• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

La SEORL-CCC firma un consenso sobre hipoparatiroidismo con la SEEN

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) han elaborado de forma conjunta un  Documento de consenso sobre hipoparatiroidismo post-tiroidectomía con el objetivo de establecer un protocolo de actuación que ayude a predecir este trastorno y evitar complicaciones o reingresos de los pacientes.

El hipoparatiroidismo es la complicación más frecuente que sufren los pacientes tras una tiroidectomía total, el tratamiento más habitual del cáncer de tiroides, y también utilizada para tratar enfermedades tiroideas benignas. Su prevalencia cuando es transitorio, es decir, dura menos de 6 meses, oscila entre el 10% y el 40%; mientras que la del permanente o crónico,  presente más allá de 6 meses, varía del 0,12% al 16,2%, según las diferentes series publicadas. Este trastorno se caracteriza por una hipocalcemia, reducción en la producción de calcio, como consecuencia de una insuficiente secreción de la hormona paratiroidea (PTH). Se produce porque durante la tiroidectomía, las glándulas paratiroides (hay 4 glándulas) pueden lesionarse bien por su extirpación inadvertida o por la coagulación accidental de las mismas durante el control de las hemorragias o por la alteración de su vascularización.

Tras una tiroidectomía, la hipocalcemia por hipoparatiroidismo puede ocurrir de forma aguda y convertirse en una urgencia médica. El déficit en la producción de calcio puede alterar las funciones neurológicas, cognitivas, musculares y cardiacas. La aparición de parestesias (alteraciones de la sensibilidad) en los labios o las yemas de los dedos y los espasmos musculares (tetania) en las manos y en los pies (espasmo carpopedal) deben alertar acerca de la existencia de unas cifras bajas de calcio en sangre. Si no se corrigen los niveles de calcio pueden aparecer fenómenos de broncoespasmo y laringosespasmo, convulsiones y alteración del nivel de conciencia.  Ante la sospecha clínica de un cuadro de hipocalcemia se debe instaurar tratamiento sin esperar la confirmación analítica. Las cifras de calcio no siempre se correlacionan con la intensidad de los síntomas.

Tanto la SEORL-CCC como la SEEN han establecido una serie de recomendaciones a seguir antes, durante y después de la cirugía de tiroides con el objetivo de minimizar, en la medida de lo posible, el riesgo de hipoparatiroidismo derivado de la intervención. En este sentido es muy importante la experiencia del cirujano de cabeza y cuello en la práctica de tiroidectomías, pues se ha demostrado que la realización de unas 40-50 intervenciones anuales permite disminuir las tasas de hipoparatiroidismo permanente, así como otras complicaciones derivadas de este tipo de cirugía. Conviene también contar equipo quirúrgico experimentado y tener una vigilancia más estrecha en casos de mayor complejidad quirúrgica como son las reintervenciones, los bocios grandes con extensión intratorácica, en el caso de que sea necesaria una disección de los ganglios centrales del cuello y en el caso de la enfermedad de Graves. Además, hay que monitorizar especialmente a los pacientes en los que hay constancia de la extirpación, accidental o no, de alguna glándula paratiroides.

Tratamiento del hipoparatiroidismo

De manera profiláctica y tras la tiroidectomía total, el consenso establece que no está recomendado el empleo de suplementos de calcio y/o vitamina D en todos los pacientes intervenidos. La medición de la PTH en las primeras horas tras la cirugía puede determinar el riesgo de desarrollar una hipocalcemia clínica. Aquellos pacientes con una variación pre y postoperatoria de PTH menor del 80% tendrán un riesgo bajo y podrán ser dados de alta sin suplementos, aunque siempre hay que tener en cuenta cada caso concreto. Así mismo, aquellos en los que se determine un riesgo muy alto de hipocalcemia sintomática deberán iniciar la suplementación con calcio en las primeras 24 horas.

El tratamiento de la hipocalcemia consiste en controlar los síntomas y evitar complicaciones graves, pues los casos más severos pueden llegar a comprometer la vida del paciente. Si se consigue una estabilidad en los niveles de calcio, el tratamiento se podrá ir reduciendo de forma paulatina. Sin embargo, aquellos pacientes que presenten una sintomatología crónica deberán tomar sales de calcio oral y calcitriol para mantenerse libres de síntomas.

