2,5 millones de españoles sufren disfagia y el 90% de quienes sufren este trastorno de la deglución no están diagnosticados, por lo que no reciben tratamiento o alimentación adecuada y sufren riesgo de atragantamiento.
“La disfagia es una alteración en el transporte del alimento desde los labios hasta el esófago. Puede deberse a una alteración de la eficacia (el bolo no se transporta de una manera eficaz y por lo tanto no nos nutrimos correctamente) o a una alteración de la seguridad (el bolo puede ir a vía respiratoria y producir complicaciones graves como las neumonías aspirativas)”, explica la doctora Magdalena Pérez Ortín, vocal de la comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.
La disfagia afecta a personas de cualquier edad, pero es más frecuente a partir de los 65 años. A partir de esa edad la sufren entre el 16 y 30 % de la población, lo que supone entre 1,5 y 2,8 millones de españoles que no ingieren los nutrientes necesarios para vivir. “Casi un tercio de la población de la tercera edad padece disfagia orofaríngea, una patología en aumento debido al envejecimiento de la población ya que, entre otras cosas, se produce por una pérdida de masa muscular, y eso ocurre a partir de los 65 años”, añade esta especialista.
Un 40% de hospitalizados
Las cifras son aún más altas en el caso de pacientes ingresados en centros hospitalarios o en residencias. “Un 40% de quienes ingresan en un hospital presentan DO. Lo que significa que en 1,6 millones de procesos que requieren ingreso, el paciente sufrirá algún grado de disfagia. Mientras que esta patología afecta al 70% de los pacientes institucionalizados. Se estima que en España hay 444.000 personas institucionalizadas de los cuales 310.000 sufren disfagia”, indica el doctor Pedro Cabrera, vocal de la comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.
Las causas que provocan la DO son múltiples: enfermedades, cirugías de cabeza y cuello o enfermedades neurológicas. “El ictus, el párkinson, la esclerosis múltiple o las demencias pueden producir disfagia por una alteración de la coordinación. La disfagia afecta entre el 22 y el 65% de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular; mientras que el 30% de las personas con párkinson tienen clínica de disfagia orofaríngea”, añade el doctor Cabrera.
También es habitual que presente disfagia las personas con pérdida de masa muscular, como los pacientes que están mucho tiempo ingresados en UCIs. “Las personas que tienen que estar más de 5 días sin alimentarse por boca pueden tener una disfagia orofaríngea, simplemente por la atrofia muscular, por el desuso y la debilidad que produce el reposo absoluto de todo este sistema de coordinación deglutoria”, apunta la doctora Pérez Ortín.
Entrega de Acreditaciones
La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha presentado las primeras Acreditaciones por el Compromiso con los Pacientes con Disfagia Orofaríngea (DO) a las Unidades de Disfagia de los Hospitales Universitarios La Paz y Fundación Alcorcón (Madrid).
El objetivo es lograr que los servicios de restauración, empezando por los hospitales, dispongan de menús adaptados a los 2,5 millones de españoles que sufren disfagia y que pueden atragantarse con alimentos comunes si no están preparados para ellos.
“Los hospitales de La Paz y Alcorcón han sido los primeros en conseguir la acreditación de la SEORL-CCC por su compromiso con la disfagia, pero estamos convencidos de que en los próximos meses se unirán muchos más ya que para los servicios de Otorrinolaringología los pacientes con disfagia son una prioridad”, comenta el profesor Manuel Bernal, presidente de la SEORL-CCC.






