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La edad de inicio del consumo de tabaco determina el riesgo de cáncer de cabeza y cuello

La edad de inicio del consumo de tabaco determina el riesgo de cáncer de cabeza y cuello

El riesgo de cáncer de cabeza y cuello va asociado al consumo de tabaco y al tiempo acumulado como fumador, por lo que una edad más temprana en el inicio del hábito tabáquico se asocia con un mayor riesgo de este tipo de tumores en personas fumadoras. Así lo confirma Un estudio reciente publicado en Cancer Epidemiology realizado por INHANCE (Consorcio Internacional de epidemiología del cáncer de cabeza y cuello). Por ello, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) advierte, con motivo del Día Mundial del Tabaco que se celebra el 31 de mayo, de la importancia de concienciar a los niños y adolescentes de los efectos que puede tener su consumo.

La SEORL-CCC se suma así a la iniciativa lanzada este año por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que tiene como objetivo la protección de los jóvenes para evitar que consuman tabaco y nicotina y crear una nueva generación libre de tabaco. Para ello dará a conocer las tácticas utilizadas por la industria para captar su interés y les proporcionará información para detectarlas y poder rechazarlas.

En este sentido, la SEORL-CCC realiza una labor de concienciación en los colegios e institutos con la campaña #PonleUnCeroAlTabaco, ahora paralizada como consecuencia de la pandemia de la COVID-19. Esta campaña busca sensibilizar a los estudiantes de los daños causados por el tabaco mediante el conocimiento de una de sus principales consecuencias para la salud, el cáncer de laringe, la segunda neoplasia más frecuente del tracto respiratorio. Así, los otorrinolaringólogos y cirujanos de cabeza y cuello acuden a los centros educativos para exponer una de las principales consecuencias de este tumor, la laringectomía, y como esta implica un gran impacto en la calidad de vida del paciente. El principal objetivo de la SEORL-CCC es conseguir que los jóvenes españoles no se inicien en el consumo del tabaco y evitar que lo prueben por primera vez. Como parte de esta estrategia, la SEORL-CCC creó el Comité de Prevención del Tabaquismo y entró a formar parte del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.

La mayoría de los casos de cáncer de laringe tienen como causa el tabaco y su tratamiento implica, en ocasiones, la extirpación total del órgano mediante la laringectomía. Tras esta cirugía, el paciente pierde la voz, sufre cambios en su respiración y deglución, puede sufrir alteraciones de gusto y olfato, y ve modificada su imagen corporal y estética. La consecuencia más visible es el traqueostoma, necesario para respirar, para lo que en determinadas circunstancias deberá usarse una cánula. El paciente deberá realizar una rehabilitación integral encaminada al aprendizaje de una nueva forma de hablar, de respirar y de comer. Así mismo, son comunes las dificultades de adaptación social, lo que da lugar a ansiedad por el miedo al rechazo y estrés por la vuelta a la vida laboral, en los casos en los que sea posible, pues un porcentaje de ellos no podrá retomarla.

Consumo de tabaco en cifras

Según datos de la OMS, en el mundo hay 1.300 millones de consumidores de tabaco y su consumo causa el 25% de todas las muertes por cáncer, siendo los jóvenes unos potenciales consumidores para la industria tabacalera. Además, la OMS, advierte que los niños y adolescentes que consumen cigarrillos electrónicos tienen al menos el doble de probabilidades de fumar cigarrillos normales más adelante en su vida.

En España, según datos recopilados por la SEORL-CCC, la edad media de inicio en el consumo de tabaco se produce a los 14 años y el tabaco es la segunda droga más extendida en los estudiantes de 14 a 18 años, después del alcohol. La adolescencia es una etapa especialmente sensible pues hay mayor vulnerabilidad para generar adicciones. De hecho, la adquisición del hábito de fumar a diario se sitúa a los 15 años de edad, lo que supone apenas un año tras el inicio del consumo.

El tabaco no solo afecta a los jóvenes que lo consumen, sino que también a aquellos niños y adolescentes expuestos a su humo. De hecho, casi la mitad de los niños respiran de forma habitual aire contaminado por humo de tabaco en los lugares públicos, según la OMS. Esto conduce a que 65 000 niños fallezcan cada año por enfermedades causadas por este humo.

