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Cómo prevenir el dolor de garganta y oídos en la vuelta al cole

Cómo prevenir el dolor de garganta y oídos en la vuelta al cole

Septiembre es el mes de la vuelta al cole, al trabajo y al resto de rutinas. La bajada de temperaturas, cambios bruscos de estas, cambios de humedad en el ambiente sumado a que con el reencuentro con los compañeros de clase, los niños vuelven a estar todos juntos en un mismo espacio durante muchas horas, se forma el cóctel perfecto de transmisión de virus y bacterias entre los alumnos.

Aunque es prácticamente inevitable que los más pequeños sufran dolor de garganta y oídos, principales síntomas de las infecciones de vía aerodigestiva superior, sí podemos intentar prevenir la transmisión de las infecciones siguiendo las pautas recomendadas desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

-Lavarse las manos: una de las medidas más importantes para evitar el contagio de los virus y bacterias. Los niños juegan entre ellos, con objetos en clase o en el recreo, por lo que sus manos tocan infinidad de superficies con microorganismos. Lavarse las manos con agua y jabón, especialmente antes de comer, es fundamental. Con ello se previenen enfermedades como el resfriado, la tosferina o la bronquitis, entre las más de 200 que se transmiten principalmente por el contacto de mano a mano.

-No compartir determinados objetos: los cubiertos, los vasos o las botellas mejor que sean individuales. Son los objetos que más riesgo de contagio suponen, por ello se recomienda que cada niño disponga de los suyos propios y evite compartirlos.

Hidratarse bien: deben beber agua frecuentemente para mantener hidratadas las cuerdas vocales.

Protegerles del frío: en esta época en la que todavía el frío no ha aparecido del todo, los aires acondicionados siguen todavía presentes y los niños están expuestos a cambios de temperatura bruscos. Es necesario protegerles de estas corrientes de aire y así controlar las infecciones de las vías respiratorias.

Higiene: después de ducharse o de nadar en la piscina es necesario que se sequen bien los oídos. Recordar que la cera en los oídos es algo normal, se trata de un mecanismo de defensa ante organismos externos. Se suele eliminar sola, y tan solo hay que extraerla cuando produce molestias como disminución de la audición.

Evitar gritar en exceso: en los recreos juegan, hacen deporte y suelen forzar las cuerdas vocales. Esto puede causarles afonías recurrentes.

-Acudir al especialista: en caso de que los síntomas sean persistentes en garganta u oído, conviene llevar al niño al otorrinolaringólogo para verificar el origen del problema y que establezca el tratamiento más adecuado.

La disfonía, el problema más común en los profesores

La disfonía, el problema más común en los profesores

Los profesores, como profesionales de la voz, pueden desarrollar patologías, como la disfonía, en relación al mal uso o abuso de su principal herramienta de trabajo, la voz.  Esto hace que los trastornos de la voz sean un motivo frecuente de baja laboral entre personal docente. Es por eso que, la SEORL-CCC recomienda a los docentes seguir unos hábitos para favorecer un buen uso de la voz y una correcta técnica vocal.

Un estudio publicado en The Annals of Otology, Rhinology and Laryngology confirma que los profesores tienen tres veces más posibilidades de presentar fatiga vocal y más del triple de tener molestias físicas de la voz. En el caso de las mujeres, ellas tienen más probabilidades de padecer disfonía. Además, según un ranking elaborado por la SEORL-CCC, los maestros de infantil, que tienen alumnos de entre uno y cinco años, son los profesionales que más patologías de la voz sufren.

La disfonía se caracteriza por el cambio de la voz debido a una anomalía en la vibración de la mucosa de las cuerdas vocales. La alteración del timbre vocal es el síntoma más frecuente en estas patologías. Las principales causas son, por un lado, el abuso vocal y, por otra, el mal uso vocal. También puede deberse a trabajar en un ambiente muy ruidoso, tener estrés laboral, no descansar la voz o a hábitos como el consumo de tabaco o alcohol. Los profesores que la sufren suelen sentir molestias al hablar, fatiga vocal, malestar que provoca carraspeo o ineficacia vocal, dificultad para proyectar la voz y además suelen necesitar hacer un gran esfuerzo para comunicarse con sus alumnos.

Algunos consejos que pueden seguir los profesores para evitar las disfonías incluyen aprender a hacer un buen uso de la técnica vocal con ayuda de un profesional experto y seguir una serie de hábitos de higiene de la voz. Entre ellos se incluyen hablar en un volumen bajo, evitando los gritos,  comunicarse por encima de los demás para no hacer un sobreesfuerzo, evitar los ambientes ruidosos y el carraspeo. Además, será necesario beber mucho líquido, sobre todo agua para hidratar las cuerdas vocales, teniendo en cuenta que las bebidas estén a una temperatura adecuada, ni muy frías ni muy calientes. Se recomienda también evitar agentes irritantes como los cambios bruscos de temperatura, el aire acondicionado, el humo o el polvo, el tabaco y el alcohol. Será preciso también procurar un mínimo descanso y no pasar más de cuatro horas seguidas hablando. Por último, los profesionales de la voz como los profesores, deben someterse a controles periódicos para detectar posibles patologías en caso de presentar los síntomas detallados previamente.