• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

Los melanomas son tumores malignos desarrollados a partir del crecimiento descontrolado de los melanocitos, células localizadas en la unión dermoepidérmica responsables de la pigmentación de la piel. En España se diagnostican cerca de 5.500 casos anuales, es más frecuente en mujeres y la mayoría se diagnostican entre los 40 y 70 años de edad, según datos de la Asociación Española contra el Cáncer.

El 25% los melanomas cutáneos se localizan en la zona de cabeza y cuello, según datos de la SEORL-CCC. De todos los localizados en esta área, el 60% se encuentran en la cara, sobre todo en las mejillas, el 26% en el cuero cabelludo, el 9% en las orejas y el 4% en la nariz y. Su principal factor de riesgo es la exposición intermitente e intensa al sol, por lo que constituye un tipo de cáncer que se puede prevenir controlando este aspecto y utilizando protección contra la radiación solar. La detección precoz de los mismos es fundamental para mejorar la supervivencia de este tipo de tumores que tienden a metastizar de forma rápida.

Además de la exposición solar, sobre todo durante la adolescencia, y el haber sufrido quemaduras solares, hay otra serie de factores que pueden contribuir al desarrollo de melanomas cutáneos. Entre ellos se incluyen tener el pelo rubio o pelirrojo, los ojos claros, abundantes pecas, piel blanca. También influirán factores genéticos o los antecedentes familiares de melanoma, entre otros. Algunos signos de sospecha de lesión maligna pueden ser la aparición repentina de lunares o cambios de color, forma, tamaño así como presencia de asimetría, picor o sangrado en aquellos ya existentes, o cambios en el tono de la piel.

El melanoma de extensión superficial es el más frecuente, representando el 75% de los casos. Sus características son: haber tenido quemaduras en edades tempranas, lesiones preexistentes, tener un crecimiento horizontal en fases tempranas y una extensión vertical posterior, y ser de color violáceo o negro azulado.

Diagnóstico de melanomas cutáneos

Cuando hay una lesión sospechosa se valorarán la asimetría, los bordes irregulares, los cambios de color, el diámetro así como su evolución. Además será necesaria la realización de una biopsia de espesor completo para completar la evaluación. En las pruebas radiológicas deberán evaluarse los ganglios linfáticos..

En caso de que el melanoma se diagnostique en un estadio avanzado será necesaria la búsqueda de signos de diseminación a distancia

Tratamiento de los melanomas cutáneos

El tratamiento de elección para los melanomas cutáneos es la resección quirúrgica de los mismos cuyos márgenes dependerán del espesor de la lesión. Además, en función del estadio se recomendará incorporar una biopsia del ganglio centinela, En caso de tumores con diseminación metastásica está indicada la inmunoterapia para estimular la respuesta inmune del paciente.

En la resección quirúrgica es importante la valoración postoperatoria de los márgenes quirúrgicos pues debe abarcar el espesor total de la piel y el tejido celular subcutáneo, resecando fascia, pericondrio y periostio solo en caso de que se encuentre invadido por el tumor.

En aquellos pacientes en los que detecta la presencia de células tumorales en el ganglio centinela,  será necesaria la realización de una disección cervical.

En ocasiones, el tratamiento quirúrgico de los melanomas cutáneos requiere de una reconstrucción posterior de los defectos resultantes de la intervención. Esta reconstrucción dependerá de la localización, la extensión del defecto, la experiencia del equipo quirúrgico y los recursos disponibles. Cuando son lesiones grandes suelen utilizarse colgajos regionales o libres que permiten mejores resultados estéticos y funcionales.