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¿Cómo mejora la calidad de vida de las personas sordas con los implantes cocleares?

Los implantes cocleares mejoran la calidad de vida de las personas sordas gracias a los diversos beneficios que aporta al conseguir la recuperación de la audición. Con motivo del Día Internacional de las Personas Sordas, que se celebra el último domingo de septiembre a nivel mundial, la SEORL-CCC recuerda lo importante que es que las familias, autoridades y pacientes en general tomen conciencia del impacto que supone la sordera en la calidad de vida y de qué soluciones pueden ponerle a ello, como es el caso del implante coclear.

Se calcula que hay más de 70 millones de personas en todo el mundo con sordera, definida esta como una pérdida de la capacidad auditiva, lo que conlleva una dificultad para oír, con independencia de la intensidad. La sordera puede ser congénita o adquirida, que puede estar originada por múltiples patologías o a la exposición continua y excesiva a niveles altos de ruido, entre otras. La sordera dificulta la capacidad de la persona para hablar y comunicarse, lo que influye en sus relaciones sociales, laborales y familiares. En el caso de los niños además, puede retrasar su aprendizaje y adquisición del lenguaje. Todo ello puede ocasionar problemas emocionales de baja autoestima, ansiedad, depresión o aislamiento social.

En este sentido, el diagnóstico precoz es fundamental para iniciar un tratamiento adecuado que permita minimizar el impacto sobre la calidad de vida de la persona que la sufre. Por ello, se recomienda estar pendiente de los posibles signos de sospecha de la hipoacusia o sordera, tanto en la etapa infantil como en la adulta. En los niños, será muy importante la realización del cribado neontal, pues el 80% de las hipoacusias están presentes en el nacimiento. Para ello la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (CODEPEH) establece un programa universal seguido por todos los hospitales españoles. En cuanto a la edad adulta, sobre todo en personas mayores, conviene que sus familiares presten atención a las señales de alarma para frenar su evolución, pues puede conllevar aislamiento social y acelerar el deterioro cognitivo.

Las soluciones a la pérdida auditiva pueden ser médicas, quirúrgicas o audioprotésicas. En este sentido, la cirugía de implante coclear ha demostrado buenos resultados y ha permitido una gran evolución en el tratamiento de las personas sordas. El inicio de su tratamiento desde las primeras etapas de la vida ha conseguido que cada vez se encuentren menos personas adultas con sordera congénita.

Los implantes cocleares son unos dispositivos electrónicos que permiten restaurar la función auditiva gracias a que consiguen una estimulación eléctrica de las terminaciones nerviosas del nervio coclear. Así, captan la señal sonora y la transforman en estímulos eléctricos que permiten simular un funcionamiento correcto de la cóclea y que, de esta manera, la persona con discapacidad auditiva pueda oír.

Beneficios del implante coclear

La mayoría de los pacientes muestran mejoras en la percepción del sonido con el implante coclear respecto a la situación anterior en la que empleaban audífonos. Incluso muchos de ellos afirman poder hablar por teléfono o apreciar la música. Sin embargo, no solo proporciona resultados para las habilidades auditivas de la persona, sino que afecta a todos los ámbitos de su vida. Por ello, los cuestionarios sobre la calidad de vida son herramientas fundamentales para evaluar esos resultados.

En este sentido, un estudio publicado en HNO concluye que los implantes cocleares mejoran la calidad de vida relacionada con la salud de personas intervenidas por sordera unilateral, reducen la angustia del tinitus que suelen manifestar y mejoran las comorbilidades psicológicas. Además, resultan beneficiosos para la mejora auditiva, sobre todo en entornos de ruido y en la audición direccional.

Al contrario de lo que se piensa, los implantes cocleares pueden colocarse a cualquier edad, es decir, que las personas mayores pueden ser candidatas a recibirlos, siempre que reúnan las condiciones necesarias. De hecho, se ha comprobado como contribuyen a frenar el desarrollo cognitivo y por tanto la aparición de demencia. Además, les hará recuperar la confianza y les dará más seguridad en sus relaciones sociales, ya que mejora su capacidad de comunicación. Así, una revisión de estudios publicada en Current Opinion in Otolaryngology confirma que la implantación coclear mejora la autonomía y calidad de vida en ancianos. Sus autores advierten de que la edad no debe limitar la toma de decisiones quirúrgicas y que el implante coclear se puede utilizar como una opción de tratamiento eficaz y bien tolerada para la pérdida auditiva de severa a profunda en edades avanzadas.

¿Qué es la sordoceguera?

¿Qué es la sordoceguera?

