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La cirugía robótica transoral (TORS) ha conseguido asentarse en otorrinolaringología

La cirugía robótica transoral (TORS) ha conseguido asentarse en otorrinolaringología

La cirugía robótica transoral (TORS) se ha asentado en el área de la otorrinolaringología porque mejora los resultados, reduce los errores y evita secuelas en el tratamiento de patologías faringolaríngeas, especialmente en el cáncer de orofaringe. Los resultados de la implantación de esta técnica en hospitales españoles como Hospital Germans Trías i Pujol (Badalona) y el Hospital Rey Juan Carlos (Móstoles) se dieron a conocer por la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL-CCC) en su última reunión.

La TORS ofrece un abordaje mínimamente invasivo de las lesiones malignas, al realizarse a través de la boca, mejorando la accesibilidad y el control visual de la intervención, lo que redunda en una mayor seguridad y accesibilidad. Por este motivo, desde  la SEORL-CCC se  pide una mayor inversión pública para dotar a los hospitales de sistemas quirúrgicos avanzados en otorrinolaringología, tal y como ya se realiza en centros privados.

Un estudio publicado en American Journal of Otolaryngology concluye que TORS mejora la visualización, la destreza y el acceso del cirujano de cabeza y cuello frente a la técnica habitual. La cirugía robótica transoral permite una mayor precisión a los cirujanos de cabeza y cuello a la hora de abordar tumores localizados en una anatomía compleja. Así mismo, añade, tanto los sistemas robóticos como los sistemas transorales por ultrasonidos (TOUSS) aportan una visión tridimensional y una mayor versatilidad de movimientos en quirófano.

Otra investigación publicada en European Archives of Otorhinolaryngology confirma la accesibilidad y la capacidad de la cirugía robótica. Así, otras ventajas que puede ofrecer para el cirujano de cabeza y cuello es una mayor facilidad para llevar a cabo las disecciones al evitar el manejo de instrumentos largos y finos, lo que hace que sea una técnica más segura, fácil y eficiente que la cirugía abierta.

La III Reunión de la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC sirvió para reclamar una mayor proyección y el aumento de la cirugía robótica transoral en otorrinolaringología. Se necesita una mayor inversión en el ámbito público para que los hospitales españoles puedan tener en sus servicios de otorrinolaringología sistemas avanzados de cirugía mínimamente invasiva para abordar patologías que tradicionalmente dejan importantes secuelas a los pacientes, sistemas como cirugía transoral robótica (TORS), cirugía transoral mediante ultrasonidos (TOUSS) o sialoendoscopia, por ejemplo.

En caso del cáncer de laringe, cuando los tumores están avanzados, es habitual que se necesite un tratamiento que implica la extirpación de la laringe, lo que conlleva unas secuelas que afectan de manera notable a la calidad de vida de los pacientes. Entre ellas se encuentra la pérdida de voz, además de problemas en el gusto y el olfato, así como en las relaciones sociales y familiares. En este aspecto los cirujanos de cabeza y cuello de la SEORL-CCC trabajan en dos frentes: mediante la implantación de la cirugía transoral se han minimizado las consecuencias que comporta el tratamiento de un cáncer de laringe, consiguiendo que el paciente tenga un postoperatorio más reducido en el tiempo y sufra el menor daño posible y, por otro lado, mediante la rehabilitación del paciente laringectomizado se logra recuperar la voz y mejorar la integración familiar y social del paciente.

A este respecto, la III Reunión de Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC supuso el punto de partida de un estudio multicéntrico de ámbito nacional sobre calidad de vida de los pacientes con cáncer de cabeza y cuello, con el fin de tener un conocimiento más preciso de su situación para mejorar las capacidades, estado e integración de los cada vez más numerosos supervivientes.

La cirugía videoasistida reduce las cicatrices del tratamiento de cáncer de tiroides

El Cáncer de Tiroides es una enfermedad que afecta al 1% de la población adulta, sobre todo a mujeres, y su incidencia aumenta cada año, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

El tratamiento del cáncer de tiroides es quirúrgico. La técnica convencional y la más utilizada en España se realiza a través de una incisión cervical anterior más o menos amplia, lo que supone unas cicatrices de entre 5 y 10 cm a lo ancho del cuello. En los últimos años, para que la secuela estética sea la menor posible, la incisión para la realización de la tiroidectomía se ha ido disminuyendo progresivamente de tamaño, en parte gracias a la realización de tiroidectomías videoasistidas. Esta técnica, cuando está indicada, permite reducir a 2 cm las cicatrices derivadas de la extirpación de la glándula tiroides.

El videoendoscopio permite al cirujano tener un campo de visión más amplio y magnificado lo que aporta una mayor precisión a la hora de realizar la disección del tiroides a través de una incisión de escaso tamaño. En la Ponencia Oficial de la SEORL-CCC del año 2015 acerca de la  Patología y Cirugía de las Glándulas Tiroides y Paratiroides se enumeran sus ventajas: mejor resultado estético, menor dolor postoperatorio, menor estancia hospitalaria y un mejor resultado local.

Un estudio publicado por Ma y colbs. en BMC Cancer ha comparado los resultados estéticos de diferentes técnicas aplicadas en la tiroidectomía y ha observado que la aplicación de principios de cirugía estética en la misma produce buenos resultados. Además, la cirugía mínimamente invasiva mostró una menor pérdida de sangre intraoperatoria, la disminución de la necesidad de drenajes y una menor longitud de cicatriz.

Otras técnicas que pueden contribuir a minimizar y disimular las cicatrices, y que aún se están analizando, son las incisiones transaxilares a través del robot Da Vinci o el abordaje intraoral a través de la boca por el surco gingivolabial. En ese sentido, según una investigación publicada por Chai y colbs. en Annals of Surgical Treatment and Research, la tiroidectomía transoral endoscópica es factible y puede realizarse con seguridad en el tratamiento de microcarcinomas papilares de tiroides, además de ser una opción para los pacientes que no quieren cicatrices visibles en el cuerpo. Así mismo, un trabajo publicado por Pan y colbs. en la revista Surgical Endoscopy comprueba como la tiroidectomía robótica es igual de segura que la convencional, se asocia con una pérdida de sangre significativamente menor, un menor nivel de deterioro de la deglución y una mejor satisfacción cosmética.

La tiroidectomía es la base del tratamiento del cáncer de tiroides y en la mayoría de los casos es necesario que sea total para extirpar la glándula tiroidea entera. Es una cirugía la cual es considerada como cirugía de excelencia pues requiere una técnica muy reglada y las complicaciones potenciales son predecibles y deben ser evitadas. Si la técnica es meticulosa el resultado será satisfactorio. Es ahí donde tiene un papel muy destacado el otorrinolaringólogo como cirujano de cabeza y cuello, tanto en los casos más simples como en los más complejos. Después de la cirugía, el tratamiento se suele complementar con yodo radioactivo para un buen resultado. Con posterioridad, será preciso la toma diaria de suplemento con hormona tiroidea oral de por vida.