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¿Qué son los implantes de conducción de vía ósea?

¿Qué son los implantes de conducción de vía ósea?

Los implantes de conducción de vía ósea son unos dispositivos que transmiten el sonido por vía ósea directa al oído interno. Se emplean en personas con hipoacusia transmisiva o mixta, así como en personas con hipoacusia neurosensorial profunda con audición normal contralateral, es decir, sordera unilateral, cuando no pueden usar audífonos convencionales por razones médicas o porque no obtienen un buen rendimiento de ellos. También suponen una alternativa para aquellos pacientes en los que han fracasado las cirugías previas. Así se refleja en la Guía clínica sobre implantes de conducción de vía ósea elaborada por la Comisión de Audiología de la SEORL-CCC junto con las de Otología y Otoneurología.

El implante de conducción ósea consta de un procesador externo con un micrófono que capta el sonido y lo transmite al implante, que hace vibrar el hueso del cráneo llegando al oído interno, empleando la capacidad natural del cuerpo para transmitir el sonido a través del tejido óseo. De esta forma evita tanto el oído externo como el oído medio.

Existen diferentes tipos de sistemas de conducción ósea, pudiéndose clasificar en per-cutáneos y transcutáneos, en función de cómo se realice la conexión entre el procesador externo y el implante. Los percutáneos tienen una conexión directa con el implante ya que este atraviesa la piel. En los transcutáneos el procesador externo se comunica con el implante a través de una piel intacta y se mantienen unidos mediante imanes.

La audición por vía ósea permite una percepción clara de los sonidos en la medida en que la función coclear esté conservada. Además, en niños con hipoacusia conductiva unilateral congénita y adquirida ha demostrado resultados altamente positivos. La mejora se observa sobre todo en las situaciones de escucha con un interlocutor en grupo, al escuchar música, escuchando el televisor o la radio y en la mesa del comedor, hablando con la persona que se sienta orientada al oído afectado. Incluso estos niños mejoran sus relaciones sociales y habilidades comunicativas gracias al empleo de estos implantes.

Para asegurar al paciente una asistencia adecuada, y que los sistemas de conducción ósea resulten efectivos, es necesario cumplir con un mínimo de estándares de calidad y contar con un equipo multidisciplinar que trabaje de forma coordinada. Este equipo deberá estar formado por otorrinolaringólogos, que se ocuparán del diagnóstico, cirugía y seguimiento de los pacientes. Por ello, es importante que el cirujano tenga avanzada experiencia y esté especializado en otología y cirugía del oído medio. También deberán formar parte del equipo los audiólogos, que se ocuparán sobre todo de la programación de los implantes. Además, deberá tener acceso a disciplinas como la radiología, la foniatría, la logopedia, la psicología y la psiquiatría.

La hipoacusia transmisiva o mixta

La hipoacusia transmisiva, también llamada de transmisión o de conducción, consiste en la dificultad para transmitir las ondas sonoras desde el exterior al oído interno. Esto puede deberse a obstrucciones del conducto auditivo externo (CAE) o por lesiones en el oído medio que pueden alterarla membrana timpánica, la cadena de huesecillos del oído o ambas estructuras. Por lo general, son hipoacusias consideradas tratables o recuperables mediante tratamiento médico o quirúrgico.

Por su parte, las hipoacusias mixtas se deben a alteraciones simultáneas en la transmisión y en la percepción del sonido en el mismo oído.

Los implantes activos de oído medio, la solución cuando no dan resultado los audífonos

Los implantes activos de oído medio son dispositivos diseñados para transferir la energía mecánica a la cadena de huesecillos o al oído interno, bien por la ventana oval o bien por la ventana redonda. Así lo explica en este vídeo el doctor Luis Lassaletta, presidente de la Comisión de Otología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Suponen una alternativa a los audífonos o a la cirugía reconstructiva convencional del oído medio cuando no se obtienen los resultados esperados, siendo siempre estas dos soluciones las primeras opciones de tratamiento.

Según se refleja en la Guía de Implantes de Oído Medio, elaborada por distintos miembros de las Comisiones de Otología, Otoneurología y Audiología de la SEORL-CCC, a diferencia de los audífonos, los implantes de oído medio captan el sonido para transformarlo y amplificarlo produciendo una serie de vibraciones mecánicas (mecanismo denominado vibroplastia) que llegan de forma directa a la cadena tímpano-osicular o a los fluidos del oído interno.

Los implantes activos de oído medio se componen de un micrófono, un audioprocesador, baterías, una unidad receptora y un transductor. Se clasifican en totalmente implantables, cuando todas sus piezas están debajo de la piel, o parcialmente implantables cuando solo quedan debajo de la piel el receptor y el transductor. El micrófono capta la onda sonora que después es procesada por el audioprocesador para ser transmitida, de forma directa o a través de la piel, hasta el receptor-transductor.

A diferencia de los audífonos, los implantes activos de oído medio proporcionan una serie de mejoras funcionales, sobre todo en las frecuencias agudas, con menores niveles de distorsión y retroalimentación. Además, los pacientes afirman tener una mejor inteligibilidad, una mejor calidad del sonido y una percepción más natural de su propia voz.

Pacientes candidatos a implantes activos de oído medio

Este tipo de soluciones están indicadas en dos grupos de pacientes. Por un lado serán candidatos aquellos con hipoacusia neurosensorial que por alguna razón médica o quirúrgica no son candidatos a los audífonos, siempre que no sean hipoacusias profundas donde la solución sería el implante coclear. Otro grupo de pacientes candidatos a los implantes activos de oído medio son los que tienen hipoacusias de transmisión o mixtas o con otitis crónicas operados en numerosas ocasiones y a los que no se les puede dar solución con la cirugía convencional del oído medio.

En la decisión sobre la conveniencia del uso de este tipo de soluciones u otras el papel del otorrinolaringólogo es esencial pues es quien tendrá en cuenta las limitaciones y las ventajas de unos u otros dispositivos para poder optimizar su uso. Además, en la decisión también se deberá tener en cuenta el estilo de vida y la opinión de los pacientes y es imprescindible que haya un proceso previo de orientación tanto a ellos como a sus familias. 

La cirugía de los implantes del oído medio es una cirugía compleja, que requiere medidas intraoperatorias, por lo que es necesaria experiencia previa y un buen manejo de la técnica, así como la presencia de ingenieros que ayuden a su mejor colocación. En general, se requiere de un equipo multidisciplinar formado al menos por otorrinolaringólogos especialistas en otología o audiología, audiólogos, con acceso a radiólogos, psicólogos, psiquiatras y audioprotesistas.

El otorrinolaringólogo se encargará de evaluar las pruebas y será el responsable final de la decisión de implantación, así como de la cirugía, seguimiento y solución de las complicaciones, si las hubiera. En este sentido, se recomienda que el personal de quirófano, como anestesistas o instrumentistas, tenga también experiencia en este tipo de cirugías para poder resolver posibles complicaciones intraoperatorias que puedan surgir. Además, tendrá que haber un cirujano experimentado en otología y en la cirugía de los implantes de oído medio. Deben realizarse en centros con amplia experiencia en la colocación de implantes en general y en estos dispositivos en particular.