¿Cómo afecta la laringectomía a la calidad de vida de los pacientes con cáncer de laringe?

La laringectomía es una intervención que consiste en la extirpación completa de la laringe con el objetivo de extirpar un tumor maligno originado en la misma o en estructuras cercanas como la hipofaringe o el tiroides. Se trata del tratamiento convencional del cáncer localmente avanzado de laringe e hipofaringe y el que aporta una mayor supervivencia. El 1 de marzo se celebra el Día Nacional del Paciente Laringectomizado, con el objetivo de concienciar sobre la importancia que supone esta intervención en los pacientes. El paciente laringectomizado experimenta una serie de cambios tras la cirugía entre los que destacan la pérdida de la voz laríngea, los cambios en la respiración, la alteración del olfato o de la imagen corporal y estética. Todo ello impacta de manera notable en su calidad de vida lo que hace necesario llevar a cabo una rehabilitación integral que aborde todos estos aspectos. Así se recoge en las Recomendaciones del paciente laringectomizado de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Una de las consecuencias vinculadas a la laringectomía es la presencia de un traqueostoma definitiva para la respiración, siendo necesario el uso de una cánula en determinadas circunstancias. Esto lleva consigo unos cuidados y el adiestramiento para un uso correcto de la misma y adaptarse a una nueva forma de respirar y hablar, etc. El paciente laringectomizado respira por el estoma por lo que su respiración fisiológica por la nariz se pierde en su totalidad, lo que afecta no sólo al olfato sino al gusto.

La laringectomía implica una pérdida de la voz laríngea. Esto requiere una rehabilitación de la voz en la que el equipo de rehabilitación y las técnicas logopédicas juegan un papel fundamental.  Existen diversas técnicas de rehabilitación de la voz.  La más frecuente es la llamada voz erigmofónica, por la cual introduce aire en el esófago y luego lo expulsan de forma controlada por la boca, articulando las palabras, La voz de mejor calidad se consigue a través del uso de prótesis fonatorias mediante las cuales el aire pulmonar es guiado al esófago y luego es expulsado por la boca generando la voz. Finalmente existe la llamada laringe electrónica o laringófono que es un dispositivo que genera una voz metálica a través de la vibración del os tejidos del suelo de la cavidad oral

Por otro lado, se ve afectada la capacidad la normal fisiología de las vías aerodigestivas superiores. Esto puede conllevar alteraciones en la deglución y dificultades para una nutrición adecuada.

También se ve afectada la función de fijación torácica al perder la función del esfínter glótico, lo que puede genera dificultades a la hora de levantar pesos, realizar deposiciones o durante el parto, en el caso de las mujeres fértiles.

Por último, pero no menos importante, uno de los mayores inconvenientes de la laringectomía es el miedo que después desarrollan los pacientes a sufrir rechazo por la nueva forma de producción de voz, lo que les puede generar ansiedad y, a su vez, problemas para el aprendizaje y la adaptación a su nueva condición. También tienen miedo a ser estigmatizados por su imagen física y les genera estrés su vuelta a la vida laboral.

Cómo afecta la laringectomía a los jóvenes

Cada vez se ven pacientes más jóvenes con cáncer de laringe debido a que, al iniciarse pronto en el consumo de tabaco, acumulan años como fumadores a edades más tempranas. Así, cuanto más joven es la persona más dificultades tendrá para superar las secuelas de la larningectomía, sobre todo por lo que implica para su trayectoria profesional. Un estudio publicado por Kotake K et al. en European Archives of Otorhinolaryngology confirma, de hecho, que las personas de mayor edad muestran una mejor adaptación social tras la laringectomía. Además, según los autores, en lo que se refiere a la ocupación profesional, el 30% de los pacientes laringectomizados tuvo que dejar el trabajo por la pérdida de la voz.

