La operación que consiste en conseguir una voz más aguda, es decir, una voz más estereotipadamente femenina, suele ir dirigida fundamentalmente a las mujeres trans. En cambio, en el caso del descenso vocal, que sería conseguir una voz más grave o estereotipadamente masculina, va dirigido tanto a personas que tienen una puberfonía, es decir, que han sufrido un trastorno de la muda vocal en la adolescencia, y también a hombres trans que no responden al tratamiento hormonal.

El aumento de tono vocal, conseguir una voz más aguda, se realiza mediante una cirugía denominada glotoplastia, que se efectúa por la boca y consiste en obtener unas cuerdas vocales más cortas, más finas y tensas.

En el caso del descenso del tono vocal, tener una voz más grave, consiste en una cirugía que se denomina tiroplastia tipo III que se realiza por vía externa por el cuello y es todo lo contrario, consigue unas cuerdas vocales más flácidas y gruesas.

¿Cómo es el postoperatorio? 

El postoperatorio consiste en un reposo vocal, en el caso del aumento del tono vocal será de dos semanas y de una semana si se trata del descenso del tono vocal.

“Después de ese reposo vocal es imprescindible realizar sesiones de logopedia con un experto en cambios de tono vocal”, afirma el doctor Juan Carlos Casado, presidente de la comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución.

¿Cómo mejora la calidad de vida del paciente tras someterse a esta operación?

“El cambio que se produce en la vida de las personas que se someten a esta operación es espectacular porque mejora su autoestima, y esto supone un cambio en su esfera personal, profesional, familiar y social”, explica el doctor Casado.

El hecho de que no tengan miedo a utilizar su voz hace que todo su aspecto psicológico cambie. “Como otorrinolaringólogo de oído, nariz y garganta, esta es la cirugía que más satisfacciones me ha generado debido al cambio que se produce en la vida de las personas”.