• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin
Las hipoacusias profundas y el 40% de las hipoacusias severas, candidatas a implante coclear

Las hipoacusias profundas y el 40% de las hipoacusias severas, candidatas a implante coclear

La mayoría de las personas que sufren hipoacusia profunda y hasta el 40% de las que sufren hipoacusia severa son candidatas a implante coclear, un dispositivo que se inserta en la cóclea y que capta y transforma la señal acústica del ambiente en señal eléctrica, transmitiéndola hasta el nervio auditivo. De esta forma las personas que sufren este tipo de pérdida auditiva pueden recuperar su audición. El 25 de febrero se celebra el Día Internacional del Implante Coclear para conmemorar la primera implantación realizada ese día del año 1957 por los doctores franceses Djourno y Eyres.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 466 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición discapacitante, de las cuales 34 millones son niños. La capacidad auditiva de estas personas y su calidad de vida puede verse mejorada con el uso de diferentes soluciones auditivas, entre las que figura el implante coclear.

El implante coclear tiene una parte externa y otra interna. La parte externa, conocida como procesador de voz, dispone de un micrófono para captar el sonido, una bobina, una instalación electrónica necesaria para procesar la señal acústica, y las baterías para alimentar el dispositivo. La parte interna comprende el receptor-estimulador, compuesto por una carcasa que se coloca en el cráneo del paciente mediante una intervención quirúrgica y una guía de electrodos que inserta en la rampa timpánica de la cóclea. Tanto la bobina de la parte externa como el receptor-estimulador contienen unos imanes que mantienen unidas ambas partes.

Programa de implantes cocleares

La colocación del implante coclear no consiste solo en una intervención quirúrgica, sino que esta debe formar parte del llamado programa de implantes cocleares, que debe asegurar: una selección correcta del candidato, una efectiva ejecución de la cirugía y de la programación, una adecuada y suficiente rehabilitación y una coordinación por parte de todos los especialistas que intervienen. Tanto la implantación quirúrgica del dispositivo como la coordinación son realizadas por un otorrinolaringólogo cirujano de cabeza y cuello, y en el proceso participan programadores, audioprotesistas, logopedas, psiquiatras o psicólogos y enfermería,  entre otros.

La cirugía tiene una duración de entre 2 y 3 horas durante la cual se insertarán los electrodos en la cóclea y se alojará el receptor-estimulador en el hueso de la calota craneal. Dependiendo del centro implantador, el paciente puede permanecer uno o varios días ingresado. En general, pasado 1 mes desde la cirugía, y una vez cicatrizada la zona, se procederá a hacer una primera programación del dispositivo que deberá ajustar los parámetros de funcionamiento del equipo a las particularidades del paciente, con el fin de obtener el máximo rendimiento del dispositivo. Las siguientes programaciones se realizan, de forma habitual, a los 3, 6 y 12 meses de la primera. A partir de ese momento, los parámetros tienden a estabilizarse y suele ser suficiente con una revisión anual para pequeñas modificaciones.

Rehabilitación tras la colocación del implante coclear

Una vez que se realiza la programación del implante coclear la persona implantada es capaz de oír sonidos desde que se activa el procesador de voz, pero esto no significa que entienda, pues recibirá un mensaje distorsionado, por ello tiene que pasar por un entrenamiento, conocido como rehabilitación logopédica, que le ayudará a aprender a interpretar los sonidos de nuevo.

Esta rehabilitación será distinta si el paciente padece hipoacusia prelocutiva o postlocutiva, es decir, si ha sufrido la pérdida auditiva antes o después del período de adquisición del lenguaje, alrededor de los 2-3 años de edad.   En los pacientes postlocutivos el proceso será más sencillo porque la persona solo tendrá que aprender a correlacionar la nueva información que recibe con la memoria auditiva que posee. Aunque ello dependerá de factores como el tiempo de sordera, la existencia de restos auditivos previos a la implantación, la capacidad intelectual, la edad, etc. En general, si el seguimiento y la evolución son los adecuados, se pueden conseguir buenos resultados con estas personas en menos de un año.

En cuanto a los niños con hipoacusia pre y perilocutiva es imprescindible realizar un tratamiento logopédico y de estimulación auditiva específico para conseguir unos resultados óptimos. Esto puede durar entre dos y tres años. Este proceso debe incluso iniciarse antes de la implantación para iniciar un sistema de comunicación, oral o signado, que no paralice el desarrollo del niño y que ayude en las primeras fases de la rehabilitación.

Resultados de los implantes cocleares

La mayoría de los pacientes muestran mejoras en la percepción del sonido con el implante coclear respecto a su situación preimplante con audífonos. La mayoría de los pacientes postlocutivos muestran mejoras significativas en las pruebas de reconocimiento del lenguaje en campo libre, con frecuencia desde el primer mes tras la implantación. Sin embargo, el resultado del implante coclear en pacientes adolescentes y adultos con hipoacusia prelocutiva es mucho más limitado.

Muchos de los pacientes implantados pueden hablar por teléfono y algunos incluso apreciar la música. En este sentido, también cabe la posibilidad de entrenar a las personas implantadas en el uso del teléfono. Así, un trabajo realizado en Francia y publicado recientemente en la revista European annals of Otorhinolaryngology, Head and Neck Diseases concluye como un programa de entrenamiento progresivo por teléfono mejoró el uso del teléfono en la vida diaria de los adultos con implantes cocleares. Durante el mismo se evaluó la comprensión de palabras monosilábicas antes y después del entrenamiento.

Además, algunos estudios recientes muestran una mejoría en las habilidades cognitivas, vida social y calidad de vida tras la implantación coclear en pacientes de edad avanzada.

En niños la percepción lograda del lenguaje oral es muy variable, para lo que resultan fundamentales la implantación a edad temprana, el uso de comunicación oral y el soporte familiar. En este sentido, la colocación del implante coclear en los primeros años de vida es crucial para el desarrollo del lenguaje hablado. Los resultados globales a largo plazo en población infantil prelocutiva indican que la mayoría de los niños son capaces de reconocer la palabra hablada en pruebas en contexto abierto sin apoyo visual, es decir, sin leer los labios y sin apoyo en gesticulación. Además, cuanto antes se realice la implantación, especialmente antes del periodo crítico de desarrollo del habla, mejores serán los resultados.

El implante coclear no sólo influirá en las habilidades audiológicas del individuo, sino que afecta a todos los aspectos de la vida de la persona, como el aprendizaje, habilidades sociales, rendimiento escolar, calidad de vida, etc, por lo que la detección e implantación precoz de los niños con hipoacusia es fundamental para garantizar su correcto desarrollo.