
¿Qué es la neuronitis vestibular y cómo se trata?
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La neuronitis vestibular (NV) es una enfermedad que afecta al nervio vestibular, una parte fundamental del oído interno responsable del equilibrio. Su inflamación puede provocar episodios intensos de vértigo, lo que afecta la capacidad de mantener la estabilidad. Es la causa más frecuente de vértigo agudo espontáneo y se considera el síndrome vestibular agudo por excelencia.
Clínicamente, la NV consta de un episodio único de vértigo rotatorio agudo y espontáneo, ya sea por una pérdida parcial o total de la función vestibular.
El síndrome clínico característico consiste en un episodio único de vértigo rotatorio, de inicio súbito, que asocia un importante cortejo vegetativo (aparición de náuseas o vómitos y sudoración fría y profusa), tiene una duración superior a 24 horas y no asocia síntomas neurológicos ni auditivos. Dado que estos síntomas en ocasiones son indistinguibles de patologías de mayor severidad, la NV es considerada un reto en las urgencias hospitalarias, ya que es necesario hacer un diagnóstico diferencial, sobre todo con la patología central de origen vascular.
Síntomas de la neuronitis vestibular
Los síntomas más comunes incluyen:
- Vértigo intenso y repentido: la persona siente que todo a su alrededor gira sin control.
- Dificultad para mantener el equilibrio: especialmente al caminar.
- Náuseas y vómitos derivados de la sensación de mareo.
Los síntomas pueden durar desde varias horas hasta días, pero suelen mejorar gradualmente con el tiempo.
Causas principales
La principal causa es la inflamación viral del nervio vestibular, lo que afecta la señal que se envía al cerebro sobre la posición y el movimiento del cuerpo. Entre los posibles virus que pueden desencadenarla se encuentran los del grupo del herpes simple.
Diagnóstico
El diagnóstico de la neuronitis vestibular lo realiza un especialista en otorrinolaringología mediante una evaluación clínica detallada. Para conocer el daño vestibular sufrido, así como analizar cada una de las aferencias vestibulares por separado, disponemos de distintas pruebas complementarias como: el Video Head Impulse Test (vHIT); los potenciales vestibulares miogénicos evocados (VEMP) o la prueba calórica; entre otras.
Tratamiento
El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente:
- Medicamentos: se utilizan antivertiginosos para aliviar el vértigo, y antieméticos para reducir las náuseas. En algunos casos, se pueden prescribir corticosteroides para controlar la inflamación.
- Rehabilitación vestibular: ejercicios específicos para ayudar al cerebro a compensar la pérdida del equilibrio y mejorar la adaptación.
- Reposo relativo: durante los primeros días es esencial, aunque es recomendable que el paciente reanude poco a poco sus actividades diarias.
La mayoría de los pacientes se recuperan completamente en unas semanas o meses, aunque algunos pueden experimentar ligeras secuelas de desequilibrio. La rehabilitación vestibular es clave en estos casos.






