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El Virus del Papiloma Humano (VPH) está muy extendido y puede estar presente en hasta el 80% de las personas que mantienen relaciones sexuales, aunque en la gran mayoría no provoca síntomas y acaba desapareciendo.

Se transmite por vía sexual por lo que su riesgo se asocia al número de parejas sexuales, la introducción de una nueva pareja sexual o el historial sexual de cualquier pareja. Debido a que el virus puede permanecer durante años en el organismo sin causar síntomas, es difícil concretar el momento exacto en que la persona lo contrae.

Su detección puede indicar la infección, pero no quiere decir que se vaya a desarrollar o que exista un tumor maligno. Además, no todos los subtipos de VPH tienen la capacidad de causar cáncer. La infección por serotipos concretos que permanecen en el organismo durante años, puede desembocar, en ocasiones en cáncer de útero o cérvix, de pene o de la orofaringe.

Vacunas frente al VPH en España

Una de las medidas de prevención del cáncer de orofaringe asociado al VPH es la vacunación. En España se comercializan 3 tipos de vacunas que resultan eficaces y seguras para evitar la infección persistente y las lesiones asociadas al VPH. Estas vacunas están financiadas por la Seguridad Social para las niñas a partir de los 14 años, antes del inicio de su actividad sexual para garantizar que estarán protegidas frente al virus; no obstante, en algunas comunidades se inicia antes ya que están indicadas para edades más tempranas (9 años).  Se administran por vía intramuscular y son necesarias entre 2 y 3 dosis dependiendo de la edad.

Es importante señalar que las vacunas resultan eficaces para prevenir la infección inicial por VPH frente a los genotipos incluidos en las mismas, pero no tienen ningún efecto sobre personas ya infectadas o que tengan lesiones asociadas a la infección.

Se recomienda garantizar la mayor cobertura para asegurar la máxima protección posible frente al cáncer de cérvix, así como los cánceres vulvar, vaginal y anal, y extenderla a adolescentes y mujeres adultas hasta los 26 años.

Desde hace unos años, ante el aumento de la incidencia del cáncer de orofaringe por VPH entre la población masculina, también se recomienda vacunar a los adolescentes varones, tal y como aconseja la Asociación Española de Pediatría (AEP). Desde la AEP destacan entre las razones para vacunar a los hombres frente al VPH el incremento del cáncer de cabeza y cuello asociado al VPH. Además, les protege frente al cáncer de pene y de ano.

Cáncer de cabeza y cuello por VPH

El cáncer de orofaringe representa el 18% de todos los casos de cáncer de cabeza y cuello y, en algunas regiones de España, hasta el 30% de ellos puede deberse al VPH. En EE.UU. y en los países nórdicos estas cifras pueden llegar al 90% de los tumores de orofaringe. Este tipo de cáncer vinculado al VPH ha visto aumentada su incidencia en los últimos 20 años debido, en gran parte, al cambio en los hábitos sexuales de la población.

Los tumores ligados al VPH suelen manifestarse a edades más tempranas, entre los 45 y 50 años, que los asociados al tabaco y el alcohol, la tasa de respuesta al tratamiento con radioterapia y quimioterapia es mayor y tienen una mayor tasa de supervivencia.

Con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Virus de Papiloma Humano (VPH), que se celebra el 4 de marzo, la SEORL-CCC recuerda que la mejor medida de prevención es la vacuna contra este virus.

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