Otitis en verano: consejos para proteger los oídos en playas y piscinas

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12 de junio de 2025

Los síntomas más frecuentes son picor en el oído, dolor al tocar o mover el pabellón auricular, sensación de oído lleno o taponado, y, en algunos casos, secreción

Con la llegada del verano, aumentan las actividades acuáticas, los baños en el mar y en piscinas, y también los casos de otitis externa, conocida popularmente como “otitis del nadador”. Se trata de una inflamación del conducto auditivo externo provocada, en muchos casos, por la exposición prolongada a la humedad.

El oído tiene su propio sistema natural de protección, pero cuando permanece húmedo durante mucho tiempo o entra en contacto con agua contaminada, esa barrera se debilita. Esto favorece la proliferación de bacterias u hongos, causando molestias que pueden variar desde picor y sensación de taponamiento, hasta dolor intenso y dificultad para oír bien.

Los síntomas más frecuentes son picor en el oído, dolor al tocar o mover el pabellón auricular, sensación de oído lleno o taponado, y, en algunos casos, secreción. Aunque suele tratarse de una afección leve, si no se trata correctamente puede evolucionar y requerir tratamiento más prolongado.

Recomendaciones

Desde la SEORL-CCC recomendamos una serie de medidas sencillas para prevenir la otitis en verano y disfrutar del agua sin preocupaciones:

– Secar los oídos suavemente con una toalla después del baño, sin introducir objetos en el canal auditivo.

– Evitar el uso de bastoncillos, ya que pueden dañar la piel del conducto y facilitar infecciones.

– Utilizar tapones de baño si se tiene predisposición o historial de otitis recurrentes.

– No bañarse en aguas no controladas o visiblemente sucias.

– Evitar permanecer con la cabeza bajo el agua largos periodos.

– En caso de notar molestias, no aplicar gotas por cuenta propia y evitar remedios caseros.

En muchas ocasiones, una otitis externa tratada a tiempo evoluciona favorablemente en pocos días. Pero lo más importante es prevenir su aparición, especialmente en niños y personas que practican natación con frecuencia.

El oído es un órgano delicado y merece cuidados específicos, sobre todo en épocas donde está más expuesto. En verano, la prevención es la mejor forma de proteger la salud auditiva y disfrutar del agua con tranquilidad.