
Tiras nasales: ¿para qué sirven y cuándo usarlas?
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En los últimos meses, las tiras nasales han captado la atención del público gracias a su uso por parte de deportistas de élite como Carlos Alcaraz. Aunque se presentan como una solución para respirar mejor, desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) advertimos que, si bien pueden generar una sensación subjetiva de mayor flujo de aire, en realidad no mejoran la capacidad respiratoria de forma significativa.
¿Qué son y cómo funcionan las tiras nasales?
Las tiras nasales pertenecen al grupo de dispositivos llamados dilatadores nasales externos. Su mecanismo es sencillo: se adhieren a la parte externa de la nariz, ejerciendo una ligera tracción sobre las aletas nasales, ampliando mínimamente la entrada de aire. “Proporcionan una sensación de buena respiración, pero no porque aumenten la capacidad real de flujo aéreo, sino porque estimulan sensores táctiles y de temperatura en la piel y la mucosa nasal. El cerebro interpreta esta información como un aire más fresco y libre, aunque el cambio real sea mínimo.”, detalla el doctor Alfonso del Cuvillo Bernal, presidente de la Comisión de Rinología de la SEORL-CCC.
Es decir, el beneficio es más de tipo sensorial que funcional: sientes que respiras mejor, aunque la mejora en la ventilación no está científicamente demostrada, y más especialmente en contextos de ejercicio intenso o enfermedades respiratorias.
Las tiras nasales pueden ser útiles en casos concretos, como en personas con cierta insuficiencia de la válvula nasal o cuando se pretende reducir levemente la resistencia al paso de aire en la parte más externa de la nariz. Pero si se trata de una obstrucción más profunda (como desviación del tabique, pólipos, hipertrofia de cornetes o alergias nasales activas), este tipo de dispositivos no resolverán el problema de base.
En términos generales, su uso es seguro y no implica riesgos importantes, aunque pueden producirse leves irritaciones cutáneas, pequeñas lesiones por roce o dermatitis en la zona de aplicación si se emplean de forma prolongada.
Recomendaciones de la SEORL-CCC
- Si notas dificultad respiratoria persistente, congestión nasal crónica o sensación de obstrucción, consulta con tu otorrinolaringólogo.
- Debe evitarse el uso prolongado de estos dispositivos si aparece irritación o molestias cutáneas.
- En caso de enfermedades nasales diagnosticadas (rinitis alérgica, poliposis nasal, desviación de tabique, etc.), estos productos no reemplazan tratamientos médicos específicos.






