
¿El reflujo gastroesofágico (RGE) puede causar manifestaciones otorrinolaringológicas?
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El reflujo gastroesofágico (RGE) es una condición comúnmente asociada a síntomas digestivos como ardor estomacal, regurgitación y dolor en el pecho. Sin embargo, no solo afecta el sistema digestivo, también puede tener un impacto significativo en el bienestar otorrinolaringológico.
El RGE ocurre cuando el ácido del estómago retrocede hacia el esófago. Esto se debe a un mal funcionamiento del esfínter esofágico inferior, que es una especie de “puerta” que impide que el ácido vuelva hacia el esófago. El reflujo ácido frecuente puede causar irritación en las paredes del esófago y, con el tiempo, desencadenar una serie de problemas digestivos y extragástricos.
Las manifestaciones en la garganta, la nariz y los oídos son más comunes de lo que se piensa y pueden incluir:
Laringitis y ronquera: uno de los efectos más comunes del RGE es la irritación de la laringe. El ácido gástrico que sube por el esófago puede llegar hasta la laringe y causar inflamación, lo que se traduce en ronquera, dolor de garganta crónico, sensación de nudo en la garganta y dificultad para tragar.
Tos crónica: la tos persistente, especialmente por la noche, es una queja común en personas con RGE. El ácido estomacal puede irritar las vías respiratorias superiores y la laringe, lo que desencadena tos seca y constante. Esta tos suele empeorar cuando la persona se acuesta o después de comer.
Otalgia: el dolor de oído es una manifestación menos conocida del RGE, pero bastante frecuente. El reflujo puede irritar los nervios cercanos al oído y provocar dolor o incomodidad. Además, la congestión nasofaríngea derivada del reflujo también puede generar sensaciones de presión en los oídos.
Sensación de cuerpo extraño: el reflujo también puede causar una sensación de que hay algo atascado en la garganta. Esto puede generar incomodidad y la necesidad constante de intentar aclarar la garganta, lo que a menudo empeora los síntomas.
Disfagia: las personas que padecen RGE pueden desarrollar disfagia, una condición en la que se dificulta la deglución debido a la irritación y el estrechamiento del esófago. Esto puede deberse a la inflamación provocada por el reflujo ácido.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de las manifestaciones otorrinolaringológicas del RGE puede requerir una evaluación integral que incluya una historia clínica detallada, pruebas endoscópicas y, en algunos casos, pruebas de pH esofágico. Si se sospecha que el RGE está afectando la garganta y las vías respiratorias superiores, el tratamiento generalmente se enfoca en reducir la acidez estomacal, lo cual puede incluir:
- Medicamentos antiácidos
- Cambios en el estilo de vida: evitar comidas copiosas, no acostarse inmediatamente después de comer, perder peso si es necesario, y evitar alimentos desencadenantes como el café, chocolate y alcohol.
Es fundamental que los pacientes con RGE que experimentan síntomas como tos crónica, dolor de garganta, dolor de oído o dificultad para tragar consulten al otorrinolaringólogo.






