• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

El 80% de los tumores en las glándulas salivales son benignos

Alrededor del 80% de los tumores en las glándulas salivales son benignos. Los casos de tumores malignos solo constituyen  el 5% de los cánceres de cabeza y cuello, y representan menos del 1% de todos los tipos de tumores, según los datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Los tumores de las glándulas salivales afectan a entre 2,5 y 4 personas por cada 100.000 habitantes y de manera indistinta a ambos sexos. Son tumores que afectan predonminantemente a personas adultas. De hecho, la edad media de quienes la padecen es de 45 años, mientras que solo el 5% de los pacientes con tumores de las glándulas salivales son niños.

Los tumores de glándulas salivales  revisten un desafío en el diagnóstico debido a la gran variedad histológica y a la rareza de muchos de ellos. Su etiología precisa no se conoce, aunque se sabe que son más frecuentes en ciertos grupos raciales y en aquellos expuestos a radiación.

Se debe sospechar que se trata de tumores malignos cuando crecen de forma rápida, se asocian a dolor o aparece una parálisis facial.

Lo habitual, sin embargo, es que este tipo de tumores apenas presenten síntomas hasta etapas avanzadas de la enfermedad. De ahí que los otorrinolaringólogos tengan que realizar las pruebas y estudios necesarios para detectarlos, y proceder al tratamiento más adecuado en función de cada caso.

La mayoría, en la parótida

La mayoría de estos tumores, el 80%, se localiza en la glándula parótida; el 10%, en la submandibular; 10%, en las glándulas salivares menores; y menos del 1%, en la glándula sublingual. Sin embargo, este porcentaje es inversamente proporcional a la gravedad del tumor. Se puede decir que cuanto más pequeña es la glándula, más probable es que el tumor sea maligno.

Algunas curiosidades sobre la saliva:

La función de todas las glándulas salivales es producir saliva, que sirve para mantener la higiene bucodental y para preparar el alimento para la masticación y deglución. La saliva sirve también como vehículo excretor de antibióticos, de distintos metales e incluso de algunos virus.

Cada persona produce al día entre un litro y litro y medio de saliva.

Aparte de las llamadas glándulas salivares mayores (2 glándulas parótidas, 2 glándulas submaxilares y la glándula sublingual), existen las glándulas salivares menores que están distribuidas por la boca, la faringe, la laringe, la nariz e incluso en el oído medio.