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La parálisis de las cuerdas vocales ocasiona dificultad para tragar y respirar

La parálisis de las cuerdas vocales ocasiona dificultad para tragar y respirar

Las cuerdas vocales son dos membranas elásticas formadas por tejido muscular y conectivo que se localizan en la laringe, por encima de la tráquea. Su función es favorecer la respiración, la deglución y el habla, de tal manera que se abren al respirar, se cierran al tragar y vibran al hablar. Su parálisis puede provocar un trastorno de la voz que se caracteriza por la  pérdida de tono y de volumen. Además, se puede acompañar de otros síntomas como dificultad para respirar, con falta de aire y una respiración forzosa, si se paralizan ambas cuerdas en línea media así como problemas en la deglución, con asfixia o tos al comer si se afecta también la sensibilidad.

Lo más común es que sea unilateral, es decir, que la paralización se produzca en una sola de las cuerdas vocales; pero también puede ser bilateral y afectar a ambas cuerdas, lo que puede resultar peligroso.

Las causas más frecuentes de parálisis de una de las cuerdas vocales o de las dos, son las lesiones producidas durante una cirugía como la que se lleva a cabo en la glándula tiroides o paratiroides, el esófago o el cuello. Durante estas intervenciones se pueden producir daños en los nervios que enervan y dan movilidad y sensibilidad a la laringe. También las lesiones producidas por traumatismos en el cuello y en el tórax pueden dañar las cuerdas vocales i sus nervios.

Los accidentes cerebrovasculares y los trastornos neurológicos pueden, a su vez, causar la paralización de las cuerdas vocales al quedar bloqueadas las conexiones del cerebro con la laringe. Por ello, puede ser común en personas con Párkinson y esclerosis múltiple.

También algunas infecciones que afectan a la zona de la laringe, como el virus de Epstein-Barr, el herpes o la enfermedad de Lyme pueden causar inflamación y daños en las cuerdas vocales. Además, puede ser un signo que obliga descartar tumores benignos o malignos en la zona de cabeza y cuello, ápex pulmonar y base de cráneo.

Por todo ello, se recomienda que ante una disfonia persistente de más de 15 días de duración y sin causa aparente acompañada de cambios o alteraciones en la voz, se consulte con un otorrinolaringólogo para que realice una exploración.

Diagnóstico y tratamiento de la parálisis de las cuerdas vocales

El otorrinolaringólogo cirujano de cabeza y cuello es el encargado de realizar la exploración de las cuerdas vocales y, por tanto, de llevar a cabo un diagnóstico de cualquier patología relacionada con la voz. En primer lugar realizará una valoración de la historia clínica del paciente, los síntomas que este manifiesta y sus hábitos de estilo de vida. Además, realizará una serie de pruebas para visualizar el estado de las cuerdas vocales.

Una de las pruebas que realiza el otorrinolaringólogo es la endoscopia laríngea, realizada con endoscopios rígidos o flexibles que permiten una visualización interna de la laringe gracias a que lleva incorporado una cámara. De esta forma el otorrinolaringólogo puede evaluar el movimiento y la posición de las cuerdas vocales y ver si están lesionadas. Este tipo de exploraciones precisa de un conocimiento exhaustivo de la anatomía y la fisiología de la fosa nasal, faringe y laringe así como de un conocimiento profundo de todas las patologías que puedan encontrase a estos niveles, tanto funcionales como estructurales. En este sentido, el papel del otorrinolaringólogo por sus conocimientos y formación es fundamental.

Otra prueba que puede realizar el otorrinolaringólogo para evaluar el estado de las cuerdas vocales es la electromiografía de la laringe utilizada para medir las corrientes eléctricas de los músculos laríngeos. Es una prueba es empleada para determinar el tratamiento y recuperación a seguir por parte del paciente. También realizará pruebas radiológicas de diagnóstico por imagen.

En cuanto al tratamiento de la parálisis de las cuerdas vocales, este va a depender de la causa, los síntomas y la duración de la paralización. Lo más común es combinar la terapia de la voz en primer lugar, con cirugía de voz, la fonocirugía, y después rehabilitación de la voz.

La técnica más utilizada para tratar la parálisis unilateral de las cuerdas vocales es la tiroplastia de medialización, por la cual se desplaza la cuerda vocal, mediante la colocación de un implante. También puede realizarse una inyección de un amterial biocompatible para que la cuerda vocal se desplace hacia la linea media y pueda mejorar la voz.

En el caso de que haya una parálisis bilateral de las cuerdas vocales puede ser necesaria una traqueostomía,. Sin embargo, en los últimos años, se está empleando la cordectomía láser que consiste en la extirpación por láser de una parte de las cuerdas vocales para ensanchar las vías respiratorias.