Cómo afecta la laringectomía a las mujeres

Aunque el cáncer de laringe afecta en mayor medida a los hombres, cada vez es más habitual diagnosticarlo en mujeres, ya que su consumo de tabaco también ha ido en aumento. La voz erigmofónica resultante de una laringectomía conlleva la producción de voz con tonos graves que, en el caso de las mujeres, va a marcar bastante la diferencia con su voz anterior a la cirugía, lo que va a dificultar aún más su adaptación social. De hecho, un trabajo publicado por van Sluis KE et al. en International Journal of Language & Communication Disorders en el que realizaron entrevistas a mujeres laringectomizadas concluye que experimentan problemas al regresar al trabajo, en el desempeño de sus trabajos de cuidados, en la relación conyugal, en la intimidad y en la interacción social debido a la estigmatización. En este sentido, los autores de este análisis concluyen que el asesoramiento médico previo al tratamiento y los programas de rehabilitación multidisciplinares deberían ayudar a los pacientes a formar expectativas realistas y prepararlos para los cambios a los que se enfrentarán. Además, deben incorporar a la pareja y ofrecer apoyo psicosocial a las mujeres que siguen una laringectomía total para que vuelvan a sus roles anteriores en la vida familiar, la vida social y las actividades relacionadas con el trabajo.

 

¿Los adolescentes están concienciados sobre las consecuencias del tabaco?

¿Los adolescentes están concienciados sobre las consecuencias del tabaco?

El tabaquismo es el factor de riesgo más relevante en el desarrollo de cáncer de cabeza y cuello, sobre todo en el de faringe y laringe. El tabaco es la segunda droga más extendida entre los adolescentes de 14 a 18 años según los datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), y la edad de inicio se sitúa en  torno a los 13 años.  Por tanto, es necesario concienciar al público más joven sobre las consecuencias nocivas para su salud, tanto a corto como a  largo plazo.

Para Ana Vicenti, docente del Instituto Mariano José de Larra, los adolescentes son “claramente conscientes de que el tabaco es perjudicial para la salud”, el problema es hacerles ver las consecuencias reales a largo plazo así como en las acciones rutinarias del día a día. “Parte de la mentalidad de un adolescente es no pensar en el futuro demasiado”, sostiene, por lo que, en su opinión, no acaban de tener una concienciación clara, sino superficial. También explica que es difícil saber de forma exacta cuántos de sus alumnos fuman pese a que los docentes realizan una labor de vigilancia para impedir que lo hagan en el interior de los centros, “tenemos que estar al tanto de eso”, afirma la profesora.

Es necesario desmitificar el tabaco

En la actualidad los adolescentes acceden al instituto entre los 11 y los 12 años, dos años antes de lo que marcaba la anterior Ley de Educación de los años 70. Este adelanto pone en contacto a niños con adolescentes de hasta 17 años e incluso más, lo que puede incentivar comportamientos tóxicos de forma más temprana. “Los que se quieren hacer los mayores, lo conseguirán antes”, detalla la docente.

Para Ana, una de las claves para acabar con el inicio precoz del tabaquismo es “desmitificar que fumar tiene algo de guay”. Para conseguirlo es necesario eliminar ese contexto en el que se mueven los jóvenes en el que se valora como algo positivo y de reconocimiento social.  Otro punto importante y positivo a ojos de la profesora para combatir este problema, es la realización de campañas como la de ‘Ponle un cero al tabaco’, iniciada por la SEORL-CCC.

Destaca que este tipo de actuaciones hace que los alumnos “se queden impresionados” al exponerles de forma directa a las consecuencias que puede tener en su salud este hábito nocivo. Así mismo, considera también relevante mostrarles los inconvenientes más cotidianos que les puede ocasionar como, por ejemplo, no poder correr a por el autobús. “No son conscientes de los problemas en el día a día que supone una adición como el tabaco”, sostiene la profesora.

El entorno familiar y educativo, así como el componente genético, influyen en la adicción al tabaco. De hecho, tener padres fumadores también se considera un factor de riesgo y la influencia de la genética  en esta adicción oscila entre un 40% y un 70%, según las últimas investigaciones.

La meta de reducir el consumo de tabaco se puede lograr solo si los nuevos fumadores no se inician en este hábito, según afirma la SEORL-CCC.

El tabaco, el principal responsable del cáncer de laringe

El tabaco, el principal responsable del cáncer de laringe

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante para el cáncer de cabeza y cuello en general y particularmente para el cáncer de faringe y laringe. España tiene una de las tasas de incidencia de cáncer de laringe más alta del mundo debido al exceso en el consumo de tabaco, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).  Existen registros de hasta 18 casos por cada 100.000 habitantes. Además, diferentes informes apuntan a que la tasa de carcinomas orales ha aumentado en los países con bajo nivel de ingresos o nivel medio-bajo debido a la adicción a los cigarrillos.

