¿En qué consiste la fonocirugía y en qué casos está recomendada?

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29 de noviembre de 2024

La fonocirugía engloba los distintos procedimientos quirúrgicos con los que se pretende mejorar o restaurar las características de la voz. Se incluyen todas las intervenciones destinadas a resecar lesiones que alteren el correcto funcionamiento de las cuerdas vocales; modificar el volumen, la tensión o la posición de estructuras laríngeas; y mejorar las características del tejido de los pliegues vocales.

Este procedimiento es especialmente útil para tratar patologías que afectan las cuerdas vocales y, por ende, la fonación. Entre las condiciones más comunes que pueden requerir fonocirugía se encuentran los nódulos, pólipos, quistes, granulomas, papilomas, cicatrices glóticas y algunas parálisis de cuerdas vocales. También se emplean técnicas fonoquirúrgicas en casos de disfonías relacionadas con el abuso vocal, alteraciones congénitas o secuelas de enfermedades infecciosas y oncológicas.

Para diagnosticar las distintas patologías de la voz, el laringoestroboscopio es un instrumento imprescindible y se emplea en todo laboratorio de la voz ya que permite al otorrinolaringólogo valorar el comportamiento de las estructuras de las cuerdas vocales previo a la cirugía. Durante la cirugía se emplea la microlaringoscopia de suspensión con apoyo torácico, que permite al cirujano tener las dos manos libres para poder realizar una buena exploración de las lesiones endolaríngeas. La fonocirugía se lleva a cabo mediante  maniobras quirúrgicas de alta precisión.

¿Cómo se realiza la fonocirugía?

La intervención puede llevarse a cabo con técnicas quirúrgicas tradicionales o con tecnologías avanzadas, como el láser de CO2, que permite una mayor precisión. Generalmente, se realiza bajo anestesia general y utilizando instrumental microquirúrgico para acceder a las cuerdas vocales a través de la laringe, sin necesidad de incisiones externas.

El papel del otorrinolaringólogo en la fonocirugía

El especialista en ORL es el profesional clave en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los trastornos de la voz. Desde la evaluación inicial, mediante herramientas como la videolaringoestroboscopia, hasta la planificación de la intervención quirúrgica, el otorrinolaringólogo trabaja en conjunto con logopedas y otros especialistas para ofrecer un enfoque integral. Su experiencia es esencial para garantizar que la intervención no solo resuelva el problema anatómico, sino que también preserve y optimice la calidad vocal del paciente.