El día 27 de junio se celebra el Día Internacional de las Personas Sordociegas con el objetivo de concienciar sobre esta discapacidad que supone un impacto notable en su calidad de vida. La sordoceguera implica un deterioro combinado de la vista y el oído, que dificulta el acceso de estas personas a la comunicación, la educación, la vida social y laboral, la información y la movilidad. Al contrario de lo que se puede pensar, es una condición específica, es decir, no se debe a la suma de sordera y ceguera.

Las personas sordociegas ven comprometida su autonomía por lo que requieren de una atención especializada y de métodos especiales para la comunicación. Por otro lado, puede ser que tengan algo de visión o audición, por lo que también se le puede denominar pérdida sensorial dual. La sordoceguera puede ser congénita cuando está presente desde el nacimiento. En estos casos la adquisición del lenguaje y el desarrollo de otro tipo de capacidades se ve muy limitado, ya que en la infancia no se han adquirido los estímulos necesarios para ello. Por otro lado, puede ser adquirida cuando una de las capacidades o ambas se pierden en el transcurso de la vida. En estos casos la calidad de vida suele ser algo mayor pues tienen conocimientos y experiencias previas sobre el mundo que les rodea, lo que facilita su adaptación a la nueva situación y a la adquisición de nuevas habilidades de comunicación.

En cuanto a sus causas, los estudios científicos apuntan a más de 80 cuadros clínicos como responsables de la sordoceguera, según el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras.  Algunas causas documentadas, recogidas por la Federación Española de Sordoceguera, son el derrame cerebral, el uso maternal de drogas o determinados medicamentos durante el embarazo, tumores, traumatismos, así como diferentes síndromes catalogados como enfermedades raras.

Las características principales de las personas sordociegas son las siguientes:

  • Necesitan un sistema de comunicación alternativo: las personas sordociegas necesitarán un sistema de comunicación alternativo para expresarse y relacionarse. En la mayoría de los casos, a día de hoy, la capacidad auditiva se puede recuperar gracias a las soluciones implantables, como los implantes cocleares. En otros casos será necesario que empleen la Lengua de Signos apoyada en las manos y precisarán además de la ayuda de un intérprete mediador.
  • Son personas dependientes: al tener dificultades para comunicarse, no pueden tampoco relacionarse de forma libre con su entorno, ni ejercer sus derechos, ya que no tienen acceso a información como el clima, las señales, el tráfico, la cartelería, documentación, etc. Así mismo, tienen problemas de movilidad al tener limitados la capacidad física, el equilibrio y la orientación, por lo que también necesitarán ayuda en ese sentido.
  • Sufren aislamiento social: las personas sordociegas no tienen relación con el mundo real y se encuentran en situación de desconexión debido a sus dificultades para la comunicación o la educación, por lo que necesitan ayuda en todas las parcelas de su vida diaria.
  • Tienen muy desarrollados el resto de los sentidos, sobre todo el tacto: al tener una pérdida total o casi total de los sentidos de la vista y el oído, las personas sordociegas hacen un uso intensivo del resto de recursos sensoriales: el tacto, el gusto o el olfato. El tacto es el que ocupa un lugar más relevante en sus vidas al jugar un papel fundamental en la comunicación, el conocimiento y el aprendizaje. Les ayuda a comunicarse, a recopilar información, y a tener contacto con la realidad. En este sentido, la punta de los dedos y de la lengua cobran especial protagonismo ya que son las partes del cuerpo con mayor sensibilidad. Por ello el Sistema Braille es para las personas invidentes un buen medio de acceso a la información y por tanto para comunicarse.

Estas son algunos de los rasgos más característicos de las personas con sordoceguera, aunque cada caso es distinto y, como tal, debe abordarse de forma individualizada. En cualquier caso, estas personas tienen unas necesidades especiales por lo que precisan de apoyo y de actividades y servicios que contribuyan a una mayor conexión e integración en la sociedad. En el caso de que la sordoceguera sea congénita es importante su detección precoz y la búsqueda de soluciones y tratamientos lo más tempranos posible, y ver las posibilidades que ofrecen los dispositivos implantables auditivos actuales para que, al menos, el niño crezca con una mínima capacidad auditiva que le facilite la adquisición del lenguaje y unas mejores habilidades de comunicación.

No existen métodos naturales para recuperar la audición

No existen métodos naturales para recuperar la audición

Desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) de nuevo se quiere denunciar y prevenir a la población y a los pacientes con hipoacusia de la falsedad de ciertas publicaciones acerca de la curación de la sordera, como la contenida en este enlace. El doctor Xabier Altuna, vocal de la Comisión de Otología, desmonta esta publicación y este supuesto fármaco que consigue, según se señala en la misma, recuperar la audición de forma natural.

En la misma, se realiza una entrevista a una otorrinolaringóloga que dice ser Catedrática en Otorrinolaringología, no menciona de qué Universidad pero podemos decir que se desconoce la existencia de esta profesional y desde luego no existe una Catedrática en Otorrinolaringología con ese nombre.