El riesgo de padecer cáncer de laringe es mucho mayor en los fumadores que en las personas que no fuman.  El tabaco produce daños biológicos a nivel celular y deja una huella mutacional en las células sobre las que actúa. Los mecanismos de actuación son muy variados. Por ejemplo, en los cánceres en tejidos expuestos directamente al tabaco, como son el de pulmón o el de faringe o laringe, los daños moleculares predominantes se producen sobre los mecanismos de replicación del ADN y están causados por las sustancias carcinógenas del tabaco.

Una manera muy eficaz de prevenir este tipo de cánceres es evitando el consumo de tabaco. Este tóxico es el responsable del 25% de los tumores malignos e influye en al menos 18 tipos, entre los que se encuentran el cáncer de orofaringe, laringe, vejiga, riñón, páncreas, cérvix, pulmón, estómago, próstata, etc. Además, es el responsable del 80% de las muertes de cáncer de pulmón, y del 30% de las muertes por cáncer en general. Así, es la primera causa de muerte evitable en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

Tabaco, alcohol y virus del papiloma humano, principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello

Tabaco, alcohol y virus del papiloma humano, principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello

El tabaco, el alcohol y el virus del papiloma humano son los principales factores de riesgo del cáncer de cabeza y cuello, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, que se celebra el 27 de julio. La SEORL-CCC recuerda que el diagnóstico precoz puede reducir la mortalidad hasta un 90% por lo que destaca la importancia de prestar atención a los principales signos de alarma en caso de asociarse a los principales factores de riesgo. Desde la Comisión de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC, presidida por el doctor Pablo Parente, se han hecho una serie de recomendaciones para explicar en qué consisten estos tumores.

Cada año se detectan 10.000 nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello en España, sobre todo en personas de entre 45 y 65 años, por  lo que la SEORL-CCC advierte de las localizaciones y los síntomas de los más frecuentes para acudir al otorrinolaringólogo ante la mínima sospecha. Uno de los más frecuentes es el cáncer de laringe, de hecho tiene la tasa de incidencia más alta del mundo, con 18 casos por cada 100.000 habitantes. En España es más frecuente encontrarlo en la región glótica, que es el tejido correspondiente a las cuerdas vocales. No suelen producir síntomas muy llamativos en estadios iniciales, por lo que suelen diagnosticarse en fases avanzadas, cuando presentan dificultad para respirar-disnea- o un sonido agudo en la inspiración-estridor. Por eso se insiste en la necesidad de evitar el tabaco a toda costa y en estar pendientes de cualquier signo, sobre todo si se es fumador.

Los tumores que afectan a la cavidad oral representan en torno al 25 y 30% de todos los tumores de cabeza y cuello, según datos de la SEORL-CCC. Suelen provocar efectos sobre la respiración, la deglución y el habla y sus localizaciones más frecuentes y de peor pronóstico tienen lugar en la lengua (la mayoría en bordes laterales y superficie ventral), el suelo de la boca y la encía inferior. Los de orofaringe representan el 18% de los casos y su localización inicial suele encontrarse, por orden de frecuencia, a nivel de la amígdala, en el surco amigdalogloso, en la lengua, en el trígono retromolar y en la pared lateral de faringe. Se diagnostica en estadios más avanzados por lo que puede afectar a varias zonas contiguas. En general, el cáncer de la cavidad oral en España representa entre el 2 y el 3% de muertes por cáncer. Aquí es donde el diagnóstico precoz puede realmente salvar vidas y aumentar de forma drástica las tasas de supervivencia.

Por último, el cáncer de tiroides, se presenta más frecuentemente como un hallazgo casual durante una exploración rutinaria en forma de nódulo tiroideo solitario, palpable e indoloro. Del 4 al 7 % de la población posee nódulos tiroideos palpables, pero sólo un 5 % de ellos son tumores malignos, según datos de la SEORL-CCC. Se puede sospechar su presencia en pacientes mayores de 60 años o menores de 30, varones, cuando existan antecedentes de radiación cervical, cuando aumenten de tamaño o presenten síntomas como disfonía o disfagia, adenopatías cervicales o en aquellos con antecedentes familiares.

