La voz es una cualidad que permite impulsar el éxito en el trabajo y las relaciones sociales. Así, lo afirma la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Mundial de la Voz. “Una voz modulada y agradable se relaciona con un mayor éxito laboral y personal, mientras que los trastornos de la voz o la no identificación con la voz que tenemos pueden ocasionar graves problemas de salud mental“, explica el doctor Juan Carlos Casado, presidente de la comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.

Un estudio reciente publicado en Journal of Voice destaca que la voz correctamente modulada se asocia con atributos positivos como el atractivo de la misma, la fiabilidad, la competencia y el nivel de educación. Sin embargo, una voz grave en mujeres jóvenes (denominada aleteo vocal o ‘vocal fry’ en inglés) puede frenar incluso la contratación para un nuevo empleo. Así, concluyen los autores de un artículo publicado en  Plos One que asegura que las voces femeninas de adultos jóvenes que exhiben aleteo vocal se perciben como menos competentes, menos educadas, menos dignas de confianza, menos atractivas y menos deseables sobre todo cuando las escuchan otras mujeres.

Trastornos como la puberfonía (voz infantil muy aguda) ocasionan dificultades laborales a estas personas debido a que la voz les hace proyectar una imagen frágil y sin autoridad. Además, la voz aguda se asociaría a personalidad insegura y baja autoestima, aspectos que muchas veces son prioritarios en el trabajo. 

Voz y calidad de vida

Otra investigación publicada en Journal of Voice afirma que los trastornos de la voz afectan al funcionamiento y a la calidad de vida, en particular entre aquellos que no pueden cumplir con sus responsabilidades laborales como consecuencia de ello. La mayoría de los pacientes con disfonía informan de uno o más impedimentos relacionados con su voz, incluido el malestar psicosocial. Además, la mitad de los pacientes con disfonía reconocieron haber faltado al trabajo por dicho motivo.

Por otra parte, las personas trans cuya voz no se corresponde con el aspecto, según los cánones sociales, sufren más trastornos de ansiedad y depresión y los casos de discriminación y rechazo. Según el Estudio exploratorio sobre la inserción sociolaboral de las personas trans del Ministerio de Igualdad (2022), la tasa de paro en la población trans en España es hasta tres veces superior que en la población general (46,5%) y 1 de cada 3 personas trans en Europa se ha sentido discriminada a la hora de buscar trabajo. Además, este informe revela que la escenificación de la identidad como los gestos o el timbre de voz ocasiona reacciones de discriminación, rechazo social y violencia hacia las personas trans.

Cirugías de cambio de voz

Existe una demanda cada vez más creciente de personas que desean adquirir un tono vocal más elevado (más agudo) o menos elevado (más grave). “Hasta la pubertad la configuración anatómica de la laringe es muy similar en ambos sexos. Sin embargo, los cambios hormonales que se dan en ella, hacen que este órgano inicie un desarrollo anatómico diferente que da como resultado una laringe de hombre o una de mujer. Con la cirugía se logra una morfología diferente de los cartílagos que forman el esqueleto laríngeo y una configuración distinta de las cuerdas vocales que trae como resultado unas propiedades de la voz diferentes”, explica el doctor Casado.

La laringe masculina es más grande, por lo que sus cuerdas vocales tienen mayor longitud y volumen por lo que producen un sonido más grave al vibrar. La mayoría de las personas que optan por la feminización de la voz son mujeres transgénero. El objetivo es modificar el gesto vocal y mantener la tonalidad aguda, asimismo feminizar los patrones neurofisiológicos. “Mediante la cirugía, el otorrinolaringólogo conseguirá convertir una laringe anatómicamente masculina en una laringe femenina. Entre las técnicas más utilizadas se encuentran la aproximación cricotiroidea y la glotoplastia. Tras la intervención será necesaria la intervención logopédica para rehabilitar las cuerdas vocales, con el fin de evitar posibles inflamaciones, constricciones laríngeas o posibles patologías”, añade el doctor Casado.