En la entrevista habla sobre la hipoacusia relacionada con la edad y la posibilidad que existe de tratar y de curar casi la totalidad de las pérdidas auditivas con un fármaco. Es falso que la hipoacusia relacionada con la edad se deba en su mayoría a inflamaciones e infecciones mal curadas como ella menciona. En la mayor parte de los casos se trata de una degeneración que se produce en la vía auditiva desde las células ciliadas cocleares hasta el córtex cerebral auditivo y la causa es multifactorial, pero desde luego no exclusivamente inflamatoria-infecciosa.

Es falso que la hipoacusia neurosensorial se cure o se recupere fácilmente utilizando ningún tipo de producto. No existe ningún estudio que avale esta afirmación. La hipoacusia neurosensorial asociada a la edad o presbiacusia se trata con audioprótesis o implantes auditivos pero en ningún caso con tratamiento farmacológico como el que ella describe. Existe numerosa bibliografía que soporta esta afirmación y ninguna que soporte la de la entrevista en la literatura científica internacional.

En diferentes párrafos se mezclan, sin ningún criterio médico, síntomas con enfermedades y causas de hipoacusia diferentes. Desde otitis a cerumen como causas de hipoacusia a tinnitus, vértigo o dolor como síntomas, metiendo todos ellos en un mismo “saco”.

El tratamiento de acupuntura, imanes y ejercicios que ella menciona que solía emplear en el tratamiento de la hipoacusia no ha demostrado nunca ser una solución. De la misma forma que la fórmula magistral que menciona.

En los párrafos en los que se menciona el modo de actuar del producto que publicitan se pone de manifiesto el desconocimiento en la materia ya que el origen de la hipoacusia asociada a la edad está en el oído interno, nervio auditivo y vía auditiva y no en el oído medio y las 930 000 células que cita y que supuestamente son diana del producto.

En ningún momento menciona el Laboratorio que produce el fármaco. Dice que es “Ciencia pura” pero no existe en la literatura artículo científico alguno que siquiera mencione este producto ni existe en el Vademecum, no estando el producto autorizado para su venta en farmacias.

 

 

 

 

 

 

¿Qué beneficios aportan los implantes cocleares en mayores?

¿Qué beneficios aportan los implantes cocleares en mayores?

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), con motivo del Día Internacional del Implante Coclear, que se celebra el 25 de febrero, advierte de la necesidad de que los profesionales sanitarios, familias y pacientes tomen conciencia de la repercusión que tiene la sordera para la calidad de vida y conozcan las distintas soluciones que existen tanto para niños como para adultos. En este sentido el otorrinolaringólogo y cirujano de cabeza y cuello es el profesional que se ocupa del diagnóstico, la indicación de las diferentes opciones para restablecer la audición, la cirugía de implante coclear y el seguimiento de los pacientes.

Según la Guía de Implantes Cocleares elaborada por las comisiones de Otología, Otoneurología y Audiología de la SEORL-CCC los adultos candidatos para esta técnica deben cumplir las siguientes condiciones: tener hipoacusia neurosensorial bilateral de severa a profunda; hipoacusia poslocutiva o prelocutiva; no obtener beneficio o tener un beneficio mínimo con los audífonos después de un período de prueba de 3 a 6 meses; estar convencido de que la mejora auditiva que le aportará el implante le beneficiará personal y socialmente; y tener estudios de imagen que confirmen que la cóclea puede alojar el electrodo y la presencia del nervio coclear.

En cuanto a la técnica del implante coclear, debe realizarse en centros implantadores con equipos consolidados que una tengan experiencia contrastada. Esta no solo comprende la cirugía, sino la puesta en marcha de un programa que garantice una correcta selección del candidato, la ejecución efectiva de la cirugía y de la programación del dispositivo, una adecuada rehabilitación, una estrecha coordinación entre los especialistas que forman parte del programa y un seguimiento del paciente, junto con el mantenimiento del dispositivo. En este sentido, el otorrinolaringólogo desempeña un papel clave como coordinador de este programa.

Un trabajo realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Berlín afirmó que la implantación coclear tiene un efecto protector sobre el funcionamiento cognitivo y, por tanto, sobre el riesgo de aparición de demencia. Por ello desde SEORL se cree fundamental desarrollar campañas para incrementar el uso de audífonos en personas mayores, pues estos dispositivos son el paso previo al implante coclear. Estas deben dirigirse, además de a la población, para que conozcan los tipos de soluciones, a los otorrinolaringólogos, médicos especialistas en medicina familiar y geriatría. Todavía los adultos, sobre todo de edad avanzada, son reacios a buscar soluciones para la sordera profunda con el implante coclear, a pesar de los numerosos beneficios que aportan no solo para recuperar la capacidad auditiva, sino sus relaciones sociales, familiares y afectivas.