El cáncer de cabeza y cuello es evitable

Los tumores muy asociados a factores de riesgo controlables por lo que se puede prevenir su aparición. Un estudio reciente publicado en World Journal of Oncology confirma que a nivel mundial se detectan unos 650.000 casos nuevos y se producen 350.000 muertes por este tipo de tumores, y que el consumo de alcohol y el tabaquismo son los principales factores responsables del aumento del riesgo de cáncer de cabeza y cuello en todo el mundo. Según datos de la SEORL-CCC, el tabaco hace que el riesgo de padecer cáncer de laringe o faringe se incremente hasta 20 veces. Por su parte, el alcohol, asociado al consumo de cigarros, permite la disolución de los carcinógenos del tabaco y un mayor contacto con la mucosa. Su combinación puede multiplicar por cuatro el riesgo de padecer cáncer.

Otra investigación realizada en Francia y publicada este mes en Oral Oncology concluye que más de la mitad de los pacientes con cáncer de orofaringe inducido por el virus del papiloma humano (VPH) tienen un historial de tabaquismo positivo y que para este tipo de pacientes el hecho de fumar aumenta el riesgo de muerte por este tipo de tumores.

Signos de alarma del cáncer de cabeza y cuello

La Comisión de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC recomienda estar atento al siguiente listado de signos y síntomas de un posible tumor de cabeza y cuello, sobre todo en personas vinculadas a los principales factores de riesgo (alcohol y tabaco). Ante la presencia de cualquiera de ellos, lo mejor es consultar con un otorrinolaringólogo:

  • Dolor de garganta y dificultad al tragar persistente más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Dolor de oído persistente que empeora al tragar durante más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Aparición de tumefacción o úlcera en la boca o de sangre en la boca y la garganta durante más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Aparición de lesiones blancas o rojas en la boca que persisten durante más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Cambios en la voz, afonía o ronquera no relacionada con una infección y que persiste más de tres semanas a pesar del tratamiento
  • Aparición de bultos en el cuello, sobre todo si son duros, crecen o duelen durante más de tres semanas a pesar de tratarlos
  • Obstrucción nasal y/o sangrado nasal persistente durante más de tres semanas a pesar del tratamiento

 

Primer estudio sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral

Primer estudio sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral

El 47% de los pacientes laringectomizados no retornan a su actividad laboral después de la cirugía. Así lo concluye el primer estudio que analiza el impacto de la laringectomía en la situación laboral realizado en Barcelona y publicado en el Acta Otorrinolaringológica Española, la revista de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Sus autores, coordinados por el doctor Miquel Quer, anterior presidente de la SEORL-CCC, han analizado 116 pacientes laringectomizados por un carcinoma escamoso de laringe o hipofaringe. También han comprobado que tener un trabajo cualificado alto-intermedio y el uso de prótesis fonatoria como método de rehabilitación vocal, son los dos factores principales para regresar a la actividad laboral tras la extirpación de la laringe.

En el momento de indicar el tratamiento, el 53% de los pacientes estaba laboralmente activos, y a los 2 años seguía trabajando el 28% del total. El 60% tenían profesiones de bajo grado, y el grupo más numeroso era el de los trabajadores de la construcción. En el grupo de la cualificación más alta, el mayor número de profesionales eran ingenieros. El resultado es que el 80% de los pacientes con profesiones de cualificación alta-intermedia se reincorporan al trabajo frente al 35% de los del grupo de baja cualificación. En resumen, tienen casi 6 veces más probabilidades de volver a trabajar que si la cualificación es baja.

Por otro lado, la media de edad en función de la situación laboral en el momento de la intervención, fue de 53 años para los laboralmente activos, de 56,5 años para los que están en situación de invalidez y de 71 años para el grupo de jubilados. En cuanto al sexo, destaca una mayor proporción de pacientes activos entre el grupo de mujeres (78%) que entre el los hombres (51%).

Además se ha demostrado que el uso de prótesis fonatoria está asociado a un mayor retorno laboral que la erigmofonía. Esto también está influido porque existe prioridad entre los cirujanos de cabeza y cuello y rehabilitadores sobre el uso de las prótesis en aquellos pacientes con mayor motivación para hablar. A esto hay que añadir que los pacientes con mayor cualificación laboral y mayor deseo de reincorporarse al trabajo son los más deseosos de conseguir una voz de calidad. De hecho, hay datos que demuestran que el uso de las prótesis permite obtener una mejor calidad de voz, lo que contribuye a un efecto positivo sobre la calidad de vida y autoestima de los pacientes.

