• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

La poliposis nasosinusal es una enfermedad inflamatoria crónica de la mucosa nasal que tiene una mayor prevalencia en aquellos pacientes con asma diagnosticada. De hecho, la mitad de los pacientes con poliposis nasosinusal sufre asma, según datos de la Guía Gema, en la que participa la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). En el Día Mundial del Asma, que se celebra el segundo martes de mayo, la SEORL recuerda la importancia de detectar esta patología ya que se relaciona con un peor control y mayor gravedad del asma.

La poliposis nasal puede aparecer en pacientes asmáticos de entre 30 y 50 años y es una patología benigna y crónica, tanto en sus manifestaciones como en su tratamiento. Se trata de una afección común en la práctica diaria del otorrinolaringólogo, que constituye un subtipo diferenciado de rinosinusitis crónica que se caracteriza por un proceso inflamatorio crónico de la mucosa de las fosas nasales y los senos paranasales, que determina la formación de pólipos edematosos y fibrosos que ocupan las fosas nasales de forma habitualmente bilateral.

La inflamación característica de la poliposis nasal está causada por una degeneración de la mucosa nasal. Esta degeneración de la mucosa conduce a la formación de lesiones polipoides lisas, gelatinosas, translúcidas y piriformes, que de forma progresiva van ocupando los senos hacia las fosas nasales.

Síntomas de la poliposis nasal

La mayoría de los pacientes suelen referir como primer síntoma la insuficiencia respiratoria nasal que puede ser cambiante con el tiempo en función del tamaño de los pólipos.. En una primera fase o en casos leves, la sensación de ocupación nasal no llega a ser completa y en fases más avanzadas o graves la obstrucción nasal puede ser completa y suele ser bilateral y permanente, incrementándose con el decúbito supino. Este síntoma suele ser reflejo de una hiperreactividad nasal propia del proceso inflamatorio. Otro síntoma frecuente es el de la rinorrea, que suele ser bilateral, anterior o posterior, y espesa. También puede aparecer hiposmia, es decir, una reducción parcial del sentido del olfato que puede evolucionar a anosmia. En casos de infección aguda puede aparecer también dolor. Otras manifestaciones pueden ser el prurito, estornudos, cefalea o molestia ocular.

El diagnóstico de la poliposis nasosinusal comprende la historia clínica y la exploración. La exploración debe incluir una rinoscopia anterior y una endoscopia nasal, imprescindible para una correcta  visualización de pólipos bilaterales ocupando las fosas nasales. En el caso de niños, la presencia de pólipos nasales debe alertar sobre la posibilidad de fibrosis quística en los casos bilaterales.

Tratamiento de la poliposis nasal

En cuanto al tratamiento, debe tener como objetivo eliminar la inflamación nasosinusal y los pólipos nasales, restablecer la respiración nasal, restaurar el sentido del olfato y prevenir las recurrencias. Así, consiste en la aplicación glucocorticoides tópicos intranasales (budesónida, mometasona, fluticasona) en dosis elevadas y de forma prolongada, debido a que es una patología crónica.

En caso de no responder al tratamiento o situaciones graves puede ser necesaria la cirugía endoscópica nasosinusal que ofrece seguridad y eficacia. Un correcto tratamiento y control de los síntomas de la poliposis nasosinusal se ha asociado a una mejora de los síntomas del asma.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*