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¿Cómo afecta la laringectomía a la calidad de vida de los pacientes con cáncer de laringe?

La laringectomía es una intervención que consiste en la extirpación completa de la laringe con el objetivo de extirpar un tumor maligno originado en la misma o en estructuras cercanas como la hipofaringe o el tiroides. Se trata del tratamiento convencional del cáncer localmente avanzado de laringe e hipofaringe y el que aporta una mayor supervivencia. El 1 de marzo se celebra el Día Nacional del Paciente Laringectomizado, con el objetivo de concienciar sobre la importancia que supone esta intervención en los pacientes. El paciente laringectomizado experimenta una serie de cambios tras la cirugía entre los que destacan la pérdida de la voz laríngea, los cambios en la respiración, la alteración del olfato o de la imagen corporal y estética. Todo ello impacta de manera notable en su calidad de vida lo que hace necesario llevar a cabo una rehabilitación integral que aborde todos estos aspectos. Así se recoge en las Recomendaciones del paciente laringectomizado de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Una de las consecuencias vinculadas a la laringectomía es la presencia de un traqueostoma definitiva para la respiración, siendo necesario el uso de una cánula en determinadas circunstancias. Esto lleva consigo unos cuidados y el adiestramiento para un uso correcto de la misma y adaptarse a una nueva forma de respirar y hablar, etc. El paciente laringectomizado respira por el estoma por lo que su respiración fisiológica por la nariz se pierde en su totalidad, lo que afecta no sólo al olfato sino al gusto.

La laringectomía implica una pérdida de la voz laríngea. Esto requiere una rehabilitación de la voz en la que el equipo de rehabilitación y las técnicas logopédicas juegan un papel fundamental.  Existen diversas técnicas de rehabilitación de la voz.  La más frecuente es la llamada voz erigmofónica, por la cual introduce aire en el esófago y luego lo expulsan de forma controlada por la boca, articulando las palabras, La voz de mejor calidad se consigue a través del uso de prótesis fonatorias mediante las cuales el aire pulmonar es guiado al esófago y luego es expulsado por la boca generando la voz. Finalmente existe la llamada laringe electrónica o laringófono que es un dispositivo que genera una voz metálica a través de la vibración del os tejidos del suelo de la cavidad oral

Por otro lado, se ve afectada la capacidad la normal fisiología de las vías aerodigestivas superiores. Esto puede conllevar alteraciones en la deglución y dificultades para una nutrición adecuada.

También se ve afectada la función de fijación torácica al perder la función del esfínter glótico, lo que puede genera dificultades a la hora de levantar pesos, realizar deposiciones o durante el parto, en el caso de las mujeres fértiles.

Por último, pero no menos importante, uno de los mayores inconvenientes de la laringectomía es el miedo que después desarrollan los pacientes a sufrir rechazo por la nueva forma de producción de voz, lo que les puede generar ansiedad y, a su vez, problemas para el aprendizaje y la adaptación a su nueva condición. También tienen miedo a ser estigmatizados por su imagen física y les genera estrés su vuelta a la vida laboral.

Cómo afecta la laringectomía a los jóvenes

Cada vez se ven pacientes más jóvenes con cáncer de laringe debido a que, al iniciarse pronto en el consumo de tabaco, acumulan años como fumadores a edades más tempranas. Así, cuanto más joven es la persona más dificultades tendrá para superar las secuelas de la larningectomía, sobre todo por lo que implica para su trayectoria profesional. Un estudio publicado por Kotake K et al. en European Archives of Otorhinolaryngology confirma, de hecho, que las personas de mayor edad muestran una mejor adaptación social tras la laringectomía. Además, según los autores, en lo que se refiere a la ocupación profesional, el 30% de los pacientes laringectomizados tuvo que dejar el trabajo por la pérdida de la voz.

Cómo afecta la laringectomía a las mujeres

Aunque el cáncer de laringe afecta en mayor medida a los hombres, cada vez es más habitual diagnosticarlo en mujeres, ya que su consumo de tabaco también ha ido en aumento. La voz erigmofónica resultante de una laringectomía conlleva la producción de voz con tonos graves que, en el caso de las mujeres, va a marcar bastante la diferencia con su voz anterior a la cirugía, lo que va a dificultar aún más su adaptación social. De hecho, un trabajo publicado por van Sluis KE et al. en International Journal of Language & Communication Disorders en el que realizaron entrevistas a mujeres laringectomizadas concluye que experimentan problemas al regresar al trabajo, en el desempeño de sus trabajos de cuidados, en la relación conyugal, en la intimidad y en la interacción social debido a la estigmatización. En este sentido, los autores de este análisis concluyen que el asesoramiento médico previo al tratamiento y los programas de rehabilitación multidisciplinares deberían ayudar a los pacientes a formar expectativas realistas y prepararlos para los cambios a los que se enfrentarán. Además, deben incorporar a la pareja y ofrecer apoyo psicosocial a las mujeres que siguen una laringectomía total para que vuelvan a sus roles anteriores en la vida familiar, la vida social y las actividades relacionadas con el trabajo.

