La rinosinusitis crónica consiste en la inflamación de las fosas nasales y los senos paranasales que persiste más de 12 semanas. Afecta de forma más frecuente en la edad adulta, sobre todo a partir de los 50 años. El doctor José Miguel Villacampa, miembro de la Comisión de Rinología, Alergia y Base de Cráneo Anterior de la SEORL, que participa estos días en la XX Reunión de Primavera de esta comisión, explica en este vídeo cuáles son los principales síntomas y el tratamiento de esta patología.

El tratamiento principal de la rinosinusitis crónica consiste en la práctica de lavados nasales con agua de mar o suero fisiológico, al que se puede añadir un antiinflamatorio de tipo esteroideo. Si con esto no funcionara, lo mejor es que el paciente acuda a un otorrinolaringólogo para estudiar la posibilidad de aplicar otros fármacos o si fuera necesario realizar una cirugía. Los que tienen muchos síntomas nasales pueden beneficiarse de una turbinoplastia, que consiste en modificar los cornetes inferiores nasales para que congestionen menos la nariz. Si afecta a los senos paranasales, pueden beneficiarse en determinados casos de la cirugía endoscópica nasosinusal en la que se abren los senos paranasales afectados y se facilita su drenaje.

Las causas de rinosinusitis crónica son muy variadas. Pueden deberse a virus o bacterias que cronifican esa inflamación que hace que se pierdan células ciliadas y se incrementen las células caliciformes responsables de la rinorrea. Por otro lado, el aumento de la permeabilidad capilar da lugar a edema y obstrucción nasal con la consiguiente estimulación de  las terminaciones nerviosas encargadas de los estornudos. Suele dar síntomas de obstrucción nasal, rinorrea con mucosidad externa y posterior y, en ocasiones, alteraciones del olfato o cefalea. También puede deberse a algunas enfermedades cuya causa está aún por descubrir como la rinosinusitis crónica con pólipos.

La calidad de vida de las personas que la sufren está bastante limitada y se compara incluso con la de los pacientes de patologías cardíacas, pues influyen en el trabajo o en el sueño.

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