
Clasificación de los vértigos periféricos. Documento de Consenso de la Comisión de Otoneurología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (2003-2006)
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El vértigo puede ser clasificado de muchas formas y es frecuente que existan diferentes denominaciones para los mismos cuadros clínicos. Por este motivo la Comisión de Otoneurología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial ha propuesto una clasificación clínica de los vértigos periféricos eminentemente práctica y al alcance del otorrinolaringólogo general, que facilite el uso de un lenguaje común. La metodología utilizada ha sido procurar el consenso en el ámbito de nuestra sociedad y especialmente de los grupos de trabajo más destacados en el ámbito de la otoneurología en España.
La clasificación inicial divide la patología en vértigos de crisis única y vértigos recidivantes, y a su vez se subdividen en dos grupos con y sin hipoacusia. Los vértigos agudos sin hipoacusia están representados por la neuritis vestibular y los que se asocian a hipoacusia incluyen las laberintitis de diferente etiología y la neuritis cocleovestibular.
Los vértigos recurrentes sin hipoacusia se subclasifican en provocados, por la postura (vértigo postural paroxístico benigno) o por la presión (fístulas perilinfáticas) y espontáneos, que incluyen el vértigo asociado a migraña, el metabólico, el paroxístico de la infancia y el de origen vascular (AIT, insuficiencia vertebrobasilar). Finalmente el vertigo recurrente con hipocusia incluye la enfermedad de Ménière y otros como el vértigo-migraña (con hipoacusia), la enfermedad autoinmunitaria del oído interno, neurosífilisotosífilis y la fístula perilinfática.