La SEORL avala una guía de AECAT sobre hipoparatiroidismo

La SEORL avala una guía de AECAT sobre hipoparatiroidismo

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha avalado la guía ‘Conoce el hipoparatiroidismo’, elaborada por la Asociación Española de Cáncer de Tiroides con el objetivo de ofrecer una información sencilla y accesible a los pacientes con hipoparatiroidismo y sus familiares. El manual cuenta también con el aval de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

En el 75% de los casos el hipoparatiroidismo se produce como consecuencia de una cirugía sobre la glándula tiroides por la extirpación o lesión de las glándulas paratiroides.  Se trata de un trastorno endocrino por el cual se produce una insuficiente cantidad de hormona paratiroidea (PTH). Como consecuencia de ello se produce un descenso en la concentración de calcio (hipocalcemia) y un aumento en la concentración de fósforo en sangre (hiperfosfatemia). Uno de cada cuatro pacientes tendrá este problema de forma permanente o crónica.

Síntomas del hipoparatiroidismo

Loas personas que presentan un hipoparatiroidismo pueden tener síntomas variados, en función del descenso de los niveles de calcio en sangre, y se clasifican, según detalla la guía, en:

  • Neuromusculares: pueden sufrir dolor, espasmos o calambres en las extremidades o incluso en la boca.
  • Psicológicos-psiquiátricos: las personas con hipoparatiroidismo pueden mostrarse irritables, con depresión o ansiedad, o sufrir un trastorno de la personalidad.
  • Neurológicos: pueden tener síntomas de párkinson, pérdida de memoria, convulsiones o movimientos involuntarios de las extremidades.
  • Cardiacos: los pacientes pueden sufrir arritmias cardíacas.
  • Cutáneos: piel seca y escamosa, uñas quebradizas, caída de cabello.
  • Renales: tienen más riesgo de tener piedras en el riñón e insuficiencia renal.
  • Oculares: cataratas.

Se estima que en España hay entre 10.200 y 17.300 pacientes con hipoparatiroidismo, según datos de AECAT. Su tratamiento consiste en la administración de suplementos de calcio para hacer frente a la sintomatología y en vitamina D para favorecer su absorción. La cantidad a tomar será determinada por el médico, por lo general, el endocrino. En los casos en los que haya niveles bajos de magnesio también se administrarán suplementos de este para corregirlo y si hubiera un aumento de los de fósforo se haría una dieta restringida sin este mineral, además de administrar hidróxido de aluminio, que ayuda a evitar su absorción. En este sentido, es fundamental seguir el tratamiento indicado y saber reconocer los síntomas para poder ajustar la dosis si fuera necesario.

Dieta para hipoparatiroidismo

Además, se recomiendan una serie de cambios en la dieta procurando aumentar el consumo de calcio y vitamina D, mediante alimentos como la leche y derivados lácteos; hortalizas de hoja verde, salmón y sardinas y frutos secos. Así mismo, conviene evitar fibras como el salvado de trigo o las espinacas y no tomar bebidas gaseosas.

Consenso SEORL-CCC y SEEN

Como se ha señalado, el hipoparatiroidismo es la complicación más frecuente tras una tiroidectomía total. La lesión paratiroidea durante la tiroidectomía puede deberse a la extirpación inadvertida de las glándulas paratiroides, a la coagulación accidental de las mismas durante el control de las hemorragias o a la alteración de su vascularización. Así se señala en el documento de consenso elaborado por la SEORL-CCC y la SEEN dirigido a especialistas.

A pesar de ser una complicación quirúrgica, su tratamiento inmediato implica en numerosas ocasiones a los servicios de Endocrinología, y su manejo a largo plazo recae fundamentalmente sobre el endocrinólogo. Por este motivo, la SEORL-CCC y la SEEN han elaborado este documento de consenso conjunto para abordar los aspectos más importantes de esta patología. En él se incluyen recomendaciones preoperatorias, intraoperatorias y para el posoperatorio inmediato a tener en cuenta por los cirujanos de cabeza y cuello, así como recomendaciones para el tratamiento crónico más orientadas para los endocrinólogos. El objetivo de ambas sociedades es contribuir con este documento a reducir las secuelas en el metabolismo del calcio, mediante una serie de criterios y factores predisponentes a tener en cuenta antes, durante y después de la cirugía.