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Hasta un 27,6% de menores con implante coclear han sido víctimas de acoso escolar, según refleja el estudio sobre Acoso Escolar en Implantados Cocleares presentado en Santiago de Compostela, en el marco del 70 Congreso de la SEORL-CCC. El trabajo ha sido realizado por la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares (AICE), la Asociación No al Acoso Escolar (NACE) y la Universidad de Santiago de Compostela a través de una encuesta entre adolescentes, padres y madres.

Más del 40% de los jóvenes encuestados relacionan su condición de implantado coclear con un mayor riesgo de sufrir episodios de bullying en las aulas. De hecho, cerca del 90% de los que afirman haber sido víctimas de acoso escolar consideran que este hecho es el principal motivo de haberlo sufrido. Además, si se compara con determinados estudios ya realizados sobre este asunto la tasa de acoso es el doble o incluso el triple con respecto a la población general.

La encuesta también ha investigado sobre el tipo de conducta que sufren los adolescentes con implante coclear. La forma más habitual es la del acoso verbal con insultos, burlas o rumores. A continuación, las formas más frecuentes son la marginación o exclusión social. En el 18,7% de los casos sufren acoso físico con golpes, patadas y empujones.

Calidad de vida del adolescente con implante coclear

El estudio realizado también refleja lo que supone para los adolescentes con implante coclear el bullying: el 84% afirma tener la autoestima baja. Además destacan: el empeoramiento de su estado de ánimo y su relación con el resto de la clase; la menor voluntad de asistir a los centros educativos; una reducción del rendimiento académico, así como alteraciones del sueño y del apetito.

Por otro lado, otro de los aspectos analizados en el estudio ha sido el del apoyo y la búsqueda de ayuda de los adolescentes en situaciones de acoso. El 40% no lo cuentan nunca o tardan meses en hacerlo, según datos de la encuesta. Además, el 64,3% recurre a sus progenitores como primera opción y al profesorado como segunda.

El estudio pone de manifiesto la necesidad de mayor apoyo para los adolescentes en situación de acoso, puesto que el 60% de las víctimas consideran que el problema no se solucionó. Esta percepción es compartida por las familias que reclaman una mayor ayuda y comprensión por parte de los centros educativos. Por otro lado, según manifiestan en la Federación AICE es preciso un mayor esfuerzo de sensibilización, capacitación y apoyo a nivel familiar e institucional ya que tanto los propios jóvenes como sus progenitores tienden a infravalorar las situaciones de acoso y les cuesta reconocer una situación de este tipo.

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