Un estudio reciente publicado en la revista Codas concluye que los implantes cocleares mejoran, no solo el desempeño auditivo, sino la inserción social y la calidad de vida de los adultos con sordera profunda. Así, resume “aumenta su sentido de seguridad, les permite ver la vida desde una nueva perspectiva, les hace recuperar la autoconfianza y la autoestima, les permite comunicarse e interactuar de manera más efectiva, disfrutar de la música y otros entretenimientos, rescatar proyectos antiguos y hacer planes para el futuro”.

Últimas novedades en implantes cocleares

En la actualidad existe la posibilidad de elegir una guía de electrodos personalizada para cada situación. Cada persona tiene una anatomía de la cóclea diferente, y esto se debe tener en cuenta a la hora de elegir la longitud de la guía de electrodos que se va a introducir en la cóclea durante la cirugía del implante coclear. Esta puede variar desde 25 a 36 mm, lo que supone un 50% de cambio de un paciente a otro. En este sentido, algunos programas de planificación quirúrgica permiten medir la longitud de la cóclea previa a la implantación para elegir la guía de electrodos más adecuada a cada medida. Esto es de gran utilidad tanto en casos convencionales como en casos complejos tales como meningitis, malformaciones, etc.

El futuro de la implantación coclear y el tratamiento de la hipoacusia está en la cirugía de implantes cocleares con sustancias intracocleares que preserven o mejoren la audición residual. Además, el reto es el desarrollo de células madre que suplanten las células ciliadas de la cóclea. Hasta el momento solamente se han podido crear neuronas pero no células ciliadas funcionales.

 

Qué es y para qué sirve un implante coclear

Qué es y para qué sirve un implante coclear

Para las personas que sufren cierto grado de sordera, en ocasiones los audífonos no son una solución suficiente. “El implante coclear va dirigido a las personas que padecen una hipoacusia severo-profunda que con el uso de audífonos no han alcanzado la amplificación suficiente para hacer una vida normal”, explica la doctora María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) en el siguiente vídeo realizado para la campaña #Implantadosalavida.

Se trata de un dispositivo electrónico, que se acopla mediante una cirugía, cuya misión es “transmitirle a la cóclea las señales eléctricas y desencadenar así una sensación sonora”, subraya la doctora Lavilla. El implante coclear se compone de dos partes, una externa y otra interna, ambas unidas mediante un imán. Su funcionamiento consiste en “captar la señal acústica con un micrófono y transformarla en una señal eléctrica”, destaca. A continuación, mediante los electrodos que posee, se transmite al nervio coclear, y desde ese punto la señal llega hasta el cerebro.

Se trata de una operación sencilla en manos expertas, “de no más de 2 o 3 horas”, detalla Lavilla. Por lo general, tras la cirugía de inserción el paciente recibe el alta al día siguiente. Una vez culminada esta primera fase, se comienza con la rehabilitación se aproveche el implante coclear al máximo. El logopeda es el profesional de referencia que “entrenará” al usuario con este nuevo dispositivo. Si se trata de un adulto, el objetivo de este especialista es ayudarle a que reconozca los patrones del habla, mientras que, si es un niño, su labor principal es controlar que se produzca el desarrollo del lenguaje de forma correcta y adecuada a la edad del menor.

Como destaca la doctora, en el caso de niños que nacen sordos, el implante coclear les permite poder escuchar los sonidos y aprender a hablar. Cuando se le coloca a una persona que ya sabía hablar, pero que ha perdido la audición, gracias al dispositivo coclear vuelve a ser un oyente. Para asegurar todo lo posible el éxito de esta solución auditiva y alcanzar el resultado más óptimo, “hay que actuar pronto”, advierte la doctora, cuando se nace sordo o se pierde la audición.

En la actualidad, gracias a los avances de la tecnología, la funcionalidad y estética de los implantes cocleares ha mejorado de manera notable. Son más pequeños, con un diseño moderno y con unas estrategias de codificación más eficaces que hace que sean compatibles con la realización de resonancias magnéticas.

La sordera súbita afecta a más personas de entre 40 y 55 años

La sordera súbita afecta a más personas de entre 40 y 55 años

La sordera súbita idiopática (SSI) se trata de una pérdida auditiva de causa desconocida hasta el momento que se instaura durante un periodo de hasta 72 horas. Según la última actualización del informe sobre el Diagnóstico y Tratamiento de la Sordera Súbida Idiopática, presentado en el marco del 69 Congreso de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), esta patología es más habitual en personas de entre 40 y 45 años y tiene una incidencia de 2 a 20 casos por cada 100.000 habitantes al año.