La laringectomía es una de las cirugías oncológicas más mutilantes y uno de los tratamientos más frecuentes del cáncer de laringe, el más prevalente en España dentro de los tumores de cabeza y cuello. La supervivencia es elevada, pero a expensas de una mutilación significativa, pues las secuelas que deja sobre el paciente son muy incapacitantes. Por un lado, está el traqueostoma permanente que impacta en su calidad de vida. Y por otro está la necesidad de conseguir una voz, ya sea mediante prótesis fonatoria, erigmofonía o laringófono. Por todo esto, uno de los elementos clave para alcanzar la mejor calidad de vida posible es recuperar la actividad laboral previa a la intervención.

El tabaco, la principal causa de cáncer de laringe

En la actualidad cerca del 90% de los tumores de cáncer de laringe están causados por el consumo de tabaco, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra este jueves 31 de mayo. Así, según diferentes datos España ocupa el primer puesto de incidencia de cáncer de laringe debido al consumo de tabaco registrado durante años.

La incidencia de los tumores de laringe en España varía entre 8 y 22 casos por cada 100.000 habitantes. Es la segunda neoplasia más frecuente del tracto respiratorio, solo superada por la de pulmón, que también tiene como principal causa el tabaquismo, así como todas aquellas que afectan a la zona de cabeza y cuello. Aparece de forma más frecuente en varones en la sexta y séptima década de la vida. Sin embargo, en los últimos años está apareciendo cada vez más en mujeres y en pacientes más jóvenes debido precisamente al tabaquismo. Así, según cifras del informe Tobacco Atlas la tasa de niños fumadores en España supera la media de los países desarrollados: 75.000 niños españoles de entre 10 y 14 años fuman a diario. Además, más de 9,5 millones y medio de mayores de 15 años también consumen tabaco. Según datos del Ministerio de Sanidad, la edad media de inicio en el tabaco en España es de 13,9 años.

Si se diagnostica a tiempo, puede haber una supervivencia de hasta el 90%. Sin embargo, los tumores que afectan a la cavidad oral y la orofaringe provocan molestias más inespecíficas que dificultan su detección y diagnóstico temprano. Habrá muchos casos que si están avanzados será necesario extirpar la laringe mediante una laringectomía. En estos casos el empeoramiento de la calidad de vida es bastante notable por parte del paciente puesto que pierde la voz, se ve afectado el gusto y el olfato, e incluso las relaciones sociales y afectivas. Según manifiestan muchos de ellos, la pérdida de la voz y su posterior rehabilitación mediante prótesis fonatoria, supone una pérdida de identidad y una adaptación a un nuevo status social.

Desde la SEORL-CCC se quiere incidir en la responsabilidad de todos para frenar la expansión del tabaquismo en los jóvenes y poder así evitar la aparición del cáncer de laringe en el futuro, entre otros. De esta manera, se asegurará un futuro con mejor calidad de vida para las nuevas generaciones.

 

¿Qué novedades existen en el tratamiento de cáncer de laringe?

El tratamiento del cáncer de laringe ha ido evolucionando desde hace varias décadas hacia los tratamientos no quirúrgicos, que están ganando terreno. Así lo afirma el doctor Mario Fernández, jefe de Sección de Cabeza y Cuello del Hospital Universitario Gregorio Marañón, en este vídeo. En el futuro hay muchas esperanzas puestas en la inmunoterapia, con pocos efectos secundarios y pocas secuelas. Aun así no ha sido posible desplazar a la cirugía como tratamiento angular del cáncer de laringe.

Desde hace años, los abordajes transorales y la utilización del LÁSER se han ido implementando progresivamente en el tratamiento del cáncer de laringe y sus indicaciones se han ido ampliando. Estos abordajes vienen a dar respuesta a la principal filosofía en el tratamiento: que la extracción de los tumores se haga a través de la boca y sin necesidad de hacer una incisión en el cuello. En este sentido, en los últimos años, se han incorporado técnicas transorales que, en lugar de utilizar el microscopio, emplean el endoscopio. Se trata de TOUSS, cirugía transoral ultrasónica y endoscópica, que ya ha sido incorporada para el tratamiento del cáncer de laringe. Con ella se busca obtener unos buenos resultados oncológicos con menor morbilidad. La TOUSS tiene indicaciones similares a la cirugía robótica pero es menos costosa y es más accesible para los pacientes, instituciones y sistemas sanitarios. En este caso, se utiliza visión endoscópica y un bisturí ultrasónico, y permite extirpar tumores avanzados, incluso la laringe completa, a través de la boca.

