La apnea obstructiva del sueño (AOS) debe ser valorada por un otorrinolaringólogo de cara a reducir la morbimortalidad asociada. Esta enfermedad afecta a siete millones de españoles y se ha convertido en un grave problema de salud pública, con un aumento del 45% de los casos en los últimos diez años.

La apnea obstructiva del sueño es la segunda enfermedad respiratoria más frecuente y el segundo trastorno del sueño más prevalente. Sin embargo, casi dos millones de españoles carecen de diagnóstico, según datos de la  SEORL-CCC. Es de 2 a 3 veces más común en hombres que en mujeres y su factor de riesgo más importante es la obesidad, advierten los otorrinolaringólogos españoles.

Para diagnosticarla, el ORL realizará una exploración anatómica y funcional de la vía aérea superior. Esto permite tener un mayor conocimiento de la fisiopatología de la enfermedad, detectará posibles anomalías que predisponen a padecerla y permitirá establecer un diagnóstico topográfico de la obstrucción.

Falta de estrategia de prevención

Según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), hubo 464.417 fallecimientos en España en 2022; de ellos el 29% fueron por causas cardiovasculares, pero no se alude a la relación de las ECV con la AOS. Aproximadamente la mitad de los pacientes con problemas cardiovasculares sufren apnea del sueño, por lo tanto, se trata de un problema grave de salud pública. De hecho, la SEORL-CCC destaca que la prevención de la AOS no se nombra en la última Estrategia de Salud Pública 2022 del Ministerio de Sanidad.

Por otro lado, solo existen 24 unidades asistenciales acreditadas por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) consideradas de alta complejidad, que pueden hacerse cargo de los casos más difíciles de AOS.