La sordera súbita se define mayoritariamente como una pérdida auditiva neurosensorial superior a 30 dB HL, en 3 o más frecuencias consecutivas, en un tiempo de instauración inferior a las 72 horas. “Puede suceder de pronto o en el transcurso de unos tres días. Puede ser bilateral en un 3% de los casos, o presentarse, raramente, de forma secuencial en el oído contralateral”, indica el doctor Guillermo Plaza, coordinador del consenso.

En cuanto a las causas de la SSI, no están confirmadas, de hecho, solo se encuentra su origen en un 10% de los casos tras el diagnóstico, según los datos de la SEORL-CCC. El trabajo de los otorrinolaringólogos establece como posible causa una inflamación vírica de la cóclea como consecuencia de la acción de un virus como el de la gripe o el herpes. También sitúan su posible origen en una rotura de las membranas laberínticas, fenómenos vasculares o autoinmunidad. De hecho,  “esta última teoría es quizás la más aceptada y se habla de que en  más del 75% de las SSI tengan una causa inmunomediada”, afirma el doctor Plaza.

Los factores de riesgo son otro punto que tampoco está claro, pero como se muestra en el informe, algunos estudios sugieren que una dieta pobre en vegetales, el síndrome metabólico, niveles bajos de folato y la otitis media crónica podrían aumentar el riesgo de sordera súbita.

El 90% de los pacientes presentan acúfenos como consecuencia de la sordera súbita

Según los datos que indica el doctor Plaza, los acúfenos son la consecuencia principal que afectan al 90% de los pacientes que sufren la SSI, y entre el 20% y el 60% presentan vértigo asociado. Por tanto, “es importante que los pacientes que presentan sospecha de sordera súbita deben ser atendidos de forma urgente para descartar hipoacusia de origen transmisivo, no neurosensorial, o para reafirmar que se trate de una hipoacusia neurosensorial o perceptiva”, detalla el doctor.

Si se confirma la sordera súbita, es necesario derivar al paciente de forma urgente al otorrinolaringólogo para que se confirme la causa neurosensorial. Además, es importante realizar una resonancia magnética del oído en todos los casos de SSI en los siguientes 15 días tras el diagnóstico para descartar una causa definida y aclarar mejor si existe una patogenia subyacente.

Tratamiento recomendado

La terapia estándar es el tratamiento por vía oral con corticoides a altas dosis. En los últimos años se ha introducido el corticoide administrado por vía intratimpánica, ya sea en asociación con el corticoide oral, como terapia de primera línea o como tratamiento de rescate. Este punto genera cierta controversia, pero los autores del trabajo coinciden en que el tratamiento intratimpánico con corticoides tanto primario como de rescate ha mostrado ser eficaz. “En casos tardíos, el tratamiento se discutirá de forma individualizada y si existe sordera severa, en un oído único o con vértigo asociado, se puede ofrecer tratamiento intravenoso con corticoides durante 5 días, vigilando la aparición de efectos secundarios, o incluso sesiones  de oxigenoterapia hiperbárica”, sostiene el doctor Plaza.

Si el tratamiento estipulado así como los audífonos no consiguen una mejora notable y la audición sigue sin ser funcional, el documento de los expertos de la SEORL-CCC recomienda la valoración de un implante auditivo de forma individualizada.

5 datos que debes conocer sobre la sordera

5 datos que debes conocer sobre la sordera

Se considera sordera a la pérdida total de audición en uno o en los dos oídos, un problema que, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a 360 millones de personas, de los que alrededor de 34 millones son niños.  Entre las causas habituales de este trastorno se encuentran el envejecimiento, los factores genéticos, y los factores ambientales o externos como un mal cuidado de la salud auditiva. La OMS calcula que el 50% de las pérdidas auditivas son prevenibles tomando las medidas adecuadas.

La Sociedad Española de Otorrinolaringología  y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) recuerda 5 datos claves sobre la sordera:

  1. El ruido es uno de los principales factores de riesgo

En la actualidad las fuentes de ruido a las que la población se expone de manera cotidiana han aumentado. La OMS recomienda no sobrepasar los 65 dB de intensidad de exposición al ruido, pero en bares, conciertos o festivales se superan normalmente los 110 dB.

El sonido es proporcionalmente lesivo a la intensidad y al tiempo de exposición. Según las recomendaciones, un sonido a 80 dB de forma prolongada durante 8 horas implica riesgo de pérdida audición, a 95 dB no convendría exponerse más de 15 minutos y a 110 dB menos de un minuto. Estos límites recomendados se sobrepasan de forma habitual en los eventos musicales, fenómenos que van en aumento.

