• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin
La apnea del sueño, un problema de la edad infantil a veces escondido

La apnea del sueño, un problema de la edad infantil a veces escondido

El síndrome de apnea-hipopnea de sueño (SAHS) afecta al 10% de los niños, porcentaje que se eleva al 15% en los menores de siete años, según cifras de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Por ello, con motivo del Día Mundial del Sueño que se celebra todos los años el viernes antes del inicio de la primavera, esta sociedad insiste en la importancia de prestar atención al descanso de los más pequeños pues, si no tienen un sueño reparador o roncan, pueden esconder detrás patologías como la apnea del sueño.

La SEORL-CCC participa en el III Congreso Iberoamericano SAOS que se celebra en Madrid, durante el cual se harán cirugías en directo y se actualizarán los resultados en niños de la prueba que a día de hoy permite a los otorrinolaringólogos conocer el punto exacto de origen del SAOS, la endoscopia del sueño o somnoscopia (DISE). Se trata de una prueba diagnóstica que permite a los otorrinolaringólogos conocer el punto exacto de la faringe en el que se produce la obstrucción causante de la apnea del sueño y del ronquido. De esta manera, a través de un fibroscopio se puede determinar, además del diagnóstico, el tratamiento más adecuado a cada caso. Un estudio realizado por otorrinolaringólogos españoles y publicado el pasado mes en la revista International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology concluye que la cirugía dirigida por DISE para niños sanos con síndrome de apnea obstructiva del sueño persistente es una técnica útil y segura para decidir una estrategia terapéutica y obtener buenos resultados objetivos y subjetivos con respecto a la resolución de la patología.

Según datos de la SEORL-CCC, muchos niños con síndrome de apnea-hipopnea del sueño están sin diagnosticar porque se llega asumir que el niño duerme mal o incluso porque muchas veces los signos de sospecha, como la irritabilidad, se confunden con otras enfermedades como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Algunos niños que se muestran irritados o inquietos durante el día están así por no tener un sueño reparador. Así lo afirma el doctor Guillermo Plaza, director del III Congreso Iberoamericano SAOS y presidente de Reuniones y Congresos de la SEORL-CCC.

Uno de los síntomas evidentes, además del ronquido, para sospechar de síndrome de apnea del sueño en niños es que durante el descanso tengan pausas de respiración de más de 10 segundos de duración y, como consecuencia de ellas, el niño se despierta varias veces. Además, otros signos son la irritabilidad, la falta de descanso, la interrupción en el crecimiento, los trastornos del aprendizaje y, en ocasiones, complicaciones cardiovasculares. Los principales factores de riesgo que les predisponen a sufrir este síndrome son la hipertrofia adenoidea y amigdalar, las malformaciones craneofaciales, el Síndrome de Down y la obesidad.

En cuanto al tratamiento, el de primera línea en niños es la adeno-amigdalectomía, que es la intervención que permite extirpar las amígdalas y las vegetaciones adenoideas. Además, en el caso de niños obesos, se indicará siempre la pérdida de peso pues está comprobado que esta reducción mejora los síntomas de la enfermedad. En este sentido, el otorrinolaringólogo es el especialista que se ocupará del diagnóstico, tratamiento y rehabilitación del paciente con síndrome de apnea del sueño gracias a sus conocimientos y habilidades adquiridos sobre la cavidad oral y la faringe.

¿Qué es la Apnea del Sueño Infantil?

¿Qué es la Apnea del Sueño Infantil?

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) define el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) como la aparición de episodios recurrentes de obstrucción de la vía respiratoria superior de, al menos, 10 segundos de duración –las llamadas apneas– y que se dan durante el sueño. Los hombres son más propensos a padecerla, un 4% frente a un 2% de las mujeres. Pero a pesar de ser más frecuente en adultos, los niños no están exentos de esta patología. Es más, se estima que entre un 25 y un 30% de los niños menores de cinco años presentan problemas o alteraciones del sueño de diversa orden, entre ellas la apnea del sueño, según indica la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Son diversas las causas por las que un niño puede sufrir apnea del sueño. Las amígdalas agrandadas o las vegetaciones provocan, en ocasiones, alteraciones en la respiración mientras el pequeño está durmiendo. Pero también puede darse si el menor tiene sobrepeso, una garganta estrecha, una mandíbula pequeña o alguna malformación en el paladar, la lengua o las vías respiratorias.

En los niños, esta afección puede llegar a ser, incluso, más preocupante que en las personas mayores. Al igual que ocurre con los adultos, el hecho de no detectarla pronto puede originar importantes alteraciones en la salud a medio y largo plazo. Entre ellas, problemas cardiopulmonares, respiratorios, inflamatorios o cuadros de somnolencia diurna excesiva. Pero no solo eso, los niños que padecen apnea del sueño pueden sufrir daños en la estructura cerebral y llegar a tener trastornos cognitivos-conductuales que pueden afectar a su capacidad de aprendizaje, al crecimiento o pueden tener alteraciones del comportamiento.

Estos cambios, que afectan al estado general de salud, hacen que el niño tenga que aumentar las visitas al médico. Así, tal y como indica un reciente estudio español publicado en la revista de la SEORL, los niños con apnea del sueño muestran una mayor demanda asistencial y un deterioro de la salud global,  incluso dos años antes del diagnóstico. Asimismo, esta investigación también concluye que, tras administrar el tratamiento en el menor, disminuye la demanda de servicios sanitarios, aunque sigue siendo mayor en comparación con los controles hechos en los niños sin patologías, lo que sugiere una enfermedad residual o secuelas en el paciente.

De ahí la importancia de realizar un diagnóstico precoz para comenzar el tratamiento cuanto antes. Para ello, es necesario observar si aparecen los síntomas más frecuentes de la apnea del sueño infantil. Además de las apneas o pausas de respiración de más de 10 segundos de duración durante el sueño –y, como consecuencia de ellas, el niño se despierta varias veces–, la manifestación más clara de padecer esta patología son los ronquidos, pero no son los únicos. También pueden presentar micciones nocturnas, cansancio, irritabilidad durante el día, falta de concentración, sueño inquieto o sudoración, entre otros.

El tratamiento varía en función de la causa de la apnea del sueño. Si esta se produce debido a las amígdalas agrandadas o vegetaciones, la solución pasa por una intervención quirúrgica. Otro de los tratamientos que existen es el CPAP, un aparato que se utiliza para dormir y que administra, de forma continua, aire a presión por vía nasal a través de una mascarilla. En los casos de niños con obesidad, estos deberán perder peso para ver la evolución de la apnea del sueño. En cualquier caso, lo más importante es acudir al otorrinolaringólogo a la menor sospecha de esta afección, con el fin de que el especialista evalúe cada caso para indicar el mejor tratamiento a seguir.