La cirugía mediante TOUSS junto con otros avances en las técnicas de cirugía de cabeza y cuello han permitido reducir el dolor,  las complicaciones y las secuelas de los pacientes, manteniendo el control oncológico, el cual es el objetivo fundamental. Sin embargo, no debe obviarse que la meta principal ante un paciente con el diagnóstico de un tumor de cabeza y cuello es el control de su enfermedad utilizando todas las técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas disponibles. Es primordial que la indicación del tipo de tratamiento sea la correcta.

El aumento del tabaquismo en jóvenes podría incrementar la incidencia de cáncer de laringe

El aumento del hábito tabáquico en los adolescentes de los últimos años puede hacer que en unos años vuelva a incrementarse la incidencia del cáncer de laringe en España. Así lo afirma el doctor Mario Fernández, secretario general de la SEORL-CCC, en este vídeo.

La incidencia del cáncer de laringe en España es la más alta del mundo y se diagnostican entre 3.500 y 4.000 casos al año, según las últimas estimaciones. Esta cifra es más reducida que la que se manejaba hace unos años, sin embargo, tal y como apunta el doctor Fernández, es posible que se produzca de nuevo un incremento por el aumento del consumo de tabaco en adolescentes. Hay que tener en cuenta que, aunque no es uno de los tipos de cáncer más prevalentes, es un cáncer provocado, fundamentalmente por el tabaco. De hecho, el 95% de los casos que se diagnostican son debidos a esta sustancia tóxica.

El cáncer de laringe es la segunda neoplasia más frecuente del tracto respiratorio (sólo superada por el de pulmón) y constituye el 2% del total de tumores en varones y el 0,4% en mujeres. Suele presentarse en la sexta y séptima década de la vida, aunque en los últimos años la distribución por edad ha variado, apareciendo cada vez en pacientes más jóvenes.

Por otro lado, cabe destacar que entre el 20 y el 30% de los pacientes con tumores laríngeos presentan un tumor sincrónico en otra localización del tracto aerodigestivo superior, generalmente de la misma extirpe histológica.

Uno de los signos de sospecha del cáncer de laringe es la disfonía, por lo que se recomienda que cualquier paciente, sobre todo fumadores o exfumadores, con una disfonía de más de 15 días de evolución sea valorado por un otorrinolaringólogo.

 

La rehabilitación de los pacientes laringectomizados no está cubierta en todas las áreas sanitarias

La rehabilitación de los pacientes laringectomizados no está cubierta en todas las áreas sanitarias

La laringectomía total es la estrategia terapéutica que mayor supervivencia ofrece en el tratamiento del carcinoma localmente avanzado de laringe e hipofaringe. Sin embargo, esta cirugía conlleva un importante daño físico pero también social y emocional, en cuanto que supone un deterioro en la calidad de vida, afectando la capacidad de comunicación, la imagen corporal, la respiración, la deglución, la olfacción, la capacidad física, entre otras.

La rehabilitación del paciente laringectomizado total es de suma importancia para mejorar su calidad de vida, intentando que esta se asemeje lo máximo posible a la vida que el paciente realizaba previamente. La atención global del paciente que se somete a una laringectomía total no sólo se debe circunscribir al procedimiento terapéutico quirúrgico o al seguimiento oncológico, sino que es importante prestar atención a la rehabilitación integral del paciente laringectomizado total.

Desde la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL-CCC) se advierte de que la rehabilitación de los pacientes laringectomizados no está suficientemente cubierta y garantizada en todos los centros sanitarios lo que dificulta su calidad de vida y la readaptación social. Por ello la SEORL-CCC quiere promover la rehabilitación integral del paciente laringectomízado y la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo ha elaborado un documento (Acta Esp Otorrinolaringol 2019) que resume las principales características y los fundamentos imprescindibles para poder garantizar una adecuada rehabilitación del paciente laringectomizado total. Se han intentado establecer los criterios mínimos que deben cumplir los programas de rehabilitación y los medios humanos y técnicos a los que debe tener acceso en cualquier centro del país que trate a estos pacientes.