Escuchar música mediante auriculares también puede propiciar problemas auditivos si se escucha a más del 60% del volumen. De hecho, un estudio alemán reveló que un tercio de los jóvenes que utilizan estos dispositivos lo hacen volumen superior a 80 dB.

  1. El diagnóstico en la infancia es importante

Unos 34 millones de niños sufren algún tipo de sordera discapacitante. Las causas pueden ser genéticas o por factores externos, pero los expertos señalan que el 60% de estas pérdidas auditivas son por causas que se pueden prevenir.

Desde que son bebés hay que prestar atención a la posible aparición de una pérdida auditiva, aunque sea leve, y tratarla de la forma adecuada. Los niños que sufren trastornos auditivos presentan un rendimiento académico más bajo y problemas de atención.

Tanto si la pérdida auditiva es temporal como permanente, puede condicionar trastornos en el aprendizaje, especialmente en el desarrollo del lenguaje. Por ello es fundamental detectar y tratar cuanto antes una posible pérdida auditiva. Además de la detección temprana, es necesario prestar atención a la salud auditiva a lo largo de la vida del niño:  proteger los oídos del frío, evitar que se expongan a ruidos fuertes, cuidar su higiene, etc;. En este decálogo de consejos de la SEORL-CCC se encuentran las principales recomendaciones para el cuidado de oídos en niños.

  1. Conocer los medicamentos que pueden ser peligrosos para los oídos

Existen ciertos tipos de medicamentos cuyos efectos secundarios pueden dañar la capacidad auditiva, se conocen como medicamentos ototóxicos. Los que más riesgo entrañan son los antibióticos aminoglucósidos y los antipalúdicos.

Los aminoglucósidos se emplean para infecciones graves de bacterias tipo gramnegativas, y si las dosis se prolongan demasiado en el tiempo, las consecuencias auditivas pueden ser irreversibles. En cuanto a los antipalúdicos, se emplean para prevenir o tratar la malaria y el paludismo. También se utilizan ciertos tipos de antipalúdicos para tratar la artritis reumatoide y el lupus.  La OMS insta a los especialistas a conocer al detalle todas las contraindicaciones y a controlar y recetar de forma racional este tipo de fármacos a los pacientes que lo requieran.

  1. Un tercio de los mayores de 65 años sufre pérdida auditiva

La presbiacusia o pérdida de audición relacionada con el envejecimiento afecta al 30% de la población a partir de los 65 años. Los datos demuestran que el envejecimiento general de la población en España es ya una realidad, por lo que este problema auditivo genera trastornos en una gran parte de la sociedad. Si no se realiza el tratamiento adecuado, las personas mayores corren el riesgo de aislarse y sufrir cuadros de depresión y ansiedad.

Como forma de prevención y para seguir un control adecuado, al menos una vez al año se recomienda hacer un examen auditivo para ajustar el tratamiento en caso de ser necesario.

  1. Audífonos e implantes cocleares, las soluciones más eficaces

Con los dispositivos adecuados, hasta un 20% de la población mejoraría sus problemas auditivos, pero la venta de audífonos, según las estadísticas de la OMS, satisface tan solo el 10% de las necesidades a nivel mundial y el 3% en los países en vías de desarrollo.

En función del tipo y del grado de sordera, existen diferentes soluciones para mejorar la audición. Cuando la patología no sea severa o profunda, los audífonos son la mejor opción dada su seguridad y eficacia. Su funcionamiento se basa en amplificar las ondas sonoras para facilitar la escucha.

Los implantes cocleares por su parte, se utilizan en pacientes que presentan un grado de sordera muy profundo o sordera total, y que no pueden ser rehabilitados con audífonos.  Se insertan en el interior de la cóclea mediante una intervención quirúrgica. Actúan sustituyendo la función de las células del oído interno, transformando las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo. Los implantes cocleares no restablecen la audición normal, pero si permiten reconocer sonidos y voces, por lo que mejoran la calidad de vida y permiten la comunicación de los pacientes con sordera profunda o total.

¿Qué pruebas son necesarias para detectar problemas de audición en niños?

El diagnóstico precoz de la hipoacusia consiste en una serie de pruebas que deben realizarse a todos los recién nacidos para diagnosticar problemas de audición. Es universal y obligatorio por ley en todo el territorio nacional. Así lo explica el doctor Javier Cervera, vocal de la Comisión de Otorrinolaringología Pediátrica de la SEORL-CCC, en este vídeo.