 

Los pacientes laringectomizados necesitan una rehabilitación integral

La laringectomía es una intervención que se reserva para tumores avanzados de laringe e hipofaringe y que consiste en extirpar completamente la laringe. Esta cirugía tiene como consecuencia inmediata la necesidad de respirar a través de un orificio, llamado traqueostoma, situado en el cuello y la pérdida de las cuerdas vocales y, por consiguiente, la voz.

Aunque continúa siendo un tratamiento muy eficaz para el cáncer avanzado de laringe e hipofaringe, esta cirugía tiene un importante impacto en la calidad de vida de los pacientes, ya que deja importantes secuelas físicas y afecta tanto a las relaciones sociales como las laborales. La laringectomía total supone un importante impacto personal y social y un elevado coste personal, sanitario y  social. La Dra. Christine Gourin, otorrinolaringóloga del hospital Johns Hopkins sentenció: “Te arrebata la dignidad, tu capacidad de hacer cosas sencillas, como por ejemplo, el no  poder salir a cenar. Nos quita cosas que damos por sentadas: la comida, el habla y la apariencia”. De hecho, el 47% de los pacientes laringectomizados no regresan a su actividad laboral después de la cirugía, según un estudio publicado en la revista Acta Otorrinolaringológica Española, de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Por esta razón, es importante que los pacientes que van a ser sometidos a una laringectomía total tengan una preparación previa sobre los cambios que supone dicha intervención. Así lo explica el doctor Pablo Parente, presidente de Relaciones Internacionales de la SEORL. Para el experto, dosificar la información sobre este procedimiento es fundamental para que los pacientes “estén, por un lado, preparados para los cambios que van a tener y, por otro lado, disminuyan la ansiedad que puede suponer la intervención”. Tras la cirugía, es fundamental realizar una rehabilitación integral que abarque la rehabilitación la voz, la deglución, la nutrición, la respiración, el olfato y la esfera psicológica. En este sentido, el otorrinolaringólogo ha de coordinarse con el logopeda, el trabajador social y el psicólogo, para actuar en equipo a la hora de transmitir al paciente los cambios físicos y psicosociales que conlleva la laringectomía total. Esta información, según el doctor Parente, ha de trasladarse de forma progresiva y no de golpe. “Tiene que habilitarse un tiempo para que el paciente pueda ir asumiendo su situación y para que pueda ir tomando decisiones, cuando sea necesario, con la finalidad de ir avanzando en la asimilación de todos los datos que van a suponer un cambio en su vida”, añade el experto.

Documento de consenso para una rehabilitación integral

Puesto que la laringectomía influye en el paciente en su conjunto, la rehabilitación tras la operación también tiene que ser integral. “No podemos hacer una intervención quirúrgica y dejar al paciente solo. Desde la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC lo que se pretende es fomentar que el paciente sea rehabilitado de forma completa, es decir, que sea rehabilitada la voz, la deglución, que tenga una rehabilitación pulmonar, y que se aborden también los aspectos emocionales y sociales que van a suponer para el paciente un problema añadido al problema principal, que es el tumor que estamos tratando”, asegura el doctor Parente.

Con esta finalidad se ha desarrollado, junto a un grupo de expertos, un documento, publicado en el Acta Otorrinolaringológica Española, en el  que consensua los mínimos que debe tener la rehabilitación del paciente laringectomizado, desde el material que tiene que estar a su disposición, hasta el personal que tiene que involucrarse o los protocolos que han de seguirse a lo largo de la recuperación.

Este documento, según el doctor Parente, servirá de base para poder hacer una guía de rehabilitación del paciente laringectomizado. La idea es que esta guía se diseñe “en común con los pacientes y el resto de los profesionales que están involucrados en la rehabilitación del paciente tras una laringectomia total”.

Primer estudio sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral

Primer estudio sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral

El 47% de los pacientes laringectomizados no retornan a su actividad laboral después de la cirugía. Así lo concluye el primer estudio que analiza el impacto de la laringectomía en la situación laboral realizado en Barcelona y publicado en el Acta Otorrinolaringológica Española, la revista de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Sus autores, coordinados por el doctor Miquel Quer, anterior presidente de la SEORL-CCC, han analizado 116 pacientes laringectomizados por un carcinoma escamoso de laringe o hipofaringe. También han comprobado que tener un trabajo cualificado alto-intermedio y el uso de prótesis fonatoria como método de rehabilitación vocal, son los dos factores principales para regresar a la actividad laboral tras la extirpación de la laringe.

