• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

Los cambios bruscos de tiempo hacen aumentar las visitas a las consultas dada la dificultad para los pacientes de distinguir entre una rinitis alérgica o un resfriado. En primer lugar para diferenciar entre uno u otro hay que tener claro qué es cada uno de ellos. Así, mientras el resfriado es un proceso infeccioso como consecuencia de un virus, la rinitis alérgica es un cuadro que cursa con síntomas nasales de hipersensibilidad, similares al catarro, pero mediados por el sistema inmunitario.

En segundo lugar, el paciente podrá saber si está ante un resfriado común o una rinitis alérgica por la frecuencia y duración de los síntomas. Los comunes son los siguientes: estornudos, mucosidad transparente, picor de nariz o taponamiento nasal. Sin embargo, en el catarro no duran más de 15 días y puede haber entre dos y cuatro procesos a lo largo de todo el año. Además, podríamos añadir fiebre o dolor de cabeza. Por su parte, cuando se trata de rinitis alérgica la sintomatología es más persistente y prolongada en el tiempo y puede estar presente durante todo el año. En este caso es característica la obstrucción nasal bilateral.

Habrá que recordar si en años anteriores se tuvieron los mismos síntomas durante la primavera, con un fuerte picor de nariz, ojos, oídos o paladar. Si es así, lo más probable es que se trate de una alergia y lo más aconsejable es visitar cuanto antes a un especialista para que pueda determinar el tratamiento a seguir y poder así mejorar la calidad de vida. Además de los síntomas citados, otros característicos de la rinitis alérgica son las alteraciones en el estado de ánimo, la astenia o afectación de las relaciones sociales, laborales o escolares, pues es una causa habitual de absentismo en el trabajo o el colegio.

La rinitis alérgica es un problema de salud mundial cuya prevalencia oscila entre el 10 y el 25% y su incidencia máxima se sitúa en adolescentes y adultos jóvenes. Su aparición puede depender de múltiples factores como la genética, la exposición ambiental o la compleja relación entre ambos. En los últimos años se ha observado un aumento progresivo hasta el punto de situarse entre las diez principales causas para acudir a la consulta de Atención Primaria. Sin embargo, todavía hay muchos pacientes que no consideran que sus síntomas se deban a una alergia y no consultan por ello.

En las zonas urbanas es más prevalente la rinitis alérgica que en las rurales. De hecho, está asociada a un estilo de vida occidental, sobre todo por culpa de la contaminación. Además de aumentar la polinosis, ésta provoca lesiones inflamatorias del epitelio respiratorio que induce a un aumento de la permeabilidad a los alérgenos. Por otro lado, puede tener una acción sobre el poder alergénico de algunas plantas, lo que modificaría la forma de los granos de polen y los estímulos de respuesta.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*