Una de las pruebas que se realizan son las otoemisiones acústicas (OEA). Es una prueba muy sencilla que consiste en medir los ruidos generados por las células del oído interno ante el estímulo sonoro. Su medición se realiza colocando un pequeño dispositivo en el oído del recién nacido. Para su realización se requiere que el niño esté dormido y debe hacerse en un ambiente silencioso para que, tanto el  ruido ambiental como el propio ruido biológico del bebé, interfieran lo mínimo posible.  También influye el estado del oído externo y medio por lo que es recomendable realizar la prueba al tercer día de vida, antes del alta hospitalaria, ya que en los dos primeros días el conducto auditivo externo puede estar ocupado por detritus.

Una alternativa a las OEA son los potenciales evocados auditivos del tronco cerebral automatizados (PEATC-A). También se realizan en los primeros días de vida y consisten en medir la actividad cerebral ante un estímulo sonoro a 35 dB. Para su realización se requiere, al igual que en las OEA, un ambiente silencioso y que el bebé esté preferiblemente dormido.

En los casos en los que las OEA o los PEATC-A estén alterados, se realiza una segunda prueba: los potenciales evocados auditivos del tronco cerebral (PEATC). Es también una prueba sencilla y consiste en poner unos cascos al niño, que estará dormido, para que emitan unos sonidos y se registra la respuesta cerebral. Con esta prueba es posible  determinar el umbral de audición del niño y en algunos casos localizar el sitio de la vía auditiva donde se encuentra la alteración.

Entre los 6 meses y los 4 años, se pueden realizar una serie de pruebas basadas en el juego y en el comportamiento del niño ante los sonidos, con el objetivo de determinar si la audición está alterada. Entre estas pruebas se encuentran la audiometría por observación del comportamiento, la audiometría con juguetes sonoros o la audiometría con refuerzo visual.

Cuando son más mayores, a partir de los 3 o 4 años, se puede realizar una audiometría convencional, como las del adulto, donde se exploran las frecuencias y las intensidades y se realiza un diagnóstico exacto.

Otra prueba que se puede realizar desde el nacimiento es la impedanciometría para medir la presión del oído. Ésta ofrece información sobre el estado del oído medio y de la integridad del complejo tímpano osicular. Resulta imprescindible en aquellos niños con OEA negativas para descartar una otitis secretora. Siempre debe ser precedida por una otoscopia para descartar acúmulo de detritus, un tapón de cerumen o una atresia del conducto auditivo externo. Si la timpanometría sale plana significará que probablemente el oído medio se encuentra ocupado por secreciones, lo que justifica una pequeña pérdida de audición. Si sale normal significará que el oído medio tiene un buen estado de ventilación, lo cual no descarta que exista una alteración de la audición.

La calidad de un programa de detección precoz de la hipoacusia en recién nacidos va más allá de la propia detección y debe incluir y garantizar las fases de diagnóstico e intervención a los 3 y 6 meses. Más allá de los problemas y recursos sanitarios, todo programa de detección debe tener en cuenta los recursos sociales y educativos a los que ha de hacer frente (provisión de prótesis auditivas, profesionales especializados en el diagnóstico y en el tratamiento de la hipoacusia, además de integración escolar adecuada con apoyo a las familias).

Los niños con déficit auditivo tienen más problemas de aprendizaje

Los niños con déficit auditivo tienen más problemas de aprendizaje

Los niños con dificultades auditivas tienen más problemas de atención y rendimiento académico, lo que redunda en una peor calidad de vida. La SEORL-CCC advierte, con motivo del Día Internacional del Cuidado del Oído y la Audición que se celebra el 3 de marzo, que es importante prestar atención a los signos de sospecha de este tipo de dificultades y pide la realización del cribado auditivo a nivel universal para la detección de hipoacusias o sorderas al nacimiento. Así mismo, la Comisión de Audiología recomienda el siguiente Decálogo de Cuidados del Oído para niños.

La realización de un cribado que facilite la detección precoz de la hipoacusia es importante para el diagnóstico y la calidad de vida del niño. Un trabajo reciente publicado en The Journal of International Advanced Otology afirma que los trastornos auditivos pueden tener un impacto negativo en el desarrollo de los niños y en su calidad de vida si no se diagnostican a tiempo. Incluso los que son diagnosticados con pérdida leve a moderada pueden presentar trastornos del aprendizaje o del lenguaje verbal.

La pérdida de audición, tanto si es transitoria como permanente, puede tener un impacto enorme en el desarrollo de la población infantil pues influye en su aprendizaje, así como en la adquisición de destrezas de comunicación, lenguaje y socialización. Por lo tanto, cuanto más temprano se detecte y se atienda al niño, mayor será la probabilidad de que alcance todo su potencial.

Por todo esto, los otorrinolaringólogos consideran fundamental tener en cuenta los signos de sospecha en cada etapa y acudir a su consulta lo antes posible para realizar un diagnóstico y poner tratamiento a tiempo si fuera necesario.

