir al médico si se tiene un dolor de garganta que no mejora en tres días y sobre todo si el dolor o la afección se irradia al oído. También es importante consultar con el otorrinolaringólogo cuando haya una disfonía o ronquera que no se cure en dos semanas.
Desde la SEORL-CCC proporcionamos una serie de consejos indispensables para mantener una garganta y voz sana durante el verano:
- Evitar esfuerzos vocales como gritar, hablar en ambientes ruidosos o conversaciones largas por teléfono
- Evitar el uso prolongado del aire acondicionado y los cambios bruscos de temperatura. Se aconseja no ponerlo a menos de 23-24ºC
- Tener cuidado con el aire acondicionado del coche. Este aire da muy de cerca y de manera directa, por tanto, si no tenemos cuidado, después de un viaje es muy común tener episodios de faringitis o laringitis.
- Llevar a cabo una adecuada y constante hidratación, para hacer frente a la sequedad del ambiente.
- Limitar el consumo de bebidas excesivamente frías y no fumar.






