La Comisión de Audiología de la SEORL-CCC, sensibilizada en el Día Internacional del Cuidado del Oído y la Audición que se celebra el 3 de marzo,  y con el objetivo de concienciar a la población, ha elaborado el siguiente Decálogo de Cuidados del Oído para Niños:

  1. Someter al bebé al cribado auditivo neonatal, que se realiza en una primera fase a todos los niños, en el mismo hospital, los primeros días después del nacimiento. Es importante acudir a completar las siguientes fases de estudio si así se requiere, y seguir las recomendaciones de seguimiento y tratamiento que marque el especialista. Con este cribado se detectarán, diagnosticarán y tratarán las sorderas acaecidas en el momento del tratamiento, del tipo y de grado que sean.
  2. Estar alerta de los signos de sospecha de problemas auditivos:. Habrá casos en los que el niño nazca oyendo bien, y debute o  la pérdida auditiva posteriormente. Si el bebé no se sobresalta ante sonidos fuertes, no emite  sonido o no gira la cabeza cuando le hablan o grita con alta frecuencia, no balbucea o detiene el balbuceo previamente existente,  pueden ser signos de sospecha antes del primer año de vida. Más adelante, retrasos de adquisición del lenguaje, dificultades de atención,  dificultades para mantener la concentración por cansancio, preguntar frecuentemente ¿qué?, volumen del televisor elevado, dificultad para leer, entender conversaciones y contenidos y timidez-aislamiento, pueden servir a los padres para sospechar. En estos casos se debe acudir al otorrinolaringólogo a la mayor brevedad para evaluar el origen del problema.
  3. Evitar la exposición continua al ruido: existen ciertos entornos que exponen a los niños a intensidades muy altas de ruido durante un tiempo prolongado (conciertos, fiestas populares, etc,) por lo que es fundamental incidir en el uso de protectores. Se recomienda evitar los ruidos impulsivos (petardos, disparo…), alejarse de las fuentes de ruido, disminuir el ruido que generamos y reducir el tiempo de exposición a sonidos de alta intensidad.
  4. Protegerles del frío: conviene prevenir las infecciones de las vías respiratorias en los niños más pequeños pues son el principal factor de riesgo para las otitis. Por eso es aconsejable evitar los cambios bruscos de temperatura, ponerles gorros para salir a la calle y lavar con frecuencia las manos para reducir las posibilidades de contagio de catarros o gripes.
  5. Acudir al especialista: los otorrinolaringólogos recomiendan consultar en caso de inflamación, dolor, taponamiento, zumbidos, secreción de oído, ya que pueden derivar en problemas de la audición. Por otra parte, es recomendable consultar en cuanto se note o sospeche deficiencia auditiva, aunque mínima. Por otro lado, es recomendable acudir a revisión  de manera periódica, al menos una vez al año, si existe tendencia a padecer otitis factores de riesgo como antecedentes familiares u otros advertidos por el especialista en la fase de cribado.
  6. No introducir objetos o sustancias extrañas: se deben utilizar sólo productos indicados para el oído y siempre bajo consejo médico por lo que hay que evitar el uso de aceites, soluciones salinas, gotas, agua oxigenada, bastoncillos u otros objetos, ya que éstos últimos, pueden empujar la cera hacia adentro y dañar el tímpano.
  7. Limpiar los oídos con cuidado: los oídos de los bebés son muy delicados y el hecho de que produzcan cerumen no significa que estén sucios ya que tiene un efecto protector. La limpieza debe ser externa y conviene hacerla durante el baño o utilizando una toalla o gasa. No debe introducirse ningún objeto (por ejemplo bastoncillos) ni intentar sacar la cera pues puede ser que consigamos el efecto contrario y que la introduzcamos hacia adentro.
  8. No abusar de los antibióticos: es importante saber que el uso indiscriminado de medicamentos, tanto de uso tópico como por vía oral, puede ser perjudicial para los oídos ya que algunos pueden ser ototóxicos y además, en el caso de los antibióticos, se pueden generar resistencias, sobre todo en el caso de los niños que tienen su sistema inmunológico en pleno desarrollo.
  9. Recomendaciones durante el baño: el agua de baños públicos, ya sea de mar, pantanos o piscinas, puede estar contaminada, y los niños son los más vulnerables a sufrir infecciones en los oídos como consecuencia de ello. Por cumplir unas normas de higiene y limpieza  básicas antes y durante el baño (ducha y el uso de aseos).  Conviene secar suavemente los oídos después del baño con el uso de una toalla o secador e incluso, si son muy propensos, se podría consultar con el especialista la conveniencia de usar tapones o gorros para evitar la entrada de agua. Los niños con tendencia a los catarros deben de  evitar el buceo y en caso de otitis no deben de mojarse los oídos.
  10. Tratar de manera adecuada las otitis. En caso de sospecha de pérdida auditiva en un niño por parte de padres y profesores se recomienda acudir al especialista, ya que aun en ausencia de dolor, fiebre o secreción, puede existir una otitis serosa, que de no ser bien tratada puede cronificarse  y derivar en hipoacusia y otitis media crónica.

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