  1. Bebés:
  • No se sobresalta con los ruidos fuertes.
  • Sigue durmiendo aun cuando usted habla fuertemente cerca de él o ella
  • Ha dejado de balbucear (después de los 9 meses de edad)
  • No voltea la cabeza hacia la fuente de un sonido después de los 6 meses de edad.
  • No dice palabras sencillas como “mamá” o “papá” cuando tiene 1 año.
  • Voltea la cabeza cuando lo ve a usted, pero no lo hace si solo lo llama por su nombre. A veces se piensa equivocadamente que se trata de falta de atención o que el niño simplemente ignora a la otra persona, pero puede ser el resultado de una pérdida auditiva parcial o total.
  • Parece escuchar algunos sonidos pero no otros.
  1. Niños:
  • Tarda en hablar.
  • No habla en forma clara.
  • Se distrae mucho.
  • No sigue instrucciones A veces se piensa equivocadamente que se trata de falta de atención o que el niño simplemente ignora a la otra persona, pero puede ser el resultado de una pérdida auditiva parcial o total.
  • A menudo dice “¿qué?”
  • Sube demasiado el volumen de la televisión.
  • No sabe por dónde le vienen los sonidos
  1. Adolescentes:
  • Comienza a escuchar un ruido en el oído (acúfeno). Puede comenzar a escucharlo al salir de un concierto, discoteca o al haber estado escuchando música con los auriculares muy altos. Debe consultar aunque este ruido desapareciera
  • Tiene problemas para entender a los que están a su alrededor al salir de un concierto, discoteca o tras escuchar música. Debe consultar aunque mejore la sintomatología.
  • Oye, pero no entiende, sobre todo en el colegio, instituto o cuando hay varias personas hablando a la vez.

 

 

¿Cuáles son los últimos avances en implantes cocleares?

En los últimos años se han producido diferentes avances en cuanto al tamaño y las indicaciones de los implantes cocleares, según un análisis realizado por la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Internacional del Implante Coclear que se celebra el próximo 25 de febrero.

Según explica la Comisión de Otoneurología de la SEORL-CCC, la cirugía del implante coclear consiste en la colocación de un dispositivo quirúrgico debajo de la piel que consta de un receptor interno y de una guía de electrodos que se introduce dentro de la cóclea. Esta guía estimula las terminaciones nerviosas del nervio auditivo mediante estímulos eléctricos. Se intenta de esta manera simular el funcionamiento normal de la cóclea, es decir, se estimulan las frecuencias agudas en la zona más basal y las frecuencias más graves en la zona más apical

Un estudio reciente publicado en Audiology & Neuro-otology concluye que los implantes cocleares pueden ofrecer mejoras significativas en la calidad de vida, al comprobar como permiten una reducción en la severidad percibida del tinnitus y mejoras subjetivas en la percepción del habla en condiciones de ruido, audición espacial y esfuerzo de escucha.

Las principales novedades instauradas en implantes cocleares tienen que ver con la estética, por un lado, y con las indicaciones, por otro. En la actualidad existen implantes más pequeños, con una tecnología más moderna y con unas estrategias de codificación más eficaces, hasta el punto de que los hacen compatibles con las resonancias magnéticas, algo muy importante hoy en día. Estas nuevas estrategias están orientadas a entender mejor las conversaciones en ambientes ruidosos, hablar por teléfono, y disfrutar y percibir correctamente la música.

En cuanto a las indicaciones, se ha producido un aumento de las mismas. Antes los únicos candidatos a implante coclear eran los niños o adultos con una sordera profunda bilateral. En la actualidad son útiles en hipoacusias unilaterales o asimétricas; para hipoacusias severas, en las que es posible colocar el implante y preservar algunas frecuencias auditivas; en mayores de 70 años; en pacientes perilocutivos o en pacientes con neurinomas del acústico. Además, se han introducido guías de electrodos específicas para situaciones especiales, como malformaciones de oído, cócleas de diferente tamaño, cócleas más cortas a consecuencia de un traumatismo u osificaciones.

En el proceso que conlleva la colocación de un implante coclear el otorrinolaringólogo juega un papel clave pues coordinará al equipo implantador para obtener el mejor resultado posible, establecerá las indicaciones y realizará la cirugía. El equipo estará también formado por audiólogos, logopedas, programadores o psicólogos.

La durabilidad del implante dependerá de los cuidados y de los avances de la tecnología. En teoría son para toda la vida pero en la práctica ocurre como con cualquier dispositivo tecnológico, que hay que renovarlo cada ciertos años para incorporar los últimos avances. Para favorecer su durabilidad y adaptación los otorrinolaringólogos recomiendan seguir una serie de cuidados. Por ello, desde la Comisión de Otoneurología se aconseja el siguiente Decálogo de consejos para pacientes con implante coclear.