En el momento de indicar el tratamiento, el 53% de los pacientes estaba laboralmente activos, y a los 2 años seguía trabajando el 28% del total. El 60% tenían profesiones de bajo grado, y el grupo más numeroso era el de los trabajadores de la construcción. En el grupo de la cualificación más alta, el mayor número de profesionales eran ingenieros. El resultado es que el 80% de los pacientes con profesiones de cualificación alta-intermedia se reincorporan al trabajo frente al 35% de los del grupo de baja cualificación. En resumen, tienen casi 6 veces más probabilidades de volver a trabajar que si la cualificación es baja.

Por otro lado, la media de edad en función de la situación laboral en el momento de la intervención, fue de 53 años para los laboralmente activos, de 56,5 años para los que están en situación de invalidez y de 71 años para el grupo de jubilados. En cuanto al sexo, destaca una mayor proporción de pacientes activos entre el grupo de mujeres (78%) que entre el los hombres (51%).

Además se ha demostrado que el uso de prótesis fonatoria está asociado a un mayor retorno laboral que la erigmofonía. Esto también está influido porque existe prioridad entre los cirujanos de cabeza y cuello y rehabilitadores sobre el uso de las prótesis en aquellos pacientes con mayor motivación para hablar. A esto hay que añadir que los pacientes con mayor cualificación laboral y mayor deseo de reincorporarse al trabajo son los más deseosos de conseguir una voz de calidad. De hecho, hay datos que demuestran que el uso de las prótesis permite obtener una mejor calidad de voz, lo que contribuye a un efecto positivo sobre la calidad de vida y autoestima de los pacientes.

La laringectomía es una de las cirugías oncológicas más mutilantes y uno de los tratamientos más frecuentes del cáncer de laringe, el más prevalente en España dentro de los tumores de cabeza y cuello. La supervivencia es elevada, pero a expensas de una mutilación significativa, pues las secuelas que deja sobre el paciente son muy incapacitantes. Por un lado, está el traqueostoma permanente que impacta en su calidad de vida. Y por otro está la necesidad de conseguir una voz, ya sea mediante prótesis fonatoria, erigmofonía o laringófono. Por todo esto, uno de los elementos clave para alcanzar la mejor calidad de vida posible es recuperar la actividad laboral previa a la intervención.

El tabaco, la principal causa de cáncer de laringe

En la actualidad cerca del 90% de los tumores de cáncer de laringe están causados por el consumo de tabaco, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra este jueves 31 de mayo. Así, según diferentes datos España ocupa el primer puesto de incidencia de cáncer de laringe debido al consumo de tabaco registrado durante años.

La incidencia de los tumores de laringe en España varía entre 8 y 22 casos por cada 100.000 habitantes. Es la segunda neoplasia más frecuente del tracto respiratorio, solo superada por la de pulmón, que también tiene como principal causa el tabaquismo, así como todas aquellas que afectan a la zona de cabeza y cuello. Aparece de forma más frecuente en varones en la sexta y séptima década de la vida. Sin embargo, en los últimos años está apareciendo cada vez más en mujeres y en pacientes más jóvenes debido precisamente al tabaquismo. Así, según cifras del informe Tobacco Atlas la tasa de niños fumadores en España supera la media de los países desarrollados: 75.000 niños españoles de entre 10 y 14 años fuman a diario. Además, más de 9,5 millones y medio de mayores de 15 años también consumen tabaco. Según datos del Ministerio de Sanidad, la edad media de inicio en el tabaco en España es de 13,9 años.

Si se diagnostica a tiempo, puede haber una supervivencia de hasta el 90%. Sin embargo, los tumores que afectan a la cavidad oral y la orofaringe provocan molestias más inespecíficas que dificultan su detección y diagnóstico temprano. Habrá muchos casos que si están avanzados será necesario extirpar la laringe mediante una laringectomía. En estos casos el empeoramiento de la calidad de vida es bastante notable por parte del paciente puesto que pierde la voz, se ve afectado el gusto y el olfato, e incluso las relaciones sociales y afectivas. Según manifiestan muchos de ellos, la pérdida de la voz y su posterior rehabilitación mediante prótesis fonatoria, supone una pérdida de identidad y una adaptación a un nuevo status social.

Desde la SEORL-CCC se quiere incidir en la responsabilidad de todos para frenar la expansión del tabaquismo en los jóvenes y poder así evitar la aparición del cáncer de laringe en el futuro, entre otros. De esta manera, se asegurará un futuro con mejor calidad de vida para las nuevas generaciones.