El Dr. Manuel Fernández-Vega, conocido por sus amigos y colegas como Manolo Vega, era hijo y nieto de médico, por lo que no resulta extraño que, al igual que sus dos hermanos mayores, estudiara medicina, licenciándose en Madrid en 1957.
A la hora de elegir la especialidad su padre le dijo que ya eran tres Fernández Vega oftalmólogos por lo que no había “ojos suficientes en Oviedo” para uno más y que debía elegir otra especialidad. Optó por la otorrinolaringología y comenzó su formación bajo la dirección del Dr. Esteban Scola trabajando en Audiocirugía en el Centro de Recuperación Funcional San Nicolás y en cirugía oncológica en el Hospital de San Juan de Dios en el pabellón de oncología, donde trabajó contratado como otorrinolaringólogo por la Asociación Española contra el Cáncer y, posteriormente, por la Diputación Provincial de Madrid en el Hospital Oncológico Provincial. Ya en ese momento tenía claro que la oncología de cabeza y cuello era el campo que más le atraía, por lo que, con objeto de ampliar su conocimiento en esta área, se desplazó en 1963 a Nueva York para trabajar durante un año con el Dr. John J. Conley en el Saint Vincent´s Hospital y en el Columbia Presbyterian Medical Center. A su vuelta incorporó las nuevas técnicas y formas de trabajo aprendidas de Conley para dar un importante salto de calidad en el tratamiento de los tumores de cabeza cuello en el Hospital.

Un nuevo punto de inflexión en su formación fue su estancia en 1967 con el Profesor Oswaldo Suarez en Córdoba Argentina. Con el Profesor Oswaldo Suarez, del quien siempre dijo que había sido el cirujano más brillante que había conocido, aprendió la técnica del Vaciamiento Funcional Ganglionar Cervical que, a su vuelta a Madrid, incorporó a la práctica diaria para el tratamiento locorregional de los tumores de Cabeza y Cuello. Difundió la técnica haciendo demostraciones quirúrgicas, tanto en el Hospital, con asistencia de muchos ORL nacionales y extranjeros y así mismo a través de publicaciones y en reuniones Congresos, tanto en España como en el extranjero.

Cuando en 1968 se construyó la Ciudad Sanitaria Francisco Franco, que incluía el pabellón Médico Quirúrgico, la Maternidad, el infantil, el Instituto de Puericultura, la Clínica de Psiquiatría y el Instituto Oncología Marquesa de Villaverde; a este último se incorporaron el Dr. Vega junto con el Dr. Bachiller y el Dr. Scola. Así pues, coexistieron dos servicios con especialistas ORL; el Servicio de Otorrinolaringologías en el Médico Quirúrgico, bajo la dirección de Prof. Sacristán, y la Unidad de Cirugía de Cabeza y Cuello en el Hospital Oncológico. En esos años el Hospital Oncológico funcionaba bajo las directrices de un Comité de Tumores al que se presentaban todos los casos a tratar para determinar en un Comité multidisciplinario cual era el tratamiento a seguir. En aquellos años esta forma de tratamiento multidisciplinar era una nueva y fructífera experiencia. Muy centrado en el tema de los vaciamientos profilácticos y en la extensión de estos, en 1974 realizó bajo la dirección del Prof. Felipe Rodríguez Adrados su tesis doctoral: “Linfogammagrafía indirecta en los tumores de cabeza y cuello” obteniendo la calificación de sobresaliente cum laude.

Otro hito en su carrera profesional fue la introducción en España de la laringectomía total reconstructiva que aprendió de Italo Serafini, en Padova, y que incorporó al arsenal terapéutico del Marquesa de Villaverde, introduciendo, además, modificaciones personales a la técnica.
En 1982, por orden gubernativa desaparecieron todos los hospitales monográficos de cáncer y el equipo de cirugía de cabeza y cuello del entonces Hospital Provincial de Madrid se incorporó al Servicio de Otorrinolaringología del Médico-Quirúrgico dirigido por el Prof. Sacristán. A la jubilación del Prof. Sacristán fue nombrado, en 1987, Jefe de Servicio de Otorrinolaringología.

El nombramiento como Jefe de Manolo Vega supuso para todos los jóvenes adjuntos que allí trabajábamos un cambio espectacular. Convencido de la necesidad de que para mejorar nuestra formación era necesario moverse del Hospital y asistir a otros Centros de prestigio en el extranjero, animó a los que allí estábamos a ampliar nuestra formación acudiendo a otros Centros: A Parma, con Carlo Zini, para la cirugía otológica, a Bolonia, con Giorgio Sulsenti, para la cirugía nasal, a Filadelfia, con David Kennedy, para el aprendizaje de la nueva Cirugía Endoscopia nasal, a Nueva York, con Jatin Shah, para el cáncer de cabeza y cuello, etc. No solo nos animó a movernos, sino que a la vuelta de las estancias en el extranjero favoreció que todos tuviéramos la oportunidad de poner en práctica aquello que habíamos visto y aprendido, al tiempo que enseñábamos lo aprendido al resto de los integrantes del Servicio. El Dr. Vega supuso un cambio radical en la forma de funcionamiento del Servicio, animándonos siempre a movernos a cursos y congresos y a presentar nuestra experiencia en los mismos.
Durante esto años el Dr. Vega organizó múltiples Reuniones y Cursos en el Hospital y él mismo era una figura invitada habitual en Reuniones en España y en el extranjero, manteniendo siempre una relación muy estrecha con la Sociedad Española de ORL por lo que, en el 2010, fue nombrado Presidente de Honor de nuestra Sociedad. Así mismo mantuvo toda su vida profesional una relación muy estrecha con la Sociedad Italiana de Otorrinolaringología y fue nombrado Socio de Honor de esta en el 2003.

No es fácil entender la forma de conciliar una vida familiar con ocho hijos con una actividad profesional ingente tanto pública como privada y una actividad organizativa y docente tan importante sin que detrás tuviera una persona que “lo hacía todo menos operar”. Esta persona fue su compañera Ara que, desgraciadamente, no le pudo esperar para irse juntos.