Según se recoge en el mencionado Documento, la laringectomía total debe realizarse en un ámbito especializado, dentro de un equipo multidisciplinar que permita al paciente el acceso a las diferentes técnicas y tratamientos actualizados para lograr la curación de su enfermedad, con las menores secuelas físicas, psicológicas y sociales y en el menor tiempo posible.

Es necesario un mínimo de personal con conocimientos específicos en este tema. El otorrinolaringólogo especializado en cirugía oncológica de cabeza y cuello debe liderar el equipo de profesionales que tratan a estos pacientes. El otorrinolaringólogo tiene que tener conocimientos y habilidades acerca de las diferentes técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas de rehabilitación y debe valorar las necesidades y las opciones de rehabilitación en cada paciente. La enfermería debe ser experta en oncología de cabeza y cuello y juega un papel importante en la educación del paciente previa a la cirugía, debe conocer los dispositivos y materiales específicos para el cuidado y rehabilitación de estos pacientes y debe instruir al paciente y a sus familiares en los cuidados postoperatorios requeridos. El logopeda experto en rehabilitación del paciente laringectomizado desempeña un rol fundamental. Debe realizar una evaluación preoperatoria a los pacientes y a su entorno familiar, informar de las consecuencias en el habla y en la deglución tras la cirugía y conocer las técnicas de rehabilitación. Otros profesionales que deberían estar implicados en la rehabilitación integral del laringectomizado serían el especialista en nutrición, un psicooncólogo y el asistente social.

En el cuidado del paciente laringectomizado se deben disponer de diversos recursos que contribuyan a paliar los efectos de la pérdida de la voz laríngea, del cambio del sistema de ventilación pulmonar y de la creación de un estoma traqueal. Para ello es importante disponer de un material específico como son diversos modelos de cánulas, útiles de limpieza y aspirado, sistemas de intercambio de calor-humedad y sistemas de comunicación (prótesis fonatorias y laringófono de muestra).

El proceso de rehabilitación del paciente laringectomizado debe iniciarse con una valoración preoperatoria por parte del logopeda y del especialista en nutrición y, eventualmente, de un psicooncólogo y del asistente social. La rehabilitación debe adaptarse a las necesidades, expectativas y características de cada paciente. Según afirma el doctor Pablo Parente, “es fundamental que el paciente sepa de antemano cuales van a ser las secuelas y las posibilidades de rehabilitar todas ellas”. Posteriormente, durante la hospitalización se iniciará la rehabilitación logopédica y la enfermería, el psicooncólogo y el experto en nutrición deben colaborar en los cuidados del paciente postoperado. Iniciar precozmente la rehabilitación fonatoria, deglutoria, de la respiración y de la olfacción es fundamental para alcanzar eficazmente los objetivos propuestos. Al alta hospitalaria el paciente laringectomizado debe ser autónomo para el cuidado del traqueostoma y, en su caso, de la prótesis fonatoria, ya que el objetivo último es que realice una vida lo más parecida a la que desarrollaba antes de la laringectomía.

“La actitud con la que te enfrentas a la intervención y la rehabilitación son fundamentales. No hay que pensar en que se ha perdido la voz, sino en que se ha ganado la vida. Simplemente nos enfrentamos a una nueva situación a la que hay que adaptarse”, asegura Jose María Bello, paciente laringectomizado de 64 años, de A Coruña, intervenido en julio de 2012. Este arqueólogo de profesión tuvo una rehabilitación completa y cubierta por la Seguridad Social en el Hospital Universitario de A Coruña con un equipo coordinado del que formaban parte, tanto el cirujano otorrinolaringólogo que le operó en Madrid, como los responsables de la rehabilitación en esta localidad y dos logopedas. “Me colocaron una válvula traqueoesofágica y me enseñaron a producir y practicar una nueva voz con la ayuda de la prótesis traqueoesofágica, con la que, hasta el momento, he podido dar tres conferencias sobre arqueología, lo cual quiere decir que el grado de recuperación es altísimo”, afirma. No tuvo problemas de deglución y solo tuvo alterado el gusto al principio.